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El Documentalista Enredado Entradas

No nos olvidamos…

Ayer no pudimos colgar noticias. No es porque caigamos en la desidia, sino que se trataba de un problema de causa mayor.

Nuestro servidor nos dió problemas a partir de las 19h hasta las 9h de esta mañana, además de que nuestro contador de visitas no hace su función desde el 24 de mayo.

Mientras tanto, la pregunta que flota en el aire: ¿Quién se puede permitir un servidor dedicado?

[Escuchando: Come Around Again de JET ]

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w.bloggar

Disculpad mi candidez, acabo de estrenar blog, como sabéis, y no llevo mucho tiempo en el gremio; por lo que no es infrecuente que me lleve alguna que otra grata sorpresa. El hecho es que acabo de descubrir una pequeña aplicación que me evitará trabajar sobre la fría Textarea de WordPress o sobre Microsoft Word si estoy off-line, lo siento todavía no utilizo OpenOffice, o sobre el editor HTML que alguna vez he utilizado para la maquetación.

El software se llama w.bloggar – Universal XML-RPC Weblog Interface, una de sus principales características es que trabaja desde los distintos y más importantes sistemas de gestión de contenidos. Por citar, citaré los más conocidos que están aceptados:

El desventaja más grave que yo le veo es que no es un editor puro WYSIWYG, y para los poco informáticos les costará un poco poder leer los galimatías que se forman con tantas etiquetas. Pero, al menos, para los que no tenemos una conexión permanente a Internet no nos viene mal.

La parte más positiva es su sencilla interfaz y configuración, además de que al estar traducido en castellano le da un punto a su favor, además del plug-in del iTunes.

¿Alguien más que lo utilice? Claro que sí, por ejemplo MiniD que ya reseñó en su blog sus primeras experiencias con este software. Y tal como él afirma, también podéis echarle un vistazo a Zempt que con una interfaz más refinada, no es tan completo.

[Escuchando: Loco de Andrés Calamaro]

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¿Por qué nosotros? ¿Y por qué no?

Para ser completamente sinceros, cuando surgió la idea de crear un punto de encuentro para los Documentalistas en la Red y antes de lanzarnos a crearlo, realizamos una serie de contactos con amig@s y colegas para exponerles nuestro proyecto. Intentamos, además, implicarles de alguna forma, léase colaboración, dentro del trabajo que se nos venía encima. Sinceramente, y para nuestra sorpresa no tuvimos excesivo éxito salvo algunas promesas incumplidas. La respuesta generalizada fue: ¿y cuánto voy a sacar yo con esto? Nuestra respuesta obviamente fue un arqueamiento de ceja. Realmente no deberíamos habernos sorprendido teniendo presentes los antecedentes de los que disponíamos, pero debíamos hacerlo puesto que ante todo son colegas nuestros. Pero entremos en antecedentes, que creo que será lo más interesante.

Nosotros habíamos tenido una experiencia previa junto con otros compañeros de carrera en cuanto a la gestión de contenidos dentro de un portal para estudiantes de Biblioteconomía dentro de los innumerables Grupos MSN que proliferan. El nuestro, al que fui invitado en un primer momento, aunque posteriormente fui "ascendido" hasta administrador adjunto; se denominaba BiD. No vamos a tratar aquí de recriminar a nadie su comportamiento, sin embargo la inanición, el desinterés y el aburrimiento hicieron que la idea de El Documentalista Enredado se gestase por sí misma dentro de los miembros más dinámicos del grupo.

La primera cuestión que nos planteamos fue la creación de un espacio propio sin las ataduras ni las deficiencias que puede tener un sitio como MSN. Primero comprobamos que un sitio con las características que deseábamos no estuviese ya puesto en marcha. Obviamente, salvo la existencia de grupos de interés ya creados en MSN o incluso en Yahoo, pero a la vez restringido su acceso, no había ningún sitio o portal web que imprimiese las características y las necesidades que nosotros queríamos implementar.

Así pues, comenzamos a hacer números. ¿Cuánto por un dominio? ¿Cuánto por el alojamiento? ¿Qué características necesitamos? ¿Cómo pensamos evolucionar en el futuro? Y sobre todo, plazos de ejecución y de revisión del proyecto. Poco a poco, la idea fue tomando forma y fuerza. Conscientes de que las necesidades de crear un portal de las características de El Documentalista Enredado eran papables nos decidimos a ello y hasta hoy estamos trabajando para mejorar.

¿Podemos contestar el porqué nosotros? Yo creo que no hay un sólo porqué. Puede que porque nos sentimos un tanto responsables de nuestra profesión, de las amplias competencias que está adquiriendo, de la necesidad de ir abriendo campos hasta ahora impensables para los documentalistas y la necesidad de formar un punto de encuentro gratuito y sin ataduras dentro de la Red. Queremos un punto caliente de información, que sea útil para todos, a pesar de que sólo hay una manera de evaluar si algo es útil o no lo es.

Los beneficios que obtenemos son en forma de intangibles, obviamente. De hecho, algunos de nosotros ya los están recogiendo por un trabajo bien hecho.

Ahora, ¿y por qué no?

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Actualizado a WordPress 1.2

Mientras en la Red arrecia el escándalo de la nueva política de licencias de Movable Type, nosotros nos dimos cuenta que una nueva versión de WordPress (WP), nuestro sistema de gestión de blogs, acababa de ser publicada. Así pues, prestos nos dispusimos a actualizarla.

De nuevo, como todo en WP, todo es sencillísimo. Tan sólo hay que subir los archivos y ejecutar un fichero php para que se actualice la base de datos y ya lo tenemos funcionado. La traducción al idioma español es automática gracias a un fichero de idioma y con un ligero retoque en el fichero de configuración de WP.

Sin embargo, no todo ha sido sencillo, algunos artículos que teníamos previamente han aparecido con una codificación «especial«. Claro que disponiendo de una copia de seguridad de los artículos, seguramente solucionaremos este pequeño problema.

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Michael Moore y los bibliotecarios

Ahora que a Michael Moore le han dado un premio en Cannes, creo que debería volver a recuperar este texto. Es curioso, pero con ésta es la tercera vez que lo recupero, pero considero que no hay nada como dejarlo accesible para aquel que quiera leerlo. Perdón por si el texto parece un poco desencajado, pero es como la segunda vez que lo copio y pego tras haberlo transcrito directamente del libro.

No tiene pérdida.


Es curioso lo que puede hacer una sola persona junto con un grupo de amigos unidos por una causa justa. Compré el libro de Michael Moore tras haberme leído el adelanto que habí­a hecho el Diario El Mundo y habérselo enviado a unos colegas, y mientras me leí­a el prefacio en espera de acabar otro libro que tení­a pendiente, no pude salir de mi asombro, era increí­ble.

El libro de Michael Moore, Estúpidos hombres blancos, director del documental Bowling for Columbine; salió de imprenta el 10 de septiembre de 2001 y esperaba ser distribuido el día siguiente. No es un libro que trate con diligencia a George W. Bush, el actual presidente de los Estados Unidos, ni siquiera a los propios estadounidenses; por lo que su distribución fue retrasada desde el 11 de septiembre hasta una fecha indefinida que se fue retrasando mientras se desarrollaban los acontecimientos que todos conocemos. La desesperación de su autor ante la censura que estaba realizando la editorial al negarse a distribuir los 50.000 ejemplares impresos por diversas razones que adujeron y que todos podemos imaginar le lleva a leer dos capítulos de su libro en una reunión de un consejo de acción ciudadana en Nueva Jersey.

“[…] Entonces sucedió algo milagroso. Sin saberlo yo, entre el público al que me había dirigido el 1 de diciembre en Jersey se hallaba una mujer que después de escuchar mis penas, decidió hacer algo al respecto. Era una bibliotecaria de Englewood, Nueva Jersey, llamada Ann Sparanese. Aquella noche, se fue a casa y se conectó a Internet para escribir una carta a sus amigos bibliotecarios, que colgó en un par de páginas dedicadas a temas literarios progresistas, en las que les contaba lo que HarperCollins planeaba hacer. Me riñó (al más puro estilo de las bibliotecarias) por no hacer público mi caso, pues no tení­a derecho a callar en el creciente clima de censura que empezaba a respirarse en el país y que afectaba a todo el mundo.

Cabe recordar que la nueva ley antiterrorista USA Patriot Act prohibía a los bibliotecarios denegar a la policí­a información sobre quién está leyendo qué. ¡Incluso podí­an acabar en la cárcel si contactaban con un abogado! Pese a esta atmósfera opresiva, Ann Sparanese pidió a todo el mundo que escribiera a HarperCollins y exigiera que pusiera a la venta el libro de Michael Moore. Y eso es lo que cientos y luego miles de ciudadanos hicieron. Yo no tenía la menor idea de que esto se estaba cociendo hasta que recibí una llamada de HarperCollins.

– ¿QUÉ LES DIJISTE A LOS BIBLIOTECARIOS? – inquirió la voz al otro extremo de la lí­nea.

– ¿De qué hablas? – le pregunté, desconcertado.

– Estuviste en Nueva Jersey y contaste todo a los bibliotecarios.

– No habí­a bibliotecarios en Nueva Jersey y… ¿Cómo sabes lo que dije?

– Esá¡ en Internet. Algún bibliotecario se ha empeñado en difundir la historia, ¡y ahora estamos recibiendo un montón de correo hostil por parte de los bibliotecarios!

Vaya, me dije. Los bibliotecarios son, sin duda, un grupo terrorista con el que uno no querrí­a enzarzarse.

– Lo siento –dije, apocado-. Pero te juro que comprobé que no hubiera prensa en la sala.

– Pues ahora ha salido a la luz, y no hago más que recibir llamadas del Publisher’s Weekly.

Pocos días después, PW citó una supuesta declaración de mi editor en la que afirmaba que yo rescribirí­a el libro (más tarde, éste lo desmintió rotundamente). Después de guardar silencio ante la prensa durante meses, esperando poder arreglar las cosas pací­ficamente, le conté a PW todo el viacrucis por el que habí­a pasado, así­ como que habí­a 50.000 copias de mi libro retenidas como rehenes en Scranton. Entonces, el periodista me habló de la bibliotecaria de Nueva Jersey que habí­a alborotado el avispero.

– No conozco a esa mujer –dije-, pero sea quien sea me gustarí­a agradecérselo.

La semana siguiente, después de que me convocaran a un encuentro con el alto mando en HarperCollins –en el que se me amenazó nuevamente con que mi libro «simplemente no puede salir al mercado con esa portada y ese tí­tulo»-, recibí­ una llamada de mi agente para comunicarme que el libro se pondría a la venta tal como estaba, sin un solo retoque. La editorial estaba mosqueada porque todo habí­a salido a la luz pública y ellos quedaban como censores (que es lo que eran). «¡Malditos bibliotecarios!» Dios los bendiga. No debería sorprender a nadie que los bibliotecarios fueran la vanguardia de la ofensiva. Mucha gente los ve como ratoncitos maniáticos obsesionados con imponer silencio a todo el mundo, pero en realidad lo hacen porque están concentrados tramando la revolución a la chita callando. Se les paga una mierda, se les recorta la jornada y sus subsidios y se pasan el día recomponiendo los viejos libros maltrechos que rellenan sus estantes. ¡Claro que fue una bibliotecaria la que acudió a mi ayuda! Fue una prueba más del revuelo que puede provocar una persona. […]”

MOORE, Michael. Estúpidos hombres blancos.Barcelona: Ediciones B, 2003. Pág. 16-17.

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¿Huida generalizada de Movable Type?

La nueva versión de MT , la versión 3, ya está en la calle. Por lo que he visto en la blogosfera, seguramente no será actualizada por los bloggers que utilizan este popular sistema, aunque no alcanzo a entenderlo. Tal y como se relataba en eCuaderno, muchos bloggers están migrando a WordPress, que es el sistema que actualmente utilizamos nosotros, ante el cambio de sistemas de licencia en MT3. Los desarrolladores de este sistema han pasado de una licencia gratuita en las anteriores versiones, si no se utilizaba el sistema para propósitos comerciales, por licencia gratuita pero con posibilidades disminuídas o el pago de 69’95 $ en su licencia más sencilla.

Según la página de descarga, la versión gratuita de MT3 es completamente funcional, pero tiene las limitaciones de:

  • Sin soporte de ayuda
  • Sin acceso al servicio de instalación
  • No más de un autor y tres weblogs
  • No se promocianará el weblog a través de la lista de Recently
    Updated
  • Sin utilización comercial del weblog
  • Uso opcional del servicio de autentificación TypeKey

¿Convencido? Pues te puedes descargar MT3 en su versión gratuita en esta página.

Nosotros, de momento, continuamos con WordPress.

 

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Contenidos

Ya hemos hablado en otro lugar sobre las características que deseábamos en un portal como El Documentalista Enredado. Obviamente, frente a las que disponemos actualmente deberíamos añadir otras, como ya se nos sugerió, pero esperamos que todo se realice con y a su tiempo. De hecho, los administradores sabemos que nos enfrentamos a un trabajo ingente y harto difícil, y que con nuestro número nos es imposible abarcar todos los puntos pendientes. En cualquier caso, trataremos de hacerlo más tarde o más temprano dependiendo del tiempo que vayamos disponiendo.

Pero hoy me gustaría tratar los contenidos que tratamos en nuestra sección principal de noticias. Sabiendo que, en general, los medios de comunicación no tratan temas sobre Biblioteconomía y/o Documentación la tarea de selección temática de los contenidos se derivó hacia distintos puntos de interés que pueden ser de interés tanto como para el bibliotecario, el documentalista y el nuevo Documentalista Digital. Aunque algunos temas de los que recogimos en nuestros inicios ya han desaparecido, voy a indicar aquí, junto con una pequeña reseña, los que tratamos actualmente.

  • Buscadores. El conocimiento de la situación y los distintos mecanismos de recuperación de los buscadores es algo completamente necesario para el documentalista. Los movimientos y las actualizaciones que hacen éstos para su mejora, así como para atraer al internauta, es algo que debemos de conocer.
  • Google. Es el Buscador en mayúsculas, todos intentar parecerse a él y robarle cuota de mercado. Su importancia es tan importante dentro de la Red que cada movimiento que hacen sus fundadores es estudiado minuciosamente. Parece que la competición por la información en la Red es entre Google y el resto.
  • Bibliotecas. El mundo bibliotecario, sobre si se trata del sector público, es generalmente tratado dentro de los medios de comunicación. Al darle una mayor cobertura informativa, es más sencillo encontrar noticias relacionadas con el mundo de la biblioteconomía. En cualquier caso, realizamos una selección de las más interesantes.
  • No al canon de bibliotecas públicas. La cantidad de información que se ha generado sobre este tema, las distintas actuaciones que se han llevado a cabo y, sobre todo, su interés merecía que fuese un tema destacado al que realizamos un seguimiento.
  • Bibliotecas Virtuales. Las bibliotecas y los archivos están volcando
    sus contenidos en la Red. Las noticias que recogemos puede ser de utilidad para otros archivos y bibliotecas que quieran acometer una digitalización de sus fondos.
  • Internet. Blogs, comunidades virtuales, nuevos desarrollos para la navegación en Internet… Noticias de interés que puede ser relativo y, sin embargo, necesarias para el documentalista.
  • Inversiones. Las inversiones mueven el mundo de las bibliotecas y de los archivos. Las aportaciones dinerarias son interesantes sobretodo si tienen una partida destacada hacia una sección de una biblioteca.
  • Propiedad Intelectual. El profesional de la información debe ser
    conocedor de las restricciones que protegen las informaciones que generan los autores, además de la nueva gestión de la propiedad intelectual en internet.
  • Profesionales de la Información. Artículos, entrevistas y cuestiones muy relacionadas con el profesional de la información.
  • Formatos de Intercambio de Información.La sencillez con la que actualmente es posible intercambiar la información no acaba en el XML. Obviamente, cada día se programan nuevos lenguajes y formatos de archivos que sirven para el envío y recepción, en una palabra intercambio, de información.
  • Software. El desarrollo de nuevos softwares para la gestión de los distintos tipos de información que un documentalista puede manejar.
  • Soportes de la Información.El e-book puede que sea la revolución dentro de las bibliotecas del siglo XXI o puede que no. Desde aquí, haremos un seguimiento tanto de los nuevos soportes, CDs, DVDs, etc. como de los antiguos.
  • Gestión Documental. Principalmente, en esta sección reflejamos sistemas de gestión documental para empresas, aunque también podréis encontrar información sobre la gestión de contenidos en web.
  • Nuevas Tecnologías. El desarrollo de nuevos artilugios pueden
    ayudar al documentalista o al bibliotecario a mejorar su trabajo. Si se anuncian, aquí los encontraréis.
  • Usabilidad en la Web. El nuevo documentalista debe enfocar parte de su trabajo hacia Internet de alguna forma. Sin embargo, también debe de estudiar la forma en que la información es compartida.
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