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Mes: septiembre 2007

El descrédito de la memoria en la Sociedad de la Información

Es curiosa la contradicción en la que se sumerge la cacareada Sociedad de la Información con proyección a convertirse en Sociedad del Conocimiento. Disponemos de innumerables fuentes de información, nos ofertan análisis de todo tipo cual mercadillo, podemos hallar puntos de vista completamente transgresores e, incluso, algunos que ningún medio de comunicación se atrevería a publicar ni siquiera señalar. Sin embargo, esta sociedad impactada continuamente por promociones publicitarias, por necesidades sociales, vitales y de consumo completamente conducidas por las cabezas pensantes del marketing de las marcas; cae con demasiada facilidad, tal vez una derivación de su propia obsolescencia, en el olvido.

Porque todas esas informaciones, esos análisis se superan inmediatamente por los nuevos hechos, como si su inmediatez fuese precisamente su condena, debido a que se quedan en la superficie dejando de lado la necesidad de una visión más profunda con mayor perspectiva y sosiego que todo análisis, merecedor de ese nombre, necesita. Puede que se trate de una consecuencia de los tiempos que corren. Nuestra mayor lacra consiste en que el Donde dije digo, dije Diego es demasiado frecuente a todos los niveles, tanto a nivel político como empresarial y/o personal. No importan los insultos a la inteligencia a los que nos tienen demasiado habituados nuestros líderes, nos encontramos con que una sonrisa de maldad puede enterrar a la palabra, como si éstas no tuviesen el peso de antaño. Es obvio que ya no lo tienen.

Los jóvenes no se detienen a aprender a escribir, ni a expresarse, no se les transmite que se trata de una necesidad. Eludimos que el proceso de síntesis que merece todo escrito bien realizado es un seguro para la vida futura, para defender los ideales de cada uno y la integridad de un individuo. Hoy en día, todo parece ir demasiado deprisa, hemos interiorizado completamente el eslogan "consume y muere" y si no puedes consumir: púdrete. No te esfuerces en realizar un esfuerzo intelectual para desarrollar un trabajo para el colegio, plágialo, con un poco de suerte el profesor no se percatará. Si trabajas, si realizas el esfuerzo por ti mismo, es probable que seas el único estúpido que lo haga. Incluso, los actores de teatro dentro de una nueva moda ya no memorizan sus obras, ahora se dedican a leerlas en el escenario, el apuntador se ha convertido en un libro abierto en sus manos, ¿para cuándo grabarán sus voces y las emitirán en Dolby Surround para el patio de butacas ofreciendo tan sólo su presencia a los espectadores que han acudido a verlos a ellos?

La memoria es un valor a la baja en nuestra sociedad, y no podemos salvar siquiera la cotidianeidad. Ya no recordamos los números de teléfono de nuestras amistades, ni sus direcciones postales, para qué hablar de las direcciones de correo electrónico; las tenemos almacenadas en cachivaches electrónicos, desconocemos la cantidad de películas o canciones que poseemos pero que ni siquiera hemos visionado ni escuchado. Consumimos demasiado rápido, somos seres multitarea que saltamos de un lugar a otro ante cualquier hecho que nos desvíe la atención, necesitamos el silencio sepulcral para estudiar, para trabajar o para leer. Precisamos de un símil de burbuja etérea para centrarnos en una sola actividad, sin percatarnos de nuestra culpabilidad inmediata, nuestra atención es demasiado cara y siempre la andan buscando, importunándola.

Anteriormente, disponíamos de un canal televisivo, ahora disponemos de cientos para sortear las promociones publicitarias. Que consigamos atender a un anuncio dentro de ese canal, que captemos su mensaje, es ya una tarea demasiado ardua en una sociedad que busca que se lo den todo hecho y con prontitud, que no parece ser consciente de que el esfuerzo presta su recompensa a quien lo merece, a quien piensa y es consciente de cómo ella se mueve. De este modo, nos percatamos de que la sociedad planteada en 1984 es irrisoria hacia donde nos conducimos, donde la globalidad parece ahuyentar nuestra perspectiva de los hechos, como si la necesidad de estar alineado fuese suficiente para colmar una vida entera y plena, aunque tarde o temprano nos percataremos que nunca es suficiente

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La visión de la web semántica de Tim Berners-Lee

Los ordenadores no pueden «entender» la información en la forma que lo hace la gente. La Web Semántica no tiene que ver con «entender» los datos, sino con ponerlos en la Web para que estén accesibles y podamos utilizarlos. Hay una enorme cantidad de información allí, y es por eso que algunos hablan de una Web de datos o «Web profunda», que no es realmente accesible porque sólo podemos sondearla a través de los sitios web que tienen bases de datos detrás. Los documentos, los resúmenes bancarios, los rollos de películas, también son archivos de datos. De modo que la Web Semántica tiene que ver con subir información a la Web, y con que la información pueda exponerse de la Web profunda pueda exponerse mediante un lenguaje. Nosotros tenemos el Marco de Descripción de Recursos (RDF), como lenguaje de datos, y hemos desarrollado un lenguaje de consulta llamado “Sparql ”.

En términos de compartir datos e imitar la asociación de ideas humanas mediante el enlace de información, la World Wide Web se construye sobre las ideas y el trabajo de pioneros como Vannevar Bush y Doug Engelbart. La Web de hipertexto nos brinda un espacio de información común, global, a sólo un clic. La Web Semántica da un paso más y, además de brindar una trama de datos, permite que la máquina analice el contenido de los datos RDF.

POWELL, Sarah. Cuestión semántica En: HSM Management, V.1 Nº 5, sept-oct 2007. P.86

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La biblioteconomía no consiste tan sólo en conservar

Desde la profesionalización de la figura de bibliotecario, los primeros planes de estudio de España datan de principios de los años noventa del siglo pasado, el colectivo de los profesionales de la información se muestra cada vez más receloso ante los nombramientos de los directores de la Biblioteca Nacional. Un cargo muy visible para la sociedad y, por ello, muy goloso para cualquiera con ciertas aspiraciones. Retrospectivamente, este puesto había sido ocupado tradicionalmente por personas ilustradas e ilustres, a saber, filósofos, pensadores y catedráticos de universidades pero también por escritores; sin embargo, la designación de personas con sólo este bagaje es algo que ya comienza a ser fuertemente cuestionado. De hecho, ante la dimisión de Rosa Regàs, los foros dedicados a la biblioteconomía echaron humo sobre la conveniencia de la designación de una persona con un perfil más técnico, acorde con los años que estamos viviendo.

Es de todos bien sabido que el rol del bibliotecario está evolucionando de una forma decisiva en los últimos tiempos, consciente de que tiene que ir un poco más allá que el simple hecho de adquirir, colocar y servir libros u otros materiales. Por lo que es necesario que el nuevo bibliotecario adopte una actitud proactiva ante la sociedad en la que vive para dotarle de un mayor servicio como un punto de acceso a la cultura y la información.

Andrés Trapiello, del que ya hemos recogido algunos textos que encontramos interesantes en esta web, dedicaba en la revista Magazine del pasado 23 de septiembre en un texto titulado Las tres erres una reflexión sobre todo lo sucedido respecto a la dimisión de la anterior directora de la Biblioteca Nacional, en mi opinión sin mucho atino. La visión de una biblioteca del siglo XIX no puede ser aplicado al XXI.

[…] Da igual quién dirija la Biblioteca Nacional, mujer o varón, de izquierdas o de derechas. Los enemigos del libros son tres erres en todo tiempo, de paz o de guerra, y en todo régimen político: robos, ratones y ruidos. La literatura se hace a menudo con ruido, con robos o plagios, con pequeños o grandes monstruos, incluso con rap, pero los libros sólo pueden conservarse con sosiego y cuidados extremos. Lo más progresista en una biblioteca, en un museo, es ser un gran conservador. Todo lo demás, si alguien es mujer, de izquierdas, o tiene diecisiete nietos, sale sobrando, son ganas de hablar y… hacer visible al político […]

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Los directores de la Biblioteca Nacional de España

En el decreto de fundación se establecía que el Director General debía ser el confesor del Rey que delegaba para la dirección de los trabajos en el Bibliotecario Mayor. Así sucede entre 1712 y 1761. Los Directores Generales de este período fueron:

1712-1715 : Pedro Robinet
1715 : Esteban Lecompaseur
1715-1723 : Guillermo Daubenton
1723-1724 : Gabriel Bermúdez
1724 : Juan Morín
1724-1726 : Gabriel Bermúdez
1726-1743 : Guillermo Clarke
1743-1747 : Jaime Antonio Febre
1751 : Francisco Rávago
1755-1761 : Manuel Quintano Bonifaz

Y los Bibliotecarios Mayores fueron:

1712-1714 : Gabriel Álvarez de Toledo
1715-1735 : Juan Ferreras
1735-1751 : Blas Antonio Nasarre y Ferriz
1751-1783 : Juan Manuel de Santander

En 1761, con las Constituciones redactadas por Juan Manuel de Santander, se inicia una nueva etapa en la que el Bibliotecario Mayor ejerce como director de la Biblioteca Real. Los directores de este período fueron:

1783-1794 : Francisco Pérez Bayer
1794-1799 : Pedro Luis Blanco
1799-1800 : Antonio Vargas y Laguna
1800-1808 : Pedro de Silva
1808-1811 : Juan Crisóstomo Ramírez Alamanzón
1811-1812 : Leandro Fernández de Moratín
1812-1813 : Paulino Bonifaz (en ausencia de Moratín)
1813-1814 : Juan Crisóstomo Ramírez Alamanzón
1814-1820 : Juan de Escoiquiz
1820-1833 : Francisco Antonio González
1833-1834 : Diego Clemencín
1834-1840 : Joaquín María Patiño
1840-1843 : Martín de los Heros
1843-1847 : Eugenio Tapia
1847-1854 : Manuel Bretón de los Herreros
1854-1861 : Agustín Durán

En 1856 aparece la figura del Director de la Biblioteca Nacional, así denominada desde 1836, en sustitución de la denominación de Bibliotecario Mayor.

1862-1875 : Juan Eugenio Hartzenbusch
1875-1883 : Cayetano Rosell y López
1884-1898 : Manuel Tamayo y Baus
1898-1912 : Marcelino Menéndez Pelayo
1912-1930 : Francisco Rodríguez Marín
1930-1936 : Miguel Jerónimo Artigas Ferrando
1936-1939 : Tomás Navarro Tomás
1939-1948 : Miguel Jerónimo Artigas Ferrando
1948-1957 : Luis Morales Oliver
1958-1960 : Cesáreo Goicoechea Romano
1961-1967 : Miguel Bordonau Más
1967-1974 : Guillermo Guastavino Gallent
1975-1984 : Hipólito Escolar Sobrino
1986-1990 : Juan Pablo Fusi Aizpurúa
1990-1991 : Alicia Girón García
1991-1994 : Carmen Lacambra Montero
1994-1996 : Carlos Ortega Bayón
1996-2000 : Luis Alberto de Cuenca y Prado
2000-2001 : Jon Juaristi Linacero
2001-2004 : Luis Racionero Grau
2004-2007 : Rosa Regàs Pagès
2007 – 2010: Milagros del Corral Beltrán

El 5 de mayo de 2010, el gobierno de España decide democionar el cargo de Director General de la Biblioteca a Subdirector.

2010 – : Vacante

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Las patentes submarinas

Una patente submarina es una patente que permanece escondida durante años en la oficina de patentes y sale a la luz después de que una técnica determinada se ha convertido en práctica común. Esto puede reportar un gran beneficio económico para el propietario de la patente, haciendo que a menudo sea deseable demorar el trámite de la solicitud de patente en la oficina de patentes.

Via: Institute for Prospective Technological Studies (IPTS)

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Citas al libro /17

“Libro: ‘botella al mar’, se ha dicho. pero con un mensaje equívoco, que puede ser interpretado de tantas maneras que difícilmente el náufrago sea localizado”
Ernesto Sábato

“Era un escritor con una gran imaginación: imaginaba que todos sus libros se venderían”
José O. Caldas

“La divinidad está en ti, no en conceptos o en libros”
Herman Hesse

“Crecí besando libros y pan. Desde que besé a una mujer, mis actividades con el pan y los libros perdieron interés”
Salman Rushdie

“La acción es lo único que tiene valor. Soñar que se juega al tenis no es nada, leer libros de tenis no es nada, jugar al tenis es un gran placer”
André Maurois

“Ir sin amor por la vida es como ir al combate sin música, como emprender un viaje sin un libro, como ir por el mar sin estrella que nos oriente”
Stendhal

“En muchas ocasiones la lectura de un libro ha hecho la fortuna de un hombre, decidiendo el curso de su vida”
Ralph Waldo Emerson

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Nueva actualización de WordPress. ¡Malditos geeks!

Hacía meses que no nos referíamos a una actualización del CMS con el que mantenemos este blog, WordPress, pero considero que esta ocasión lo merece. Este mes está prevista la liberación de su versión 2.3 y aunque muchos bloguers ya tienen los dientes largos ante esta actualización, nosotros somos un poco más tranquilos y no nos actualizaremos hasta que las aguas estén un poco más calmadas. Como ya sabréis, es infrecuente que nos refiramos a la forma que gestionamos las actualizaciones de este blog, nuestra última entrada al respecto se refiere a la versión 1.2, aunque también hemos publicado los plugins que utilizábamos en una ocasión anterior.

Lo cierto es que no podemos, ni debemos, tener queja de toda la comunidad que dedica su tiempo y esfuerzo para mantener actualizado y libre de fallas y bugs WordPress. Por supuesto que nada es perfecto, de hecho, ha sido calificado en alguna ocasión como Mamut, debido a la cantidad de recursos del servidor que necesitaba para funcionar, esto favoreció una versión optimizada denominada Lightpress para aquellos sitios web que preveyesen una cantidad importante de tráfico. Desde luego que no va a ser nuestro caso, sin embargo para aquellos que utilizamos WordPress disponemos de una serie de plugins que pueden facilitar que nuestros servicios de alojamiento no protesten por consumo de la CPU como WP-Cache o el más reciente 1blogcacher.

El caso es que cada vez se nos hace más complicado renovarse de una versión a otra. No vamos a negar que la actualización es sencilla de realizar, pero el ritmo de desarrollo es constante y la corrección de errores obliga a estar atento a su publicación o arriesgarse a convivir con un agujero en tu blog. Como siempre se ha dicho, el día que se idee un sistema para la actualización automática de WordPress, muchos estaremos más felices y tan sólo nos tendremos que preocupar de escribir. Mientras este sistema se perfecciona, la actualización es manual, al igual que las copias de seguridad de las bases de datos, los ficheros, etc. Dura vida la del bloguer que, en ocasiones, se despista y descubre que todo su esfuerzo ha desaparecido de un plumazo.

Pero no siempre es dejadez, en ocasiones, la propia marcha de la bitácora obliga a ir ampliando las tablas de la base de datos, la instalación de plugins con funcionalidades es otro de los aspectos a tener presente a la hora de cambiar de versión, puesto que algunos de estos añadidos dejan de funcionar o lo hacen incorrectamente. Uno de los peores momentos que vivimos fue cuando actualizamos de la versión 2.0.x a la 2.1. Simplemente, las categorías de nuestra bitácora desaparecieron ya que los desarrolladores de WordPress consideraron que no era necesario mantener una tabla para los enlaces y categorías de los posts por separado, así que las fusionaron. Nuestro resultado fue que el sistema no se actualizó correctamente y tuvimos que echar mano de nuestras copias de seguridad. Finalmente, hasta la versión 2.1.2, no conseguimos que todo funcionase correctamente, lo que entronca con otro problema, si se descubre un agujero de seguridad sólo hay una manera de taparlo y es actualizándose a la versión más reciente, lo cual a veces no es sencillo.

Nuestra próxima amenaza es la versión 2.3 que ofrece muchas novedades, por ejemplo, el cambio del sistema de categorías por Tags. Además de tener que realizar algunos cambios en las plantillas, el nuevo sistema entra en conflicto con el plugin de etiquetado que nosotros utilizamos en este blog (Ultimate Tag Warrior) y aunque las etiquetas generadas a través de este plugin se pueden exportar, creo que vamos a esperar a que mejoren el sistema no sea que nos encontremos a las 3 de la madrugada tratando de restaurar toda la bitácora mientras nos preguntamos qué puede haber sucedido y cómo solucionarlo.

En fin, que esto de bloguear es muy duro, además de encontrar tiempo para escribir, saber qué decir y cómo decirlo, tienes que preocuparte por el alojamiento y mantenerlo limpio y sin vulnerabilidades. Algo, esto último, que no sería posible gracias al esfuerzo, la dedicación y las ganas que desinteresadamente le pone infinidad de personas para que el planeta WordPress siga girando y nosotros tengamos un hueco para seguir argumentando y discutiendo. Pensando, en definitiva. Gran trabajo.

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