El Documentalista Enredado

Biblioteconomía, Infonomía, Internet y Nuevas Tecnologías

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Apple está preocupada porque las ventas del iPhone se encuentran estancadas. Mientras comienzan los rumores sobre el tamaño de la pantalla, el grosor del terminal y el hardware del que dispondrá en nuevo iPhone 6; desde la compañía de Cupertino afirman que sus competidores han mejorado el hardware de sus dispositivos y el ecosistema de sus aplicaciones lo que ha laminado la ventaja competitiva de Apple. Además, consideran que los terminales de bajo coste pero con buenas especificaciones también les están arañando cuota de mercado frente a sus terminales baratos como el iPhone 4s.

Hace dos años y medio yo poseía un iPhone 4s. He hablado con muchos usuarios medios y lo consideraban como “lo mejor”, sin duda repeterían. Aunque algunos han tenido que acudir a la segunda mano para poder permitirse uno. En mi caso, tras dos años de uso intensivo, comencé a sentir que el smartphone comenzaba a quedárseme pequeño y desfasado.

A finales del verano pasado, Apple estaba a punto de anunciar el nuevo iPhone 5s, mientras que se rumoreaba insistentemente sobre un nuevo iPhone barato, así que decidí esperar un poco hasta comprobar cuál era nuevo terminal de Apple. Sin embargo, un hecho se cruzó en mi camino antes de la presentación de la compañía de la manzana. Google rebajó el precio de sus Nexus 4 ante la inminencia de la salida del Nexus 5. No me lo pensé y adquirir uno como posible reemplazo de mi iPhone. Sin embargo, no tardaría en descubrir que Android todavía no estaba listo. A pesar de leer referencias de personas que habían pasado de un iPhone a un Nexus satisfactoriamente, no era mi caso. Guardé el Nexus en un cajón y esperé a que se presentase el nuevo iPhone. Lo hicieron y sentí cierta decepción ya que era un producto inalcanzable.

Modelo iPhone Precio modelo menor capacidad ($) Precio siguiente modelo ($)
Primera generación (2007) 499 (4 Gigabytes) 599 (8 Gb)
3G (2008) 499 (8 Gb) 599 (16 Gb)
3Gs (2009) 599 (16 GB) 699 (32 Gb)
4 (2010) 599 (16 GB) 699 (32 Gb)
4S (2011) 649 (16 GB) 749 (32 Gb)
5 (2012) 649 (16 GB) 749 (32 Gb)
5s (2013) 649 (16 GB) 749 (32 Gb)

En la tabla superior, se muestra la evolución del precio de venta al público de terminales libres en el momento de su lanzamiento. Los precios están en dólares, sin embargo, en Europa la conversión se hacía directamente a euros. Es decir, si un modelo se lanzaba en EEUU a un precio de $599, se vendía a €599. Esto obviamente molestaba a los usuarios europeos del iPhone, ya que los teléfonos adquiridos en el Viejo Continente eran más caros comparativamente que al otro lado del Atlántico. De hecho, si hoy en día quisiésemos adquirir un terminal iPhone 5s en la Apple Store deberíamos abonar €699 que al cambio a día de hoy son $958 (Hablamos de precio final con impuestos incluidos).

Tras el lanzamiento de los nuevos terminales de Apple, ni siquiera me pude contentar con adquirir un iPhone 5 ya que dejaron de comercializarlos y precisamente ese modelo fue sustituido por los terminales de plástico, pero de colorines, 5c que, desde luego, no eran para mí. Como modelo de la gama más baja se quedaba el iPhone 4s con un precio de €399. Además, el lanzamiento de iOS 7 apretó un poco más a mi vetusto terminal, lo que me hizo percatarme de que el cambio comenzaba a ser necesario. Para más inri, a mi iPhone se le estropeó la batería justo cuando cumplió dos años. Sentí que la tan cacareada obsolescencia programada me abrazaba.

Así pues, tenía en mis manos un terminal viejo y obsoleto que no podía cambiar puesto que me parecía obsceno el precio de un terminal nuevo iPhone. La subvención de terminales en España por parte de las compañías telefónicas desapareció y ni se le espera. Además, las alternativas Android no me satisfacían, mientras que el sistema operativo del Nexus me resultaba deficiente en comparación con iOS con cuelgues y ralentizaciones injustificables. Sin embargo, afortunadamente todo cambió con Android KitKat.

La actualización limpia de KitKat mejoró lo suficiente el comportamiento del terminal Nexus, por lo que empecé a percatarme de que el cambio era posible. Además, la batería me permitía usar el teléfono con una carga diaria lo que personalmente me parecía suficiente y que con el iPhone hacía meses que ya no podía realizar.

Para entonces, no había vuelta atrás. Desgraciadamente, el Nexus acabó roto por mi torpeza y no dudé en cambiarlo por un terminal mucho más barato, el Moto G que hasta ahora me ha funcionado impecablemente.

Actualmente, Apple tiene en España una cuota de mercado del 4,8%, una cifra que se considera baja atendiendo a la situación de países vecinos de la Unión Europea donde alcanza hasta el 10%. No es difícil verlos por las calles, sin embargo son en su mayoría modelos antiguos 4s o 5. Personalmente, no creo que Apple tenga fácil remontar las ventas en la situación económica en la que se encuentra el país, la política de precios de la que siempre ha hecho gala y mucho menos con las alternativas baratas y muy satisfactorias que se están lanzando últimamente. Claro que Apple no hace teléfonos basura, pero desdeñar la gama baja puede ser un error que les salga caro. Aunque, claro, Android es para los pobres.

Debido ya no sólo a la competitividad de las empresas, si no también al cambio del tipo de consumidor y sus exigencias, las empresas se enfrentan a escenarios más cambiantes en breves más cortos de tiempo y menos predecibles. Las disrupciones en el mercado se suceden en distintos ámbitos y algunos consideran que empieza a ser necesaria la emergencia de una nueva figura dentro de las empresas capaz de gestionarlos. Aunque también es cierto que algunos consideran que el top de las empresas empieza a estar demasiado poblado con la delimitación de tantas funciones.

Las empresas se enfrentan cada vez más a hechos disruptivos que si no son detectados a tiempo pueden poner en peligro la viabilidad económica de las mismas. Uno de los clásicos ejemplos de una disrupción de un mercado es el de Kodak. La empresa norteamericana bien pudo anticiparse a un cambio en el mercado fotográfico cuando éste asimiló la imagen digital frente a la analógica. De hecho, Kodak poseía una buena cantidad de patentes referentes a la fotografía digital gracias a un esfuerzo de I+D sobre ella. Sin embargo, prefirió situarse dentro de una zona de confort, dentro de un mercado que conocía (el carrete fotográfico), y su futuro pasó a la historia.

Pero no solamente los productos hacen que un modelo de negocio quede obsoleto, sino también los cambios socioeconómicos. Hoy en día, los consumidores no quieren ser ignorados y son plenamente conscientes de que la competencia o un producto sustitutivo se encuentra a un clic de distancia. Las nuevas generaciones, al contrario ya no de sus padres sino casi de sus hermanos, ya no disponen del concepto de propiedad. Quieren usar, pero no tienen la necesidad de poseer. Véase por ejemplo el caso de Spotify en el sector musical.

Por ejemplo, el sector servicios está sufriendo en sus propias carnes la gran transformación que está suponiendo la economía de la colaboración. En este caso, la disrupción proviene de la asimilación y aceptación social de modos alternativos de transporte como es el que ofrece Blablacar (compartir coche) y que ya ha puesto en alerta a las empresas de transporte españolas por la laminación que ya está provocando en sus ingresos.

Hasta hoy, el término disruptivo poseía cierta connotación negativa. Las palabras confusión, desorden o caos bien podrían ser los sinónimos más próximos, pero la disrupción en cuanto se observa desde un punto de vista de la innovación cambia su significado hacia términos más positivos. Los usuarios tienen nuevas necesidades, utilizan otros medios para comunicarse y compartir ideas, acceder a nuevas tecnologías y las empresas deben saber adaptarse a estos cambios no tan deseados por ellas.

En el contexto de la innovación, la disrupción se intenta usar desde este punto de vista como algo que se encuentra en movimiento, dando un paso más allá de la mera innovación que constituiría un término mucho más estático, el de puramente de las ideas. Las disrupciones se suceden a distintos niveles y contínuamente ya sean sociales, políticas, económicas o de marketing. Las organizaciones deben ser conscientes del entorno completamente cambiante de ello y algunos ya empiezan a sugerir que los Chief Disruption Officer (CDO) deberían comenzar a hacerse un hueco en ellas (algunos sugieren incluso que deberían denominarse Chief Innovation and Disruption Officer), aunque parece que el club de las Cs de las empresas empieza a estar bastante concurrido.

En cualquier caso, no está de más recordar las palabras de Tim Cook (CEO de Apple) sobre la innovación y las empresas.

Creativity and innovation are something you can’t flowchart out. Some things you can, and we do, and we’re very disciplined in those areas. But creativity isn’t one of those. A lot of companies have innovation departments, and this is always a sign that something is wrong when you have a VP of innovation or something. You know, put a for-sale sign on the door.

Everybody in our company is responsible to be innovative, whether they’re doing operational work or product work or customer service work.

Nexus con la pantalla rotaEn un cierto concurso televisivo, a unas chicas jóvenes se les devolvía su teléfono móvil del cual se les había desprovisto durante semanas con el efecto inmediato de que no podían contener las lágrimas entre gritos de “¡mi móvil!”. En aquel momento, contemplé la escena con cierta incredulidad e incluso con cierto desdén, considerándola simplemente ridícula. No podía creer que un dispositivo de unos 100 gramos pudiese producir tal efecto en las personas, aunque es posible que al haber crecido sin móvil (eran inaccesibles para la gente corriente) me provocase cierto sesgo. Puede que hoy en día el mayor castigo al que se le pueda someter a un adolescente es arrebatarle el teléfono móvil. Castigo actualizado de aquel “encerrado en tu cuarto” en una suerte de rechazo y aislamiento social ante actitudes punitivas. Sin embargo, no era consciente de que el desconsuelo de las adolescentes del concurso era un síndrome que todos sufrimos aunque no nos hayamos percatado de él.

Nomofobia (no-mobile-phone-phobia) es el término con el que se han preocupado para designar un síndrome de estos días: el miedo irracional sin salir de casa sin teléfono móvil. Sin embargo, yo trataría de extenderlo, como miedo irracional a no tener teléfono móvil, aunque las razones vayan más allá del no tener al usar.

Hace unos días sufrí un accidente mediante el cual perdí mi teléfono móvil. No lo perdí, realmente, simplemente quedó completamente inhábil. Estaba encendido, pero por el golpe no podía interactuar con él, la pantalla táctil estaba rota. No podía apagarlo, no podía responder llamadas, no podía extraer la información que se hallaba en él. Era un objeto completamente inane. Lo dejé en casa siendo consciente que no habría manera de repararlo en un breve período de tiempo y la tarde del día siguiente compré otro.

El día siguiente sucedió con normalidad, habiendo abandonado aquel teléfono completamente inútil en casa. No, no sufrí ni sudores ni espasmos fríos por esa ausencia en el bolsillo. Habiendo decidido qué tipo de teléfono quería comprar, acudí a una gran superficie y adquirí otro terminal. Lo curioso es que mientras esperaba el metro en la estación sentí la necesidad de sacarlo de la caja y guardarlo en el bolsillo. Era un sentimiento irracional ya que ese teléfono no tenía tarjeta SIM por lo que no podía usarlo, pero aún así lo guardé en el bolsillo donde solía colocar el estropeado. Durante todo el trayecto lo llevé apagado hasta llegar a mi casa donde ya allí pude colocarle la tarjeta SIM y usarlo. En aquel momento, consideré mi comportamiento completamente ridículo, pero simplemente no pude evitarlo.

Mi extrañeza me llevó a comentárselo a una de mis hermanas. Me quedé sorprendido por lo que me ella me contó. Mi hermana se había cambiado de compañía telefónica recientemente, pero con cierta torpeza de manera que estuvo hasta cinco días sin poder usar el teléfono móvil. Sin embargo, me confesó que durante ese período de tiempo había sentido la necesidad irracional de llevarse el teléfono, completamente inhábil, con ella en el bolsillo.

Cuáles son las razones últimas de llevar un dispositivo apagado en el bolsillo, sin poder utilizarlo es algo que no llego a entender. Dentro de la irracionalidad consciente del acto en sí, no supimos refrenarnos. Podría ser por sentirnos de alguna manera conectados a nuestros conocidos, aunque fuese literalmente imposible hacerlo. La nomofobia está en nuestras vidas y nunca llegamos a saberlo.

Siendo sinceros, el biopic cinematográfico de Steve Jobs protagonizada por Ashton Kutcher, jOBS (2013), no es un producto excesivamente entretenido . A mediados de la película, la narración se va haciendo cada vez más soporífera y aburrida, lo que me lleva a compararla a la otra “gran” película sobre Jobs en la que lo encarnaba Noah Wyle, Piratas de Silicon Valley (1999), donde se narra el nacimiento de las dos grandes empresas de la informática de consumo del siglo XX (Apple y Microsoft). Sin embargo, el Jobs de Kutcher posee destellos del carácter del Jobs auténtico, pequeños guiños que nos permiten comprobar cómo era y cómo pensaba el otro genio de la manzana.

Uno de ellos es el grito de socorro que lanza a Steve Wozniak mientras está trabajando en Atari para que finalice un juego. En Atari, acaba trabajando por las noches porque sus compañeros se quejaban de su olor corporal y Jobs aseguraba que deseaba un proyecto para él solo. Wozniak acabaría el juego planteado por Jobs y marcaría el inicio del tándem inicial de Apple. La película también muestra el instinto empresarial y negociador de Jobs, junto a esa capacidad de distorsionar la realidad que tan buenos réditos daría a Apple en el futuro.

Pero, posiblemente una de las mejores secuencias de la película es cuando se muestra el retorno de Jobs a Apple. En aquel momento, Apple es una empresa en apuros y hundida. Aparentemente ha perdido su magia y su capacidad de diseñar buenos productos. Al reincorporarse a Apple, más bien durante las negociaciones para su reincorporación, Jobs se apresta pasearse por los pasillos y visitar algunos de sus departamentos. Es en ese momento cuando conoce a Jonathan Ive que se convertiría en el segundo abordo a la hora de diseñar los nuevos productos de Apple (algunos fuertemente inspirados en la compañía alemana Braun y su diseñador Dieter Rams). Es en esa escena donde Jobs descubre elementos de resistencia hacia la la deriva de la empresa y de innovación que aparentemente Apple había abandonado junto a un compromiso hacia la marca.

“El sistema es que no hay sistema. Esto no significa que no tengamos un proceso. Apple es una empresa muy disciplinada y tenemos grandes procesos. Pero esto no es de lo que se trata. Los procesos te hacen más eficiente. Pero la innovación viene de la gente que se reúne en los pasillos y que se llama a las 22:30 para contarse una nueva idea.”

Steve Jobs sobre la innovación.

Steve Jobs se mezcló con los trabajadores y les preguntó qué estaban haciendo y cómo podían mejorar la empresa. Esto nos debe llevar a considerar que la información necesaria para innovar dentro de una organización, de ser más competitiva se encuentra ya dentro de ella. Sólo hay que saber establecer una red de conocimiento despojada o libre de algunas cargas procedimentales y fomentar el intercambio de ideas que sirva para la toma la generación de ideas y de la toma de decisiones efectiva.

Los blogs, aunque parezcan adustos y pasados de moda, aún despiertan interés para ser estudiados. La sociabilización de Internet que iniciaron los blogs ha traspasado muchos ámbitos y se han creado infinitas plataformas para intercambiar información, pero que todavía se produzcan trabajos cuyo eje central sean los blogs y los contenidos que estos generan no puede hacernos olvidar las funciones que estos todavía tienen para aquellos que utilizan la Red de forma intensiva.

Es bien sabido que el término Biblogsfera nunca fue de mi agrado. Siempre me pareció un tanto falto de semántica y el hecho de que en aquel momento ya existiese un término inglés Biblioblogosphere debería haber facilitado la consolidación de otros. Sin embargo, no ha sucedido así, parece que Biblogsfera se ha terminado imponiendo por su comodidad a la hora de ser usado, al ser más breve y alejado de los trabalenguas con los que lidiamos hace unos años.

Aproximación a la Biblogsfera española (2013), trabajo de fin de grado de Miguel Ángel Vera Barceta, realiza un esfuerzo para dar unas pinceladas respecto a la comunidad de blogs que abordan temáticas relacionadas con la Biblioteconomía y la Documentación (ByD). Vera Barceta define la Biblogsfera:

Red de blogs especializada, descentralizada, multidireccional e interactiva, agrupada de forma natural por el interés común de autores y usuarios en alguna de las áreas de la Biblioteconomía y la Documentación y cuyo contenido es producido y dirigido a profesionales de este ámbito.

El trabajo está realizado en tres fases y sus resultados no dejan de ser interesantes. Por un lado, se realiza una encuesta a distintos profesionales para detectar el interés que suscita la comunidad de blogs de ByD, para posteriormente realizar un análisis cuantitativo descriptivo y otro cualitativo tipológico. Desgraciadamente, el trabajo se centra más en la descripción de los datos que en la realización de un análisis más profundo de la realidad de la Biblogsfera actual. Es posible que debido a que se trataba de un trabajo de fin de carrera el autor considerase este primer trabajo como suficiente para iniciar una reflexión mucho más amplia en un futuro.

Vera Barceta descarta a los blogs abandonados, sin detallar el criterio por el que considera en qué momento un blog debe entrar dentro de esa consideración. Considero que ese descarte un error. Además, si bien considera que existen 123 blogs activos, no estudia cuál es la tasa de abandono, si ésta está subiendo o está bajando. Por otro lado, no se detiene a estudiar qué tipo de blogs se están creando y desde qué instituciones. También, mide la productividad de todos los blogs al mismo nivel, sin entrar a considerar el número de autores que éste posee (Lo que facilita su mantenimiento a lo largo del tiempo). Por ejemplo, RecBib, Infotecarios y Biblogtecarios, ambas comunidades lanzadas por Julián Marquina uno de los mayores dinamizadores del Social Media dentro del ámbito bibliotecario, disponen de una gran cantidad de autores y algunos de ellos han ido abandonando la publicación de contenidos. ¿Cuáles son sus razones? ¿Han decidido crear el suyo propio? Por supuesto que las plataformas de publicación también pueden ser interesantes, la utilización de dominios propios, la identificación del blog con el autor, etc.

En definitiva, el trabajo es extensivo en cuanto a los datos recopilados, un esfuerzo loable e impresionante, sin embargo peca de ser excesivamente descriptivo. Un análisis mucho más profundo podría hacerse partiendo de los datos publicados y, sin embargo, el autor se muestra tal vez conservador en espera probablemente de un trabajo más profundo teniendo presente que se reservó el dominio Biblogsfera.com.

Finalmente, señalar los blogs resaltados como imprescindibles dentro del estudio de este documento:

Buscadores para la Internet of Things

La World Wide Web fue ideada por Tim Berners-Lee como un sistema de gestión de información. En él, todos los documentos están interconectados mediante una serie de enlaces que se sitúan dentro de los textos. Esto hacía sencillo realizar citas a otras fuentes de información y su consulta, ya que la recuperación de otros documentos relacionados se realizaba de una forma más ágil que la establecida hasta el momento. El desarrollo de Berners-Lee supuso la colocación de los cimientos para que Internet se popularizase, haciéndose más sencilla de utilizar y, por tanto, más accesible a una gran parte de la población.

Esa apertura hacia un público masivo significó que fuesen necesarias unas herramientas que favoreciesen la recuperación de información dentro de la misma Web. Google afinó mucho más el concepto del investigador del CERN al considerar que aquellos documentos que obtuviesen más enlaces deberían ser, necesariamente, más populares (Entre otros elementos de valor). Hasta ese momento, los buscadores de la Web se dedicaban a recuperar textos, sin embargo, según la Web se hacía más grande eran necesaria una segmentación para una recuperación más efectiva. Así, se diferenció por tipos de documentos (En Word, en PDF o en PowerPoint), se segmentó por elementos multimedia (imágenes, vídeos) e incluso posteriormente se hizo por el tipo de publicación (Noticias, blogs o libros). El siguiente paso es la diferenciación por tipo de máquinas conectadas a la Red.

La próxima revolución en la sociedad es lo que se ha denominado la Internet of Things (IoT) propuesto por Kevin Ashton en 2009. En un principio, se definió como todos aquellos objetos que podían ser equipados con identificadores (En aquel momento, se consideraba que la tecnología RFID era la más adecuada) que podrían ser inventariados y gestionados por un ordenador. Actualmente, el concepto es un poco más amplio y se considera que la IoT la compone cualquier objeto que disponga de una dirección IP o una URI. Hoy, existe una infinidad de objetos que se conectan a Internet para infinidad de tareas. Desde los tradicionales ordenadores y derivados (Tabletas y teléfonos móviles), pasando por cámaras de vigilancia, televisiones, frigoríficos, automóviles, semáforos, sistemas de gestión de piscinas, etcétera. La pregunta inmediata a hacerse es si una vez están conectados podrían ser recuperados como si fuesen documentos o imágenes tal y como se hace en Google.

Thingful, que será lanzado en fase beta durante este año, parte de la idea de la necesidad de buscar datos de una estación meteorológica concreta o de una carretera que disponga de sensores embebidos en ella. La idea de Thingful es la recuperación a través de enlaces directos a conjuntos de datos o páginas de perfiles con los objetos que se encontrarán enriquecidas con la información estructurada que darán sus propietarios a través de Twitter.

Por otro lado, y quizá más interesante, es la propuesta de John Matherly creador del buscador Shodan. Su desarrollo permite buscar directamente cualquier tipo de dispositivo que se encuentre conectado a Internet. Es decir, Shodan indexa Internet buscando dispositivos que estén programados para contestar. Los objetos que se encuentran en la base de datos de Shodan son desde coches, equipamiento quirúrgico, sistemas de climatización de oficinas, instalaciones de tratamientos de aguas… La idea detrás de Shodan es el aprendizaje, por lo que el número de resultados que muestra se encuentra limitados. Si un usuario desease la obtención de una mayor cantidad de resultados, deberá justificar el uso de la información que obtenga y asegurar que los va a usar sin ánimo de violentar sistemas de seguridad.

Los buscadores de la IoT abren un abanico interesante de posibilidades, pero al mismo tiempo muestran una serie de peligros que a nivel individual y colectivo hasta ahora habían pasado completamente desapercibidos.

Hoover y la Library of CongressJohn Edgar Hoover (1895-1972) fue el primer director del FBI (Federal Bureau of Investigation) y se mantuvo en el cargo hasta el día de su muerte. En un principio, sería designado director de la Bureau of Investigation (Precursora del FBI) en 1924 y posteriormente nombrado director del FBI cuando se creó como tal en 1935. Hoover desempeñó un papel decisivo a la hora de construir y diseñar la oficina de investigación tal y como la conocemos hoy en día y, por ello, el director y actor Clint Eastwood dirigió la película J. Edgar (2011) donde el personaje de Hoover lo interpreta Leonardo di Caprio.

Uno de las actuaciones más relevantes que desarrolló Hoover para la mejora de la investigación policial fue la introducción de la ciencia y de las huellas dactilares para la recopilación de pruebas para de esta manera poder inculpar a sospechosos. Además, también consideró el diseño de clasificación de los expedientes del FBI para la mejora de su recuperación y agrupación de la información.

En la película de Eastwood, se asevera que Hoover trabajó previamente en la Library of Congress y que durante la época en la que estuvo trabajando en la biblioteca nacional americana, cooperó a la hora de diseñar el sistema de clasificación de la misma. Obviamente, esta afirmación llama poderosamente la atención. En la película, di Caprio posee una escena recuperando un libro mediante el catálogo de fichas de la misma biblioteca afirmando que el sistema lo diseñó él. Sin embargo, el hito conseguido por el ex-director del FBI simplemente es falso.

En la página web del FBI dedicada al director, se indica que entró en la Library of Congress (LoC) con 18 años como mensajero y posteriormente se ubicaría en el departamento de compras. La biblioteca, por su parte, le dedicó un texto intentando documentar su paso por la institución a raíz de la película y de los intentos de la productora de intentar documentarse.

La LoC asegura que es difícil obtener documentación de trabajadores tan antiguos y que se debe recurrir a documentos secundarios y fuentes indirectas como listados telefónicos o los propios archivos de una división. En el caso de Hoover, existe documentación (ver imagen) que demuestra que comenzó a trabajar en 1913 con un salario de $360 y que al año siguiente mantendría la misma posición viendo cómo ascendía su retribución hasta los 420.

En 1915, se le traslada hasta el departamento de compras como clerk (trabajador) donde se dedicaba a mecanografiar las órdenes de compra. No hay rastro de que trabajase como catalogador, ni por su posición pudiese haber desempeñado funciones para diseñar el sistema de clasificación bibliotecario. Sin embargo desde la LoC se cree que por la posición que desempeñaba y la situación de su departamento, que se encontraba entre la Classification Division (Donde efectivamente se desarrolló el sistema) y la Catalog Division donde a los nuevos materiales se les asignaba la signatura. Es bastante probable que Hoover quedase impresionado por la eficiencia en la clasificación de los materiales y lo trataría de trasladar al FBI. En 1917, abandonaría la biblioteca para trabajar en la administración pública americana.

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