El libro ante la cultura de lo audiovisual

Publicado por: El Documentalista Enredado — Jueves, 20 de Noviembre de 2008

A raíz del artículo publicado hoy en el diario El País, El videojuego es parte de mi escuela, os dejo un texto de Vicente Verdú que es bastante probable que encontréis interesante relacionado con la lectura y la cultura de lo audiovisual.

Hace relativamente poco los educadores más finos, ajenos al fenómeno audiovisual, continuaban diciendo que con “cultura” se podía ir a todas partes, pero sinceramente su cultura procedía casi en exclusiva de los libros. Según su parecer, había tantos libros por leer y tanta ciencia escrita que dentro de las bibliotecas se encerraba todo, y las librerías, como sucursales del templo, eran sagradas; los libreros, pequeños sacerdotes, y los escritores, profetas. Esa fue nuestra fe. La cultura culta reproducía los caracteres de la devoción, el sacrificio, la tenacidad, la meditación, el éxtasis tal como se demostró en el fervoroso centenraio del Quijote, reproducción fidedigna de un Año Santo donde mediante el texto se alcanzaba el jubileo.

Nuestros antepasados más egregios lo fueron gracias a los libros y nosotros crecimos desde la página impresa y con la página impresa. ¿La radio? ¿La televisión? ¿La fotografía? ¿El cine, incluso? Estos medios (hoy llamados “de comunicación” más que de cultura) constituían elementos del entretenimiento, no fuentes del saber, en sentido estricto. El saber -una vez más- se hallaba guardado en los libros y aspirar a más significaba servirse más de ellos, fuera en un convento o en una prisión, en una buhardilla o bajo un almendro.

En el contexto del anterior capitalismo de producción (con ahorro, aplazamientos, acumulación de capital, represión sexual) la lectura era esencial; servía para creerse rico sin gastar, viajero sin tomar el tren, adúltero sin escándalo social, hombre de letras como sinónimo de sabio, Pero ahora ese expediente ha terminado y no, obviamente, para perdición de la humanidad.

Antes la lectura lo enseñaba y lo curaba todo, nos engrandecía moralmente, nos humanizaba, nos abrillantaba y terminaba conduciéndonos, incluso, a la Revolución. La lectura fue para nosotros, los lectores de toda la vida, como el bálsamo de Fierabrás. La humanidad mejora, según la antigua ortodoxia educadora todavía en nómina, si lee. En ocasiones se mostró tolerancia hacia los que veían una televisión (documentales, telediarios, series históricas, debates), pero ¿cómo comparar cualquiera de esos pasati8empos con la incandescencia de las líneas de un libro?

El libro en la leyenda ilustrada es el viaje interior, la reflexión, la conciencia de sí, lo insigne, la libertad, la rebelión. Todo ello sin distinguir, frecuentemente, si se trata de un buen libro o no y por lo general refiriéndose a la novela sobre la que no han podido recaer mayores regalías.

A la población de un país se la tiene por ignorante si su mitad no lee ni un solo libro al año. Pero ¿cómo sostener esta simpleza en el complejísimo estadio audiovisual? Sólo los ciegos y los sordos culturales podrían hacerlo. En este supuesto, la fata de visión se junta con las pocas ganas de escuchar. De esta manera, el videojuego, por ejemplo, no importa cómo sea, siempre empobrece, pero el libro, no importa cómo sea, enriquece. Este simplismo que detesta lo que no conoce se cree, obviamente, representante de la cultura superior. Pero efectivamente no sabe. Quienes no hemos practicado con los videojuegos hemos supuesto que su dificultad residía en la rapidez de manipulación y la coordinación entre la vista y el moviviemnto de las manos. La verdad, sin embargo, para la mayor parte de los videojuegos, es que su interés y complejidad se encuentran en el desciframiento de las reglas, que van aprendiéndose a lo largo del proceso.

Leer un libro es siempre seguir una historia prefigurada mientras que el videojuego imita fielmente el avatar de la vida, con secuencias que se crean y conforman a partir de la acción del jugador. Por comparación al viedojuego, que requiere acción constante, el libro se presenta ante los nuevos consumidores jóvenes como un ocio demasiado pasivo y sumiso.

Con el videojuego son protagonistas de la intriga, del enredo, mientras que con el libro se sienten sólo contempladores de lo que vaya pasando. Indudablemente el libro posee ventajas superiores en cuanto potenciación de la imaginación y creación de universos interiores, contribuye a desarrollar la concentración y es, sin duda, el mejor medio para la transmisión de determinadas informaciones. Pero todas estas cualidades son, probablemente, las que inducen a rehuirlo en la cultura más veloz del consumo y las que, al cabo, sustituidas por las características del videojuego, están creando otra mentailidad y otras destrezas. Diferentes habilidades, en suma, para percibir y elaborar decisiones sobre una realidad diferente.

Los jóvenes descifran mejor la heterogeneidad de las grandes ciudades modernas, son menos capaces de leer un libro intrincado pero más raudos y perspicaces en la interpretación de superficies promiscuas, físicas y virtuales, o ambas a la vez. Los chicos, en fin, tal y como ha evolucionado el mundo, no pierden el tiempo en los videojuegos: ganan y pierden a la ver para acomodarse a la cultura que les corresponde.

VERDÚ, Vicente. Yo y tú, objetos de lujo. El personismo: La primera revolución cultural del siglo XXI. Barcelona: Debolsillo, 2007. Pág. 29-31


“El Último Catón”, una novela documentada

Marcos Ros-Martín — 07/10/2004 — (20)

Lo primero es reconocer que puedo ser uno de los pocos lectores compulsivos que no haya leído todavía El Código Da Vinci de Dan Brown. Uno de los bombazos editoriales ...

Indiana Jones: “El 80% del trabajo en Arqueología se hace en la Biblioteca”

Marcos Ros-Martín — 03/10/2004 — (4)

Vaya, es probable que si seguimos así, pronto nos toque abrir en el blog una categoría más con el cine como principal temática. Pero mientras esto sucede, o no, hablemos ...

Los bibliotecarios también se enamoran

Marcos Ros-Martín — 29/09/2004 — (0)

El epígrafe tendría que ser: (Aunque sea un cuento chino). :-P Resulta que mirando la cartelera descubro que la película que actualmente tenemos en las carteleras españolas, El tren de Zhou ...

El bibliotecario detective

Maria Elena Mateo — 23/09/2004 — (6)

Normalmente, en todos los libros y películas, los bibliotecari@s son unos personajes secundarios sin vida propia, generalmente amargados, frustrados o solitarios. Incluso se puede dar el caso de que lo ...

El “Masterplan” de Google Inc. /y 3

Marcos Ros-Martín — 21/09/2004 — (4)

2003 – 2004. Afianzamiento y expansión Con los ingresos publicitarios estancados, las empresas serias que se hallaban en Internet se refugiaron en el pago de contenidos para intentar mantener la viabildad ...

Club social La Biblioteca

Marcos Ros-Martín — 18/09/2004 — (1)

Post encontrado por casualidad en un blog a través de otro llamado Documentalistas del mundo, ¡¡uníos!!. Bonita carambola. Tiene su gracia, a pesar de todo.

Chiste: George W. Bush y las bibliotecas

Marcos Ros-Martín — 16/09/2004 — (2)

George Bush entra en una biblioteca y grita: - ¡UNA HAMBURGUESA Y UNA DE PATATAS! Un asesor se le acerca y le susura: - Presidente que estamos en una biblioteca. Bush, asintiendo, susurra: - Una ...

El “masterplan” de Google Inc. /2

Marcos Ros-Martín — — (1)

2001 - 2002, sobreviviendo a la burbuja tecnológica El 11-S, los atentados contra las Torres Gemelas de Nueva York y el Pentágono de Washington, marcaron el fin de la debacle de ...

El “Masterplan” de Google Inc./1

Marcos Ros-Martín — 12/09/2004 — (5)

Google cumplió la semana pasada 6 años. Desde luego que no han sido años fáciles teniendo presente los grandes competidores que el sector tecnológico tiene, algunos controlan el 90% de ...

La bibliotecaria de Hogwarts

Marcos Ros-Martín — 10/09/2004 — (2)

[…] Bajaron la voz al entrar en la envolvente quietud de la biblioteca. La señora Pince, la bibliotecaria, era una mujer delgada e irascible que parecía un buitre mal alimentado. - ¿Moste Potente ...

Blogs & Spam

Marcos Ros-Martín — 08/09/2004 — (7)

Ayer nos percatamos de que nuestro blog había sufrido del primer spamming de su breve historia. Alguien había colocado un anuncio publicitario dentro de un comentario de un post. Desde ...

100 Documentalistas Enredados

Marcos Ros-Martín — — (0)

Ya somos 100 los profesionales de la información que, de una forma gratuita, nos hemos, os habéis, dado de alta en el Portal de El Documentalista Enredado. Si esto se ...

Seamos realistas, pidamos lo imposible

Marcos Ros-Martín — 31/08/2004 — (3)

Que los jóvenes tengamos un sueldo digno. Que los nuevos documentalistas en formación se percaten de todo el trabajo que tiene por delante. Que nos demos cuenta de que un título universitario ...

Google, ya está en el diccionario

Marcos Ros-Martín — 27/08/2004 — (3)

El Periodista Digital recoge una nota de agencias el primer diccionario, en este caso alemán, que ha recogido el término googeln. Este término, indica el diccionario Duden, es utilizado por ...

Cómo enlazar correctamente

El Documentalista Enredado — 25/08/2004 — (7)

<a href="http://www.ejemplo.com">Ejemplo</a> Sí, cualquier diseñador e internauta medio se habrá percatado de que se trata del código en HTML que nos permite enlazar hacia un recurso. El código es sencillo, ¿no? ...

La Cita

“Si el libro que leemos no nos despierta de un puñetazo en el cráneo, ¿para qué leerlo?... Un libro tiene que ser el hacha que rompa nuestra mar congelada”
Franz Kafka

Búsqueda

 Suscribirse mediante RSS o suscribirse por e-mail (?)

Introduce tu e-mail: