Algunos blogs que me han influido y ayudado
No es necesario afirmar aquí que no soy del gusto de una de las actividades que más agradan en la blogosfera: Los memes. Los memes suelen ser pequeñas confesiones que los bloguers realizan por invitación, y aunque tampoco es obligatorio recoger el guante, si no contestas sueles quedar en mal lugar y pasar por ser un tanto anti-social. Sobre tipologías de memes, hay de todo tipo y gustos (Os incluyo algunos recientes), así disponemos de algunos relativos a navegadores, musicales, alrededor de un número e incluso sexuales.
En cualquier caso, uno de aquellos memes que se inició estas pasadas navidades que me comprometí a recoger, aunque nadie me invitó a contestar, fue el de los blogs que me han influido y ayudado. Este podría parecer ser un texto de compromiso, ya que deberíamos intentar incluir al máximo número de blogs, sin embargo me parece que voy a pasar de nuevo por huraño y me quedaré con un puñado de ellos.
Es obvio que los blogs que son importantes e interesantes para mí, que visito muy frecuentemente, se encuentran en el blogroll de esta misma bitácora. Reiterar lo obvio, sería innecesario por tanto, pero no es del todo cierto. Por ejemplo, echo a faltar Periodistas 21 que por la profesión que desempeño suelo visitar frecuentemente y no se encuentra incluido. Eso sí, no falta Blogpocket que suele tratar temas sobre la Blogosfera y WordPress que me suelen poner al día de las corrientes que van surgiendo dentro de ella. Si sucede que a La locura de los blogs dentro de uno se le pasa algo por alto, siempre queda Mangas Verdes que es frecuente que sea el primero en lanzar alguna noticia interesante sobre WordPress (El sistema de gestión de contenidos de esta bitácora).
Pasando a ser reiterativo, ya que Microsiervos es muy citado, hemos adoptado en este blog muchas de las consideraciones y perspectivas que desde este sitio se han lanzado. Así, nos añadimos al wiki de las bitácoras que no incluyen publicidad y al wiki de los weblogs que ofrecen sus estadísticas públicas, ya que consideramos que la transparencia debería ser uno de los baluartes de la blogosfera.
Por otro lado, envidio el nivel de compromiso y constancia que el profesor Enrique Dans o las chicas de Deakialli Documental mantienen en sus respectivos blogs que parecen no poder agotarse nunca, así como los muy veteranos ya, Diego Martín Lafuente o, los más cercanos temáticamente, Javier Leiva o Fernando Siles (a.k.a. Bárbol) y su gente de Véase Además.
Y, sí, debemos nuestro punto crítico, nuestra mirada desengañada, aunque no decepcionada, de la blogosfera a Bicubic. Un blog que trata de poner los puntos sobre las íes dentro de ella que a pesar de que no comulgue necesariamente con todo lo que afirme Sam Regis, considero que es una bitácora completamente necesaria y de lectura obligatoria.
Recogida de firmas por la lectura
Aunque es un tema muy recurrente, muchos humoristas gráficos acuden al chiste, que no deberíamos considerar en ningún caso fácil, de que en España no se lee o se lee poco, por lo que no veo porqué no deberíamos incluir este chiste aparecido en la revista Magazine del 12 de febrero de este año del Mago Asín. Aunque dispone de cierto transfondo político sobre la recogida de firmas que está realizando el Partido Popular contra la aprobación de la Reforma del Estatuto de Cataluña, el personaje de Ortifus, del que ya recogimos otro chiste, acude en auxilio de aquellos que necesitan de su presencia con una mirada sarcástica.
En España, donde todo parece ser opinable, que nos agrada que nos ofrezcan todo bien masticado e incluso digerido, a veces olvidamos que debemos acudir a la fuente principal – al texto puro, aunque de vez en cuando un tanto duro para la mayoría de nosotros – para poder formarnos una opinión correcta de lo que se está tratando. La mirada de Ortifus es por lo tanto mordaz.
Desayuno con diamantes en una biblioteca pública
Desayuno con diamantes es una película del director Blake Edwards que trata la relación que se establecerá entre dos personas aparentemente distintas, pero que no se atreven a tomar las riendas de sus vidas. Audrey Hepburn interpreta el papel de Holly Golightly, una mujer un tanto alocada que se codea con la alta sociedad de Nueva York que sólo parece preocuparse por los hombres según el tamaño de su cartera; por otro lado, George Peppard es Paul Varjak, un escritor que, a pesar de disponer de un libro publicado tiene completamente abandonada su faceta de narrador, es mantenido por una acaudalada mujer. Estos dos personajes entablarán una relación amistosa que se irá haciendo más próxima según avanza la película, Paul retomará su pluma precisamente gracias a la inspiración que su nueva amiga le aporta.
La película se desarrolla y una mañana Paul recibe un cheque de 50 dólares por parte de un editor como pago por uno de sus cuentos recién escritos. Ante su alegría, él y Holly se proponen hacer durante toda la mañana cosas que uno u otro no habían realizado antes en la ciudad. Por ejemplo, Holly apuesta por pasear por la ciudad de Nueva York por la mañana o entrar en Tiffany’s y comprar cualquier cosa con 10 dólares, mientras que Paul decide que acudan a la biblioteca pública.
Allí, ante los armarios de fichas catalográficas buscan en el catálogo de autoridades y encuentran el registro del libro de Paul Nueve Vidas y decide pedirlo en préstamo para regocijo de Holly. Extrayendo todo el cajón del armario y depositándolo sobre un mostrador, rellena una petición y la entregan. En la siguiente escena, ambos están sentados pacientemente, esperando su turno hasta que su número se ilumina en un panel y los dos se acercan al mostrador donde una bibliotecaria les atiende ofreciéndoles el libro.
Holly con jolgorio le informa a la bibliotecaria que tiene en frente al autor del libro que van a tomar prestado, mientras que ésta le recrimina que no haga tanto ruido. Mientras Paul, animado por Holly, decide escribir una dedicatoria en la portada del libro, la bibliotecaria un tanto sorprendida ante un comportamiento tan estrafalario no se percata de lo que el hombre se encuentra haciendo hasta que ya es tarde. Alarmada, le indica que está dañando una propiedad pública que podría ser denunciable. Finalmente, el libro se queda en la biblioteca y, en su marcha, Holly sentencia que en Tiffany’s son más simpáticos que en las bibliotecas públicas.
Proyecto de ley de creación del Colegio Oficial de Bibliotecarios y Documentalistas de la Comunidad Valenciana
Gracias a Catuxa que nos mantiene informados de lo que ocurre en nuestra propia casa, nos enteramos de que el gobierno valenciano ha aprobado el proyecto de ley de creación del Colegio Oficial de Bibliotecarios y Documentalistas de la Comunidad Valenciana, que posteriormente será remitido a las Cortes Valencianas.
Cuando nos lo hayamos mirado bien a fondo, ya comentaremos que hay de bueno o malo en este proyecto. Y también os mantendremos informados de su evolución.
DE BENE DISPONENDA BIBLIOTHECA
Esta va a ser, espero, la última vez que haga referencia al estupendo libro de Francisco Mendoza Díaz-Maroto, La Pasión por los Libros, que nos sirve como una somera, pero muy interesante, introducción a la Bibliofilia. Como nos podemos imaginar, los amantes de los libros, además de tener ingentes cantidades de ellos, también gustan de tenerlos organizados, así que deben de desarrollar técnicas para catalogarlos y clasificarlos. Los bibliotecarios hemos desarrollado estas técnicas que estudiamos bajo el nombre de Biblioteconomía, pero los bibliófilos deben de tratar de solucionar sus problemas por ellos mismos y Mendoza Díaz-Maroto aporta algunas ideas. Es ahí de donde extraigo sus ideas y sus conclusiones, robándole el título de un breve apartado, que sin embargo encontraréis al menos curioso. Debo de señalar que el libro está escrito en un lenguaje ameno y divertido, alejándose de la seriedad, así que no os asustéis si os escandaliza algo de lo que vais a leer.
Como es bastante obvio que a los bibliófilos les gusta tener su colección ordenada, no dudan en aprender un poco de, al menos, latín para manejarse con los nombres antiguos y, de esta forma, poder manejar los lugares de impresión de los ejemplares. Algunos tratan de ir un poco más allá e incluso aprenden a catalogar por sí mismos. A pesar de que el autor aconseja acudir a los manuales destinados a los bibliotecarios, no dejar de observar que esas Reglas de Catalogación que nosotros debemos seguir a pies juntillas, no son del acomodo de los bibliófilos y mucho menos las normas destinadas a la catalogación de los incunables y los libros antiguos, es decir, las ISBD (A). De esta forma, el autor señala algunos de los fallos más evidentes de esta normativa como relegar a nota la secuencia de signaturas, o llamar hojas a los folios o incluso abreviar hoja en hoj.
El desconocimiento de la información pública: el e-administrado ignorante
En los últimos años, estamos viviendo una creciente tecnificación de nuestras vidas. Toda una serie de nuevas tecnologías de la comunicación y del ocio, desde teléfonos móviles a televisores de plasma, se están introduciendo de manera desaforada en la sociedad española; en cambio, respecto a la implementación del uso de Internet, seguimos a la cola.
Desde la Administración se promueve la utilización de Internet, por las ventajas que ello conlleva, en todos los ámbitos: el laboral, el ocio, la comunicación y, por supuesto, para la propia interacción con la Administración, con su política de e-gobierno o administración electrónica, aunque a este respecto tampoco estamos para lanzar cohetes.
La cuestión es que, a pesar de que al parecer el internauta español ha alcanzado la “madurez” en la utilización de éste medio de comunicación y fuente de información inigualable, estoy convencida de que el ciudadano medio está mucho mejor capacitado para buscar y descargar la música o película que le guste, localizar las ofertas de ocio y viajes, contratar dichos servicios y comprar todo tipo de productos a través de la Red, que para saber cómo y dónde buscar información relativa a organismos públicos de una manera eficiente y fiable, como ya nos ilustró Marcos en una ocasión. Todos usamos Google, y yo la primera, para buscar todo tipo de información, pero tenemos que llegar más allá si queremos que esa información sea la adecuada.
Un bloguer documentalista entrevistado en Diario Directo
Recibí el correo de María Sánchez hace unas semanas y constituyó toda una sorpresa. En él, me sugería la idea de realizar una entrevista para una sección sobre weblogs que el diario en el que era colaboradora poseía. Desconocedor de lo que me aguardaba, respondí afirmativamente casi sin detenerme a reflexionar sobre ello, ya que pensaba que aquel texto no llegaría a superar la extensión de una columna o dos como mucho de un diario impreso. Me equivoqué en casi todos los sentidos, ya que Diario Directo es un medio de comunicación digital, así que la entrevista no iba a ser precisamente breve.
María se había preparado la entrevista a fondo y se había documentado a conciencia, como debe de ser por supuesto, así que además de hablar sobre temas que se presuponen como un repaso sobre la historia de El Documentalista Enredado, una consideración sobre la biblioblogosfera, saltó a temas más interesantes al gran público como la Wikipedia, el ciberperiodismo y la Biblioteca 2.0, que tanto gusta a Álvaro. Como podéis imaginar, me envió una entrevista que superaba mucho lo que yo me podía esperar y ante ello no me amilané, claro. Tratando ser lo más concreto posible, sin excederme demasiado por una vez, procuré ajustar mis respuestas sin andarme en exceso por las ramas, aunque algunas merecían algo más de lo que yo escribí. En cualquier caso, espero no haber aburrido con el resultado de la entrevista que puede ser consultada en la sección de Blogger Directo del periódico.
Desgraciadamente, la maquetación no ha sido muy afortunada, confundiendo párrafos de preguntas con contestaciones, por lo que también os dejo el PDF de la entrevista para que os quede un poco más claro.
Otras entrevistas a bloguers documentalistas
“La Biblioteca de Babel” de Jorge Luis Borges
La biblioteca de Babel es un cuento del escritor argentino Jorge Luis Borges, aparecido por primera vez en la colección de relatos "El jardín de senderos que se bifurcan" 1941), colección que más tarde fue incluida en "Ficciones" (1944).
El relato es la especulación de un mundo compuesto de una biblioteca de todos los libros posibles, sus libros están arbitrariamente ordenados, o sin orden, preexiste al hombre y es infinita.
El universo (que otros llaman la Biblioteca) se compone de un número indefinido, y tal vez infinito, de galerías hexagonales, con vastos pozos de ventilación en el medio, cercados por barandas bajísimas. Desde cualquier hexágono se ven los pisos inferiores y superiores: interminablemente. La distribución de las galerías es invariable. Veinte anaqueles, a cinco largos anaqueles por lado, cubren todos los lados menos dos; su altura, que es la de los pisos, excede apenas la de un bibliotecario normal. Una de las caras libres da a un angosto zaguán, que desemboca en otra galería, idéntica a la primera y a todas. A izquirda y a derecha del zaguán hay dos gabinetes minúsculos. Uno permite dormir de pie; otro, satisfacer las necesidades finales. Por ahí pasa la escalera espiral, que se abisma y se eleva hacia lo remoto. En el zaguán hay un espejo, que fielmente duplica las apariencias. Los hombres suelen inferir de ese espejo que la Biblioteca no es infinita (si lo fuera realmente ¿a qué esa duplicación ilusoria?); yo prefiero soñar que las superficies bruñidas figuran y prometen el infinito… La luz procede de unas frutas esféricas que llevan el nombre de lámparas. Hay dos en cada hexágono: transversales. La luz que emiten es insuficiente, incesante.
¡Esto no es literatura!
Todos los comienzos en cualquier puesto de trabajo son difíciles. Nuestras ansias por tratar de hacer las cosas lo mejor posible, por sorprender o incluso por diferenciarnos del resto, en ocasiones nos conducen a tomar caminos equivocados e inducirnos al error. El destino del primerizo parece consistir exclusivamente en meter la pata, que los jefes te acaben descubriendo siendo tú consciente o inconsciente de tu falta y que finalmente te reprendan por ello en distintos grados.
Hay una habladuría en el lugar donde trabajo que cuenta que un redactor de un medio de comunicación que comenzaba su período de prácticas cubrió un encuentro deportivo. Su curiosa crónica, de la que sólo transcendió la primera frase, se iniciaba (Más o menos): El partido comenzó con empate a cero en el marcador. El director del medio, como todo buen director que se precie que lee el producto que se realizó durante todo el día anterior, le hizo llegar una nota al día siguiente junto con el texto de su noticia recortado del diario ya impreso.
Sobre los libros encuadernados en piel humana
Soy consciente de que es este un texto un tanto escatológico y que no por ello no debería haber sido recogido ya por Chema Jiménez en su Bibliómano. Sin embargo, y aunque nos salgamos de nuevo por la tangente, algo que por otro lado ya se convierte en demasiado habitual, creo al menos curioso recoger el hecho de que, más allá de su contenido, existen los libros denominados como macabros o fúnebres. Estos libros disponen de encuadernaciones con emblemas y grabados que hacen referencia a la muerte y que fueron realizadas a partir de 1538 para cubrir los salterios y oficios de la Virgen. Ante todo decir que lo que aquí se recoge nace de la entrevista que concedió Antonio Carpallo, profesor de Biblioteconomía de la Universidad Complutense de Madrid, a la publicación Gaceta Universitaria en su número 541 del 23 de enero pasado a raíz del descubrimiento de un libro sobre derecho español encuadernado en piel humana en los fondos de la Universidad de Harvard.
Sobre las razones que el profesor aduce para la utilización de estos materiales y el nacimiento de su uso, las respuestas de Carpallo son tranquilizadoras al afirmar que el empleo de este tipo de pieles es bastante infrecuente y rara. Según afirma, principalmente, se hizo uso de la piel humana para la encuadernación durante dos períodos principalmente de la Historia de Occidente: Durante el siglo XVII y XVIII en Francia y el Nazismo.
Por otra parte, los motivos a la hora de la utilización de la piel humana son completamente contrapuestos y contradictorios. En un caso sirve para la humillación de la persona o la raza, mientras que en el otro se debe al capricho de alguien que desea que su piel, después de muerto, sea utilizada para el adorno de su libro favorito o su diario. En cuanto a las condiciones óptimas para la utilización de esta piel, el profesor advierte que su tratamiento tiene que ser igual que la piel de animal, debe curtirse, mientras que tiene que pertenecer a una persona joven, utilizando la piel de la espalda preferentemente, ya que es una zona más lisa y uniforme.
Para los bibliotecarios asustadizos, en el texto se advierte que la única forma de distinguir una piel animal de una humana es mediante la prueba del ADN ya que es difícil distinguirla a simple vista.
Consell Valencià de Cultura analiza la precaria situación de las bibliotecas públicas valencianas
El Consell Valencià de Cultura es una institución consultiva y asesora de la Generalitat Valenciana en las materias específicas de la cultura valenciana con la misión de velar por la defensa y la promoción de los valores culturales propios de la Comunidad Valenciana. El mes pasado, esta institución hizo público el informe sobre las bibliotecas públicas valencianas en las que se analizan las carencias que sufren estas instituciones y que no se han revelado como escasas.
De todo el informe, en el que se hace especial inciso sobre la precaria situación de los bibliotecarios valencianos y también de las escasas dotaciones que se les asignan a las bibliotecas, os destacamos las conclusiones, aunque también es curioso la parte referente a los robots bibliotecarios de la Biblioteca Nacional Valenciana:
- Que las publicaciones institucionales, tal como se hizo constar en las disposiciones legales sobre transferencias de la Administración central a la Comunitat Autònoma Valenciana en materia bibliotecaria, estén en todas las bibliotecas públicas valencianas.
- Que las bibliotecas con un numero de usuarios de lenguas no oficiales en la Comunidad Valenciana (actualmente existen unas 75 poblaciones con una masa lectora predominante no valenciana ni castellana) se doten de fondos importantes en aquellas lenguas.
- Que se recupere la práctica de servir los libros adquiridos mediante el llamado apoyo genérico a las bibliotecas públicas, como forma de garantizar la presencia de los autores valencianos y la producción editorial propia en esas bibliotecas.
- Que los presupuestos, tanto los centrales y autonómicos como los municipales, sean realistas y adecuados a las necesidades bibliotecarias.
- Que la situación laboral de los profesionales responda a los criterios establecidos por el Decreto 119/2005, de 24 de junio, por el que se dictan normas para la creación de centros de lectura pública municipales en la Comunidad Valenciana.
- Que se adecuen los accesos a estos centros para todas las personas, tengan o no dificultades motrices.
- Sería conveniente replantear y repartir los escasos fondos para dotar eficazmente los centros con demanda social más amplia.
- La informatización y la dotación de medios audiovisuales es una tarea que no puede demorarse, dadas las demandas actuales.
- Los centros docentes y las propias bibliotecas deberían estudiar la posible realización de proyectos de orientación y dinamización lectora, especialmente dirigidos a los grupos sociales (niños, jóvenes, inmigrantes…) más necesitados.
CARPE DIEM bloguer, CARPE DIEM
Así que un amigo te habló del suyo, o puede que lo leyeses en alguna revista, es posible que ya hayas visto algún libro sobre ellos en la biblioteca o en las librerías; por lo que te dispones resuelto a adentrarte en la blogosfera, término que todavía no llegas a comprender. Consideras que es bastante sencillo mantener una bitácora, incluso ya has escogido el título, (tratando de ser lo más original posible) la temática, la orientación que le vas a dar, ese sutil enfoque que sólo crees que tú conseguirás (O puede que no, simplemente quieres poseer un blog). Tres temas tienes ya en mente, tres temas que confías desarrollar en breve.
No entiendes mucho del funcionamiento de la Red, pero eso no te va amedentrar ahora. Frente al ordenador, compruebas varios sistemas de publicación, algunos son más atractivos que otros, pero prometen más, por lo que no lo dudas y finalmente te das de alta tras cumplimentar un breve formulario. La selección del diseño te lleva un momento, puesto que decides probar varios, aunque seguramente lo volverás a cambiar en breve, ya que el primero no te ha llegado a convencer. Pero tu necesidad va más allá del diseño y lo que realmente esperas es inaugurar tu blog. Existe una primera entrada por defecto que obvias borrar, simplemente no sabes cómo hacerlo, compones la tuya propia y, de repente, ahí estás saludándote a ti mismo porque nadie más conoce la existencia de tu bitácora, pero en ese momento no importa demasiado.
Es probable que aparques tu blog ese día, ya es suficiente por hoy y ya lo retomarás… O no. Tu weblog se convirtió en uno de esos blogs fantasma que se iniciaron pero fueron abandonados nada más nacer, o puede que le dediques aquellos tres temas que tenías pensados, o simplemente la constancia, algo necesario para cualquier blog, no sea uno de tus puntos fuertes. No te culparás por ello, seguro, pero no importa, en realidad no eres el primero, ni serás el último ni el único.
El archivero del “Daily Mail”
Cuando hace unos días leí el post de Marcos, sobre la importancia de un archivo periodístico, no sólo como memoria del diario, sino como memoria colectiva de la sociedad, me vino a la mente el cómic La marca amarilla, una de las aventuras de Blake y Mortimer (y por cierto, una de las mejores), creada por el dibujante belga Edgar P. Jacobs en 1956.
En esta historia, el típico archicriminal, tras avisar de su futura fechoría mediante una marca amarilla, comete crímenes asombrosos (como el robo de la Corona de Inglaterra) de manera totalmente impune, valiéndose de una fuerza formidable y unas habilidades no menos extraordinarias.
Uno de estos crímenes es el secuestro de cuatro hombres influyentes, sin más relación entre sí que el hecho de conocerse. Pero, la perspicacia del profesor Mortimer (uno de los dos protagonistas de esta serie de aventuras), le lleva a pensar que quizá algún hecho del pasado pueda ser el punto de conexión de estos secuestros, por lo que decide investigar en el archivo del periódico Daily Mail; periódico británico de larga tradición, ya que su publicación se inició en 1896, y actualmente accesible en formato electrónico.
La búsqueda por parte del profesor Mortimer entre las viejas colecciones del periódico, y la organización y eficacia del archivero del mismo, Mr. Stone, es la que consigue llevar a la resolución final del misterio.




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