<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
		>
<channel>
	<title>Comentarios en: “Multitudes inteligentes. La próxima revolución social” de Howard Rheingold</title>
	<atom:link href="http://www.documentalistaenredado.net/831/multitudes-inteligentes-la-proxima-revolucion-social-de-howard-rheingold/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://www.documentalistaenredado.net/831/multitudes-inteligentes-la-proxima-revolucion-social-de-howard-rheingold/</link>
	<description>Biblioteconomía, Infonomía, Internet y Nuevas Tecnologías</description>
	<lastBuildDate>Fri, 06 Jan 2012 17:51:15 +0000</lastBuildDate>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	<generator>http://wordpress.org/?v=3.3.1</generator>
	<item>
		<title>Por: Anónimo</title>
		<link>http://www.documentalistaenredado.net/831/multitudes-inteligentes-la-proxima-revolucion-social-de-howard-rheingold/#comment-38474</link>
		<dc:creator>Anónimo</dc:creator>
		<pubDate>Sun, 22 May 2011 16:10:55 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">http://www.documentalistaenredado.net/?p=831#comment-38474</guid>
		<description>Utilizar el término &quot;revolución social&quot; en el título del libro es una aberración al termino generado por los ideales libertarios, una breve reseña dejada en 1800 por Piotr Kropotkin:
Establezcamos el primer caso; habéis cursado medicina; sois, pues, un facultativo. Un día un hombre de mano callosa, cubierta con una blusa, viene a buscaros para que asistáis a una enferma, conduciéndoos a casa de la paciente por una interminable serie de callejuelas, cuyas casas trascienden a pobreza.

Llegáis, y os es forzoso casi encaramaros por una estrecha escalera, cuyo ambiente está cargado de hidrógeno, por las emanaciones que despide la torcida de un farol cuyo aceite se ha agotado.

Después de salvar dos, cuatro o treinta escalones, penetráis en la habitación de la pobre enferma. Como vuestra alma está aún pura, el corazón os late con más violencia de la acostumbrada al contemplar a aquella infeliz, tirado sobre un mal jergón, y… a aquellas cuatro o cinco criaturas, lívidas, tiritando de frío, acurrucadas al lado de su pobre madre, a fin de recoger el calor de la fiebre, ya que allí huelga todo abrigo. Los infelices niños, a quienes la desgracia ha hecho suspicaces, os contemplan asustados y se arriman más y más a su madre, sin apartar sus grandes ojos espantados de vuestra persona.

El marido ha trabajado durante su vida doce y trece horas diarias, pero ahora está de más hace tres meses; esto no es raro, se repite periódicamente. Antes no se notaba tanto su falta de trabajo, pues cuando esto acontecía su mujer se iba a lavar -¡quién sabe si habrá lavado lo vuestro!- para ganar una peseta al día. Pero ahora, postrada en el lecho del dolor hace dos meses, le es imposible, y la miseria más espantosa cierne sus negras alas en aquel hogar.

¿Qué aconsejaréis a aquella enferma, doctor? Desde luego habréis comprendido que allí reina la agonía general por falta de alimentación; prescribiréis carne, aire puro, ejercicio en el campo, una alcoba seca y bien ventilada. ¡Esto sería irónico! Si hubiera podido la enferma proporcionarse todo esto, no hubiera esperado vuestro consejo.

Esto no es todo. Si vuestro exterior revela franqueza y bondad, os referirán historias tanto o más tristes; la mujer de la otra habitación, cuya tos desgarra el corazón, es una planchadora; en el tramo de abajo todos los niños tienen fiebre; la lavandera que ocupa el piso alto no llegará a la próxima primavera, ¡ah! ¡y en la casa de al lado, en la otra, la situación es peor!...

¿Qué pensáis de todos estos enfermos? Seguramente les recomendaríais cambio de aire, un trabajo menos prolongado, una alimentación sana y nutritiva; pero no podéis y abandonáis aquellas catacumbas del dolor con el corazón lacerado.

Al siguiente día, y cuando aún no habéis desechado la preocupación de la víspera, un compañero os dice que ha venido un lacayo en carruaje para que fuerais a visitar al propietario de una casa, donde había enferma una señora extenuada a fuerza del insomnio, cuya vida está consagrada a visitas, afeites, bailes y disputar con su estúpido marido.

Vuestro compañero le ha prescrito hábitos más moderados, comida poco estimulante, paseos al aire libre, tranquilidad de espíritu y ejercicios gimnásticos en su alcoba, a fin de substituir un trabajo útil: una muere porque ha carecido de alimento y descanso durante su vida, y la otra sufre porque nunca ha sabido lo que es trabajar.

Si sois uno de esos repugnantes seres ante un espectáculo triste y miserable se consuelan con dirigir una mirada de compasión y beberse una copa de coñac, os iréis acostumbrado gradualmente a esos contrastes y no pensaréis sino en elevaros a la altura se los satisfechos para evitar tener que rozaros en lo sucesivo con los desgraciados.

Pero si al contrario, sois hombre; si el sentimiento se traduce en voluntad y la parte animal no se ha superpuesto a la inteligencia, volveréis a vuestra casa diciéndoos: -Esto es infame-; esto no puede continuar así por más tiempo. Es menester evitar las enfermedades y no curarlas. ¡Abajo las drogas! Aire, buena alimentación y un trabajo más racional; por ahí debe comenzarse; de otro modo, la profesión de médico sólo es un engaño y una farsa.

En ese mismo instante comprenderéis el anarquismo y sentiréis estímulos por conocerlo todo; y si el altruismo no es una palabra vacía de sentido, si aplicáis al estudio de la cuestión social las rígidas inducciones del filósofo naturalista, vendréis a nuestras filas y seréis un nuevo soldado de la Revolución social.

Fuente: http://www.portaloaca.com/pensamiento-libertario/1807-a-los-jovenes-panfleto-revolucionario-de-kropotkin.html</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Utilizar el término &#8220;revolución social&#8221; en el título del libro es una aberración al termino generado por los ideales libertarios, una breve reseña dejada en 1800 por Piotr Kropotkin:<br />
Establezcamos el primer caso; habéis cursado medicina; sois, pues, un facultativo. Un día un hombre de mano callosa, cubierta con una blusa, viene a buscaros para que asistáis a una enferma, conduciéndoos a casa de la paciente por una interminable serie de callejuelas, cuyas casas trascienden a pobreza.</p>
<p>Llegáis, y os es forzoso casi encaramaros por una estrecha escalera, cuyo ambiente está cargado de hidrógeno, por las emanaciones que despide la torcida de un farol cuyo aceite se ha agotado.</p>
<p>Después de salvar dos, cuatro o treinta escalones, penetráis en la habitación de la pobre enferma. Como vuestra alma está aún pura, el corazón os late con más violencia de la acostumbrada al contemplar a aquella infeliz, tirado sobre un mal jergón, y… a aquellas cuatro o cinco criaturas, lívidas, tiritando de frío, acurrucadas al lado de su pobre madre, a fin de recoger el calor de la fiebre, ya que allí huelga todo abrigo. Los infelices niños, a quienes la desgracia ha hecho suspicaces, os contemplan asustados y se arriman más y más a su madre, sin apartar sus grandes ojos espantados de vuestra persona.</p>
<p>El marido ha trabajado durante su vida doce y trece horas diarias, pero ahora está de más hace tres meses; esto no es raro, se repite periódicamente. Antes no se notaba tanto su falta de trabajo, pues cuando esto acontecía su mujer se iba a lavar -¡quién sabe si habrá lavado lo vuestro!- para ganar una peseta al día. Pero ahora, postrada en el lecho del dolor hace dos meses, le es imposible, y la miseria más espantosa cierne sus negras alas en aquel hogar.</p>
<p>¿Qué aconsejaréis a aquella enferma, doctor? Desde luego habréis comprendido que allí reina la agonía general por falta de alimentación; prescribiréis carne, aire puro, ejercicio en el campo, una alcoba seca y bien ventilada. ¡Esto sería irónico! Si hubiera podido la enferma proporcionarse todo esto, no hubiera esperado vuestro consejo.</p>
<p>Esto no es todo. Si vuestro exterior revela franqueza y bondad, os referirán historias tanto o más tristes; la mujer de la otra habitación, cuya tos desgarra el corazón, es una planchadora; en el tramo de abajo todos los niños tienen fiebre; la lavandera que ocupa el piso alto no llegará a la próxima primavera, ¡ah! ¡y en la casa de al lado, en la otra, la situación es peor!&#8230;</p>
<p>¿Qué pensáis de todos estos enfermos? Seguramente les recomendaríais cambio de aire, un trabajo menos prolongado, una alimentación sana y nutritiva; pero no podéis y abandonáis aquellas catacumbas del dolor con el corazón lacerado.</p>
<p>Al siguiente día, y cuando aún no habéis desechado la preocupación de la víspera, un compañero os dice que ha venido un lacayo en carruaje para que fuerais a visitar al propietario de una casa, donde había enferma una señora extenuada a fuerza del insomnio, cuya vida está consagrada a visitas, afeites, bailes y disputar con su estúpido marido.</p>
<p>Vuestro compañero le ha prescrito hábitos más moderados, comida poco estimulante, paseos al aire libre, tranquilidad de espíritu y ejercicios gimnásticos en su alcoba, a fin de substituir un trabajo útil: una muere porque ha carecido de alimento y descanso durante su vida, y la otra sufre porque nunca ha sabido lo que es trabajar.</p>
<p>Si sois uno de esos repugnantes seres ante un espectáculo triste y miserable se consuelan con dirigir una mirada de compasión y beberse una copa de coñac, os iréis acostumbrado gradualmente a esos contrastes y no pensaréis sino en elevaros a la altura se los satisfechos para evitar tener que rozaros en lo sucesivo con los desgraciados.</p>
<p>Pero si al contrario, sois hombre; si el sentimiento se traduce en voluntad y la parte animal no se ha superpuesto a la inteligencia, volveréis a vuestra casa diciéndoos: -Esto es infame-; esto no puede continuar así por más tiempo. Es menester evitar las enfermedades y no curarlas. ¡Abajo las drogas! Aire, buena alimentación y un trabajo más racional; por ahí debe comenzarse; de otro modo, la profesión de médico sólo es un engaño y una farsa.</p>
<p>En ese mismo instante comprenderéis el anarquismo y sentiréis estímulos por conocerlo todo; y si el altruismo no es una palabra vacía de sentido, si aplicáis al estudio de la cuestión social las rígidas inducciones del filósofo naturalista, vendréis a nuestras filas y seréis un nuevo soldado de la Revolución social.</p>
<p>Fuente: <a href="http://www.portaloaca.com/pensamiento-libertario/1807-a-los-jovenes-panfleto-revolucionario-de-kropotkin.html" rel="nofollow">http://www.portaloaca.com/pensamiento-libertario/1807-a-los-jovenes-panfleto-revolucionario-de-kropotkin.html</a></p>
]]></content:encoded>
	</item>
	<item>
		<title>Por: Si no quieres ser como ellos, lee - Nuevo Orden</title>
		<link>http://www.documentalistaenredado.net/831/multitudes-inteligentes-la-proxima-revolucion-social-de-howard-rheingold/#comment-38456</link>
		<dc:creator>Si no quieres ser como ellos, lee - Nuevo Orden</dc:creator>
		<pubDate>Sat, 21 May 2011 19:38:29 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">http://www.documentalistaenredado.net/?p=831#comment-38456</guid>
		<description>[...] MULTITUDES INTELIGENTES, de Howard Rheingold httpA://bit.ly/cdtgPG [...]</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>[...] MULTITUDES INTELIGENTES, de Howard Rheingold httpA://bit.ly/cdtgPG [...]</p>
]]></content:encoded>
	</item>
	<item>
		<title>Por: &#62;LA MOVILIDAD: CONTROL O/Y PARTICIPACIÓN &#124; Habitaciones de cristal</title>
		<link>http://www.documentalistaenredado.net/831/multitudes-inteligentes-la-proxima-revolucion-social-de-howard-rheingold/#comment-37778</link>
		<dc:creator>&#62;LA MOVILIDAD: CONTROL O/Y PARTICIPACIÓN &#124; Habitaciones de cristal</dc:creator>
		<pubDate>Wed, 13 Apr 2011 17:22:14 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">http://www.documentalistaenredado.net/?p=831#comment-37778</guid>
		<description>[...] de Lawrence Lessig, profesor de la facultad de derecho de Stanford, entrevistado por Rheingold en &#8220;Multitudes inteligentes.&#8221; Estos días leo de nuevo algunas reflexiones de Rheingold porque llevo un tiempo pensando en los [...]</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>[...] de Lawrence Lessig, profesor de la facultad de derecho de Stanford, entrevistado por Rheingold en &#8220;Multitudes inteligentes.&#8221; Estos días leo de nuevo algunas reflexiones de Rheingold porque llevo un tiempo pensando en los [...]</p>
]]></content:encoded>
	</item>
	<item>
		<title>Por: Astrocuantico</title>
		<link>http://www.documentalistaenredado.net/831/multitudes-inteligentes-la-proxima-revolucion-social-de-howard-rheingold/#comment-37331</link>
		<dc:creator>Astrocuantico</dc:creator>
		<pubDate>Tue, 01 Mar 2011 22:18:46 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">http://www.documentalistaenredado.net/?p=831#comment-37331</guid>
		<description>No existen las multitudes inteligentes como no existen las multitudes no inteligentes. Son los individuos los inteligentes o los no inteligentes. Las multitudes signan que el individuo está sometido al grupo, depende de él y debe pensar como él. Las multitudes implican borrar el pensamiento libre de los individuos.</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>No existen las multitudes inteligentes como no existen las multitudes no inteligentes. Son los individuos los inteligentes o los no inteligentes. Las multitudes signan que el individuo está sometido al grupo, depende de él y debe pensar como él. Las multitudes implican borrar el pensamiento libre de los individuos.</p>
]]></content:encoded>
	</item>
	<item>
		<title>Por: Anónimo</title>
		<link>http://www.documentalistaenredado.net/831/multitudes-inteligentes-la-proxima-revolucion-social-de-howard-rheingold/#comment-36741</link>
		<dc:creator>Anónimo</dc:creator>
		<pubDate>Sat, 20 Nov 2010 12:32:04 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">http://www.documentalistaenredado.net/?p=831#comment-36741</guid>
		<description>[...] 22. Rheingold, H.: Multitudes inteligentes. [...]</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>[...] 22. Rheingold, H.: Multitudes inteligentes. [...]</p>
]]></content:encoded>
	</item>
	<item>
		<title>Por: Consultoría artesana en red &#187; 30 libros para recapitular sobre economía abierta</title>
		<link>http://www.documentalistaenredado.net/831/multitudes-inteligentes-la-proxima-revolucion-social-de-howard-rheingold/#comment-36731</link>
		<dc:creator>Consultoría artesana en red &#187; 30 libros para recapitular sobre economía abierta</dc:creator>
		<pubDate>Tue, 16 Nov 2010 04:43:47 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">http://www.documentalistaenredado.net/?p=831#comment-36731</guid>
		<description>[...] Rheingold, H.: Multitudes inteligentes. [...]</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>[...] Rheingold, H.: Multitudes inteligentes. [...]</p>
]]></content:encoded>
	</item>
	<item>
		<title>Por: Anónimo</title>
		<link>http://www.documentalistaenredado.net/831/multitudes-inteligentes-la-proxima-revolucion-social-de-howard-rheingold/#comment-36086</link>
		<dc:creator>Anónimo</dc:creator>
		<pubDate>Wed, 03 Feb 2010 17:30:17 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">http://www.documentalistaenredado.net/?p=831#comment-36086</guid>
		<description>[...] &#124; Hay mucho por aprovechar en la red&#160;, &quot;Multitudes inteligentes. La pr&#243;xima revoluci&#243;n social&quot; de Howard Rheingold  Etiquetas: libros  socialmedia  web2.0  revolucionsocial  HowardRheingold  multitudesinteligentes  [...]</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>[...] | Hay mucho por aprovechar en la red&nbsp;, &quot;Multitudes inteligentes. La pr&oacute;xima revoluci&oacute;n social&quot; de Howard Rheingold  Etiquetas: libros  socialmedia  web2.0  revolucionsocial  HowardRheingold  multitudesinteligentes  [...]</p>
]]></content:encoded>
	</item>
	<item>
		<title>Por: los sueños de la razón / El semanal de anotaciones (primavera 2009, 11º domingo)</title>
		<link>http://www.documentalistaenredado.net/831/multitudes-inteligentes-la-proxima-revolucion-social-de-howard-rheingold/#comment-35354</link>
		<dc:creator>los sueños de la razón / El semanal de anotaciones (primavera 2009, 11º domingo)</dc:creator>
		<pubDate>Sun, 31 May 2009 17:01:55 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">http://www.documentalistaenredado.net/?p=831#comment-35354</guid>
		<description>[...] que hay quien dice que no, pero los hay que tienen claro que algo va a pasar, como el autor de “Multitudes inteligentes. La próxima revolución social” de Howard Rheingold, libro comentado en El Documentalista Enredado, y es que Aquí importamos todos: Clay Shirky y [...]</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>[...] que hay quien dice que no, pero los hay que tienen claro que algo va a pasar, como el autor de “Multitudes inteligentes. La próxima revolución social” de Howard Rheingold, libro comentado en El Documentalista Enredado, y es que Aquí importamos todos: Clay Shirky y [...]</p>
]]></content:encoded>
	</item>
</channel>
</rss>
<!-- WP Super Cache is installed but broken. The path to wp-cache-phase1.php in wp-content/advanced-cache.php must be fixed! -->
