Ley de creación del Colegio Oficial de Bibliotecarios y Documentalistas de la Comunitat Valenciana
Diari Oficial de la Generalitat Valenciana núm. 5280. Miércoles, 14 de junio de 2006
LEY 6/2006, de 9 de junio, de la Generalitat, de creación del Colegio Oficial de Bibliotecarios y Documentalistas de la Comunitat Valenciana. [2006/7120]
Sea notorio y manifiesto a todos los ciudadanos, que Les Corts han aprobado, y yo, de acuerdo con lo establecido por la Constitución y el Estatuto de Autonomía, en nombre del Rey, promulgo la siguiente ley:
Un poco de blogohumor
Hoy celebramos el Tercer Día Internacional del Bloguer, al igual que hiciéramos el año pasado, para participar sólo es necesario el compromiso de escribir un texto sobre la blogosfera o sobre nuestra experiencia como bloguers. Pero este año hemos considerado que debíamos cambiar el carácter de la celebración y más que escribir un texto sesudo sobre su situación, una nueva loa o un artículo depresivo sobre lo duro que es ser bloguer; debíamos dar un punto desenfadado a esta celebración recogiendo algunos puntos de vista de humor y sarcásticos sobre el mundo de los blogs.
Pero, en primer lugar, queremos recoger los Corolarios de los blogs que recogen algunas de las verdades que a veces pasamos por alto y que son, en su mayoría, ciertas. Estos corolarios constituyen pequeños pecados inconfesables en los que todos caemos más tarde o más temprano, sin embargo los bloguers describirán una sonrisa al leerlos reconociendo en ella su verdad.
- Actualizar con frecuencia no implica proveer contenidos de calidad.
- Recibir muchos visitantes no significa tener muchos lectores.
- Recibir muchos comentarios no implica escribir buenos artículos.
- Tener muchos comentaristas no implica tener muchos amigos.
- Que enlacen mi blog no significa que me lean.
- Que no enlacen mi blog no implica que no me lean.
- Comentar no siempre implica haberse leído el artículo.
- No comentar no implica que no te lo hayas leído.
- Estar en un ranking o ser muy enlazado no significa ser un buen blog.
- No estar en un ranking no significa ser un mal blog.
- Tener publicidad en la página no implica que te paguen por ella.
- Llevar más tiempo escribiendo un blog, no significa hacerlo mejor.
Dios ponga en mi alcance libros… Poemas por los libros (4)
Dios ponga en mi alcance libros
aunque viva prisionero;
asomado a estas ventanas
no me acobardan encierros.
Eduardo Marquina
HUMANA
Si la conozco bien: si sé que es ella
frívola y desdeñosa y casquivana;
llena de gracia y como pocas bella,
pero de alma insensible, fría y vana.
Si sé que nunca del amor la estrella
en su camino ha de brillar ufana
porque es su pecho de granito y huela
dejar no puede la presión humana.
Si sé que es tan glacial como la nieve…!
Más, a pesar todo, cierto día
la vi leyendo y prorrumpir en llanto.
Duda extraña de entonces me conmueve:
¿Por qué si esa mujer es tan vacía
pudo ante un libro impresionarse tanto?
José Antonio Domínguez
Los cazafantasmas visitan una Biblioteca Pública de Nueva York
La realidad puede superar a la ficción, por supuesto, pero Los Cazafantasmas (Ghostbusters) que todos conocemos aparecen en una película homónima de 1984 que tuvo una secuela mucho más floja en 1989 e incluso una serie infantil de dibujos animados. En esta primera película, los actores Dan Aykroyd y Harold Ramis fueron los artífices del guión a la vez que se encargaron de dar vida a dos de los tres componentes del grupo de científicos: El Dr. Raymond Stantz y el Dr. Egon Spengler respectivamente. En un principio, estos científicos trabajaban en la universidad, aunque una vez expulsados de ella, deciden dedicarse profesionalmente al tratamiento y captura de los fantasmas que van apareciendo en la ciudad de Nueva York.
La película tiene un inicio bastante ingenioso y descreído. Al incluir dentro de los investigadores de lo paranormal al personaje del Dr. Peter Venkman, interpretado por Bill Murray, se otorga un punto cínico y sarcástico a los asuntos de lo paranormal. Sin embargo, la película en su final tiende al pasteleo y a la estridencia, lo que le hace perder interés y fuerza, aunque en su conjunto se trata de una cinta bastante correcta.
Pero, obviamente, no estamos aquí para realizar una crítica de lo que es esta película, si no más bien reseñar el hecho de que aparece una biblioteca en ella, incluyendo a su bibliotecaria. Y es que la película se inicia con un hecho paranormal que se sitúa dentro de la Biblioteca Pública de la Quinta Avenida de Nueva York. Allí, una empleada sufrirá la primera aparición del fantasma cuando baja al depósito a guardar los libros que ha ido recogiendo. En un primer momento, ella no se percata de lo que está sucediendo, libros que sigilosamente cambian de estantería por ejemplo, sin embargo cuando llega a los cajones de las fichas bibliográficas y éstas comienzan a volar por toda la habitación, se asusta y comienza a correr hasta que se encuentra de frente con él.
Un mundo feliz: Ni libros, ni rosas
Una de las tradiciones relacionadas con los libros que más me gusta es la que se celebra en Cataluña con motivo de la festividad de Sant Jordi. Esta celebración, que coincide con el Día Internacional del Libro (23 de abril), consiste en regalar una rosa y un libro a las personas queridas. Al principio, se trataba de una fiesta de enamorados, en la que estos regalaban a su amada una rosa; y con el tiempo, ellas correspondieron regalándole a ellos un libro. Yo me quedo con la versión moderna, en la que las mujeres además de rosas recibimos libros.
Seguramente para algunos, regalar y recibir libros por Sant Jordi tiene sólo el valor de la tradición. Estos libros simplemente pasarán a ampliar una librería formada exclusivamente por los regalados en esta festividad y otros compromisos, y jamás serán leídos.
Desde luego, no a todo el mundo le gusta leer o siempre encuentra buenas excusas para no hacerlo, pero dudo mucho que el rechazo a los libros y a la lectura les haya sido condicionado desde la infancia, como a los personajes que Aldous Huxley describe en Un mundo feliz.
Un chiste bibliotecario feminista
Celia nos envía una presentación en Power Point de esas que se suelen reenviar masivamente a los conocidos. Su título es Bibliotecaria para el ego femenino, pero como no somos muy amigos de ejecutar las presentaciones, os transcribimos el chiste por si no queréis descargarla. No es espectacular, pero tiene su gracia.
Un señor entra en una biblioteca y pide a la empleada:
- ¿Puede ayudarme a encontrar un libro?
- Dígame el título, por favor.
- Creo que se llama: "Hombres, el sexo fuerte".
- ¡Ahh! Pero la Ciencia Ficción está en el piso de abajo, señor.
Aprobada en les Corts Valencianes la ley de creación del Colegio Oficial de Bibliotecarios
Les Corts Valencianes aprobaron hoy, por 75 votos a favor y 6 en contra, el proyecto de ley de creación del Colegio Oficial de Bibliotecarios y Documentalistas de la Comunitat Valenciana, al que deberán adscribirse los diplomados en Biblioteconomía y Documentación y los licenciados en Documentación. [...]
La norma también permite que se incorporen al Colegio aquellos profesionales, que sin estar en posesión de las titulaciones citadas, acrediten una experiencia profesional de dos años como bibliotecarios, documentalistas o profesionales de la documentación en bibliotecas, sistemas bibliotecarios o centros de documentación, así como los profesores de biblioteconomía y documentación. [...]
La muerte en los blogs
No es extraño que los blogs, para los bloguers, sean una parte importante de sus vidas. Sus usos pueden llegar a considerarse como banales para una mayoría, sin embargo para los bloguers más veteranos esta consideración nunca podría estar más alejada de la realidad. A pesar de que es cierto que algunos los utilizamos como un simple entretenimiento para rellenar algunas horas muertas, también como una válvula de escape en una búsqueda constante tanto personal como profesional o simplemente, por señalar unas pocas, como una identidad que no se escapa a lo que son realmente fuera de la Red; todas ellas son expresiones, más o menos fieles, de la vida que disfrutamos, sobrellevamos, sufrimos y/o soportamos. Pero en cualquier caso, al igual que sucede fuera de la Red, cuando esa vida llega a su fin, cuando el destino que todos encontraremos más tarde o más temprano nos alcanza, las bitácoras como medio de comunicación personal no pueden sustraerse de ello. Con esto quiero decir que, además de vida, en algunas ocasiones los weblogs también pueden recoger muerte.
El ejemplo más reciente lo podemos encontrar en el discapacitado físico que fue encontrado muerto en su casa a principios de mayo de 2006. Su nombre era Jorge León y disponía de un blog con el título Destilados Pentapléjicos en el que iba anotando sus pensamientos, sus dolores y frustraciones. Al mismo tiempo, buscaba una mano amiga que le ayudase a acabar con su dolor continuo, algo que finalmente consiguió reabriendo el debate sobre la eutanasia. Cuando saltó la noticia, los medios recurrieron a su bitácora como una fuente de información rica y fiable para tratar de crear un perfil humano más allá de aquellos que le conocieron. Es curioso que los periodistas, a pesar de utilizar fragmentos de sus textos, en un principio no se atrevieron a publicar la dirección completa del blog, pero debido a la presión de los lectores finalmente su bitácora salió a la luz pública.
Inventario de obstáculos y otras excusas para no leer
Vivimos en una sociedad en la que el tiempo es un bien muy preciado: vamos deprisa al trabajo, a los estudios, a la compra, al dentista… Ajetreados todo el día y con poco margen para dedicar al ocio. Por eso, es frecuente que muchas personas justifiquen su falta de aprecio por los libros amparándose en la conocida excusa: “Yo querría leer, pero… ¡No tengo tiempo!”.
Ahora bien, reflexionemos un poco sobre la cuestión y planteémonos algunas preguntas. ¿Cuánto tiempo es necesario para leer? ¿Hablamos de horas, minutos, páginas? ¿Cuáles son los mejores momentos del día para dedicar a la lectura? ¿Dónde podemos sacar mejor provecho de un libro? ¿Podemos ir cada semana a leer a la biblioteca? De hecho, de tiempo sí que disponemos, pero debemos decidir a qué actividades se lo queremos dedicar. Leer relaja, nos permite estar con nosotros mismos, es un buen tema de conversación con los amigos o los hijos y, además, es una actividad de entretenimiento y una forma barata de conocer a otras personas, lugares y experiencias.
El libro es fuerza, es valor… Poemas por los libros (3)
El libro es fuerza, es valor
es poder, es alimento;
antorcha del pensamiento
y manantial del amor.
Rubén Darío
XXIX
Sobre la falda tenía
el libro abierto,
en mi mejilla tocaban
sus rizos negros,
no veíamos las letras
ninguno, creo,
mas guardábamos ambos
hondo silencio.
¿Cuánto duró? Ni aun entonces
pude saberlo.
Sólo sé que no se oía
más que el aliento
que apresurado escapaba
del labio seco.
Sólo sé que nos volvimos
los dos a un tiempo,
y nuestros ojos se hallaron
y sonó un beso.
…………………….
……………………..
Creación de Dante era el libro,
era su Infierno.
Cuando a él bajamos los ojos,
yo dije trémulo:
¿Comprendes ya que un poema
cabe en un verso?
Y ella respondió encendida:
-¡Ya lo comprendo!
Gustavo Adolfo Bécquer
La conspiración alfabética
De manera inconsciente, cuando nos disponemos a consultar cierto tipo de documentos –diccionarios, enciclopedias, guías telefónicas…–, damos por hecho que el ordenamiento alfabético y, por tanto, la búsqueda alfabética de un determinado concepto, son los más adecuados en obras con información tan variada y amplia como las mencionadas. Pero en el caso de las enciclopedias, la estructuración de sus contenidos mediante entradas ordenadas alfabéticamente no es algo tan innato como pudiéramos pensar y supuso toda una revolución cuando fue utilizada en L’Encyclopédie ou dictionnaire raisonné des sciences, des arts et des métiers de Diderot y d’Alembert, en 1758.
Las enciclopedias (del griego enkyklios paideia, "en un círculo de instrucción"), desde la antigüedad, han pretendido dar una determinada visión del mundo recopilando todo el saber humano; pero tras la invención de la imprenta en 1455, en que se desarrolló una industria editorial que impulsó la producción y transmisión del conocimiento, se hicieron cada vez más necesarias para guiar a sus lectores entre el increíble maremágnum de conocimientos ante el que se encontraban.
Hasta el siglo XVII con L’Enciclopédie, el ordenamiento alfabético de los contenidos en las enciclopedias no era habitual, como sí lo es hoy en día, sino un sistema subordinado que servía de apoyo al principal para facilitar la búsqueda. Las enciclopedias en el mundo occidental –ya que otras culturas estructuraban sus conocimientos a veces de forma muy particular–, seguían una organización temática influenciada por su esquema de enseñanza.
Sobre el precio fijo del libro
El anteproyecto de la ley del libro se presentó hace dos semanas y las reacciones en la Blogosfera no se hicieron esperar. Así, por ejemplo, tenemos la visión de Juan Varela en Precio fijo y pago por lectura, o Anteproyecto Ley Libro y Lectura con un resumen de cómo ha acogido la prensa el nuevo texto o una visión mucho más tecnológica del asunto Seguiremos sin Amazon.es. Todos ellos bastante interesantes y os recomendamos su lectura, aunque nosotros seguimos con dos nuevos puntos de vista, antiguos eso sí, sobre la conveniencia del precio fijo de los libros.
El primero de ellos, es la viñeta de Romeu que se publicó en el diario El País, mientras que la segunda es un texto de Juan José Millás que dispone de un punto de vista similar.
Por una vez, la bibliotecaria no es desagradable
El autor Philip K. Dick es uno de mis últimos descubrimientos y lentamente me estoy haciendo con su biblioteca a la par que se está convirtiendo en uno de mis autores favoritos. Este hecho es curioso, ya que este autor siempre ha estado presente en distintos frentes aunque me había pasado completamente desapercibido hasta ahora. Al igual que yo, seguramente conoceréis una de las obras más famosas de K. Dick ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas? que fue llevada al cine por Ridley Scott a principios de los años 80 con el título de Blade Runner y que, por otro lado, es apasionante. Sin embargo, mi primera adquisición de este autor fue la novela Ubik que me sorprendió gratamente al tratar algunos aspectos que se han retomado en el cine de ciencia-ficción actual como Matrix.
No soy especialmente amigo de los cuentos, por lo visto no me es sencillo llegar a tolerar esas historias cortas apenas pinceladas, que sin embargo pueden llegar a poseer más contenido que un libro de un género mayor como la novela. Cuentos Completos I (ISBN:84-450-7538-1) fue mi segunda adquisición de K. Dick y tras avanzar en su lectura os lo recomiendo sin reservas si realmente os gusta el género de la ciencia-ficción. De este libro, extraigo un breve fragmento de texto del cuento La Calavera en la que aparece una bibliotecaria, con las gafas de rigor, pero que por una vez parece dispuesta a brindar ayuda a un usuario.


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