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Mes: octubre 2007

«De la Vigilancia Tecnológica a la Inteligencia Competitiva» de Pere Escorsa y Ramón Maspons

Pere Escorsa  es un profesional bien conocido en el mundo de la Vigilancia Tecnológica en España, es consultor y profesor en la Universitat de Barcelona, fundador de la empresa Iale Tecnología. Por otro lado, Ramon Maspons es consultor y profesor de la asignatura de Inteligencia competitiva de la licenciatura en Documentación de la Universitat Oberta de Catalunya.  Este libro De la Vigilancia Tecnológica a la Inteligencia Competitiva [ISBN: 84-205-3057-3] está considerado como la "Biblia" dentro de este campo en España, así que poco podría añadir sobre él salvo que cualquier documentalista que quiera ampliar sus conocimientos dentro de esta ciencia debería, al menos, echarle un vistazo.

Porque como se descubrirá según se avance en la lectura del libro, se trata de dos ingenieros que están hablando de hacer Documentación enfocándose en el sector empresarial. Obviamente, van un poco más allá de las tareas tradicionalistas de los documentalistas, pero básicamente abordan tareas que los profesionales de la información conocen y son, en teoría, expertos. Así, los autores en distintos capítulos del texto nos explican el funcionamiento del mercado de las bases de datos de artículos científicos, lo que es la bibliometría y la cienciometría, el diseño de mapas tecnológicos o análisis de patentes. Tareas, en definitiva, que bien podrían desempeñarlas los documentalistas que debido a su poca inserción en el mundo empresarial pasan completamente desapercibidos.

Por otra parte, nos hallamos ante un documento ameno e introductorio, que aborda los principales conceptos que pasan de la Vigilancia Tecnológica eaInteligencia Competitiva sin excesivos tecnicismos, pero que guían y clarifican qué es y qué no es una cosa y la otra, cómo y cuándo se deben desempeñar estas actividades y cuál es su fin. Algo que es de agradecer puesto que algunos confunden Vigilancia con espionaje, algo que ni se le acerca, por supuesto, ya que no se trata de eso. Así pues es un libro que defiende que las empresas se preocupen de recabar, procesar y analizar la información desde todas las fuentes que puedan hallarse disponibles, algo que no siempre se hace ni se considera necesario realizar, aunque es necesario para su superviviencia a medio y largo plazo dentro de la Sociedad Post-Industrial en la que nos hallamos.

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Achaques de bloguer

Considerando el tiempo que andamos publicando por aquí, podríamos decir que hemos pasado por todas las crisis que podrían sucederle a un bloguer. Por un lado, la propia duda existencial que te asalta cuando crees que ya no tienes nada que decir, por otro, la fragilidad que sientes cuando Google parece que te ha penalizado y todo el esfuerzo desarrollado durante tres años se desvanece de un plumazo. Ahora, una nueva, lumbalgia, que crees que te apartará de tus quehaceres como bloguer de por vida si esto continúa de este modo.

Y es que tener una afición que te arrastra a estar sentado una hora más, de las 8 que tienes que realizar en la oficina al día, puede acabar con cualquiera. Así que uno piensa que algún día tenga que abandonar este oficio y dedicarse a corretear por el campo o a hacer largos en una piscina como pez en la pecera. Creo que los años ya van pesando… Si ya lo decía Forges…

Forges y el dolor de espalda

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«Planeta Web 2.0. Inteligencia colectiva o medios Fast Food» de Cristobal Cobo Romaní y Hugo Pardo Kuklinski

Planeta Web 2.0No voy a negar que, a estas alturas, me apetecía leer un documento crítico con la Web 2.0, un nuevo concepto sacado de la manga que parece contaminar otros muchos como, por ejemplo e incluso, el mundo bibliotecario. Por supuesto que el sufijo "2.0" no va a solucionar muchas de las lacras y amenazas que sufre la web actual – y más interesantes como, por ejemplo, la neutralidad de la Red -, pero representa una manera completamente distinta de disfrutar de Internet. Por supuesto que tendremos Web 2.0 hasta que las aguas se tranquilicen y volvamos al punto de partida, con una nueva idea, una nueva forma de designar las cosas y seguir haciendo dinero; como sucederá y esperemos estar ahí para contarlo.

No hace falta señalar que nuestra mirada crítica a la polución "2.0" no pasa por considerar que los que contribuyen a crear una Web Colaborativa constituyan una "dictadura de los idiotas" como se ha designado al nuevo fenómeno. Es necio considerar que en papel no se publican informaciones tendenciosas o de ínfima calidad y que, sin embargo, se editan por intereses políticos o comerciales. No, nuestro pensamiento no es tan arrasador como el de Andrew Keen con su The cult of the amateur, How today’s internet is destroying our culture (El culto del aficionado, cómo Internet de hoy está destruyendo nuestra cultura), sino instructivo aceptando el fenómeno, analizándolo, pero a la vez tratando de alejarse de él dando una mirada crítica.

Esta nueva web (también definida irónicamente como "Tú haces todo el trabajo, yo me llevo el dinero") que actualmente lo inunda todo, merece su contrapunto y en este documento lo encuentra centralizándose en el capítulo 4, donde se nos esbozan las ideas críticas sobre la Web 2.0. Un capítulo muy interesante para los iniciados que encuentra su acomodo en una introducción de conceptos y de aplicaciones junto a nuevos desarrollos que hacen de este documento un buen punto de partida para los no-iniciados. Por otro lado, el prólogo ya abre fuego respecto a lo que nos vamos a encontrar un poco más adelante puesto que lleva por título La inflación lingüística llamada Web 2.0. Toda una declaración de intenciones.

Como ejemplo de este pensamiento crítico disponemos de las webs denominadas Sistemas de Promoción de Noticias (Menéame o Digg). En ellos, los usuarios votan por las informaciones que consideran más interesantes, creando un sistema democrático de información, permitiéndoles evitar la infoxicación situando las noticias más relevantes en las primeras páginas. Sin embargo, esto también constituye un problema, porque las masas, pese a quien pese, se mueven por lo curioso y lo mórbido. De este modo, las primeras noticias en estos sitios corresponden a lo más absurdo, grotesco, extraño, sórdido, chocante o llamativo, pero no aquellas que realmente nos interesan para conocer qué está sucediendo realmente ahí afuera. Es decir, un poco de criterio editorial, de selección crítica de las noticias, es completamente necesario.

Planeta Web 2.0 [ISBN: 978-84-934995-8-7], un libro gratuito disponible para descargar, es un documento que nace de las entradas de la bitácora Digitalismo (Nominado a The BOBs), lugar donde se reconsideran el periodismo ciudadano y el nuevo entorno colaborativo que se desarrolla actualmente en Internet. Constituye, por tanto, una mirada crítica y necesaria hacia la Web 2.0 donde además de aprender qué es y para qué sirve, se la desmitifica en su justa medida señalando sus fortalezas y sus debilidades.

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Citas al libro /18

“Un hogar sin libros es como un cuerpo sin alma”
Marco Tulio Cicerón

“Un libro, como un viaje, se comienza con inquietud y se termina con melancolía”
Jose Vasconcelos

“La verdadera universidad de hoy en día es una colección de libros”
Thomas Carlyle

“Un buen libro no sólo se escribe para multiplicar y transmitir la voz, sino también para perpetuarla”
John Ruskin

“Ciertamente, es agradable ver estampado el propio nombre; un libro es siempre un libro, aunque no contenga nada”
Lord Byron

“Allí donde se queman los libros, se acaba por quemar a los hombres”
Heinrich Heine

“Estar a solas con un buen libro es ser capaz de comprenderte más a ti mismo”
Harold Bloom

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Visio 2007 – Aprendiendo a ser documentalistas

El Visio 2007 (Congreso Internacional sobre vigilancia e inteligencia sistemática para la innovación en las organizaciones) nos dejó un regusto agridulce. En su primer día, más bien parecía que nos encontrásemos en un curso magistral sobre la Vigilancia Tecnológica y/o Inteligencia Competitiva que en un congreso donde lo que debe exponerse son resultados más que teorías. Algunos acudieron esperanzados, con la ilusión de poder intercambiar experiencias y conocimientos, tal vez para no sentir la soledad que los Vigilantes sienten dentro de sus organizaciones.

Hace unos días, hablábamos de la Ley de Moore Semántica y bien podría llegar a la conclusión que también puede ser aplicable a la hora de definir a los documentalistas. Primero, fue el término infonomista el que fue un poco más allá de la definición del documentalista capturando su esencia para finalmente realizar su misma función, ahora son los profesionales de la información que se dedican a la Vigilancia Tecnológica los que andan ocupados y preocupados considerando la forma de definirse. Puede que la diferenciación tan sólo consiga la fragmentación de una profesión que ya se mira con cierta desconfianza desde los sectores de Archivística, Biblioteconomía y Documentación que se aferran a sus papeles para diferenciarse, olvidando que el futuro de la profesión pasa, siempre lo hizo, por la información y el futuro es digital. Así que los vigilantes, esta vez son en su mayoría ingenieros reconvertidos en documentalistas para realizar la función de estos, andan preocupados tratando de encontrar la forma de explicar a la sociedad lo que hacen y para qué lo hacen, a la vez que se justifican ante sus inmediatos superiores el valor añadido que aportan a sus organizaciones.

Pero no podemos llevarnos a engaño ni echarnos las manos a la cabeza, los documentalistas fueron en su tiempo profesionales de otros ámbitos que se remangaron la camisa para gestionar las hemerotecas de las organizaciones en las que trabajaban, así como los bibliotecarios fueron en otro tiempo y en su mayor parte personas de Humanidades que catalogó y clasificó los fondos de las bibliotecas donde llegaron a trabajar (Para qué hablar de los archiveros). Los profesionales de la información se encuentran preocupados ahora mismo para justificar a la sociedad su función. Buen ejemplo de ello son los estudios universitarios de Biblioteconomía y Documentación que no están atravesando un gran momento en este año de transición hacia el marco europeo de educación. De hecho, los foros echan humo respecto al "ocaso" de esta profesión.

Me resultó curioso que una de las ponencias más interesantes viniese desde la Biblioteconomía. Presentada por Andréa Vasconcelos de la Universidad de Zaragoza, ahondaba sobre el uso de redes sociales como una fuente para realizar inteligencia. La presentación de su metodología y usos presentaba algunos puntos flacos, aunque por supuesto nos ofrecía una aplicación práctica de las redes sociales y data-mining. Por supuesto que también merece mención Enric Escorsa e Ivette Ortiz de Iale Tecnología que nos presentaron un proyecto que parece dispuesto a revolucionar la forma de investigar y realizar inteligencia sobre las patentes a través de Patexpert financiado por la Unión Europea.

Aunque la mención especial la merece Koldo Saratxaga por su ambición y atrevimiento a la hora de presentar la creatividad de las organizaciones, a la vez que criticaba la forma en que éstas se jerarquizan impidiendo a sus trabajadores ser innovadores. Sus palabras abriendo su segundo día retumbaron durante toda la sesión posterior y provocaron algunas reacciones por parte de los ponentes que trataron de socavar sus argumentos. Por descontado que el argumentario de Saratxaga era atacable, sin embargo por ambicioso y valiente consiguió lo que buscaba: Hacer reflexionar.

A modo de resumen, podría decirse que las segundas jornadas Visio resultaron bastante flojas respecto a lo que podría exigírseles. En esta ocasión que la Vigilancia Tecnológica es un concepto claro y aceptado en cuanto a sus competencias, se deben encauzar sus contenidos hacia las experiencias y casos de éxito, no tan sólo a que las consultoras presenten el trabajo que realizan o a presentar grandes teorías que a estas alturas están claras para cualquier profesional de la información. Esperemos que en el 2009 sean trabajadores que ejercen vigilancia dentro de empresas, como Lara Rey que se encontraba allí, los que expongan sus conocimientos y necesidades y no sólo instituciones que disponen de otros objetivos.

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Folksonomía (sistemas de clasificación colectiva)

La folksonomía se aparta de las estructuras jerarquizadas para aproximarse a una organización basada en la colaboración de las personas que cooperan a través de ordenar/clasificar la información por medio de etiquetas o tags. Debido a que las categorías son creadas y administradas libremente por las personas que usan los sistemas, no obedece a una lógica jerárquica sino a las decisiones de etiquetado de los propios usuarios.

La folksonomía permite generar datos producidos por la participación de miles de usuarios. Este sistema colaborativo usado por muchas aplicaciones en red materializa la arquitectura de la participación, así como las ideas de la inteligencia colectiva y la intercreatividad. […] Muchos sistemas que utilizan esta organización cooperativa al sugerir al usuario las etiquetas que ya tiene registradas un contenido y que han sido empleadas por los usuarios anteriores. Esta manera orgánica y democrática de clasificar la información que circula por Internet se basa en una arquitectura social construida sobre el principio de cómo ponerse de acuerdo al sumar la colaboración de todos bajo un mismo objetivo: aprovechar el conocimiento de los demás.

COBO ROMANÍ, Cristóbal; PARDO KUKLINSKI, Hugo. Planeta Web 2.0. Inteligencia colectiva o medios fast food. Barcelona: Universitat de Vic, 2007. P. 51 y 52

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