Documentalistas y el Diccionario Biográfico Español
Gonzalo Anes. El responsable del ‘Diccionario Biográfico Español’ defiende la obra y lamenta unas críticas “que no se habrían producido en ningún otro país europeo”. También sale en defensa de Luis Suárez, el polémico biógrafo de Franco
[...]
P. Es obvio, pero quizá sí podía haberse interesado por las que requerían mayor imparcialidad…
R. Lo que me tranquiliza es que en cada tomo de la Academia pone que las biografías son propiedad de los biógrafos y que la Academia, aunque no estuviera conforme con el contenido, no quiso modificar ninguna por creer que pertenecía a su autor.
P. Si dieron normas estrictas sobre la necesidad de objetividad y de abstenerse de dar opiniones, y quedando claro que no se han respetado en algunos textos, ¿por qué no se corrigieron?
R. Porque para eso había que leer todos los textos.
P. ¿Y no se leyeron?
R. Sí, se leyeron por el equipo de documentalistas que tenían la misión de uniformar los tipos de imprenta y corregir las erratas.
[...]
B. HERMOSO / T. CONSTENLA. “No he leído la biografía de Franco”. Madrid: Diario El País, 4 de junio de 2011. pág. 40-41
La revolución digital llega al ágora, ¿del ágora al Parlamento?
Me imagino como tertuliano un tanto desconcertado frente al movimiento social que se está produciendo actualmente en las principales plazas de las ciudades españolas, o del 15M. De hecho, lo soy un poco. He acudido a la Plaza del Ayuntamiento de Valencia dos veces y he animado a todos mis conocidos a acudir. Para todos es algo nuevo, los más mayores (aunque yo ya no soy tan joven) tuvieron su movimiento de inconformismo frente a una Dictadura, pero frente a la Transición o el siempre accesible Mayo del 68 no se percatan que algo se perdió en el camino y eso es lo que aparentemente se reclama. Recuerdan a ese Mayo del 68, a su representante Daniel Cohn-Bendit, ya integrado en el sistema y con cargo en el Parlamento Europeo, y consideran que este movimiento se diluirá como un terrón de azúcar en el paso del tiempo. Habrá que verlo.
Es curioso que no hace tanto, nos sugerían que nos indignásemos, que nos lanzásemos a la calle. Pero cuando lo hacemos, justo en un momento electoral, nos dicen que así no, que no es nuestro momento, que el momento es suyo, el momento de los partidos, para sugerirnos sus ideas, que su mensaje nos empape, que nos sentemos frente a la tele, que nos olvidemos del frío adoquín y las noches al raso, que no pensemos que nos ofrecieron ideas, pero nos dieron gato por liebre. Nos mintieron. El domingo lo llamarán la “fiesta de la democracia”, pero el fin de semana se comprobará, tal vez, si la democracia se convirtió sin querer en represora de sí misma.
Lo reconozco. He vagado por medios de comunicación, he escuchado tertulias, he leído análisis políticos intentando diseccionar un movimiento que no tiene líder, que se demuestra cívico y sensato, y que actualmente trata de definirse en sus reivindicaciones. He estado a su lado, codo con codo, escuchándoles, es gente indignada, pero no cabreada. La violencia es inexistente. Como los tertulianos, no sé qué es esto, es un movimiento que está por definir, pero gana adeptos día a día. La sociedad está cansada de la impostura. Tienen razón los tertulianos, no vivimos en los países árabes del Mediterráneo inmersos en dictaduras, pero la sociedad se siente estafada, sin un futuro y cansados de mantener un sistema que no sabe sostenerse a sí mismo.
He tuiteado, retuiteado, compartido fotos, pero curiosamente me he mantenido fuera de los blogs. No he leído blogs para entender esto. He acudido a los medios de comunicación, los he seguido, los he censurado y he compartido su incertidumbre y sorpresa. La revolución será tuiteada, es cierto, pero no nos explicará porqué. Twitter se presenta como centro neurálgico de qué está pasando pero no el porqué. Nadie convoca a nadie, pero siguen acudiendo unidos por un hilo digital que es casi imposible de seguir. Las multitudes se muestran inteligentes y se autoorganizan.
Actualmente, asistimos al mayor experimento social digital, lo estamos viviendo y somos partícipes de él. En una sociedad moderna y occidental, las movilizaciones en Twitter asustaron a los políticos a la hora de aprobar la famosa Ley Sinde, sin embargo en aquel momento, del salón, el internauta no se movió. No se prendió la mecha, pero hoy lo hace y se multiplica exponencialmente. Algunos creen que 60,000 personas manifestándose no son suficientes para promover un cambio, que no alcanzarían para un diputado en el Congreso de Diputados, por lo tanto no hay que escucharles. Sin embargo, la Democracia muta hacia espacios más abiertos, donde las ideas no tardan semanas en propagarse, si no horas. La clase política tardará en hacer la digestión de lo que estamos asistiendo, pero reconocerán que aquellos que los eligen, pueden mostrar su disconformidad de las formas más variadas. En los 60 o en los 70, no existía Twitter, ni teléfonos móviles, las protestas fueron buscando la arena de playa bajo el asfalto y los adoquines. Hoy, la tecnología abre puertas a una economía globalizada e interconectada, pero también hacia una sociedad más participativa y abierta, ¿debemos aprobar una y censurar la otra?
El sector de los buscadores no está tan muerto como parece
En el 2010 D.C., el sector de las búsquedas de Internet se encuentra ocupada por el Imperio de Google, tras la derrota de Microsoft ante Sergei Brin y Larry Page. Pero no todo el sector de las búsquedas de Internet está ocupado: aún hay una pequeña región, rodeada de campamentos googlenianos, que se resiste al invasor.
¿Alguien recuerda qué era Cuil? Aquel buscador que, desarrollado por ex-ingenieros de Google, le haría frente y temblar casi inmediatamente de su lanzamiento. Sin embargo, su enfrentamiento con Google sólo duraría dos años (2008-2010), los años que pasó del estrellato mediático a ser ninguneado por los internautas. De ejemplos como estos, bien podríamos realizar un listado con un buen puñado de iniciativas. ¿Y qué me dicen de WolframAlpha? Éste sí que iba a revolucionar el sector de las búsquedas puesto que ofrecía respuestas y, al contrario que hace Google, no un listado de páginas web de cierta relevancia. Claro que técnicamente no se trata de un motor de búsquedas, ya que se trata de un buscador de respuestas, por lo que tampoco puede hacerle sombra, realmente.
Google sigue reinando y sólo Microsoft comienza, ahora, a arañarle el terreno tras muchas intentonas y tras haber cambiado su rostro en varias ocasiones. Sin embargo, son diversos los motores de búsquedas que tratan de hacerle frente a Google y, ¿por qué no?, tratar de derrocarlo. En la revista PC Actual de este mes, realizan una recopilación y valoración de cada uno de ellos. Nosotros tan sólo os recogemos su listado para que los probéis.
Indicadores para la Ciencia y la Tecnología: Las Patentes en el Manual Frascati
Siguiendo el texto anterior dedicado a la Bibliometría, también es interesante echarle un vistazo a la sección dedicada a las Patentes dentro del Manual de Frascati, que os dejamos a continuación.
Cobertura
4. Una patente es un derecho de propiedad intelectual sobre una invención de carácter tecnológico.Una patente puede ser concedida por una oficina de patentes a una empresa, a un individuo o a una entidad pública. Una solicitud de patente tiene que cumplir con ciertos requisitos: la invención debe ser una novedad, ser el resultado de una actividad inventiva (de carácter no obvio) y ser aplicable industrialmente.Una patente es válida en un país determinado y durante un periodo de tiempo limitado (20 años).
5. A efectos de comparación internacional, es preferible utilizar las estadísticas correspondientes a solicitudes de patentes que las estadísticas sobre patentes concedidas, debido al lapso de tiempo que transcurre entre la fecha de solicitud y la fecha de concesión, que en algunos países puede llegar a los diez años.
6. Los indicadores de patentes, basados en el simple recuento de las patentes registradas en una oficina de la propiedad intelectual, sufren varios sesgos, tales como la falta de comparabilidad internacional (con ventaja para el propio país en el que se presentan las solicitudes), o la muy elevada heterogeneidad de los valores de las patentes registradas en una única oficina. Por otra parte, la legislación de patentes difiere de un país a otro, lo que hace muy difícil la comparación de datos estadísticos procedentes de dos (o más) oficinas de patentes.
7. Para solucionar los problemas asociados a los indicadores de patentes tradicionales (descritos anteriormente), la OCDE ha venido trabajando en el desarrollo de un nuevo tipo de indicador basado en las patentes: el recuento por familias de patentes.Una familia de patentes se define como un conjunto de patentes obtenidas en varios países para proteger una única invención (que se caracteriza por una primera solicitud de protección en un país —llamada solicitud de prioridad— que se extiende posteriormente a otras oficinas de patentes). La utilización de indicadores basados en familias de patentes para fines estadísticos presenta una doble ventaja: la comparación internacional mejora al suprimir la ventaja del país que recibe la primera solicitud y eliminar la influencia geográfica; las patentes incluidas en una familia de patentes son de un valor más elevado.
8. Las patentes como documentos contienen una rica fuente de información sobre la invención que no está disponible en ninguna otra parte, y por tanto, constituyen un valioso complemento a las tradicionales fuentes de información utilizadas para medir la difusión de la información científica y tecnológica (véase sección sobre bibliometría). Los documentos de patentes contienen información sobre: i) las características técnicas (lista de reivindicaciones, clasificación técnica, lista de patentes citadas, etc.); ii) historial de la solicitud (fecha de prioridad, fecha de publicación, fecha de registro en cada país concernido, fecha de concesión, etc.); y iii) información sobre el inventor (nombre y dirección de los inventores, país de residencia, nombre de los solicitantes, etc.).
Utilización de las estadísticas de patentes
9. Entre los escasos indicadores disponibles de producción tecnológica, los indicadores basados en patentes son, con toda probabilidad, los más frecuentemente utilizados. Los indicadores basados en patentes proporcionan una medida de la producción de la actividad innovadora de un país: sus invenciones. La literatura científica dedicada a los determinantes y al impacto de la actividad innovadora utiliza cada vez más información suministrada por las patentes a nivel de agregación (a escala nacional) o a nivel de empresa, debido a la reconocida estrecha relación entre las patentes y el output de la innovación. Los datos sobre patentes permiten, asimismo, identificar los cambios en la estructura y en la evolución de la actividad inventiva de los países, industrias, empresas y tecnologías,mediante el mapeo de los cambios en la dependencia, la difusión y la penetración de la tecnología.
Disponibilidad
10. Las oficinas de patentes nacionales e internacionales (como la Oficina Europea de Patentes – OEP, o la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual – OMPI) son las principales fuentes de datos básicos. La OCDE recopila, almacena y publica varios indicadores de patentes relativos a sus estados miembros en las obras que llevan por título Main Science and Technology Indicators (OCDE, semestral) y Science, Technology and Industry Scoreboard (OCDE, cada dos años), igualmente disponibles en disquete y en CD-ROM. La base de datos, de la OCDE, sobre patentes recoge también información sobre las patentes depositadas en la Oficina Europea de Patentes, en la Oficina Japonesa de Patentes y en la Oficina de Patentes y Marcas de los Estados Unidos (USPTO), clasificadas por país de residencia de los solicitantes y por sectores tecnológicos.
Inconvenientes
11. La utilización de indicadores obtenidos a partir de las patentes para medir los resultados de las actividades en I+D y/o de las actividades de innovación, presenta ciertos inconvenientes.Numerosas invenciones no son patentadas, ya que están protegidas mediante otros procedimientos, como los derechos de autor, el secreto industrial, etc. La propensión a patentar difiere según los países y los sectores industriales, por lo que es difícil establecer comparaciones entre países y entre sectores. La distribución en función del valor de las patentes también está sesgada, ya que muchas patentes no tienen una aplicación industrial y por tanto tienen un escaso valor,mientras que son relativamente pocas las que tienen un valor elevado. Teniendo en cuenta esta heterogeneidad, los recuentos que se basan en la hipótesis del valor generalmente equivalente de todas las patentes podrían inducir a error. El número de solicitudes de patentes o el número de concesiones resultan, en sí mismos, difíciles de interpretar y deben ser considerados en combinación con otros indicadores.
Directrices internacionales
12. La creciente importancia que están adquiriendo las organizaciones internacionales de patentes contribuye a mejorar la comparabilidad de los datos de patentes disponibles para cada país, pese a que dichos datos estén condicionados por las especiales características de las patentes.El manual de la OCDE sobre patentes (Using Patent Data as Science and Technology Indicators – Patent Manual 1994) (OCDE, 1994b), presenta las directrices para la utilización e interpretación de los datos de patentes como indicadores de la ciencia y la tecnología.
OCDE (Organización para la cooperación y desarrollo económicos). MANUAL de Frascati 2002. Madrid: Fundación Española Ciencia y Tecnología (FECYT), 2003. pp. 218-220
Indicadores para la Ciencia y la Tecnología: La Bibliometría en el Manual Frascati
El Manual de Frascati, cuyo nombre oficial es Propuesta de Norma Práctica para encuestas de Investigación y Desarrollo Experimental, es una propuesta de la OCDE, que en junio de 1963 reunió a un grupo de expertos nacionales en estadísticas de investigación y desarrollo (NESTI) para redactarla en la Villa Falconeri en Frascatu, Italia.
Este manual contiene las definiciones básicas y categorías de las actividades de Investigación y Desarrollo, y ha sido aceptado por científicos de todo el mundo. Por esta razón, en la actualidad se reconoce como una referencia para determinar que actividades son consideradas de investigación y desarrollo.
A continuación la parte correspondiente a la Bibliometría:
Cobertura
21. La bibliometría es un término genérico que designa a los datos relativos a las publicaciones.Originalmente, el trabajo bibliométrico se limitaba a la recopilación de datos sobre el número de artículos y otras publicaciones científicas, clasificadas por autor y/o por institución, disciplina científica, país, etc., a fin de establecer los indicadores básicos de “productividad” para la investigación universitaria.
Con posterioridad, se desarrollaron técnicas más sofisticadas y multidimensionales basadas en las citas contenidas en los artículos (y más recientemente, también en las patentes).Tanto los índices de citación resultantes como los análisis de cocitación se utilizan para obtener unas medidas más precisas de la calidad de la investigación y para hacer un seguimiento del desarrollo de las disciplinas científicas y de las redes.
Utilización de estadísticas bibliométricas
22. El análisis bibliométrico utiliza los datos sobre el número de publicaciones científicas y sus autores y sobre los artículos y las citas contenidas en los mismos (así como las citas en las patentes) para medir los resultados obtenidos por los investigadores individuales o equipos de investigación, por las instituciones y los países, identificar las redes nacionales e internacionales, y describir el desarrollo de nuevos campos (multidisciplinares) de la ciencia y la tecnología.
Disponibilidad
23. La mayor parte de los datos bibliométricos provienen de empresas comerciales o asociaciones profesionales. La principal fuente de información es el conjunto de bases de datos del Science Citation Index (SCI) creado por el Institute for Scientific Information (Estados Unidos), que Computer Horizons Inc. ha utilizado para desarrollar algunas de las principales bases de datos de indicadores científicos. Los datos bibliométricos se pueden obtener también de otras bases de datos más especializadas. Por el momento, la OCDE no tiene el propósito, ni los recursos, ni la competencia, para llevar a cabo una recopilación de datos básicos, a pesar de que, normalmente, utiliza datos bibliométricos en sus informes analíticos.
Inconvenientes
24. La propensión a publicar varía según los campos científicos. La utilidad de los indicadores bibliométricos es mayor en las ciencias médicas y en ciertas ciencias naturales.Las bases de datos muestran sesgos hacia los artículos escritos en inglés, lo que puede afectar a las comparaciones internacionales.
Directrices internacionales
25. Los métodos bibliométricos han sido desarrollados esencialmente por grupos universitarios y por consultorías privadas.Actualmente no existen directrices oficiales internacionales para la recopilación de los correspondientes datos ni para su uso como indicadores de ciencia y tecnología. En 1989-90, la OCDE encargó la elaboración de un informe sobre la situación actual de la bibliometría que fue publicado en 1997 como un documento de trabajo de la Dirección de Ciencia, Tecnología e Industria (STI) (Okubo, 1997).
OCDE (Organización para la cooperación y desarrollo económicos). MANUAL de Frascati 2002. Madrid: Fundación Española Ciencia y Tecnología (FECYT), 2003. pp. 221-222
Citas al libro /40
“El recuerdo que deja un libro a veces es más importante que el libro en sí”
Adolfo Bioy Casares
“La imprenta es un ejército de 26 soldados de plomo con el que se puede conquistar el mundo”
Johann Gutenberg
“Un libro de cabecera no se escoge, se enamora uno de él”
José Luis de Vilallonga
“Es más fácil diez volúmenes de principios filosóficos que poner en práctica uno solo de estos principios”
León Tolstoi
“Leer es multiplicar y enriquecer la vida interior”
Nicolás de Avellaneda
“Los libros antiguos son los libros de la juventud del mundo, y los nuevos son el fruto de su tiempo”
Oliver Wendell Holmes
“Uno no lee para aprender, ni para saber más, ni para escaparse. Uno lee porque la lectura es un vicio perfectamente compatible con la escasez de medios, con la falta de esa audacia que otros vicios requieren, y, más importante todavía, con la absoluta pereza”
Antonio Muñoz Molina
Citas al libro /39
“La literatura es mi Utopía. No hay barrera de sentidos que me pueda quitar este placer. Los libros me hablan sin impedimentos de ninguna clase”
Helen Keller
“Los libros no deben clasificarse nunca. Clasificarlos es una ciencia, pero no clasificarlos es un arte”
Lin Yutang
“Sería bueno comprar libros, si se pudiera comprar a la vez el tiempo para leerlos; pero casi siempre se confunde la compra de los libros con la apropiación de su contenido”
Arthur Schopenhauer
“El escritor escribe su libro para explicarse a sí mismo lo que no se puede explicar”
Gabriel García Márquez
“El libro raro es el libro que no corro el riesgo de encontrar, y si lo encuentro, no puedo permitirme comprarlo”
Grant Uden
“La biblioteca es uno de los más eficaces instrumentos de redención del proletariado”
Pablo Iglesias
“A lo largo de mi formación pasé muchas, pero muchas horas en bibliotecas públicas y escolares. Era como si las bibliotecas fueran mi propio tribunal de última instancia. La respuesta definitiva actual a casi cualquier pregunta se puede encontrar dentro de las cuatro paredes de la mayoría de las bibliotecas”
Arthur Ashe
La recuperación de la información según Marshall McLuhan
No puedo remediarlo, aunque en ocasiones no entienda una palabra de lo que dice, pero Marshall McLuhan me tiene embrujado. Escribió su libro Comprender los medios de comunicación. Extensiones del ser humano en 1964, antes de que la Internet fuese casi concebida, pero McLuhan ya preveía que la electricidad en la comunicación traería cambios terribles y radicales, así como nuestras interacción con el mundo.
“El medio es el mensaje” es la frase que más ha calado en nuestra cultura popular, se utiliza casi instintivamente, pero todo un desarrollo metafórico y en ocasiones incomprensible se extraen de ella. En ocasiones, aparentemente contradictorio en sus expresiones, como cuando explica los medios de comunicación fríos y calientes, el impacto de la fotografía a nivel sonoro y el de la imprenta a nivel audiovisual, McLuhan despliega un discurso que no consigue aburrirme, llevándome de la mano hacia una visión del futuro que puede que entonces no fuésemos capaces de entender pero que hoy en día se revela con toda su fuerza.
Os dejo aquí un pequeño extracto, un destello de este visionario que vio más allá que ninguno de sus contemporáneos y al que aún hoy recordamos insistentemente.
[...] Así como cualquier cosa puede servir de combustible, de materias primas o de materiales de construcción cuando aumentan los niveles de información de la física y de la química, con la tecnología eléctrica puede invocarse la aparición de todos los bienes tangibles, con circuitos de información ordenados según los patrones orgánicos que llamamos “automatización” y recuperación de la información. Con la tecnología eléctrica, toda la actividad humana se convierte en aprender y conocer. En términos de lo que todavía consideramos “economía” (palabra griega que se refería a una unidad familiar), significa que todos los tipos de empleo se convierten en “aprendizaje remunerado” y que todos los tipos de riqueza resultan de movimientos de información. [...]
Un sistema de gestión de información sanitaria… Prohibido usarlo
Me encanta la sección “¿Sabías que…?” de la revista Muy Interesante. Pequeñas píldoras de curiosidades que posteriormente se recopilarían en una serie de libretos que, por supuesto, adquiría y aún tengo localizados en alguna estantería. Los dos libros Freakonomics y Superfreakonomics serían una especie de libros de curiosidades si no se tratase de textos que parecen hilar aparentes banalidades con hechos y argumentos constatados científicamente conectando directamente al político norteamericano Al Gore con el volcán Pinatubo. La verdad es que ambos son libros amenos y muy interesantes para aquellos que somos un poco curiosos e intentamos al mismo tiempo entender cómo funciona este mundo y las personas que lo habitamos, mientras aprendemos.
De aquel primer libro, Freakonomics, extrajimos dos ideas para este blog: La Asimetría Informativa y Si las bibliotecas públicas no existieran desde hace tiempo, ¿podría hoy alguien fundar una? De su segunda parte, que su editorial nos hizo llegar, creo que merece la pena reseñar una parte de uno de sus capítulos. Espero que resulte de interés.
Aunque algunos de los departamentos especializados del WHC (Hospital Central de Washington) tenían bastante prestigio, la sección de urgencias siempre quedaba la última de la zona del distrito de Columbia [en 1995]. Estaba abarrotada, era lenta y desorganizada; aproximadamente cada año cambiaba de director, y el propio director médico del hospital decía que la sección de urgencias era “un sitio bastante indeseable”.
A estas alturas, entre Feied y Smith habían tratado a más de cien mil pacientes en diversas salas de urgencias. Descubrieron que había un elemento qeu siempre escaseaba: La información. [...]
“Durante años, estuve tratando a los pacientes sin más información que lo que ellos me decían – dice Feied-. Cualquier otra información tardaba demasiado, así que no podías contar con ella. Muchas veces sabíamos qué información necesitábamos, e incluso sabíamos dónde estaba, pero no iba a llegar a tiempo. Los datos críticos estaban a dos horas o a dos semanas de nosotros. En un departamento de urgencias muy ajetreado, hasta dos minutos es demasiado tiempo. [...]“
El problema tenía tan inquieto a Feied que se convirtió en el primer informatizador de medicinas de urgencias del mundo. [...] Creía que la mejor manera de mejorar la atención médica en urgencias era mejroar el flujo de la información.
Ya antes de hacerse cargo en el WHC, Feied y Smith contrataron a un grupo de estudiantes de medicina para que siguieran a los médicos y a las enfermeras por la sección de urgencias y los acribillaran a preguntas. [...] He aquí algunas de las preguntas que hacían a los estudiantes:
- Desde la última vez que hablé con usted, ¿qué información ha necesitado?
- ¿Cuánto tardó en conseguirla?
- ¿Cuál es la fuente? ¿Llamó por teléfono, utilizó un libro de referencia, habló con un bibliotecario médico (Esto ocurría en los primeros tiempos de internet, antes de la aparición de la red)?
- ¿Obtuvo una respuesta satisfactoria a sus preguntas?
- ¿Tomó una decisión médica basada en esa respuesta?
- ¿Cómo influyó esa decisión en la atención al paciente?
- ¿Cuál fue el impacto económico de dicha decisión en el hospital?
El diagnóstico estaba claro: el departamento de urgencias del WHC padecía un caso grave de “datapenia”, o bajo nivel de datos. Los médicos dedicaban aproximadamente el 60 por ciento de su tiempo a la “gestión de la información” y solo el 15 por ciento a la atención directa del paciente. [...]
Smith y Feied descubrieron en el hospital más de trescientas fuentes de datos que no se comunicaban unas con otras, incluyendo un ordenador central, notas manuscritas, imágenes escaneadas, resultados de laboratorio, vídeos de angiogramas cardíacos y un sistema de seguimiento para el control de infecciones que se encontraba solo en el ordenador de una personas, en un archivo Excel. “Y si ella se marchaba de vacaciones, que Dios te ayudara si querías seguir un brote de tuberculosis”, dice Feied.
Para proporcionar a los médicos y enfermeras de urgencis lo que necesitaban, había que construir un sistema informático a partir de cero. Tenía que ser enciclopédico (la falta de un dato clave echaría a perder el intento); tenía que ser potente (una sola resonancia magnética, por ejemplo, ocupa una capacidad enorme); y tenía que ser flexible (un sistema incapaz de incorporar datos de cualquier departamento de cualquier hospital del pasado, presente o futuro, no serviría de nada).
También tenía que ser rápido, muy rápido. No solo porque en urgencias la lentitud mata, sino porque [...] una persona que utiliza un ordenador experimenta una “deriva cognitiva” si pasa más de un segundo entre hacer clic el ratón y ver nuevos datos en la pantalla. Si pasan diez segundos, la mente de la persona está ya en otro sitio.
[...]
Por desgracia, la idea no entusiasmó a todo el mundo en el WHC. Las instituciones son, por naturaleza, organismos grandes e inflexibles con feudos que hay que defender y reglas que no deben romperse. Algunos departamentos consideraban que sus datos eran porpiedad suya y se negaban a facilitarlos. Las estrictas normas de adquisiciones del hospital no permitían a Feied y Smith comprar el equipo informático que necesitaban. Uno de los altos cargos “nos odiaba -recuerda Feied-, y no perdía una oportunidad de ponernos trabas e impedir que la gente colaborara con nosotros. Solía entrar de noche en el sistema de peticiones de servicios y borraba las nuestras.” [...]
Al final, Feied venció, o más bien vencieron los datos. Azyxxi [denominación utilizada para el sistema de información y posteriormente adquirido por Microsoft] cobró vida en un único ordenador de mesa en la sala de urgencias del WHC. Feied le puso un letrero: “Prueba Beta: No usar” (nadie dijo nunca que no fuera listo). Como otros tantos adanes y evas, los médicos y las enfermeras empezaron a mordisquear la fruta prohibida y la encontraron verdaderamente milagrosa. En pocos segundos podían localizar prácticamente cualquier información que necesitaran. Al cabo de una semana, había cola ante el ordenador Azyxxi. Y no eran solo médicos de urgencias; venían de todo el hospital para hacerse con los datos. A primera vista, parecía el producto de un genio. Pero Feied dice que no, que fue “el triunfo de la tenacidad”.
LEVITT, Steven D.; DUBNER, Stephen J. Superfreakonomics. Enfriamento global, prostitutas patrióticas y por qué los terroristas suicidas deberían contratar un seguro de vida. Barcelona: Debate, 2010. pp. 96-99




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