El genio y su manzana

Hace ya unos años, saliéndome quizá de los temas que publicaba en este blog, escribí un texto dedicado a Steve Jobs en el que recogía mis impresiones y mis primeros contactos con los dispositivos electrónicos ideados por la compañía Apple. Jobs falleció el pasado 5 de octubre, justo un día después de la presentación del iPhone 4S, y los homenajes a uno de los revolucionarios de la electrónica e informática de consumo no dejaron de sucederse.
El futuro rumbo de Apple es todavía una incógnita, a pesar de que exista una hoja de ruta trazada por Jobs en sus últimos meses de vida. Puede que sus fans rememoren con cierto temor aquella época en la que Jobs fue expulsado de la compañía que él mismo había creado y que sólo él pudo levantarla del ostracismo tecnológico al que parecía encaminarse al iniciarse la década de los 90. Pero lo que más me sorprende últimamente es el análisis hacia su persona, impulsada quizá por el propio Jobs al encargar una biografía oficial a Walter Isaacson. Puede que incluso Jobs concibiese una especie de testamento vital para tratar de explicarse, de mostrarse sin tapujos, aunque en especial a los suyos, a su familia, y tratando de señalar los porqués de las decisiones que tomó. Una visión de sí mismo sin tratar de dulcificar su figura, a pesar de que en Estados Unidos se le ponga de ejemplo del “sueño americano”. Una forma de reconocer que se equivocó al tomar una decisión vital cuando se le detectó cáncer, creyendo quizá que la psique puede controlar la materia. Tomó el camino de la medicina alternativa para tratar de curarse del cáncer y en esa apuesta perdió contra el Destino.
El famoso discurso de Jobs de Stanford que queda probablemente como su visión de la vida, su concepción de tratar de superar los problemas en el camino, queda aupado como un legado de una mente compleja. Fue durante ese discurso cuando Jobs se sinceró consigo mismo, tratando de entreabrir la puerta de su enigmática persona y demostrarse como un ser humano tratando de encajar las piezas, unir los puntos. Allí confesó que fue dado en adopción, pero el Destino le jugaría una mala pasada porque durante su camino encontró a su padre biológico que trabajaba en un restaurante sin que ellos lo supieran. Sin embargo, Jobs en cuanto supo que aquel hombre era su padre no volvió a pisar el restaurante incapaz de perdonar los hechos del pasado. También encontró a su madre y su hermana que resultaría ser una famosa escritora con la que establecería una relación muy estrecha.
La vida de Jobs, exagerada para algunos, dan para una biografía apasionante y puede que el dueño de Apple fuese consciente de eso. Su compleja personalidad, despótica, robaideas, irascible, incongruente puede que sea fruto de su propia historia, de los desafíos que tuvo que afrontar durante toda su vida. Sin embargo, el genio huraño dejó y construyó una visión amable, luminosa a la hora de interactuar con las máquinas, puede porque no supo cómo hacerlo de la mejor manera con las personas.
Salud 2.0: mirándonos en un espejo
Hace mucho tiempo ya que dejé de ser una parte activa de la biblioblogosfera, y aún diría más, que dejé de ser una parte pasiva. Por circunstancias personales, por trabajo, por tiempo, por pereza… por aburrimiento.
Dejé de leer blogs de documentación y bibliotecas, mientras algunos desaparecían y otros surgían sin percatarme; dejé de leer artículos profesionales, incluso dejé de imprimir o archivar “futuribles” lecturas interesantes; por la imposibilidad de asistir a eventos profesionales fuera de Valencia y su casi inexistencia por estos lares, me fue fácil desvincularme de jornadas y encuentros (auque aún me he acercado a alguno). En definitiva, después de estos dos o tres años pensaba que estaba totalmente fuera de los temas y las inquietudes de mi profesión.
Hoy, se ha dado la circunstancia de desarrollarse en Valencia una jornada denominada “Salud 2.0: Nuevas herramientas aplicadas a la medicina”. Y, aprovechando que tenía la excusa laboral perfecta para asistir, como documentalista en una institución de investigación biomédica, y picada por el gusanillo de la temática Web 2.0 que hace tanto tiempo dejé de lado, allí que he ido.
Mi gran sorpresa ha sido ver que todo era igual a lo que yo había conocido hace unos años en relación a las bibliotecas, pero ahora con temática médica: el miedo de los profesionales a perder su posición “paternalista” tradicional en la relación médico-paciente, porque los pacientes se informan por otras fuentes (todo el mundo busca en Google, también sobre salud, y un paciente puede acceder al último artículo publicado sobre su enfermedad tan rápido como su médico); la crítica a la falta de “fiabilidad” de la información vertida en la Red si no hay un médico o institución detrás (cuando está comprobado que el porcentaje de errores es mínimo ya que la llamada “inteligencia colectiva” corrige errores tan pronto como los detecta); la reticencia, a cualquier cambio tecnológico, a cualquier estrategia de comunicación alternativa y, en definitiva, a establecer una comunicación recíproca con sus pacientes, en los que estos pudieran participar activamente aportando información tanto como recibiéndola.
Trasladado al mundo bibliotecario: cuánto se ha hablado (y temido) del cambio de rol del bibliotecario, que pasó de ser el guardián de la información a un ¿simple? intermediario y facilitador de ésta; cuánto se ha discutido y censurado la posibilidad de que el usuario participara en la indización del catálogo bibliotecario mediante etiquetas, comentarios o recomendaciones, porque la “sagrada” clasificación bibliotecaria se veía comprometida; y, decidme, cuántas herramientas de comunicación real entre los usuarios y su biblioteca se han establecido. Mejor no respondáis a esta última pregunta.
En este evento en el que se han dado ejemplos de proyectos de Salud 2.0, me he dado cuenta de que nada ha cambiado en este tiempo, que no hay tantas diferencias. Que al igual que en las Bibliotecas 2.0 y en la Salud 2.0 trabajamos con las mismas herramientas, también nos enfrentamos a las mismas reticencias de los profesionales y las instituciones.
Y, teniendo en cuenta que, los internautas que se desenvuelven en la Web 2.0, que están en redes sociales, escriben y siguen blogs, y comentan en foros, son los mismos usuarios que buscan una participación más activa en nuestras bibliotecas, y los pacientes que esperan otro tipo de comunicación con sus médicos; como profesionales, bibliotecarios o médicos, no podemos permitir que también nuestros mismos miedos nos detengan y no adaptemos nuestro papel y nuestros servicios a las necesidades del ciudadano del siglo XXI.
No me puedo creer que lo hayan patentado
Últimamente, las patentes están dando bastante juego. Un sistema pensado para la protección de la propiedad industrial e intelectual, en ocasiones puede sufrir cierta desvirtuación cuando se llega a los límites que el propio sistema olvida establecer. La semana pasada la Red se entretenía con la publicación de la patente de Google respecto a su Doodle, es decir, el cambio de su bien conocido logotipo dependiendo de la fecha y la localización geográfica del visitante dependiendo de si se trata de una efeméride o de una celebración. Puede que sea una patente estúpida, pero teniendo presente la cantidad de denuncias que se realizan año tras año, simplemente resulta ser una buena fuente de ingresos.
Podríamos creer que, en el caso del sistema de las patentes norteamericanas, esos documentos que deben ser revisados por técnicos antes de su otorgación siguiendo criterios de novedad, se ha perdido su razón de ser tras la publicación de las patentes para inventos como el doble clic, el peinado en cortinilla o la teletransportación (Obviamente, queda reservada la idea para desarrollos futuros). Pero el orgullo patrio nos conduciría a opinar que los americanos lo patentan todo sin discriminación, provocando que un sistema que debería favorecer la innovación, simplemente la frena. Desgraciadamente, en España, también protegemos grandes innovaciones como el tinto de verano o como su título reza “Mezcla y envasado de derivados de la uva, anhídrido carbónico y agua”, no veo que los bares vayan a pagar regalías por la mezcla poco científica de esos líquidos refrescantes, pero por intentarlo que no quede.
Patentes absurdas, locas o curiosas hay muchas y podemos ver una buena recopilación de ellas en distintos sitios web. Os dejo dos ejemplos Crazy Patents o Funny Patents por si os inspiran.
La Innovación Abierta (Open Innovation) /y 2
Explotación tecnológica
Con el fin de aprovechar mejor el conocimiento interno, las empresas pueden recurrir en prácticas diversas. Desde este campo, pueden distinguirse tres actividades relacionadas con la explotación tecnológica: Venturing, la concesión de licencias bajo la tutela de la propiedad intelectual (IP), y la participación del personal no dedicado a la I+D en las iniciativas de innovación.
Venturing se define como la puesta en marcha de nuevas organizaciones sobre la base de conocimiento interno, esto implica tanto de la creación de empresas spin-off, además de procesos de spin-out. El apoyo de la organización matriz a estas organizaciones derivadas puede incluir también financiación, el capital humano, el asesoramiento jurídico, servicios administrativos, etc
La propiedad intelectual desempeña un papel crucial en la innovación abierta a través de la entrada de los flujos de conocimiento. Así mismo, las empresas también disponen de la opción de vender licencias sobre su IP para la obtención de un valor mayor sobre la misma.
Finalmente, una tercera práctica para beneficiarse de los conocimientos internos consiste en aprovechar las iniciativas y los conocimientos de los empleados actuales, incluidos los que no trabajan en la I + D interna.
Exploración tecnológica
La exploración tecnológica se refiere a aquellas actividades que permiten a las empresas adquirir nuevos conocimientos y tecnologías desde el exterior. Se distinguen cinco prácticas relacionadas con la exploración tecnológica: La implicación del cliente, el trabajo en red externa, la participación externa, la subcontratación de I+D y la concesión de licencias bajo la tutela de la propiedad intelectual.
Los teóricos de la innovación abierta reconocen que la participación del cliente es una importante alternativa para mejorar los procesos internos de innovación. Son cada vez más los expertos los que consideran que los clientes no deben ser considerados como unos adoptantes pasivos de las innovaciones, sino que más bien pueden desarrollar sus propias innovaciones que los productores pueden imitar. Por ejemplo, los usuarios pueden modificar las máquinas, equipos y software para satisfacer mejor las necesidades de proceso a la hora de trabajar y porque los productores no pueden proporcionar un suministro adecuado.
El establecimiento de redes externas constituye otra dimensión importante que se asocia siempre con la innovación abierta. Incluye todas las actividades para adquirir y mantener las conexiones con fuentes externas de capital social (conocimiento), incluyendo individuos y organizaciones.
Las participaciones externas buscan la adquisición de innovaciones que fueron desechadas o no encontraron su hueco en el mercado la primera vez que fueron lanzadas, pero que pueden ser muy interesantes en el momento actual. Las organizaciones pueden invertir en start-ups y otros negocios para vigilar las posibles oportunidades que pudiesen surgir.
Por último, las empresas pueden adquirir externamente la propiedad intelectual, incluidas las licencias de patentes, derechos de autor o marcas de comercio, para beneficiarse de las oportunidades de innovación.
Las Pymes en la Innovación Abierta
La realización de la IA es mucho más sencilla de detectar en las grandes empresas debido a que las Pymes tienen un acceso más limitado a los recursos o disponer de menores recursos tecnológicos que intercambiar que las grandes. Sin embargo, debido a estas limitaciones, la Innovación en las pequeñas empresas siempre dispone de un enfoque externo, mediante alianzas o la externalización de recursos con otras compañías. De esta manera, las Pymes pueden ser mucho más innovadoras en ciertos aspectos que las grandes compañías.
Además, las Pymes contemplan las fuentes externas como un medio para tener acceso a canales de comercialización y ventas situadas justo en las últimas etapas de la innovación (sobre todo la fase de comercialización), mientras que la IA normalmente se centra más en las primeras etapas de la innovación, la tecnología de fuentes externas y la creación de redes con proveedores de tecnología y empresas innovadoras.
La Innovación Abierta (Open Innovation) /1
La Innovación abierta fue definida por Henry Chesbrough en su libro “Open Innovation” en 2003 donde señala:
Las ideas valiosas pueden provenir tanto desde dentro como desde fuera de una organización a la vez que pueden convertirse en accesibles para el mercado tanto desde dentro como desde fuera de la misma. Esta visión sitúa a las ideas y los caminos externos del mercado en el mismo nivel de importancia que se situaban los internos en la era de la Innovación cerrada.
Lo que se persigue con el enfoque de la Innovación Abierta (IA) es, al fin y al cabo, utilizar los flujos internos y externos de conocimiento de las organizaciones para catalizar la innovación interna, así como expandir los mercados para el uso externo de la innovación. La IA se ha contemplado de forma tradicional como si sólo tuviese cabida dentro de una empresa, sin embargo el incremento de los trabajadores del conocimiento, así como su movilidad; el establecimiento de nuevas vías de comunicación como Internet y la financiación disponible gracias a los mercados de capital riesgo, además de la ampliación del alcance de los posibles proveedores externos en la época actual; han minado la eficacia del sistema de innovación tradicional. De esta manera, las empresas no sólo quieren incluir dentro de su modelo de negocios sus propias ideas, sino que también las externas que puedan serles de utilidad.
Tradicionalmente, las grandes empresas confiaban en su I+D interna en la creación de nuevos productos y servicios. Así, en muchas sectores industriales, los laboratorios de I+D se contemplaban con un recurso estratégico para la competitividad de las mismas. Como resultado, tradicionalmente las grandes empresas cuentan con mayor capacidad de I+D y mayores activos complementarios que superaban a sus rivales más pequeños.
Pero tal como se ha señalado anteriormente, debido a la movilidad laboral, capital de riesgo y el conocimiento abundante y disperso a través de múltiples organizaciones públicas y privadas, las empresas ya no pueden darse el lujo de innovar por sí mismos, destinando grandes partidas presupuestarias para ello, sino más bien necesidad de involucrar a prácticas alternativas en innovación.
Como resultado, un número creciente de empresas multinacionales se ha trasladado a un modelo de innovación abierta en la que emplean tanto recursos internos como externos, así como el establecimiento de nuevas vías para aprovechar las tecnologías ya disponibles y, al mismo tiempo, incorporar conocimientos de fuentes externas.
De esta manera, la IA es un concepto amplio que abarca diferentes dimensiones. La mayoría de trabajos distinguen entre los flujos externos y los internos de conocimiento para acelerar los procesos de innovación interna que pueden ser resumidos en: La explotación tecnológica y la exploración tecnológica.
En el primer caso, la explotación tecnológica implica la realización de actividades de innovación que trate de sacar provecho de las capacidades tecnológicas existentes dentro de los límites de la organización. En el segundo, la exploración tecnológica hace referencia en las actividades de innovación que traten de captar y beneficiarse de las fuentes externas de conocimientos para la mejora de la técnica. En un entorno abierto completamente, las organizaciones tratarán de conjugar tanto la explotación como la exploración tecnológica con el fin de desarrollar al máximo el valor de sus capacidades tecnológicas.
Leer es caro
Sucedió que, en una jornada de financiación de la Investigación y Desarrollo, una responsable de I+D de una empresa se quejó amargamente de que leer era caro. “La formación no sólo son cursos, también lo es la lectura. Formación también es leer, leer y leer; y leer es caro.” Esta persona parecía hallarse en una contradicción en un momento en el que acceder a la información nunca fue tan sencillo y tan barato.
Actualmente, los científicos no necesitan de desplazarse a bibliotecas lejanas para acceder a una tesis o a realizar búsquedas bibliográficas. La mayoría de las fuentes de información secundarias se encuentran accesibles a través de la web de forma gratuita (o una gran parte de ellas), mientras que las universidades realizan una gran inversión de sus presupuestos para permitir a sus investigadores que accedan al documento primario de una forma sencilla y ágil. Los investigadores universitarios reconocen que cada vez con menos frecuencia disponen de la necesidad de desplazarse hasta sus bibliotecas del campus, casi todo se encuentra en línea. Es decir, el esfuerzo de los investigadores para documentarse ha disminuido, lo que conlleva un aumento de su productividad, pero esto bien sucede en las instituciones públicas.
¿Qué sucede en los otros motores de la I+D? ¿Dónde quedan los investigadores y los innovadores de las pymes o pequeños centros de investigación? ¿Qué mecanismos les quedan a ellos para acceder al documento primario? Si cada artículo científico tiene un coste de media de 30$, ¿qué pyme se encuentra dispuesta en realizar el gasto de 300$ para artículos que, en ocasiones, se reducen a una crítica de un libro de dos páginas? ¿Cómo puede justificarlo ante sus gerentes?
A partir de hoy, Red y Libertad
Consideramos imprescindible la retirada de la disposición final primera de la Ley de Economía Sostenible por los siguientes motivos:
- Viola los derechos constitucionales en los que se ha de basar un estado democrático en especial la presunción de inocencia, libertad de expresión, privacidad, inviolabilidad domiciliaria, tutela judicial efectiva, libertad de mercado, protección de consumidoras y consumidores, entre otros.
- Genera para la Internet un estado de excepción en el cual la ciudadanía será tratada mediante procedimientos administrativos sumarísimos reservados por la Audiencia Nacional a narcotraficantes y terroristas.
- Establece un procedimiento punitivo «a la carta» para casos en los que los tribunales ya han manifestado que no constituían delito, implicando incluso la necesidad de modificar al menos 4 leyes, una de ellas orgánica. Esto conlleva un cambio radical en el sistema jurídico y una fuente de inseguridad para el sector de las TIC (Tecnología de la Información y la Comunicación). Recordamos, en este sentido, que el intercambio de conocimiento y cultura en la red es un motor económico importante para salir de la crisis como se ha demostrado ampliamente.
- Los mecanismos preventivos urgentes de los que dispone la ley y la judicatura son para proteger a toda ciudadanía frente a riesgos tan graves como los que afectan a la salud pública. El gobierno pretende utilizar estos mismos mecanismos de protección global para beneficiar intereses particulares frente a la ciudadanía. Además la normativa introducirá el concepto de «lucro indirecto», es decir: a mí me pueden cerrar el blog porque «promocionó» a uno que «promociona» a otro que vincula a un tercero que hace negocios presuntamente ilícitos.
- Recordamos que la propiedad intelectual no es un derecho fundamental contrariamente a las declaraciones del Ministro de Justicia, Francisco Caamaño. Lo que es un derecho fundamental es el derecho a la producción literaria y artística.
- De acuerdo con las declaraciones de la Ministra de Cultura, esta disposición se utilizará exclusivamente para cerrar 200 webs que presuntamente están atentando contra los derechos de autor. Entendemos que si éste es el objetivo de la disposición, no es necesaria, ya que con la legislación actual existen procedimientos que permiten actuar contra webs, incluso con medidas cautelares, cuando presuntamente se esté incumpliendo la legalidad. Por lo que no queda sino recelar de las verdaderas intenciones que la motivan ya que lo único que añade a la legislación actual es el hecho de dejar la ciudadanía en una situación de grave indefensión jurídica en el entorno digital.
- Finalmente consideramos que la propuesta del gobierno no sólo es un despilfarro de recursos sino que será absolutamente ineficaz en sus presuntos propósitos y deja patente la absoluta incapacidad por parte del ejecutivo de entender los tiempos y motores de la Era Digital.
La disposición es una concesión más a la vieja industria del entretenimiento en detrimento de los derechos fundamentales de la ciudadanía en la era digital.
La ciudadanía no puede permitir de ninguna manera que sigan los intentos de vulnerar derechos fundamentales de las personas, sin la debida tutela judicial efectiva, para proteger derechos de menor rango como la propiedad intelectual. Dicha circunstancia ya fue aclarada con el dictado de inconstitucionalidad de la ley Corcuera (o «ley de la patada en la puerta»). El Manifiesto en defensa de los derechos fundamentales en Internet, respaldado por más de 200.000 personas, ya avanzó la reacción y demandas de la ciudadanía antes la perspectiva inaceptable del gobierno.
Para impulsar un definitivo cambio de rumbo y coordinar una respuesta conjunta, el 9 de enero se ha constituido la Red SOStenible, una plataforma representativa de todos los sectores sociedad civil afectados. El objetivo es iniciar una ofensiva para garantizar una regulación del entorno digital que permita expresar todo el potencial de la Red y de la creación cultural respetando las libertades fundamentales.
En este sentido, reconocemos como referencia para el desarrollo de la era digital, la Carta para la innovación, la creatividad y el acceso al conocimiento, un documento de síntesis elaborado por más de cien expertos de 20 países que recoge los principios legales fundamentales que deben inspirar este nuevo horizonte.
En particular, consideramos que en estos momentos es especialmente urgentes la implementación por parte de gobiernos e instituciones competentes, de los siguientes aspectos recogidos en la Carta:
- Los artistas como todos los trabajadores tienen que poder vivir de su trabajo (referencia punto 2 «Demandas legales», párrafo B. «Estímulo de la creatividad y la innovación», de la Carta);
- La sociedad necesita para su desarrollo de una red abierta y libre (referencia punto 2 «Demandas legales», párrafo D, «Acceso a las infraestructuras tecnológicas», de la Carta);
- El derecho a cita y el derecho a compartir tienen que ser potenciado y no limitado como fundamento de toda posibilidad de información y constitutivo de todo conocimiento (referencia punto 2 «Demandas legales», párrafo A, «Derechos en un contexto digital», de la Carta);
- La ciudadanía debe poder disfrutar libremente de los derechos exclusivos de los bienes públicos que se pagan con su dinero, con el dinero publico (referencia punto 2 «Demandas legales», párrafo C, «Conocimiento común y dominio público», de la Carta);
- Consideramos necesaria una reforma en profundidad del sistema de las entidades de gestión y la abolición del canon digital (referencia punto 2 «Demandas legales«, párrafo B, «Estímulo de la creatividad y la innovación», de la Carta).
Por todo ello hoy se inicia la campaña Internet no será otra tele y se llevarán a cabo diversas acciones ciudadanas durante todo el periodo de la presidencia española de la UE.
Consideramos particularmente importantes en el calendario de la presidencia de turno española el II Congreso de Economía de la Cultura (29 y 30 de marzo en Barcelona), Reunión Informal de ministros de Cultura (30 y 31 de marzo en Barcelona) y la reunión de ministros de Telecomunicaciones (18 a 20 de abril en Granada).
La Red tiene previsto reunirse con representantes nacionales e internacionales de partidos políticos, representantes de la cultura y delegaciones diplomáticas.
Firmado: Red SOStenible. La Red SOStenible somos todos. Si quieres adherirte a este texto, cópialo, bloguéalo, difúndelo.
¿Cuántos lectores de RSS podrías tener hoy?

Una de las cosas que más me sorprende de Feedburner es que no ha habido ningún servicio capaz de hacerle sombra. Sí, existen innumerables webs que son capaces de gestionar feeds, desde agregadores a generadores, pero el servicio que ofrece Feedburner – normalizar el formato del fichero RSS, dar una versión legible para las personas en su caso, ofrecer estadísticas sobre los suscritos, servicios añadidos como la suscripción al mismo por correo electrónico y, la más importante, bajar el estrés de nuestro servidor a la hora de servir información a los bots – no ha sido igualado hasta ahora. La popularidad del mismo llegó a ser tan importante que Google se fijó en él y decidió su adquisición en mayo de 2007 por 100 millones de dólares tras muchos rumores.
Desde entonces, el proceso de innovación y de mejora dentro del servicio ha permanecido bastante plano llegando a considerarse que simplemente Google lo estaba dejando morir. Este hecho puede ser que sea achacable a la nunca sencilla integración dentro de la macroestructura de Google, como bien les ha sucedido a muchas compañías adquiridas por el gigante, y en ocasiones contradictorias, puesto que una de las últimas propuestas por parte de Feedburner fue la de ofrecer un sistema de estadísticas para páginas web que, obviamente, se enfrentaba con el superior producto Google Analytics. En cualquier caso, de lo que no cabe duda, es que Google adquirió este servicio para rentabilizar los contenidos que gestiona insertando su popular programa publicitario, Adsense, dentro de los textos servidos por infinidad de pequeños sitios web.
De hecho, el blog oficial de Feedburner, Burning Questions, fue cerrado junto la apertura de uno sustitutivo con la denominación Adsense for Feeds, toda una declaración de principios. Dos años después, Google nos urge en migrar las cuentas de acceso de Feedburner hacia una Google Account para poder seguir utilizándolo. Sin embargo, aunque el proceso es bastante sencillo, no deja de ser en ciertos aspectos traumático. Así, por ejemplo, a la hora de mostrar las estadísticas de suscriptores, el servicio sufre fluctuaciones dramáticas (en ocasiones de un día para otro se puede llegar a perder un 40% de tus suscriptores), más allá de los “apagones” que de vez en cuando Feedburner sufre por los principales agregadores RSS disponibles on-line, fundamentalmente Google Reader (!) y Bloglines.
Lo cierto es que más allá de las situaciones puntuales antes señaladas, la excepción se está convirtiendo en una constante, siendo casi imposible saber a ciencia cierta cuántos suscriptores disponemos en cada momento, por lo que el servicio comienza a no aportar el valor añadido del que en su momento disponía. Por otro lado, al gestionar los contenidos a través de Feedburner perdemos cierto control sobre los contenidos de los feeds, porque si bien Feedburner nos advierte de los Unfrequent uses, no nos permite bloquearlos, por lo que nos impide, por ejemplo, restringir los abusos que realizan los Content Scrappers, por poner un ejemplo.
Sin embargo, el abandono de este servicio a otro plantea ciertas dificultades. Por un lado, debemos encontrar un sistema de estadísticas fiable, que en el caso de los blogs gestionados con WordPress bien podría servirnos el plugin oficial WordPress Stats, sin embargo la redirección de los feeds si no se ha sido cuidadoso desde un principio -señalando una URL dentro de nuestro dominio que finalmente redireccionase al servicio de Feedburner-, puede llegar a ser confusa para nuestros lectores y para nosotros mismos que debemos advertirles y sugerirles el esfuerzo del cambio. Lo que nunca llega a ser suficiente para que permanezcan junto a nosotros.
Entrevista en la revista Ítem
Como ya han venido publicando algunos bloguers, en el último número de la revista Ítem, editada por el Col·legi Oficial de Bibliotecaris i Documentalistes de Catalunya, se publica un dossier bajo el título Bloggers: Los emprendedores del siglo XXI en el que se recogen sus opiniones de distintos profesionales de la información que mantienen blogs profesionales a través de una serie de entrevistas que se realizaron hace unos meses. La versión online sólo está disponible para los colegiados, aunque hemos ido reproduciendo las entrevistas en nuestros respectivos blogs:
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Ferran Moreno Lanza, Un que passava
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Dídac Margaix-Arnal, Dospuntocero
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Catuxa Seoane, Deakialli DocuMental
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Gamoia Catteneo, Gamoia: bloc d’una bibliotecària 50+
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Marcos Ros, El Documentalista Enredado
A continuación, el texto tal y como lo envié a la Revista Ítem.
Imagino que, como le sucedió a muchos de los primeros bloguers, El Documentalista Enredado nació casi por casualidad. Aunque ya he relatado cómo fueron los inicios en distintas ocasiones, creo que su longevidad se debe más al compromiso que desde un principio dispusimos las dos personas que nos encargamos del proyecto que por otros factores. Porque, ante todo, El Documentalista Enredado era un proyecto a ejecutar dentro de unos plazos y evaluable a lo largo del tiempo y tal vez por ello se convertiría lentamente en lo que es hoy en día.
En 2004, mi compañera en la aventura blogosférica, Maria Elena Mateo, y yo estábamos finalizando nuestros estudios como licenciados en Documentación en la Universitat Politècnica de València, mientras tratábamos de abrirnos paso en el siempre difícil mercado laboral. Por aquel entonces ambos estábamos realizando nuestro Proyecto Final de Carrera y nuestras inquietudes iban un poco más allá de convertirnos en titulados universitarios para pasar engrosar las listas del paro o convertirnos en simples becados. Entonces creíamos en la necesidad de tratar de crear una comunidad de usuarios entorno a una web. Es posible que a finales de 2003 yo mismo fuese menos “enredado” de lo que soy ahora, puesto que todavía desconocía el mundo de los blogs y de todo su potencial como bien descubriría a lo largo de los meses siguientes. Así, durante una conversación de cafetería, nos propusimos realizar un proyecto web con ese fin y tras la redacción de un documento, perfilando nuestra misión y objetivos, nos dispusimos a dar a luz el portal web El Documentalista Enredado. Por supuesto que no nos cerramos ante cualquier colaboración y tratamos de ponernos en contacto con compañeros que pudiesen estar interesados en mantener un proyecto como éste, pero la respuesta más o menos estandarizada que recibimos fue: “¿Y eso para qué va a servir?”
No hace falta señalar que no nos desanimamos, a pesar de no poder enrolar a nadie más en el proyecto, y trabajamos en la configuración del sitio web disponiéndonos a su inauguración. La fecha de su lanzamiento fue el 16 de febrero de 2004 y funcionando bajo el gestor de contenidos modular PHP-Nuke estuvo accesible durante más o menos un año. El portal disponía de distintas secciones que posteriormente se han solapado con otros proyectos: Noticias, Empleo y Becas, Directorio de enlaces, Foros, Diarios personales, etc.
En un ejercicio de transparencia, aunque entonces firmábamos sin identificarnos plenamente, comenzamos la escritura de un diario en el que tratábamos detallar el funcionamiento, los hitos y los problemas que nos íbamos encontrando durante la vida del portal. En un momento dado, el módulo utilizado dentro de PHP-Nuke se nos antojó como insuficiente y comenzamos a estudiar alternativas para gestionar un concepto que ya comenzábamos a conocer bien: Un blog o, en su acepción castellana, una bitácora.
Después de algunas pruebas con distintos CMS (Content Management Systems), acabamos trabajando con WordPress, tras intentarlo infructuosamente con Movable Type que en 2004 era el gestor de blogs más popular, aunque mucho más complicado de instalar por sus características técnicas. Y de esta manera casi casual nació “El blog de El Documentalista Enredado” a principios de mayo de 2004 que comenzó a publicar sus contenidos con cierta frecuencia.
Por aquellas fechas, los bloggers profesionales del ámbito de la Biblioteconomía y la Documentación ya se habían puesto a trabajar dándonos difusión y promocionándonos, comenzando a entrar en contacto con ellos. Aquella fue una época de descubrimiento muy interesante, puesto que casi todos nos leíamos y comentábamos en nuestras correspondientes bitácoras. Durante nuestro periodo de anonimato, mientras finalizábamos nuestros estudios, ellos mismos se sorprendían que unos estudiantes se encargasen de gestionar un portal de las características de El Documentalista Enredado aunque finalmente el peso del proyecto se lo llevó el blog por su marcado dinamismo e interactividad con la comunidad que comenzó a crecer entorno a él.
Un año después, en enero de 2005, adopto la consideración que el proyecto del portal web no podía ser mantenido de una forma razonable durante un periodo de tiempo extenso. El esfuerzo dedicado a la actualización era enorme y obviamente teníamos otros quehaceres que no podrían permitirnos su mantenimiento. Conscientes de que en un año no habíamos podido añadir a ninguna persona más en la gestión de El Documentalista Enredado, que el blog crecía y que lo que realmente resultaba interesante para nuestros lectores era la bitácora, se clausura el portal y el blog toma su nombre. Finalmente, la comunidad que deseábamos haber creado quedaba establecida alrededor de la bitácora.
Desde 2005 hasta la actualidad, cuando el blog comenzó a afianzarse, muchas cosas han cambiado en mi vida profesional. Por ejemplo, estuve trabajando como Quality Rater para Google, mientras ganábamos un premio a la mejor bitácora temática de 2004 otorgado por la web especializada Bitácoras.com; en 2006 comenzaba a trabajar en Aidico (Instituto Tecnológico de la Construcción), dejando un trabajo dentro del diario regional Levante-El Mercantil Valenciano y todos los esfuerzos dedicados al blog se venían materializando lentamente. Primero en la mesa redonda que se dedicó a la Web 2.0 en las X Jornadas del Fesabid celebradas en Santiago de Compostela y, posteriormente, en las distintas colaboraciones que he realizado en las revistas “Trama & Texturas” o “Educación y Biblioteca”, algunos cursos en la UNED de Valencia o mi última colaboración en el último número de “El Profesional de la Información”.
Por supuesto que lo anterior no se hubiese materializado sin la carrera de fondo que implica el mantenimiento de un blog. Lo que se debe tener presente es que la regularidad, el punto de vista propio y la creación de contenidos son las principales señas de identidad que se debe de marcar todo bloguer. Sin embargo, el camino es arduo y hay que ser plenamente consciente en el ámbito en el que se trabaja. No se deben esperar ni grandes audiencias ni grandes retornos de nuestros lectores que en general gustan de leer pero no de interactuar. Debemos tener presente esto puesto que el primer año de todo bloguer es crucial para saber cómo va a desarrollar la bitácora su actividad posteriormente, aunque obviamente nunca es fácil adivinar si realmente un blog va a tener una vida larga o no.
De forma particular, actualmente tengo marcada la frecuencia de publicación en una media de tres textos a la semana. No importa su extensión o su temática, tres textos son una cantidad suficiente para mantener cierta tensión a la hora de escribir y a la vez que se me vayan ocurriendo temas sobre los que postear. La exigencia de tres textos me obliga a estar muy al tanto de la actualidad informativa y de leer mucho. De hecho, ningún bloguer puede vivir mucho tiempo del “Corta y Pega” o realizar referencias a textos o imágenes en la web. Dentro de la blogosfera, es crucial crear una imagen y disponer de un criterio propio para diferenciarse en un océano de información y, por ello, comprobar y contrastar fuentes. El mantenimiento de un blog fomenta ser conocido y reconocido, sí, pero mucho más interesante es la posibilidad de conocer personas ofreciendo cercanía y sinceridad.
Dentro del mar de marketing de la Web 2.0, donde cada herramienta debe ser probada y utilizada – creo recordar que se ha calculado que se deberían utilizar 8 horas semanales para poder mantener cada espacio personal (Blogs, redes sociales, microblogging filtrado social de noticias, compartir imágenes y vídeos, etc) -, mi apuesta personal ha sido definitiva hacia los blogs porque funcionan como Hub (Concentrador) a la hora de describir mis actividades y fomentar la creación de redes sociales. Mi blog es mi tarjeta de presentación personal y representa perfectamente mi identidad digital profesional.
¿Cuántos papeles tienes sobre el escritorio?
Una de las señas de identidad de la redacción de cualquier medio de comunicación, una vez nos adentramos en él, es la ingente cantidad de papeles, libros y documentos de todo tipo que los periodistas van acumulando a lo largo de los meses sobre sus mesas. Tanto es así que, de vez en cuando, es necesario acometer una limpieza llevada a cabo de motu propio, o incluso en ocasiones se impone una limpieza general donde es Dirección la que pone a disposición de los redactores contenedores, las papeleras se antojan a todas luces insuficientes, para que los trabajadores puedan, todos a una, deshacerse de la enorme cantidad de papeles acumulados.
Antes era bastante comprensible el nivel de saturación documental que se llega a alcanzar puesto que cada fotografía o cada teletipo que se recibía se imprimía. Esto suponía ciertos problemas de logística a la hora de distribuir los documentos entre los redactores jefes y los periodistas rasos. Y qué decir de las fotografías que se debían seleccionar para archivar y la gestión de aquellas que finalmente se guardaban en previsión de una posible recuperación y utilización futura. Hoy en día las mesas de los redactores, aunque más livianas, todavía muestran montones de documentos, de páginas del diario a medio editar, de libros, de publicaciones, de recortes de otros periódicos, de teletipos recibidos de forma telemática e impresos para su mejor lectura… Sí, puede que la informática ha reducido el volumen de papeles, pero no los ha hecho desaparecer del todo porque, al fin y al cabo, la mente humana necesita de un periodo de adaptación y la cultura de la letra impresa todavía pesa sobremanera en nuestra forma de trabajar en el día a día.
¿Por qué no realizar el experimento? En el lugar de trabajo de cada uno, podríamos pasearnos por las mesas de nuestros compañeros y tratar de realizar comparaciones. Por ejemplo, yo mismo a pesar de tratar de mantener cierto orden en mis papeles no puedo evitar disponer de dos montones que van aumentando o disminuyendo dependiendo del marco temporal. Aunque trato de contener mi caos personal, a veces es inevitable que los papeles nos superen: Revistas a medio leer, informes a medio corregir, notas, artículos encontrados a lo largo de internet impresos y esperando su lectura… No puedo mantener mi mesa impoluta, completamente ordenada, aunque dentro de mi pequeño caos me organizo y localizo los documentos que voy necesitando en determinado momento.
Sin embargo, en mi propio departamento hay personas que mantienen sus mesas impolutas, como si estuviesen dispuestos a marcharse esa misma tarde y quisieran dejar todo arreglado para el que les fuese a suceder en el puesto. Por supuesto que vuelven al día siguiente, pero su método a la hora de mantener el orden es envidiable incluso para una persona como yo, que se debe preocupar de hacer la información accesible y encontrable a cada momento.
La psicología de las mesas de oficina expuesta aquí puede parecer completamente ridícula, pero no lo es en absoluto. Cómo nos organizamos, cómo disponemos nuestros papeles -o nuestros montones de papeles- pueden ser significativos a la hora de detectar algunos problemas por los que puede estar pasando la persona propietaria de ella. Así, por ejemplo, una mesa desordenada puede provocar ansiedad a su propietario porque le es difícil encontrar la información que busca en el momento que le es necesaria, mientras que una superficie limpia puede hacer a su propietario que sienta que controlas tu tiempo. Desgraciadamente, una mesa desordenada a veces no significa que una persona es un poco dejada a la hora de organizarse, sino que puede ser sintomático de que no gestiona bien su tiempo o mucho peor puesto que va aparcando las decisiones que debe de resolver a lo largo de su jornada laboral para más adelante y dejando los documentos urgentes en montones.
¿En qué situación tenéis vosotros la mesa de vuestro puesto laboral?
Mis relecturas imposibles
Cuenta Gabriel García Márquez que, yendo a visitar a un amigo, se detuvo en una librería del aeropuerto para comprarle como regalo Cien años de soledad. El hecho es que durante el viaje, Gabo se entretuvo releyendo su obra hasta descubrirse corrigiéndola sistemáticamente a lápiz. Finalmente, decidió que aquel galimatías de letras apretujadas ya no podía ser entregado como presente por la cantidad de anotaciones confusas que contenía y se disculpó ante su amigo por ello.
En nuestro más que humilde caso, dicen aquellos blogs centrados en dar consejos a los que mantenemos uno, como Blogmundi, que una de las actividades que todos los escritores digitales accidentales deberíamos realizar es precisamente eso, la relectura de nuestros textos. Sin embargo, en mi lugar, esa actividad constituye una tarea imposible de acometer y no precisamente por pereza, sino más bien por el pudor más absoluto.
Y es que me he percatado que releerme representa un acto de redescubrimiento, tender un puente hacia un yo que dejé atrás, ¿mucho más sabio? ¿más ingenuo?, que escribía creyendo lo que aseveraba sin tenerlas todas consigo. En ocasiones, de forma accidental puesto que como ya he dicho no es una actividad que me resulte agradable, releo esos viejos textos, percatándome que entonces sabía más – ¿En serio escribí sobre esto?- y que aquel conocimiento parece haberme abandonado como un fardo latoso e innecesario. Qué gran error.
Pero, lo peor de todo, es el pudor. Encontrar mi anterior yo más audaz y descarado, posiblemente inocente y apasionado, que, necio, se atrevía a justificar algunas ideas sobre las que lo desconocía todo esperando que la Espada de Damocles cercenase sus argumentos (Algo que siempre espero) y que sin duda aquellas palabras merecían. Y, por supuesto, darse de cuenta de los textos mal redactados, los giros imposibles, las comas mal situadas, los enlaces no resueltos, las palabras huérfanas de significados abandonadas en frase inconexas, los más que sinsentidos, las ideas mal expuestas, y las equivocadas, la agresividad no taimada, el desconocimiento impúdico, las locuras irreflexivas, la sagacidad desmañada, la escritura desmedida…
En definitiva, mis relecturas imposibles por mi más absoluta, y santa, inconsciencia.
¡Qué sano es usted, ni fuma ni lee!

Extraída la anécdota del título de este texto del artículo “Comunicación saludable, silencio tóxico” de Enrique Sueiro, que apenas tiene que ver con lo que se desarrollaría posteriormente, ando preocupado porque si bien es cierto que ni se puede ni merece la pena leer todo, festejar el analfabetismo deliberado con semejante frase venga de quien venga, no admitiría justificación.
Pero, qué voy a decir nuevo que no haya dicho, ya hace dos siglos, Mariano José Larra que no demuestren las estadísticas y que no refrenden nuestras administraciones públicas, medios de comunicación y profesionales del sector que deben echar mano de la psicología inversa para animar a leer. Porque no es, ni será, costumbre de este país el de la lectura, tal y como, desde el humor que nos caracteriza, contemplamos con sorna, aunque también es de justicia, con disgusto.
Pero, ¿qué es leer saludablemente? ¿Hay que leer por leer? ¿Qué se debe leer? ¿Evasión o erudición? Infinitas opciones ante las que se bate tanto el lector ocasional como el profesional, mientras nos conducen ante cierta desazón si la elección no es de nuestra completa satisfacción. Puesto que leer bajo el Sol de agosto agota y nos deja sedientos en búsqueda de otras actividades mucho más diluidas y posiblemente más ligeras como, por ejemplo, encararnos a la vacua televisión estival que no requiere de ningún esfuerzo intelectual salvo el de apretar el botón Cambio de canal con cierta intermitencia.
Pero que no quepa duda que la no-lectura no llega a ser saludable. Ya se trate de un diario, un libro o este mismo panfleto (que no merece vuestro tiempo) no os dejéis captar por la inopia porque esto, que os halléis en ella, es el deseo de muchos para llevaros a su terreno, confundiros con palabras grandilocuentes pero vacías en contenido. No os consideréis sabios por lecturas añejas y conocimientos adquiridos hace tanto, puesto que la vanidad os hará caer en vuestro propio desconocimiento y, atrapados en él, os abandonaréis en la dulce pendiente de la espiral que finalmente os arrastrará hasta un pozo del que os costará emerger de nuevo.
Ya lo dijimos antes, pero repetimos: ¡Leed siempre malditos!

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