Moderación de los comentarios en los blogs: ¿Precaución o censura?
¿Sabes cómo se suicidaría un bloguer?
Se subiría a su ego y se lanzaría al vacío.
Hace ya un tiempo que escribimos un texto reclamando el desarrollo de la tarea que en blogging se denomina Comment Gardening que se trata ni más ni menos de cuidar los comentarios que recibes en tu blog. Hasta este momento, nunca habíamos borrado un comentario "serio", o pasarlo en moderación, aunque sí que habíamos hecho lo procedente con el spam o los hoygan que nada aportan. Sin embargo, ayer recibimos una denuncia y consideramos procedente tener que abandonarla en moderación no permitiendo su visionado.
Ya son varios los distintos biblioblogs que han considerado la publicación de una nota legal sobre su uso por parte de los visitantes para evitarse estos malos tragos y, en ocasiones, sorprenden por la contundencia de ello (Por ejemplo, en Deakialli o en Documentación). Cuando una persona mantiene un blog, no cree que vaya a tener ningún problema fuera de la Red si es un poco cauto y publica con tiento, pero los comentarios recibidos ante un texto publicado son harina de otro costal y, aunque no los publiquemos nosotros, tenemos cierta responsabilidad subsidiaria sobre ellos y, para evitar algunos líos innecesarios, aquellos que consideremos incorrectos o no procedentes debemos evitar su publicación dentro de este sitio web. Por supuesto que todo lector está advertido de esta posibilidad justo debajo de las cajas de texto del formulario para publicar un comentario presente en todos los posts:
ATENCION – En ocasiones, los comentarios se moderan, lo que significa que si tu comentario no se publica inmediatamente, aunque lo normal es que sí que lo haga, es que es sospechoso de ser Spam. Pero no te preocupes, no hace falta que lo reenvíes, ni que escribas desconsolado por la pérdida de tu texto, seguramente aparecerá publicado en breve, en cuanto hayamos tenido tiempo de revisarlo.
Los autores de este blog no se responsabilizan de las opiniones y comentarios vertidos por los usuarios. Cualquier sugerencia será bien recibida.
Aunque advertimos que no nos responsabilizamos de vuestras opiniones, no podemos asegurar que la Justicia lo considere así y, por ello, a pesar de almacenar vuestras direcciones IPs, aquello que consideremos improcedente o incorrecto por su naturaleza deberá de ser necesariamente moderado.
Decimos esto porque recientemente un visitante dejó una denuncia en un texto que habíamos recogido sobre las deficiencias de la Biblioteca Valenciana. Esta noticia no era nuestra, se publicaba dentro de un medio de comunicación de la Comunidad Valenciana, pero por su interés la publicamos en esta bitácora. Lo que sucedió es que este visitante publicó un comentario refiriéndose a una situación de la que tenía conocimiento sobre un caso de mobbing, como él definió, en una biblioteca municipal cuyo municipio identificó claramente y que, según su versión, era un caso de favoritismo y enchufismo.
Por descontado que no dudamos de que el hecho sea verídico, pero no tenemos ni la capacidad ni los recursos para contrastar esa información que tal vez debería dirigir hacia otras instituciones u organismos. Desde nuestra posición es tremendamente complicado mantener publicada la denuncia que este visitante, que ni siquiera se identificó y publicó su comentario bajo seudónimo; y por ello debemos moderar el comentario y no publicarlo en este blog.
Porqué los profesionales de una organización deberían bloguear
Una de las excusas principales que arguyen los bloguers cuando empieza a decaer su productividad en su bitácora es la falta de tiempo debido a que sus tareas laborales los mantienen tremendamente ocupados. El resultado más probable, pasado un tiempo, es la muerte del weblog y, en el mejor de los casos, la despedida del bloguer de su audiencia.
Siempre me ha parecido curioso que, por un lado, se prediquen las bonanzas de bloguear de un modo profesional, pero que, en cuanto caemos en las redes corporativas, nuestra capacidad de proactiva se desvanezca, así como nuestra necesidad de comunicarnos con el resto de miembros de nuestra profesión. Si una organización nos escoge para incorporarnos con ellos por ser bloguers, por aportar un elemento que destaca sobre el resto de candidatos, por sabernos posicionar dentro del mercado laboral como personas que despuntan, que son participativas y activas; no debemos permitirnos abandonar nuestras tareas en la blogosfera por la rutina laboral.
Por ello, considero que las organizaciones deberían pagar a los bloguers por actualizar sus blogs y además evaluarlos por su rendimiento dentro de la blogosfera como un objetivo más del puesto de trabajo. Y digo bien pagar porque se debería permitir el mantenimiento de las bitácoras dentro de las horas del trabajo como si fuese una tarea diaria, ya que de esta forma se corroboraría que siguen siendo los profesionales que contrataron, que saben mantenerse actualizados, que son personas que piensan, disponen de ideas y siguen despuntando en su área de trabajo. Si enumerásemos las razones de porqué debemos tener un blog profesional, bien podríamos tornarlas hacia nuestras organizaciones, a saber:
- Demuestra sus conocimientos.
- Demuestra su capacidad de aprendizaje.
- El simple hecho de ser bloguer demuestra la pasión por su profesión.
- Tomarse la molestia por escribir sin ánimo de lucro también demuestra su capacidad de trabajo.
- Expone rasgos importantes de su personalidad.
- Demuestra sus habilidades literarias.
- Fortalece y demuestra su capacidad de comunicación.
- Demuestra su experiencia, incluso para los que no la tienen, ya que es un indicativo de su iniciativa y su capacidad de investigación, lo que, en el fondo, es clave para cualquier trabajo.
- Gana prestigio dentro de su sector.
- Y, sobre todo, destacar.
Si somos profesionales que se dedican a la investigación, presentando proyectos, buscando alianzas, cerrando contratos o, incluso, a la docencia; mantener un blog puede bien revertir hacia nuestra organización ya que ante todo somos personas que estamos formamos parte de ella, aportamos intangibles y valor añadido a la vez que se demuestra que nuestra organización cuenta con verdaderos profesionales, está abierta y preparada a los cambios constantes que se producen en los mercados y en la sociedad. Por ello, creo que mantener un blog profesional sigue siendo una buena idea, incluso después de conseguir y firmar el contrato del soñado puesto fijo.
Todo bloguer tiene que ser un poco SEO (Algunos consejos)
Un bloguer cuando decide escribir lo hace para ser leído, es decir, desea que sus ideas transciendan un poco más allá de su círculo de allegados y recibir de esta forma visitas en su bitácora. Al principio, dependiendo de la tipología del blog, puede querer que se trate de un puñado de visitantes para, posteriormente, ir un poco más allá. Obviamente, una de las fuentes principales de tráfico en Internet son los buscadores, Google fundamentalmente, así que los bloguers pronto decidimos comenzar a trabajar para que Google nos sitúe en los primeros puestos de los resultados, para ser encontrados.
Esta pequeña actividad, que la mayoría de bloguers laboriosos realizamos casi sin percatarnos, aunque es práctica frecuente en Internet, se denomina "Posicionamiento en Buscadores" o, según su denominación anglosajona más conocida, Search Engine Optimization (SEO). Fundamentalmente, los SEOs deben preocuparse de:
- Conseguir que otras webs de temática relacionada enlacen con tu web.
- Darse de alta en directorios web importantes.
- Crear contenidos con textos que contienen frases con que buscan los usuarios web los servicios y/o productos de este sitio.
- Hacer nuestra web lo más accesible posible.
- Crear títulos únicos y descripciones pertinentes del contenido de cada página.
- Enlazar internamente las páginas de nuestro sitio de manera ordenada y clara.
- Actualizar la página con contenido original de calidad.
- Intercambio de contenido.
Por supuesto que estas técnicas son muy básicas e incluso los buscadores nos ofrecen algunos consejos para el posicionamiento de nuestras webs, por ejemplo ésta es la página de Google, pero debemos de advertir que las actividades de los SEO pueden variar a lo largo del tiempo debido, fundamentalmente, a los cambios que realizan los buscadores para mejorar sus algoritmos y de esta manera sus resultados. Estos cambios en los algoritmos no son conocidos por todos, ni mucho menos, así que los SEOs deben hacer sus cábalas y desplegar una serie de actividades para adaptarse a los continuos cambios en los algoritmos de los buscadores e incluso a las evoluciones propias de la Red. Así, para este año recién comenzado, los SEO tienen algunos nuevos retos a los que enfrentarse:
- Penalización por los enlaces pagados.
- Intercambio de enlaces o link building.
- La expansión en el uso de las redes sociales.
- Las etiquetas NOFOLLOW y NOINDEX y su utilización para poner las cosas más fáciles a los buscadores.
- Penalizaciones en sus distintas variantes.
Afortunadamente, para aquellos que utilizamos WordPress como gestor de contenidos, podemos utilizar alguno de los muchos plugins SEO existentes para mejorar nuestro posicionamiento de forma automática si no deseamos realizar muchas de estas tareas, aunque siempre tenemos que tener presentes algunos consejos para nuestra labor de mantenimiento de nuestras bitácoras:
- ‘Humaniza’ tus permalinks: unos enlaces permanentes que aporten información fácilmente reconocible por el ser humano (palabras, fechas…).
- Elimina las ‘www’ de tu dominio preferido: el dominio preferido es aquel que reconocen los buscadores como el principal.
- Crear y remitir sitemaps.
- Añade metatags al header.
- Ofrece buenas páginas de impresión.
- Genera etiquetas en los contenidos: muchos buscadores y, en especial Technorati, dan prioridad a las etiquetas (tags) y construyen sobre ellas búsquedas especializadas.
Por cierto, ¿quién dijo que mantener un blog iba a ser una tarea sencilla?
La decadencia del blogroll
Blogroll
Lista de enlaces externos que aparecen en un blog, a menudo enlaces hacia otros blogs y generalmente mostrados dentro de una columna en la página principal. En ocasiones, se trata de una sub-comunidad de bloguers que son amigos.
Una de las características de las bitácoras, que se destacó desde sus inicios, fue su capacidad a la hora de crear redes de páginas web muy relacionadas y próximas derivada de una regla no escrita de intercambio de enlaces entre sus autores. Gracias a esta singularidad, se establecieron comunidades temáticas o redes sociales que congregaban a personas o profesionales con gustos e intereses similares que permitió el estudio de estas relaciones virtuales, así como el establecimiento de una serie de rankings basándose en ello. De esta forma, sin ir muy lejos, los primeros estudios sobre las comunidades de blogs en el área de Biblioteconomía y Documentación se basaban de forma significativa en las listas de páginas de interés o temática similar que los bloguers componían y que da cuerpo a lo que se denomina blogroll.
Una de las ventajas de la utilización de los blogrolls era la reciprocidad y mejoraba el posicionamiento en los buscadores. Es decir, si tú enlazabas, con cierta seguridad tarde o temprano el enlazado te devolvería el enlace, estableciéndose una unión y otorgando peso a las distintas webs. Esto no es baladí, puesto que aquel blog que no disponía de blogroll, no era sociable (blogosféricamente hablando) y pasaba en ciertos aspectos desapercibido. Un ejemplo de esto lo hallé recientemente en el blog El Bibliotecario Despistado, cuya actividad se remonta a 2003, y que bien podría haber sido considerado como uno de los pioneros en el ámbito de la Biblioteconomía dentro del mundo de la blogosfera. Sin embargo, su propietario no dispone de blogroll, no intercambia enlaces; y cuando realizamos nuestro Análisis de la Biblioblogosfera Hispano no lo detectamos y, por tanto, no lo recogimos.
Desgraciadamente, el blogroll, esta sección fija en la página principal de las bitácoras, está cayendo lentamente en desuso. Los A-List (Bloguers importantes e influyentes) hace tiempo que comenzaron a comprimir sus listas de sitios web favoritos reduciéndolos a un puñado de elecciones si no los eliminaban directamente, mientras que otros han decidido crear una sección aparte dentro del blog desplazando sus sitios web recomendados a una posición secundaria dentro de sus weblogs. Como ejemplo de esta decadencia de los blogrolls, tenemos el ejemplo de Blogpocket, mantenido por Antonio Cambronero uno de los bloguers más influyentes de la blogosfera hispana, La Brújula Verde de Guillermo Carvajal, Sigt o de eCuaderno de José Luis Orihuela, profesor y autor de distintas publicaciones sobre blogs, que han creado una sección dentro de sus blogs con el nombre genérico de Enlaces. Esto me lleva a preguntarme si se convertirá finalmente en una tendencia o se tratará de algo puntual debida a la necesidad de priorizar y otorgar visibilidad a otras secciones.
¿Cómo debería configurar mis feeds?
Una de las pequeñas maravillas que los sitios web han heredado de los blogs son los Feeds. La palabra feed es un anglicismo que, en jerga informática, suele referirse a un tipo de dato empleado para suministrar información que es actualizada con distinta frecuencia. Este término se emplea para denominar a los documentos con formato RSS o Atom, basados en XML, que permiten a los agregadores recoger información de páginas web sindicadas. Es decir, podemos estar actualizados de los nuevos contenidos de un sitio web sin necesidad de visitarlo con frecuencia, ya que la actualización de los nuevos contenidos se realiza a través de un programa específico o una página web.
El debate sobre el uso que le podemos dar a los feeds ha sido extenso casi desde los inicios de los weblogs y que abarca muchos puntos de reflexión desde qué cantidad de información se debe de ofrecer en ellos [Títulos, extratos o texto completo] o si también es una plataforma para la interrupción publicitaria (Aunque en esto no entraremos). De lo que no cabe ninguna duda es que una persona que agrega nuestro feed se ha convertido en un lector fiel que realmente está interesado en nuestros contenidos y en lo que tenemos que aportar a la Conversación de la blogosfera.

Desde mi punto de vista, conseguir un lector, un verdadero lector, es terriblemente complicado y un triunfo personal y, por ello, no deberíamos obcecarnos con la tiranía de las estadísticas sobre páginas vistas y visitantes únicos. Sobre esto, ya estamos estamos lo suficientemente expuestos al capricho de los buscadores, con bajadas y subidas de Pagerank y otros avatares, a si nuestros visitantes están de vacaciones o no, para incluso castigar a nuestros fieles obligándoles a visitar nuestro sitio web. Debemos tener presente que muchos bloguers lo que realmente desean, por eso escriben aunque lo nieguen, es ser leídos, que su mensaje llegue; los Feeds tienen un potencial increíble, incluso pueden tener usos completamente inesperados, y no debemos de maltratarlos a nuestro capricho.
Lo que quiero señalar es que no debemos pensar sólo en términos de audiencia, tenemos que considerar que los lectores que se agregan a nuestros feeds son audiencia fija, que a buen seguro leerán lo que hemos escrito, mientras que el resto de lectores son en su mayoría ocasionales. Ofrecer un titular o un extracto del texto no es muy inteligente en la sociedad de la infoxicación, cuando apenas se tiene tiempo de leer el correo o contestarlo y leer nuestros agregadores casi es un premio que nos damos tras una larga jornada laboral detrás de un ordenador. A buen seguro, si ofreces tus feeds capados con sólo extractos o títulos, muchos lectores ni se detendrán en leerlos ni mucho menos en realizarte una visita, qué decir en dejar un comentario. Por ello, deberías ofrecer a tus fieles lo que están buscando, tus pensamientos y tus ideas, y olvidarte de los números de los contadores que eso ya llegará por otra vía.
Por otro lado, dar nuestros contenidos al completo, simultáneamente cuando son publicados puede darnos algunos dolores de cabeza como el robo de contenidos por parte de los Web Scrappers. Es decir que al publicar nuestros contenidos al completo puede significar que inmediatamente aparezcan sin el menor pudor dentro de otra web sin ninguna relación con nosotros siendo incluso penalizados por Google por contenido duplicado. No cabe duda que es un riesgo y nos exponemos a ello, pero podemos solucionarlo y evitarlo indicando la URL del texto original.
Por ejemplo, en WordPress, disponemos de distintos plugins para evitar precisamente esto y poder realizar una declaración de propiedad o una alerta sobre ello. Sin ir más lejos, en este blog, utilizamos el plugin FeedEntryHeader precisamente con esta finalizad, y gracias a él publicamos dentro del feed el nombre del autor del post, así como la dirección completa del texto. Redundante, sí, pero necesario para los tiempos que corren.
El documentalista enredado: Tonto, muerto, bastardo e invisible… Además de egocéntrico
Permitidme que os hable hoy del momento WTF (What the fuck?) de este año, 2008, y creo de toda la historia de este blog, que ha ocurrido esta mañana, cuando he comprobado las estadísticas de las que nos provee el Plugin de WordPress Popstats y me he percatado de dos consultas curiosas, y casi consecutivas, que hemos recibido:

Obviamente, la persona que ha realizado la consulta en Google conoce la existencia de este blog, pero además deseaba comprobar si en la Red se habían producido comentarios negativos sobre esta bitácora. Me sorprende que este extraño egosurfing se convierta en un pequeño odiosurfing y además que nos pase a nosotros, tan pequeños e insignificantes.
Es cierto que se nos ha criticado en algunas ocasiones sobre tratar siempre de las mismas temáticas, particularmente sobre la biblioblogosfera, pero es que considero necesario marcar los hitos de esa historia particular y de los que algunos se nutren. De hecho, algunos estudiantes de Biblioteconomía me han confesado y agradecido lo publicado, ya que han leído los múltiples artículos dejados aquí sobre ese tema para la realización de distintos trabajos escolares y estudios.
Desconozco si esa persona nos tiene cierta tirria porque un profesor le ha obligado a leer algún texto nuestro (Tal como sucede con el Nombre de la Rosa), estaba jugueteando con una consulta curiosa o simplemente es una cuestión personal mía. Seas quien seas mis disculpas más sinceras, espero que sepas que soy una persona a la que le encanta dialogar, a pesar de que alguna vez salga escaldado, y publicar lo que voy viviendo en la blogosfera (Llámame egocéntrico).
Por cierto, para más consultas curiosas recibidas en Google por los distintos webmasters, podéis consultar el blog colaborativo Pero qué buscas donde se van recopilando algunas de ellas.
PD. Tonto, muerto, bastardo e invisible es el título de una novela del escritor Juan José Millás.
Este blog tiene los días contados
Me sorprende que desde el blog Documéntame se realice la afirmación que el establecimiento de un ámbito temático (especialización) por parte de un profesional de la información para su bitácora es garantía de éxito para la superviviencia de ésta a lo largo del tiempo. Por mi experiencia y punto de vista personal, sólo puedo discrepar y mucho. Más allá de la opción personal que establezca cada cual a la hora de inaugurar su espacio personal en la blogosfera, no recomendaría que se abriese una bitácora sobre Biblioteconomía y Documentación constriñéndose a un ámbito específico de ésta a no ser de que ejerza efectivamente (Mediante docencia o investigación) en él.
Si hoy tuviese que dar un consejo a los nuevos bloguers consistiría en que reflexionasen, previamente antes de lanzarse a publicar, para qué quieren su blog y qué objetivos quieren establecer en él. Por ejemplo, este sitio web no dispone actualmente de una temática específica; aquí hablamos de Internet, blogs, bibliotecas, nuevas tecnologías, la imagen social de los profesionales de la información, gestión de la información… No nos ponemos fronteras y esto ha sido una garantía de éxito para sobrevivir a lo largo de estos tres años, puesto que nuestro principal objetivo es dar a conocer la profesión a la sociedad sin ponernos barreras temáticas, por ello abordamos temáticas que tocan tanto la Archivística (Aunque sea lo menos), Biblioteconomía y Documentación.
Por supuesto que no puedo, ni voy, a criticar ni a Dídac Margaix, ni a Álvaro Roldán de que se establezcan en un aspecto muy concreto de la Biblioteconomía a la hora de elaborar sus textos e informaciones. Ellos son investigadores y han enfocado sus respectivas carreras hacia ello, por lo que es completamente correcto que desempeñen ese rol dentro de la Biblioblogosfera y es precisamente lo que todos esperamos de ellos.
Pero si os fijáis en este mismo blog, Deakialli Documental, Catorze o Véase Además (Durante la época que mantuvo su actividad), su popularidad no se basa en su estanqueidad temática, sino más bien al contrario, puesto que son capaces de saltar de un lugar a otro sin constreñirse ni situarse barreras. Además, por la propia evolución personal y profesional de cada cual, es más sencillo que pasado un tiempo nos parezca oportuno abordar otros temas que hasta ahora no habíamos publicado en nuestra bitácora y que ahora nos llaman la atención sea la razón que sea.
El fondo de este asunto es que blogs hay tantos como personas, por lo que su(s) concepcion(es) también es muy cromática; que evitemos ceñirnos a un solo campo puesto que la ciencia de la Biblioteconomía y la Documentación tratan aglutinar muchas características de otras ciencias, que el éxito depende de muchos factores y consideraciones, que no todos los blogs disponen de éxito entendido como miles de visitas pero tal vez cien visitantes únicos ya lo son y no olvidemos que en Internet los términos y los conceptos se mueven dentro de una obsolescencia programada y aferrarnos a un único concepto puede condenarnos a un pasado demasiado rápido y fulminante.
Achaques de bloguer
Considerando el tiempo que andamos publicando por aquí, podríamos decir que hemos pasado por todas las crisis que podrían sucederle a un bloguer. Por un lado, la propia duda existencial que te asalta cuando crees que ya no tienes nada que decir, por otro, la fragilidad que sientes cuando Google parece que te ha penalizado y todo el esfuerzo desarrollado durante tres años se desvanece de un plumazo. Ahora, una nueva, lumbalgia, que crees que te apartará de tus quehaceres como bloguer de por vida si esto continúa de este modo.
Y es que tener una afición que te arrastra a estar sentado una hora más, de las 8 que tienes que realizar en la oficina al día, puede acabar con cualquiera. Así que uno piensa que algún día tenga que abandonar este oficio y dedicarse a corretear por el campo o a hacer largos en una piscina como pez en la pecera. Creo que los años ya van pesando… Si ya lo decía Forges…

Repensando el diseño del blog
Uno de los aspectos que más cuidamos los bloguers, a pesar de que en ocasiones no lo parezca, es el diseño que van a presentar nuestros sitios web. Obviamente, no todos tenemos grandes conocimientos de diseño gráfico o maquetación, ni disponemos del tiempo suficiente para poder detenernos en aprender a manejar hojas de estilo, ni el dinero para poder adquirir una plantilla diseñada ex-professo que posteriormente querremos cambiar, por lo que nos conformamos con zambullirnos en las múltiples páginas web que sirven de repositorios de plantillas y escogemos una. Si tenemos destreza, la transformaremos hasta hacerla de nuestro gusto, si no nos conformaremos con lo que hayamos elegido.
En un blog grupal, la cuestión de la elección de una plantilla es, en ocasiones, una cuestión de estado. Todos disponemos de gustos dispares y queremos trasladar una cierta imagen a nuestros visitantes, lo que no debe traducirse necesariamente en mensajes semejantes. Unos deseamos dar una impresión más seria, otros más desenfadada (por apuntar sólo dos aspectos), pero la cuestión de fondo siempre es la misma: Alguien tiene que imponer el criterio y salirse con la suya para mayor o menor fortuna de la bitácora. Por nuestra parte, ya hemos utilizado varios diseños, el último, Ars Nigra, es un pequeño conglomerado de los anteriores y de algunas cosas que hemos tomado prestadas; sin embargo la necesidad de empezar de cero, es decir, de escoger y cambiar una plantilla sin arrastrar códigos anteriores ya es algo que nos seduce y nos parece necesario.
Esencialmente, el principal problema de los bloguers es que deseamos ofrecer toda la información condensada en una sola página, archivos, categorías, recomendaciones y otras opciones condensadas; llegando a sobrecargar y sobrepasar al incauto que llega hasta nuestras páginas por vez primera. Esto es algo que me ha empezado a preocupar últimamente, llevándome a la conclusión que los blogs deberían primar el contenido, algo que a veces, olvidamos respecto a otras consideraciones.
Uno de los diseños pensados para esto son los que se basan en una sola columna. Blogpocket fue uno de los primeros en trasladar esta idea a su web, otorgando mayor peso a los textos, dejando para el principio y para el final de la página el resto de opciones. Esta solución me atrae enormemente, sin embargo creo que es demasiado transgresora y hace que perdamos algunos elementos de valor. MiniD también utiliza el diseño de una sola columna, sin embargo su diseño no me convence del todo, puesto que prima en exceso el contenido dejando las cuestiones de navegabilidad y otras opciones un tanto aparcadas. Pero esto es algo que nosotros no podríamos realizar debido, fundamentalmente, a las citas y los últimos comentarios dejados en nuestro blog. Hay que señalar que otros bloguers han ido un poco más allá y han dejado el estilo de su blog a la mínima expresión, una columna y con mínimas opciones de archivo a simple vista. El ejemplo lo tenemos en anieto2k, donde se prima el contenido reciente sobre otras consideraciones.
Uno de los blogs que más me gustan en cuanto a diseño, no voy a negarlo, es Microsiervos. Mantiene la disposición tradicional de los blogs (dos columnas), pero con soluciones muy simples y un diseño atractivo han solucionado la farragosidad de los archivos y los enlaces, además de otras opciones que tienen disponibles como los wikis. Sin embargo, debido a la ingente cantidad de enlaces que nosotros tenemos, no podemos condensar toda esa información en dos columnas tan sólo, aunque somos conscientes de que se trata de una corriente que está retornando. Así, debemos señalar dos de los blogs que se han decidido por esta configuración tradicional en sus rediseños, los cuales me han gustado, son eCuaderno y Escolar.net. Lo curioso es que ambos se han decantado por colores (Rojo, blanco y negro) y con disposiciones de texto muy similares.
Pero, en cualquier caso, parece que la opción que se está imponiendo es la de situar cierta información en el pie de la página, añadiendo algunas opciones de navegación en la cabecera, mientras se deja una segunda columna más pequeña que la principal que contendrá la parte más importante del contenido para otras opciones, dejando la anterior disposición de tres columnas que es la que utilizamos actualmente aquí un tanto demodé. Esta última es la configuración que podemos ver en Yukei, Aunque, por supuesto, hay otros que reinventan los diseños como ha hecho La Brújula Verde con un diseño atractivo aunque un tanto abigarrado para mi gusto.
En fin, que, de momento, seguiremos pensando.
Nota: Todos los pantallazos se han generado con Thumbalizr.
Nueva actualización de WordPress. ¡Malditos geeks!
Hacía meses que no nos referíamos a una actualización del CMS con el que mantenemos este blog, WordPress, pero considero que esta ocasión lo merece. Este mes está prevista la liberación de su versión 2.3 y aunque muchos bloguers ya tienen los dientes largos ante esta actualización, nosotros somos un poco más tranquilos y no nos actualizaremos hasta que las aguas estén un poco más calmadas. Como ya sabréis, es infrecuente que nos refiramos a la forma que gestionamos las actualizaciones de este blog, nuestra última entrada al respecto se refiere a la versión 1.2, aunque también hemos publicado los plugins que utilizábamos en una ocasión anterior.
Lo cierto es que no podemos, ni debemos, tener queja de toda la comunidad que dedica su tiempo y esfuerzo para mantener actualizado y libre de fallas y bugs WordPress. Por supuesto que nada es perfecto, de hecho, ha sido calificado en alguna ocasión como Mamut, debido a la cantidad de recursos del servidor que necesitaba para funcionar, esto favoreció una versión optimizada denominada Lightpress para aquellos sitios web que preveyesen una cantidad importante de tráfico. Desde luego que no va a ser nuestro caso, sin embargo para aquellos que utilizamos WordPress disponemos de una serie de plugins que pueden facilitar que nuestros servicios de alojamiento no protesten por consumo de la CPU como WP-Cache o el más reciente 1blogcacher.
El caso es que cada vez se nos hace más complicado renovarse de una versión a otra. No vamos a negar que la actualización es sencilla de realizar, pero el ritmo de desarrollo es constante y la corrección de errores obliga a estar atento a su publicación o arriesgarse a convivir con un agujero en tu blog. Como siempre se ha dicho, el día que se idee un sistema para la actualización automática de WordPress, muchos estaremos más felices y tan sólo nos tendremos que preocupar de escribir. Mientras este sistema se perfecciona, la actualización es manual, al igual que las copias de seguridad de las bases de datos, los ficheros, etc. Dura vida la del bloguer que, en ocasiones, se despista y descubre que todo su esfuerzo ha desaparecido de un plumazo.
Pero no siempre es dejadez, en ocasiones, la propia marcha de la bitácora obliga a ir ampliando las tablas de la base de datos, la instalación de plugins con funcionalidades es otro de los aspectos a tener presente a la hora de cambiar de versión, puesto que algunos de estos añadidos dejan de funcionar o lo hacen incorrectamente. Uno de los peores momentos que vivimos fue cuando actualizamos de la versión 2.0.x a la 2.1. Simplemente, las categorías de nuestra bitácora desaparecieron ya que los desarrolladores de WordPress consideraron que no era necesario mantener una tabla para los enlaces y categorías de los posts por separado, así que las fusionaron. Nuestro resultado fue que el sistema no se actualizó correctamente y tuvimos que echar mano de nuestras copias de seguridad. Finalmente, hasta la versión 2.1.2, no conseguimos que todo funcionase correctamente, lo que entronca con otro problema, si se descubre un agujero de seguridad sólo hay una manera de taparlo y es actualizándose a la versión más reciente, lo cual a veces no es sencillo.
Nuestra próxima amenaza es la versión 2.3 que ofrece muchas novedades, por ejemplo, el cambio del sistema de categorías por Tags. Además de tener que realizar algunos cambios en las plantillas, el nuevo sistema entra en conflicto con el plugin de etiquetado que nosotros utilizamos en este blog (Ultimate Tag Warrior) y aunque las etiquetas generadas a través de este plugin se pueden exportar, creo que vamos a esperar a que mejoren el sistema no sea que nos encontremos a las 3 de la madrugada tratando de restaurar toda la bitácora mientras nos preguntamos qué puede haber sucedido y cómo solucionarlo.
En fin, que esto de bloguear es muy duro, además de encontrar tiempo para escribir, saber qué decir y cómo decirlo, tienes que preocuparte por el alojamiento y mantenerlo limpio y sin vulnerabilidades. Algo, esto último, que no sería posible gracias al esfuerzo, la dedicación y las ganas que desinteresadamente le pone infinidad de personas para que el planeta WordPress siga girando y nosotros tengamos un hueco para seguir argumentando y discutiendo. Pensando, en definitiva. Gran trabajo.
La revolución de los blogs, que es un libro, que es una web, que es un blog
El profesor José Luis Orihuela, autor de eCuaderno, relanza la Web de Blogs, una recopilación de recursos sobre la blogosfera y todo lo relacionado con el mundo de las bitácoras gestionado, cómo no a través, de un weblog. En esta web, podemos encontrarnos tanto directorios nacionales, rankings variados, metablogs, redes de blogs, recursos docentes como bibliografía y un amplio glosario que se había recogido sólo en el libro La Revolución de los Blogs.
Por cierto que el libro, además de tener buenas críticas, dispone de su propio apartado en eCuaderno, donde son accesibles los anexos donde se recoge lo más representativo de la Biblioblogosfera. Una lástima porque algunos de los weblogs ahí citados ya no son mantenidos o están abandonados.
Jorge Serrano: “Los blogs son una forma de aprender”
Como ya recordamos, hace cinco años que la historia de la biblioblogosfera hispana escribió su primer capítulo con la creación del primer blog escrito por un documentalista. Su bien conocido título era Trucos de Google y, al contrario de lo que pudiese parecer, tanto su título como su enfoque fueron una decisión largamente meditada. Su autor, Jorge Serrano como buen profesional, reflexionó mucho sobre el título y la URL de la bitácora que quería crear debido a que, obviamente, el posicionamiento era esencial para su éxito posterior.
Aprovechando el lustro que se cumplía desde la creación de la bitácora, invité a Jorge a un encuentro, ya que ambos vivimos en la misma ciudad. No sólo no declinó la oferta, sino que además me invitó amablemente a asistir a una de sus clases magistrales en la Universitat Politècnica de València que versaba principalmente sobre posicionamiento en Internet, Information Seeking, análisis de search logs y algunas cosas más. La co-autora de esta bitácora, Maria Elena Mateo y yo, asistimos encantados y sorprendidos a aquella charla de la que aprendimos mucho, quedándonos gratamente sorprendidos por el entusiasmo que destilaba Jorge Serrano en cada una de sus palabras, todo esto a pesar de que el ambiente en aquella sala era de cierta frialdad y distancia.
Bloguear en agosto
A finales de este mes, los medios de comunicación destacarán que las vacaciones se acaban para la mayoría de los españoles, mientras que el síndrome post-vacacional (nótese que seguramente habrá uno vacacional aunque será el de menor incidencia, los adictos del trabajo son minoría) hace su presencia en la psique de alguno de los sufridos trabajadores que retornan a la esclavitud de la jornada de las ocho horas diarias. Se trata de noticias cíclicas, que se repiten año a año y que no tienen mayor misterio, pero que el sufrido periodista acabará adornando con frases como “Hay algunos que todavía no se han ido (de vacaciones)” o el más dramático “Habrá quien no disponga de ellas” (Si cuela, cuela). Y si es que la meseta de la Península Ibérica sufre una drástica despoblación a favor de la socorrida costa, se deberá a que la mayoría de los habitantes de este país acuden, de forma automática no necesariamente racional, a bañarse al agua salada sin importarles que ésta se encuentre a la temperatura de la sopa a estas alturas del estío. Ya que de todos es sabido que en agosto es menester ponerse moreno, color morcilla, aunque sea convirtiéndose durante unos días en una gamba de 70 kilos (60, porque antes debemos habernos puesto a dieta, tiranía del bikini lo llaman).
Pero volvamos a los sufridos trabajadores que velan oficinas, y poco más, durante esta época del año y es el asunto que nos ocupa. Es posible que se consuelen con la idea de que al menos están fresquitos, ¡lo importante es el número de frigorías!, y libres de arena, pero lo cierto es que pasar 8 o 6 horas a la sombra con unos días que se prolongan casi hasta las nueve de la noche puede considerarse autoengaño. Además, se encuentran prisioneros de una forma psicológica porque no pueden (podemos) evadirnos. Por ejemplo, no reciben esos correos electrónicos hilarantes de sus familiares o conocidos, la mitad de los compañeros de oficina están fuera (Adiós a la media hora del café), los medios de comunicación entran en un letargo debido a la inexistente actividad política, la televisión se pudre un poco más en verano e incluso Internet se abandona en la obsolescencia.

Comentarios recientes