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Mes: junio 2007

Las rutas literarias

Escocia siempre será para mí la que R.L. Stevenson me descubrió en mi infancia, con su novela Secuestrado. La Escocia salvaje que David Balfour recorría  desde la Isla de Mull hasta Queensferry, intentando volver a casa y reclamar su herencia, es la que buscaré si alguna vez voy allí.

Si emprendiese semejante viaje, no sería la primera en visitar una ciudad, un país…, buscando los paisajes y las gentes que los escritores han retratado en sus novelas. El boom literario que supuso El Código Da Vinci de Dan Brown, ha llevado a muchos a seguir los pasos de sus protagonistas de París a Londres, para identificarse con ellos y sentir la magia de la narración en primera persona.

En este aspecto, Gran Bretaña cuenta con una gran oferta de turismo literario que, nos transporta a la Inglaterra de la época Regencia de la mano de Jane Austen en Orgullo y Prejuicio, nos permite visitar Yorkshire con las hermanas Brontë, Dorset con Thomas Hardy, Londres y el sur de Inglaterra con Virginia Woolf, Gales e Inglaterra con Dylan Thomas, e incluso los escenarios reales en Londres, Oxford y Gloucester donde ruedan la versión cinematográfica de las novelas de Harry Potter .

Pero en España no somos ajenos a esta atracción por la literatura y los viajes. El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha ha arrastrado a más de uno por los parajes de Castilla, quizá con la esperanza de desfacer algún entuerto. Otros, han viajado a la Alcarria con Camilo José Cela, han recorrido Valladolid siguiendo la ruta de El Hereje de Miguel Delibes, conocido Asturias gracias a Leopoldo Alas “Clarín”, la Granada de Federico García Lorca, o se han llevado una visión más global sobre nuestra geografía literaria.

Hay muchas novelas que nos invitan a viajar, porque quienes las escriben poseen una sensibilidad extraordinaria para captar en sus historias los lugares y las gentes que los habitan, dejando una huella imperecedera en nuestro subconsciente. Así que, ahora que empiezan las vacaciones, elegid vuestra novela, elegid vuestro viaje, pero tened en cuenta las palabras de Virginia Woolf:

El territorio de un escritor es un país limitado por su propia mente, por eso corremos el riesgo de la desilusión cuando tratamos de convertir esas ciudades fantasmas en cemento y mortero palpables. Sabemos cómo caminar por ellos sin carteles indicadores, sin policías; sabemos saludar a quienes por ellos nos encontramos sin que nadie nos los presente. No hay una sola ciudad, desde luego, tan real como la que podamos hacer a nuestro antojo y llenar con las personas que queramos. Insistir en que tenga contrapartida en las ciudades de la tierra es robarle la mitad de su encanto.”

Geografía literaria, de Virginia Woolf

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5 cosas de mí que no interesarán a nadie

Aprovechando que nadie nos lee, por lo que este post pasará desapercibido, he decidido recoger el testigo que me pasó Geekteca hace unos días, y responder a un meme en el que me propone "decir 8 cosas de mí que normalmente no sepan". 

Reconozco que en un principio rechacé la propuesta, ya que en este blog no somos muy dado a los memes, y le envié a David mis elucubraciones personales por correo. Pero, tras reflexionar sobre ello, y comprobar que no he sido la primera en revelar su identidad secreta, he decidido recuperar mi derecho de autoría y publicarlo yo misma.

Desde luego, contar ocho cosas sobre mí que no sepáis son demasiadas (no tengo demasiados secretos y alguno tendré que guardarme ¿no?); así que tendréis que conformaros con cinco. No paso el testigo a nadie pero, como los ramos de novia, lo lanzo al aire para que lo coja quien quiera.

  1. Mis lecturas favoritas son: las tiras cómicas o de prensa, la ciencia ficción clásica (Ray Bradbury, Philip K. Dick, Stanislav Lem…) y la literatura en general, también clásica por supuesto. No leo un best-seller como no sea que alguien de mi entera confianza, que aprecie la literatura "pura" (por decirlo de alguna manera, aunque la verdad es que así suena muy pedante), me lo recomiende efusivamente. Así que no he leído ni El Código Da Vinci, ni La sombra del viento, ni Los pilares de la Tierra, ni…

  2. Aunque con los años lo voy superando, soy bastante tímida, y eso hace que, cuando me reuno con gente que no conozco demasiado, o no abra la boca, o no pare de hablar contando anécdota, tras anécdota, sin resquicio para que haya un solo silencio incómodo.

  3. No me gusta hablar por teléfono, por lo que suelo ser muy telegráfica en mis conversaciones. Para comunicarme con algo más largo que un "hola, quedamos a tal hora, en tal sitio, ¿vale?, adios" necesito el contacto visual, la cercanía, por lo que siempre busco un hueco para quedar con los amigos en persona y sólo me conformo con llamadas de teléfono si es inevitable. Si al punto 2, se le une el punto 3, ya podéis imaginaros el resultado.

  4. Soy extremadamente puntual y no llego tarde ni cuando se me hace tarde. Si alguna vez me retraso (cosa sorprendente) y ni siquiera he avisado (más sorprendente todavía, porque aviso incluso cuando llego 5 minutos tarde), entonces mis amigos empiezan a preocuparse.

  5. Llevo 3 años proponiéndome "en serio" sacarme el carnet de conducir. Es decir, llevo 3 años apuntada a la autoescuela, pero habré ido 2 semanas el primer año, unos 2 o 3 días el segundo y hace más de uno que no he vuelto.

     

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Ahora que ya no nos encontráis… ¿Penalizados por Google?

You think you’re lovely, I know that you’re wrong.
God made me ugly, so don’t string me along.
Give me the good stuff, I’ll leave you the rest,
Send me the good stuff and I’ll put you to the test,
I’m going to

Stop messing around, cos what have you found
On the dirty ground.

Stop de I am Kloot

Hace tres años que andamos por aquí, publicando, hablando, reflexionando y tratando de comprender un poco de cómo funciona esto de la blogosfera y de Internet. Creímos que lo conocíamos un poquito todo, las escaladas de visitas, de comentarios, nuestras bajadas creativas, algunas alegrías, de gente que venía y se iba; pero durante todo este tiempo, cumplimos 1146 días en la Red, sólo nos faltaba una cosa: Que Google se olvidase de nosotros.

La situación en la que nos encontramos es nueva y extraña. Hasta ayer, crees que estás en cierta posición, que tendrás cierta audiencia todos los días, una media lo llaman, y de repente no sabes bien a santo de qué, Google decide que en realidad no vales tanto, que tus contenidos no son mejores que otros. Entonces descubres qué es volver al pasado y ser un desconocido, de nuevo.

Si este sitio web viviese de las esperanzas de ciertas ganancias derivadas de la publicidad, francamente, nos habríamos llevado las manos a la cabeza, habríamos tratado de ser buenos, revisado el sitio de arriba abajo y tratar de hacer las paces con los Googlebots y el algoritmo para que nos devolviesen a la situación en la que nos encontrábamos. Pero, no nos gusta eso, Google es al fin y al cabo un algoritmo frío, matemático y calclulador, que ha considerado que no somos lo suficiente relevantes; así que nos gusta más comentarlo y argumentarlo. Es cierto, puede que tengamos algún enlace roto, es probable que hayamos cometido el pecado de tener la información duplicada (Versión normal – Versión Texto), pero lo cierto es que no hemos cometido ningún pecado nuevo, seremos reincidentes, mas no nos merecemos el purgatorio o el Sandbox de Google.

Desenchufados a las 10 de la noche

Nuestras estadísticas son públicas, así que sabréis que el 80% de nuestras visitas provienen de los resultados que genera Google ante una cadena de búsqueda. Esto no es de extrañar, ya que el buscador posee el 90% del mercado en España, así que deja poco margen para la competencia. Si el 80% de nuestras visitas provienen de Google, es sencillo detectar cuándo se produjo su cambio de consideración del buscador respecto a nosotros. Comprobamos nuestras estadísticas y las cosas nos marcharon bien hasta ayer, 26 de junio, a las 22h que se produjo un bajón considerable en nuestros visitantes.

Si comparamos las estadísticas de ayer con las de hoy, comprobaréis que la escabechina ha sido realmente importante disponiendo hoy de sólo el 33% del tráfico que tuvimos ayer.

Penalizaciones en Google

No somos los primeros ni vamos a ser los últimos, pero obviamente no podemos hacer otra cosa que esperar a que las cosas se vayan arreglando y poniendo en su sitio. Nuestro Pagerank sigue siendo el que era, es decir 5, y no creemos que debamos tener razones para que la situación varíe, puesto que no hemos realizado ningún cambio en la web ni ninguna acción para mejorar nuestra valoración. Por lo tanto, seguiremos tal y como estamos, esperando que esto dure una semana y no un mes y que en breve se solucione.

Actualización (29/6/2007) – Aparentemente, las cosas han vuelto a la normalidad y volvemos a estar en las posiciones en las que nos encontrábamos antes del incidente. Gracias a todos por vuestro interés en nuestros desvelos.

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Una nueva forma de organizar los libros en la biblioteca según Bok

El personaje de las tiras cómicas universitarias Bok ya os lo presentamos convenientemente hace aproximadamente un año. Ahora, el que visita la biblioteca es realmente nuestro verde amiguito, aunque la bibliotecaria ya está bastante entrada en años en comparación a la precedente. Imaginamos que la experiencia es un grado y ello le permite sugerir una nueva forma de clasificar los libros en las bibliotecas universitarias que, a buen seguro, a algunos ya se les habría ocurrido.

Bok visita una biblioteca

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¡Es la información, estúpido! Desastres de la información

Desastres de la informaciónRecibíamos, en el último número de la revista El Profesional de la Información, una reseña del libro Pequeños y Grandes Desastres de la Información de Josep Corbasí, coordinador del Postgrado de Gestión del Conocimientos en las Organizaciones de la UOC, editado por Infonomía del que Véase Además ya publicó una nota. Por otro lado, al profesor Corbasí lo pudimos ver en el Fesabid 2005 de Madrid donde presentó una ponencia sobre los desastres informacionales que me llamó poderosamente la atención sobre cómo la información mal gestionada, desde cualquier punto de vista, puede llevar a equívocos o situaciones tremendamente complejas desde un accidente nuclear hasta la desestructuración completa de una sociedad.

El libro Pequeños y Grandes Desastres de la Información [ISBN: 84-609-7770-6] es una recopilación de algunos de los textos que Corbasí fue publicando en la sección i-desastres dentro del sitio web de Infonomía desde septiembre de 2003. Actualmente, 25 capítulos de los desastres de la información pueden ser recuperados en Wikilearning, aunque el libro dispone de 29, todos ellos son interesantes y atractivos pero que pecan de falta de profundidad. Obviamente, debemos tener en cuenta que los textos fueron redactados dentro de un contexto muy específico, su difusión vía internet para su consumo rápido y ameno. De hecho, ya sobre el papel, son muy sencillos de leer, pero obviamente, un desastre informativo no puede ser lo suficientemente presentado y estudiado en tres páginas, que es lo que dispone cada capítulo de media, para poder llegar a una conclusión clara de los problemas, desarrollo y posibles soluciones a aportar sobre ellos.

El libro se estructura en tres bloques: Información y decisiones: Una pareja difícil; La información, estúpido; y Desastres cotidianos. En ellos, podemos encontrarnos desde erupciones volcánicas, el desastre del transbordador Columbia, el referéndum de la Constitución Europea o los problemas con los tableros de control de las centrales nucleares. Puede que el que más me haya llamado la atención, aunque ya lo conocía, es el fenómeno de condensación de la información en forma de Power Point que Corbasí lo denomina aquí la Powerpointcracia. Y no es que el autor tenga nada contra las presentaciones digitales, sino más bien, y es una frase que puede resumir todo el problema, en algunas conferencias se llega a los extremos de preguntar: ¿Tú tienes algo que decir o tienes un Power Point?

En resumen, un libro ameno y curioso que tampoco tiene mayor ambición que presentar algunos problemas informacionales de forma suscinta y que, desde luego, puede llegar a dar para mucho más que un libro de estas características. De recomendable lectura, sin lugar a dudas.

CORBASÍ MORALES, Josep. Pequeños y grandes desastres de la información. Barcelona: Infonomía, 2006

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«El más alto erotismo» de Gioconda Belli

Es la hora de la idea.
La hora del más alto erotismo,
del cuerpo reflexivo
meditando los trasiegos:
la materia hecha elixir
el sexo vertiendo olor a biblioteca
olor a libro antiguo
y delicioso.
Lees mi piel ahora
como una Biblia leída y vuelta a releer
que contuviera todas las posibles oraciones
necesarias para la humana salvación.
Con los ojos cerrados
sabes llega al capítulo del clímax
al fragmento más lírico
o a las aún indescifrables profecías.

Es la hora del sabio escriba
que con la pluma de tinta húmeda y
la mano sin temblores
traza el placer
con la caligrafía exacta.

BELLI, Gioconda. Fuego soy, apartado y espada puesta lejos. Madrid: Visor, 2007. P. 9

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Bob Dylan at a library… burning books

Bob DylanA Bob Dylan le conceden el premio Príncipe de Asturias de las Artes sin saber muy bien si visitará España a recoger su galardón. Al cantante, una de las personalidades del siglo XX, los años le van pesando tanto en aspecto como en voz castigada, pero no así a su música que, además de soportar el paso de los años de una forma magnífica, sigue demostrando una categoría que muchos quisieran para sí en sus últimos discos. Claro que está hablando un fan incondicional por si no os habíais percatado.

Tenéis en Bob Dylan Minoic un tratamiento exhaustivo e intensivo de la noticia. Desde aquí, nuestro pequeño homenaje al genio de Minnesota.

Talkin’ John Birch Paranoid Blues

Well, I was feelin’ sad and feelin’ blue,
I didn’t know what in the world I was gonna do,
Them Communists they wus comin’ around,
They wus in the air,
They wus on the ground.
They wouldn’t gimme no peace…

So I run down most hurriedly
And joined up with the John Birch Society,
I got me a secret membership card
And started off a-walkin’ down the road.
Yee-hoo, I’m a real John Bircher now!
Look out you Commies!

Now we all agree with Hitlers’ views,
Although he killed six million Jews.
It don’t matter too much that he was a Fascist,
At least you can’t say he was a Communist!
That’s to say like if you got a cold you take a shot of malaria.

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