La Sociedad del Conocimiento, aquí y ahora
Nadie podrá negar que el modelo económico en España está evolucionando desde los distintos sectores económicos (Agricultura, industria y servicios) debido a la Globalización de los mercados. Los retos a los que nos enfrentamos pasarán por ser traumáticos en algunos de estos sectores debido a que no se ha fomentado convenientemente la transición económica ante el brutal cambio industrial que se avecina. Las grandes inversiones que están realizando algunas compañías nacionales e internacionales en territorio asiático, sumada a la gran capacidad competitiva de estos países (no entramos en consideraciones), que seguramente realizarán su revolución económica durante este siglo XXI; nos abocan sin remedio a una transformación esencial dentro del marco económico en el que vivimos. Ya escribí en otro artículo sobre la necesidad del cambio, que la economía española debía encarar de una vez la transición de la Sociedad Industrial desde la que partimos hacia la Sociedad del Conocimiento. No cabe duda de que si se quiere sobrevivir la transición debe comenzar sin demora y podemos estar seguro que la economía de España puede hacerlo sobre todo porque tiene mano de obra lo suficientemente bien formada para mostrar sus capacidades a la hora de asumir este reto. Pero, debemos de reconocer que lo que se echa en falta son infraestructuras y capacidades materiales para ello.
Los documentalistas somos conscientes que debemos tomar parte de una forma proactiva en este cambio, que seremos el vértice en esa transición, que la Sociedad del Conocimiento será un peldaño más hacia nuestro reconocimiento dentro de la Sociedad como profesionales capaces y útiles para su desarrollo. Sin embargo, todavía tenemos que derrocar algunas estructuras internas del pasado que permanecen, debemos de creer en nosotros y, sobre todo, ser capaces de asumir los retos que actualmente se nos presentan y superarlos.
Nos “vendieron” la Diplomatura en Biblioteconomía y nos convencieron
Todos los años, la Universitat de València organiza unas sesiones informativas sobre las diferentes titulaciones que imparte para los alumnos de nuevo ingreso. Aunque en su momento alguno de nosotros ya acudió a una de estas sesiones, la perspectiva de poder comprobar cómo se explicaba la carrera de Biblioteconomía a gente que la desconocía nos resultaba tentadora.
Después de deambular por los pasillos y escaleras que conforman el edificio histórico La Nau, lugar primigenio de la Universitat de València a principios del siglo XV, localizamos finalmente la sala en que se haría la presentación de nuestra titulación. A quince minutos escasos para su inicio pudimos comprobar que, o bien por falta de interés, de pereza o de desconocimiento de la presentación, la afluencia de público era realmente escasa, tan sólo once personas entre las que nos contábamos nosotros dos. Esta cantidad contrastaba claramente con la veintena que escuchaba la presentación precedente sobre la Licenciatura en Filosofía.
Descubriendo una profesión (Cuarta Parte): El Empleo en Biblioteconomía y Documentación
La oferta de empleo es una de las prioridades de los estudiantes universitarios a la hora de elegir una carrera y qué decir de los que ya están titulados. Aunque ya disponemos de cierta experiencia en este campo y podríamos relatarla aquí, creemos más conveniente citar el documento Título de Grado en Información y Documentación y ajustarnos a su contenido por imparcial. En cualquier caso, destacamos las conclusiones de su apartado Estudios de Inserción Laboral:
- La tasa de inserción laboral de los titulados en Biblioteconomía y Documentación es muy elevada. Aunque no se dispone de datos de otras titulaciones que puedan servir como punto de referencia, se han observado porcentajes muy altos de titulados que encuentran un empleo relacionado con sus estudios en un plazo relativamente breve de tiempo. En muchos casos, incluso, la inserción laboral comienza antes de finalizar la carrera a través, principalmente, de becas y convenios de prácticas.
Descubriendo una profesión (Tercera Parte): El Perfil profesional de Bibliotecarios / Documentalistas
1. Competencias específicas
Conocimientos
- Conocimiento de la naturaleza de la información y de los documentos, de sus diversos modos de producción y de su ciclo de gestión, de los aspectos legales y éticos de su uso y transferencia, y de las fuentes principales de información en cualquier soporte.
- Conocimiento de los principios teóricos y metodológicos para la planificación, organización y evaluación de sistemas, unidades y servicios de información.
- Conocimiento de los principios teóricos y metodológicos para la reunión, selección, organización, representación, preservación, recuperación, acceso, difusión e intercambio de la información.
- Conocimiento de los principios teóricos y metodológicos para el estudio, el análisis, la evaluación y la mejora de los procesos de producción, transferencia y uso de la información y de la actividad científica.
- Conocimiento de las tecnologías de la información que se emplean en las unidades y servicios de información.
- Conocimiento de la realidad nacional e internacional en materia de políticas y servicios de información y de las industrias de la cultura.
Descubriendo una profesión (Segunda Parte): El Bibliotecario debe formarse convenientemente
[…]
-¿Biblioteconomía? ¿Quieres estudiar para bibliotecari@? Pero, hij@ mí@, ¿para eso hay que estudiar?
[…]
La enseñanza de la Biblioteconomía se ha ido modificando según evolucionaba la biblioteca y, por lo tanto, la disciplina que se encargaba de estudiarla. Este aprendizaje ha pasado de ser una mera transmisión repetitiva de las labores que se realizaban en la biblioteca, a una formación integral, sistemática y metódica que giraba en torno a una serie de conocimientos complejos y a las distintas técnicas que de ellos se derivan.
La génesis de la enseñanza formal de una disciplina
Según la realidad bibliotecaria ha ido progresando en complejidad fundamentalmente a lo largo del siglo XX, se ha hecho más patente que los conocimientos profesionales para gestionarla se hicieron más numerosos y específicos. El perfil de los profesionales que debían hacerse cargo de ellas debía de hacerse más científico y estar mucho más definido, por lo que era necesaria una formación normalizada para que desempeñase sus funcionescorrectamente y de una forma metódica. Pronto los bibliotecarios descubrieron que si la biblioteca quería ser algo más que una colección de libros o un museo de la sabiduría, debía poseer personal preparado profesionalmentepara ejercer sus funciones correctamente y que la institución se mostrase como un instrumento eficiente y ágil.
Descubriendo una profesión (Primera Parte): ¿Bibliotecoqué? – Biblioteconomía y bibliotecología, ¿dos o una?
- Mamá ya sé que voy a estudiar en la universidad: Biblioteconomía.
- ¡Hij@ mí@! ¿Bibliotequé? [...]
Como nos encontramos en marzo y encarrilamos ya el camino hacia junio, cuando los jóvenes bachilleres deban encarar la selección de su profesión, queremos ofrecer aquello que nosotros no tuvimos: un poquito de información. Por lo tanto, el objetivo de éste y el siguiente envío es aportar un poco de luz sobre la carrera universitaria de bibliotecari@. Pero, ante todo y como primer paso, debemos de definir lo que estudia un bibliotecario: ¿Biblioteconomía o Bibliotecología?. Y es que esta profesión tiene más enjundia de lo que las personas de apie creen.
Los términos Bibliotecología o la Biblioteconomía pueden ser considerados con frecuencia sinónimos dependiendo del ámbito geográfico donde se usen, así en Sudamérica el término más frecuente para referirse a la ciencia bibliotecaria es Bibliotecología, mientras que en España el término más aceptado es el de Biblioteconomía.
Una vocación bibliotecaria: Pasión por los libros
Como Yavannna se encuentra empecinada en buscar, recopilar y enriquecerse con vocaciones bibliotecarias, le dedicamos una. Aunque no sea la nuestra.
De Diario El País, edición Comunidad Valenciana. 8 de marzo de 2004
Pasión por los libros
El sueño de Sandra Guerrero es la enorme biblioteca de una ciudad anciana con las paredes forradas de libros. Ése es su destino vocacional, algo que no desconocía cuando empezó ha estudiar estudiar Filología Española. Hoy, transcurrido un año ya desde que se licenció, compagina su trabajo de kiosquera en un gran centro comercial de la periferia de Valencia con una colaboración en una pequeña biblioteca de su ciudad, Silla.
Aprobado el Anteproyecto de Ley de Creación del Colegio Oficial de Bibliotecarios y Documentalistas de la Comunidad Valenciana
El Gobierno Valenciano, reunido en sesión plenaria, ha aprobado el Anteproyecto de Ley de Creación del Colegio Oficial de Bibliotecarios y Documentalistas de la Comunidad Valenciana.
Se crea el Colegio Oficial de Bibliotecarios y Documentalistas de la Comunidad Valenciana como corporación de derecho público con personalidad jurídica propia y plena capacidad para el cumplimiento de sus fines.
El Colegio Oficial de Bibliotecarios y Documentalistas agrupa a los profesionales que tienen la titulación de Diplomado en Biblioteconomía y Documentación o Licenciado en Documentación, previstas en el Real Decreto 1954/1994 o con otro título extranjero equivalente debidamente homologado.
Empresas documentales
En un artículo reciente, que comentaba las conclusiones a las que se había llegado en la “Mesa sobre estrategia documental en las empresas“, organizada en Barcelona por la Asociación Española de Directivos (ADE), se contemplaba como la mejor opción, para organizaciones de todo tipo, la externalización de los procesos de digitalización y del tratamiento de la documentación empresarial.
La externalización de los servicios de digitalización documental permite que las empresas dediquen sus recursos económicos y humanos a aquellas tareas que se centran en el propio negocio, reduciendo además los costes derivados de los procesos documentales al evitar la necesidad de inversión en la tecnología y el know-how necesario.
Externalizar estos procesos elimina también los costes fijos de archivo, haciendo de todos los gastos derivados de la documentación empresarial costes predecibles y garantizando además al mismo tiempo la escalabilidad y la evolución tecnológica sin necesidad de continúas inversiones.
Pero este proceso de externalización de los servicios documentales, no sólo se produce en las organizaciones empresariales, ni sólo en los procesos de digitalización.
Una pizca de sabiduría
Permitidme que esta vez transmita aquí unas palabras que no son mías, pero que recogen perfectamente lo que pienso, además de dar algunos buenos consejos. Se dejaron en Iwetel en una (enésima) discusión sobre el trabajo y los salarios de los bibliotecarios – documentalistas. El auto de esta pizca de sabiduría fue Alexis Meyners y desde aquí le agradezco su diligencia a la hora de permitirme transmitirlas. Aunque podéis consultar el documento en pdf para entender la discusión, la quinta esencia la tenéis aquí:
- La Documentación está en muchas partes. En un principio, puedes ejercer de documentalista o por lo menos hacer funciones de documentalista en muchos otros trabajos.
- Lo que sabes hacer vale mucho y es que muchas empresas no saben que les haces falta. Si tienes un trabajo en otro campo en el cual realizas pequeñas tareas de documentación, habla con tus compañer@s, jefes, etcétera para que se enteren de lo que haces. Si tú sabes organizar, investigar o catalogar de una forma más eficiente, díselo. Nadie te da lo que no pides.
Los Documentalistas y la Sociedad del Conocimiento
A los políticos de este país últimamente se les llena la boca hablando de la I+D+i (Investigación, Desarrollo e Innovación) de la urgencia del cambio de la mentalidad de un país que hasta hace poco recibía importantes inversiones de multinacionales debido a su mano de obra barata respecto a otros países europeos con mayor desarrollo económico. Estos mismos políticos no dudan en sugerir e incluso invitar a las empresas, no sé si llegarán al extremo de subvencionar, a que se deslocalicen hacia otros mercados gracias a las distintas liberalizaciones de comercio que se han sucedido en pocos años. Así pues, los habitantes de España miran con cierta sorpresa cómo las multinacionales aparentemente se ponen de acuerdo a la vez y comienzan a cerrar fábricas, no necesariamente insolventes, además de descubrir con escarnio cómo empresas nacionales de cierta importancia comienzan apresuradamente sus traslados de producción.
Sintiéndolo, para comprender lo que está sucediendo en España, debemos de realizar una explicación macroeconómica de forma introductoria. España a mediados de los años 70 del siglo XX era una sociedad industrial que concentraba esfuerzos en la transformación de la materia prima y de otros elementos, como la energía, para la obtención de un producto acabado que no necesitaba de trabajo altamente especializado en la mayoría de los casos. La situación actual deriva de que España ha desarrollado un esfuerzo económico y educativo a lo largo de los últimos 30 años tratando de obtener mano de obra altamente cualificada, además de realizar un salto económico gracias a su ingreso en la Comunidad Económica Europea, hoy re-denominada Unión Europea, a mediados de los años 80.
Pesadilla antes de Navidad
Lo cierto es que quería titular de una forma incendiaria, sin embargo la frase que había escogido desde un principio me parecía excesiva y por ello había estado postergando una y otra vez la publicación de este envío. Aunque ésta, más suave, también se las trae.
Sencillamente, nos enfrentamos a un momento del año que es crucial para muchas personas. Sí bueno, si nos reducimos al punto de vista consumista, puede que nos percatemos que se acercan las Navidades y sea hora de comprobar el número de familiares y amistades disponibles que vienen en correlación con el número de posibles regalos que vayamos a recibir, y en algún caso cambiar por otro. Sin embargo, como podréis imaginar, mis intenciones no caminan en esa dirección. Mis pensamientos se dirigen hacia el sector laboral español que mira de reojo lo que queda de calendario, conscientes que la espada de Damocles pende sobre ellos y que sus prerrogativas casi siempre caen en saco roto. Los becarios, o precarios según se han rebautizado con cierta justicia, los prácticos e infinidad de trabajadores contratados en contratos basura tipo Salario Joven dentro de la Comunitat Valenciana, que curiosamente suplantaron las becas puesto que su remuneración es en ocasiones menor, que acabarán su período de becas y prácticas, en algunos casos, a lo largo de este mes.
Las nuevas funciones del documentalista de prensa (y 3)
Por otro lado, Hernández Pérez y Giménez Toledo plantean las nuevas funciones del documentalista en prensa teniendo presente el volumen y el tipo de consultas que se realizan al centro. Así, el volumen de las consultas cortas, indagatorias o verificativas que se realizan a los centros de información decae, aunque las búsquedas temáticas, las más difíciles de resolver, aumentan puesto que el periodista acude al centro cuando se percata que se le agotan las fuentes a las que acudir. Por supuesto que esto trae la consecuencia de un aumento de la exigencia de los usuarios, ya que las expectativas de los usuarios respecto a la calidad de la información son más altas y, por lo tanto, es necesario acudir a más fuentes de información para completar la que han encontrado por otras vías. El producto de todo ello es que el documentalista ha de adoptar nuevas actitudes y nuevas tareas orientadas más a buscar al periodista, más que a esperar a que vengan.

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