El Documentalista Enredado

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¿El Social Media ha matado al blog?

No creo que sea menester recordar aquí que no fui un early-adopter de Twitter, ni tampoco de Facebook. No soy de aquellos que ansían que le ofrezcan una invitación o recibir una cuando un servicio se encuentra en fase Beta -Excepto en la honrosa ocasión de Gmail cuando era un coto de unos pocos y lo cierto es que es el único servicio que adopté más rápidamente con los brazos abierto -. En el caso del microblogging, mi excepticismo era total.

Puede que en aquellos principios hubiese podido pronunciar las palabras: “¿140 carácteres? ¿Dónde nos conduce eso?” Por supuesto que se trataba de un error, ya que obviaba que muchos de los posts de aquel entonces, los años 2006-2008, bien se podrían haber solventado con un miserable tweet. De hecho, la propia terminología del blog proviene de aquellas anotaciones cortas fruto de la navegación de los internautas por la Red.

Desde entonces Twitter ha tenido tiempo de crecer exponencialmente, mientras que la red social Facebook la mira de reojo intentando introducir cambios dentro de su interfaz y de su configuración para asemejarse cada día más a ella. Twitter se ha erigido la bandera de una revolución descentralizada y mientras el mundo de la comunicación trata de digerir ese nuevo canal inesperado que redirige tráfico y puntúa el interés de ciertas informaciones. Aunque la pregunta está en el aire: ¿El Social Media ha matado al blog?

Twitter es una forma muy efectiva de entrar en una comunidad ya establecida. 140 caracteres no ocupan excesivo tiempo, a pesar de que el seguimiento de las conversaciones cruzadas puede llegar a ser agotador, y puede ser actualizado desde cualquier momento. En el mundo Twitter, sólo tienes que encontrar a alguien al que seguir que comparta ciertos intereses contigo, comprobar sus listas y comenzar a seguir a personas. En el caso de los blogs, era mucho más costoso. La redacción de textos de 350 palabras de media supone un esfuerzo importante de tiempo y no siempre se puede estar seguro de que el retorno sea suficiente para justificarlo (Aunque sea mentalmente). 140 caracteres y listo, conversaciones, recomendaciones… Todo un mundo se abre en Twitter y seguir a personajes ficticios o reales, ser accesible a ellos, se encuentra extendiendo sólo una mano.

Pero ¿y los blogs? Antaño eran considerados como un portfolio para los profesionales (y todavía lo son), una manera de demostrar la valía de cada uno, sus conocimientos, sin embargo que la tendencia actualmente se centra en la capacidad de cada uno de conseguir seguidores dentro de su cuenta Twitter. Pero no debemos equivocarnos, los blogs, evolucionados hacia medios de comunicación de bajo costo y enfocados hacia las microaudiencias, no dejan de crecer apareciendo nuevos, mejores junto con nuevas ideas y enfoques. Ya no como proyectos aislados, esfuerzos personales; sino con un sino y una razón de ser que se centralizada en al menos una decena de personas dispuestas a actualizarlos.

Mientras tanto la generación de contenidos desde las plataformas sociales (Blogs, Wikis, etc.) ha disminuido lo que ha conducido a considerar que las ideas y el debate generado anteriormente dentro de este medio se está debilitando. Pero ¿se ha trasladado a Twitter? Recientemente, se publicó un estudio que analizaba 1200 millones de tweets (publicaciones en Twitter) producidos en dos meses. Los resultados eran un tanto decepcionantes puesto que el 71% no provocaban ninguna reacción, mientras que sólo el 6% era retuiteado (Redistribuido por otros usuarios) y el 23% restante obtenía una contestación. Unos resultados un tanto escasos, que en cualquier caso, dentro de nuestra experiencia, Twitter constituye una nueva forma y bastante poderosa de obtener tráfico, es decir obtener visitantes nuevos, por lo que ante esta falta de reacción deberían incluirse otras métricas como los clics producidos ante la distribución de un enlace o los hashtags utilizados.

El debate se sigue produciendo aunque se descentraliza y se esparce por toda la Web, de hecho el consumo de la Red ha aumentado un 62% desde principios de año. Twitter y Facebook permiten que estos contenidos lleguen a un mayor número de personas, con la audiencia más segmentada y por lo tanto más proclive de acceder a consumir cierto contenido. Las plataformas abiertas conducen a un aumento de la viralidad de los mensajes lanzados en ella, que permiten a las multitudes autoorganizarse de una forma mucho más efectiva y productiva ante un objetivo común.

¿El Social Media ha matado al blog? No, simplemente, la Conversación se ha transformado.

El mal sueldo del blogger

El periodista Pepe Cervera lo tiene claro, un periodista y un blogger no son, ni por asomo, lo mismo. En su texto,  muy recomendable en su lectura por cierto, Cómo destruir una federación de blogs, aborda el enfrentamiento que tienen los bloggers de una red de blogs anglosajona, ScienceBlogs, con los administradores de la misma porque habían decidido crear un blog patrocinado por PepsiCo para financiar la red. Los bloggers rebelados por la violación de una plataforma creada para la difusión de la Ciencia han comenzado a abandonar la publicación de sus sitios webs, creando otros blogs fuera de ella. Para Cervera, los bloggers y los periodistas se encuentran en planos distintos, los bloggers y los periodistas no son lo mismo:

Para poder razonar esta afirmación hacen falta definiciones, a ser posible claras, ya que hay cierta confusión terminológica. Y es que ser un blogger no tiene nada que ver con escribir un blog, ni ser periodista con trabajar en un medio de comunicación tradicional. El blog no es más que un formato de publicación en la Red, y dentro de este formato se puede ser blogger o periodista. Un medio de comunicación no es más que un tipo de empresa, y en ella se puede ser blogger o periodista. El factor decisivo que diferencia la actividad de quien practica el periodismo de aquel que practica el blog no es el formato ni el tipo de empresa, sino la razón por la que se escribe. Un periodista escribe para comer; un blogger escribe por amor al arte.

Desgraciadamente, los tiempos han cambiado y los bloggers ya no suelen antender con tanta fruición ese amor al arte, son tiempos de crisis y el bolsillo vacío aprieta los viejos esquemas. Una amiga lanzaba en Twitter una pregunta: ¿Cuánto cobra un blogger? Puede que un conocido suyo parado se plantease dedicarse profesionalmente al mundo de la blogosfera, puede que ella misma se encontrase dispuesta ante una necesidad y necesitase de un dinero extra. Desgraciadamente, la respuesta es que poco, muy poco.

El artículo Asalariados del blog que se publicó a principios de año en el diario El País nos puede dar una pista sobre cuánto puede cobrar un blogger por texto. Mi amiga consideraba que eso no era pagar a nadie, de 0’5 a 1 euro por post, era llanamente explotación.

Puede que mi amiga tenga razón. Escribir un texto, que no se trate de un mero “corta y pega” de una nota de prensa, puede llevar entre media a una hora. Si el texto se encuentra mucho más elaborado, por ejemplo, de una extensión que sobrepase las mil palabras, puede que el tiempo de documentación y redacción se dilate mucho más. ¿Un euro por una hora o incluso dos de trabajo? ¿Quién puede dedicarse profesionalmente a esto? Tendríamos que volver al razonamiento de Pepe Cervera, a alguien que le guste escribir sobre los temas que le gustan, ganarse un pequeño sobresueldo y poco más. Alguien que trabaje por amor al arte.

Sin embargo, la reflexión de Cervera también debería preocupar a la segunda profesión citada. Si a un bloguer se le paga a un euro la pieza de información (dependiendo de qué casos, ojo), ¿cuánto les llegarán a pagar a los periodistas en un futuro? ¿Serán los medios de comunicación capaces de soportar la competencia cuando los costes de esta competencia son tan sumamente bajos? ¿Podrán los periodistas competir en igualdad de condiciones con personas, algunas de ellas expertas en la materia y que les sobrepasan en conocimientos (a algunos de ellos), que se dedican informar por simple gusto?

¡Feliz BlogDay! Un poco fotográfico

Blog Day 2009Después de intentarlo con International Weblogger’s Day, que se celebraba los 14 de junio de cada año, parece que el día de celebración de la Blogosfera ha quedado establecido el 31 de agosto por aclamación popular y el BlogDay. Por lo tanto, tras celebrar en 2005 y 2006, los International Weblogger’s Day correspondientes, nos sumamos este año al BlogDay en un ejercicio colectivo de vuelta al trabajo tras el descanso estival (De aquellos que pudimos disfrutarlo claro) y pasamos a destacar cinco blogs como sugerencia a nuestros lectores.

Como ya realizamos un texto, fruto de un meme, sobre algunos blogs que nos ayudaron e influenciaron, considero que en esta ocasión debo realizar una compilación de los blogs que sigo fruto de una afición recién estrenada: La fotografía. Así pues, disculpándonos por las clamorosas ausencias en las que a buen seguro realizaré, os dejo algunos blogs que sigo con interés para ir aprendiendo un poco más cada día sobre el apasionante mundo de la fotografía:

  • Blog de Fotografía Digital. No recuerdo cómo llegué a este blog, pero se encuentra trufado de sugerencias y técnicas para los aficionados a la fotografía. Para mí, uno de los imprescindibles.
  • dZoom, pasión por la fotografía. Llegué a este sitio, mientras buscaba información sobre qué cámara réflex comprarme, cuando descubrí de que poseían un blog no pude dejar de agregarlo.
  • Fotografía Microsiervos. Blog temático de la mano de los bloguers que no necesitan presentación en la Blogosfera Hispana.
  • JggWeb: Fotografía y retoque digital. Paisajes increíbles y retoque digital de la mano del fotógrafo Juan García Gálvez. Me enganchó nada más verlo.
  • Xatakafoto. Gestionado por Weblogs SL, actualizaciones diarias sobre nuevas cámaras y accesorios de la fotografía digital junto a consejos y técnicas.

Las instrucciones para participar en este BlogDay:

  1. Encontrar 5 nuevos blogs que consideras interesantes.
  2. Informar o advertir a los autores seleccionados tu recomendación para el BlogDay.
  3. Escribir una descripción corta de cada blog y enlazarlos.
  4. Publicar una entrada el 31 de agosto, el BlogDay, mencionando los 5 blogs que recomiendas
  5. Agregar el tag BlogDay de Technorati: http://technorati.com/tag/blogday2009 y un enlace al sitio BlogDay: http://www.blogday.org

El bloguer que no leía blogs

En los inicios de año siempre se trazan buenos propósitos para el año viniente, dejar de fumar, adelgazar o ser menos sedentarios son los más frecuentes, deseos que sufren una segunda revisión tras el verano… Por supuesto que las buenas intenciones se suelen agotar tras el paso de los meses y el bucle se debe reiniciar necesariamente al año siguiente tratando de demostrarnos nuestra fuerza de voluntad. Es probable que como soy bastante escéptico sobre las buenas intenciones, o tal vez se deba a que me conozco en demasía, nunca me he aventurado a establecerme objetivos para los años recién estrenados; y aunque yo no lo haga, no quiere decir que dentro de este blog sí haya algunas que se pronuncien sobre ello.

En cualquier caso, la sobrecarga de información es algo que todos hemos sufrido antes o después. Personalmente, pasé de leer más de 200 blogs a tener que ir reduciendo aquella cantidad de forma abrupta, escogiendo los esenciales, aquellos que me aportasen mayor valor en el día a día. Sin embargo, debemos que tener presente que el RSS, la sindicación de contenidos, ya no es patrimonio exclusivo de los weblogs y ha sido adoptado tanto por revistas científicas, de divulgación o por medios de comunicación. Digo esto porque, a pesar de reiniciar mis suscripciones, limitándolas a 20, a lo largo del tiempo han ido creciendo lentamente, sin apenas percatarme y situar mis sitios agregados a un número cercano a la cincuentena.

La infoxicación no es patrimonio de documentalistas, por supuesto, en más de una ocasión podemos encontrarnos con personas que se declaran agotadas ante tal volumen de información. De hecho, en ocasiones, las herramientas creadas para combatirla producen el efecto contrario justo cuando se popularizan, pero afortunadamente la desuscripción es mucho más sencilla que tener que ir mandando correos o recordando contraseñas.

En cualquier caso, quiero traeros aquí el caso de un emprendedor que ha decidido dejar de leer blogs, convencido de que tiene que acercarse a sus usuarios, viendo el mundo bajo su prisma, más allá -o más acá- de las visión endogámica de los bloguers. Me refiero a Fernando Plaza, bien conocido en la Blogosfera hispana por su proyecto Compareblogs.

En el texto 2009 el año en que dejé de leer blogs, Fernando nos descubre su hartazgo sobre las temáticas que machaconamente tratan los bloguers, su lejanía de las verdaderas inquietudes de la persona de apie, o tal y como dirían en Microsiervos, del Mundo Real™™. Es posible que Fernando tenga razón, los usuarios de sus sitios web disponen de otras inquietudes, de otras necesidades informativas, de otro tipo de productos más ajustados a sus conocimientos. Sin embargo, hay que tener cuidado. No hay que replegarse sobre las necesidades informativas de otros, está bien diseñar productos que les agraden, que para ellos sean una completa necesidad y escucharles. Pero la Vigilancia de lo que hacen otros también es necesario para estar al día y no caer en el conformismo. No sea que, por inmovilismo, el queso se lo lleven otros.

Vaya por delante que la decisión de Fernando me parece correcta, él cree en ella y no trato de cuestionarla. Lo que quiero decir es que estoy convencido de que Fernando tratará de llevar su buen propósito anual a rajatabla, pero al mismo tiempo sé que sus fuentes de información irán aumentando lentamente, para posteriormente descubrirse en la misma situación -o similar- que a finales de 2008. Por supuesto que no hace falta decir que Fernando dispone de un blog, que por supuesto tengo suscrito, y no lo va a abandonar, y yo tampoco voy a dejar de leerle, y él tampoco podrá dejar de leer blogs.

Maneras de bloguear

Desde que publico contenidos en este blog, siempre he considerado que existían dos formas de bloguear dentro de los blogs profesionales -Los personales merecen, claro está, un capítulo a parte-. Si descartamos la más obvia que es el típico Copia & Pega, o el transcribe de los más aplicados, de aquello que nos parece interesante, una de ellas, la más obvia, es el típico Vía o Visto en que ha ido cayendo en desuso gracias sobre todo a la aparición de webs dedicadas al filtrado social de información como Digg, el hispano Menéame o nuestro bibliotecario Documenea. Obviamente, siempre es audaz ser el primero en levantar la liebre, en informar a la comunidad de los últimos hallazgos en formato de breve teletipo y que cada cual extraiga sus conclusiones. Al fin y al cabo, ¿de dónde nace la palabra blog? Precisamente, de esos pequeños hallazgos que realizan los internautas a la hora de navegar.

Personalmente, admiro a aquellos que se dedican a bloguear de esta forma, siempre conectados, a la última, dispuestos a actualizar sus blogs en cuanto la noticia es descubierta, llegar el primero y sobre manera ser referenciado por los demás. Os confesaré que cómo me gustaría ser el primero en algo por primera vez, pero desgraciadamente para mi orgullo, la combustión interna y los quehaceres diarios me impiden estar on-line las 24 horas del día, por lo que siempre llego tarde y soy el último en enterarme.

Una de las características de los blogs es precisamente lo nombrado más arriba, estar dispuestos a “agitar” la información dejando el análisis de la misma y sus implicaciones para más adelante, sin embargo al no poder alcanzar la velocidad de vértigo de la blogosfera o de la Web 2.0 sólo me ha quedado el realizar otro tipo de blogueo, si se quiere, más reposado aunque menos impactante. Evidentemente, nuestro blogueo reflexivo no nos va a deparar aparecer en los primeros puestos de Menéame y sufrir de paso sus efectos, pero la tensión informativa a la hora de publicar es mucho menor y, por supuesto, podemos dosificar nuestros ratos libres del ocio para ir publicando a nuestro aire sin la presión de las 24 horas del día estar conectados.

Claro que la manera que tenemos de actualizar nuestro blog es una arma de doble filo, en primer lugar puede parecer que estamos ofreciendo un diagnóstico de algo, situándonos en una ex cáthedra que no es precisamente lo que buscamos. No es nuestra intención, ni mucho menos, realizar aseveraciones categóricas, sino más bien abrir nuevas líneas de pensamiento y de reflexión ante una colección de hechos que se están produciendo. Y sí, el crecimiento dentro de la blogosfera es más reposado, el impacto es mucho menor y el riesgo mayor, puesto que en ocasiones te muestras completamente desnudo sobre la falta de conocimiento que dispones de un tema. Pero si te planteas un blog como una forma de aprender, una manera de compartir y, claro que sí, una manera de arriesgar  para comprobar qué sucede, este tipo de blogueo reflexivo, pausado, de combustión lenta puede ser muy provechoso para ti y tus lectores.

Como se dijo en los albores de la blogosfera, los lectores siempre sabe más que tú y de ello doy fe. Publicar sin ser plenamente consciente de la situación es un riesgo de quedar en ridículo, sí, pero el retorno siempre es muy positivo. Aprenden los lectores, profundizas sobre un tema y descubres nuevos puntos de vista que no habías contemplado. Es cierto, es una forma de bloguear mucho más trabajosa, requiere mucho esfuerzo de síntesis, de documentación y redacción, pero en ocasiones te encuentras con grandes sorpresas y con comentarios que te impulsan ha seguir realizando lo que más te gusta: Pensar y compartir tus preocupaciones con personas que las comparten o, al menos, se atreven a discrepar abiertamente. Pero en cualquier caso, para eso estamos precisamente aquí.

Me solicita Jorge Franganillo que refunda y ordene mis aportaciones a su texto La responsabilidad sobre el contenido que generan los usuarios en la Internet colaborativa a lo que me he lanzado gustosamente descubriendo que mi estilo a través del correo electrónico no es ni lo suficientemente organizado ni lo expositivo que me hubiese deseado. En cualquier caso, os dejo aquí mis reflexiones para vuestro disfrute, ahora sí, un poco más ordenadas.

El debate que nos propone Jorge Franganillo es sempiterno y reverdece cada vez que a la Blogosfera se le propone un nuevo intento de regulación. Pero, aunque aparentemente esta regulación tenga nombre y apellidos (los blogs), no es difícil imaginar que los tentáculos reguladores se extenderán a otros ámbitos de la Web Colaborativa una vez que la Blogosfera haya sido normalizada. Imagino que el profesor ha estado al tanto de la propuesta de la Unión Europea de crear un registro de blogs que levantó la liebre para la generación de una nueva polémica más con sus réplicas y contrarréplicas sobre la regularización blogosférica en las que no vamos a entrar en detalle.

Sin embargo, lo que no debe obviarse es que la crítica a un ente informe, que no atiende a una organización lógica, ni a unas reglas establecidas, que no puede atribuirse a un único colectivo, que es infinito y cuya definición es difícil de establecer; desconcierta tanto a los poderes políticos, empresariales y mediáticos que se ven impotentes a la hora de conseguir meterlo en cintura. Pero que nos recuerda que la generación de contenidos dentro del Web es uno de los temas más apasionantes y más interesantes que se vienen desarrollando actualmente.

Por ejemplo, que una persona, sea cuales sean sus características, pueda considerarse como una fuente de información fiable y fidedigna sobre un tema en la Web, ¿recordamos el reciente premio Ortega y Gasset a una bloguer cubana?, se encuentra al orden del día y son los propios medios de comunicación los que ensalzan y defienden esas voces en aras de la libertad de expresión. Sí, es cierto que podríamos partir en nuestra crítica considerando que el 80% de lo que se publica en Internet es basura o poco relevante, pero atendiendo a los mismos criterios editoriales, mucho de lo que se publica en papel bien pudiera ser considerado (Sin ánimo de ofender) de poco interés o relevante.

Siguiendo el razonamiento anterior, profundizando en nuestra crítica, podríamos aseverar que Internet está lleno de Geeks, que en Digg, una web colaborativa ideada para la publicación y votación de noticias, sólo se promocionan noticias Techies, pero sólo nos quedaríamos con una visión residual de lo que está sucediendo realmente dentro de la Red. De hecho, existen estudios que demuestran que mientras Digg estuvo consolidando y aumentando su audiencia, sí que se enviaban una gran mayoría de contenidos informáticos o relacionados con las nuevas tecnologías, pero también es cierto que esa tendencia ha cambiando hoy en día y que esta web de promoción social de noticias se encuentra ampliando el espectro de las informaciones que se votan dentro de ella.

Así pues, nos hallamos en un escenario en la que los blogs se han erigido en algunos casos como medios de comunicación realmente capaces de llegar allí donde los media tradicionales no llegan por intereses económicos, comerciales o ideológicos. Sobre este hecho, es paradigmático el caso de la blogosfera política americana, considerada influyente, apasionada y un referente a la hora de informarse en aquel país sobre su política y su situación actual.

También hay que tener presente que la mayoría de los blogs no tienen el objetivo de alcanzar grandes audiencias, que se conforman con el público que puedan llegar a obtener. En el caso que nos toca, la biblioblogosfera, ese público sería muy restringido, pero al mismo tiempo se convierten en lugares que son capaces de generar información a su público objetivo que es considerada relevante y que no podría ser distribuida de otra forma. Como podéis suponer, en el caso del resto de blogs, cuál sea ese público y la forma en que se realice el mensaje ya es otra historia.

En cualquier caso, retomando el tema desde el que nace este texto, el del control de contenidos ofensivos, insultos y denuncias infundadas; desgraciadamente, como en la vida analógica, se parece obviar que dentro de Internet existen buenas y malas iniciativas, buenos y malos comportamientos, y que se conjuga la censura y libertad de expresión al mismo tiempo sin que exista necesariamente un órgano regulador.

No negaremos que Internet dispone de zonas hostiles y reprochables, mas acusar a la Blogosfera de Infoxicación, siguiendo el criterio de la UE para controlarla, se antoja ridículo. Estoy de acuerdo en que los blogs deben de autorregularse, y aunque no lo parezca lo hacen, siguiendo unas normas que se dicta cada uno atendiendo a las buenas maneras, que precisamente se ajustan a los usos sociales establecidos, por lo que intentar reglamentar la forma en la que se publican contenidos desde una instancia superior no lo considero como lo más idóneo. Sin ir muy lejos, un ejemplo de la regulación que llevan a cabo los bloguers la puedo aportar yo mismo, cuando hace un tiempo exponía algunos problemas surgidos dentro de mi blog respecto a algunos comentarios que me había obligado a retirar.

Por otro lado, algo que considero capital en este debate, es el hecho de que no podemos obviar que la autoridad en Internet, y fuera de ella, no es un valor que cada uno se otorga así mismo, sino que dan los demás. Es decir, la autoridad la dan los lectores y seguidores de cada sitio web, así como la consideración de si un sitio web puede ser confiable o no. Por ejemplo, tratar de asignar el mismo valor informativo al blog de Enrique Dans (O el de José Luis Orihuela) que al mío (El Documentalista Enredado), por poner un ejemplo, es una desfachatez puesto que las escalas de autoridad dentro y fuera de la red son simplemente ridículas.

Otro ejemplo de Web 2.0 que otorga cierto margen a la autorregulación es la propia Wikipedia. Esta enciclopedia colaborativa dispone de sus propios mecanismos para evitar su sabotaje y moderación, a través de la figura de los famosos bibliotecarios que, como no podría ser de otra manera, tampoco pueden escapar de la polémica ante la ejecución de criterios distintos a la hora de aprobar, editar o restringir contenidos o simplemente reciben críticas ante la falta de ellos. Sin embargo, tampoco es de recibo atacar la Web 2.0 considerando que se trata de una dictadura de los idiotas o que Google nos vuelve estúpidos, en mi opinión son planteamientos que tratan de censurar un movimiento que no puede detenerse.

Por todo ello, considero que el vandalismo y las malas maneras dentro de la web deben mejorarse, sí, pero a través de la educación y la enseñanza del buen uso de las herramientas disponibles en Internet y sus infinitas posibilidades. La Educación 2.0 trataría precisamente de alfabetizar digitalmente, enseñando a aquellos que no pueden acceder a la Web por los recursos de sus familias, pero también enseñando educación dentro de Internet, qué es lo que se puede hacer y qué no, pero a través de la formación jamás de la censura.

El Microblogging: Blogging rápido, sencillo y realizas networking

MicrobloggingA pesar de la existencia de servicios perfectamente diferenciados para la gestión de blogs que se enmarcan dentro del término microblogging, no debemos llevarnos a engaño, puesto que esta actividad tiene su nacimiento en los propios blogs y se trata ni más ni menos de una evolución de los mismos. De hecho, antes del nacimiento de los lugares para el filtrado social de las noticias tipo Menéame, las bitácoras eran un lugar desde donde se realizaba la promoción de textos fundamentalmente enlazándolas, dando una pequeña descripción de la misma, redirigiendo su tráfico hacia ellas y aportando la posibilidad de comentarlas – Los blogs cuyos contenidos tenían estas características eran los denominados Vía Blogs-. Sin embargo, aunque los Vía Blogs han dejado de tener sentido dentro del marco actual con la presencia de servicios de promoción social de noticias, los blogs más tradicionales desarrollaron un pequeño apartado denominado blogs asides o miniblogs (que también llegamos a utilizar aquí) que se trataba de una sección independiente de un blog donde se trataba de forma breve o muy breve, en ocasiones simplemente un enlace, algunas noticias que le hubiesen llamado la atención al bloguer.

En la Wikipedia, se define la actividad conocida como Microblogging o Nanoblogging de la siguiente forma:

Es un servicio que permite a sus usuarios enviar mensajes de sólo texto, con una longitud máxima de 140 caracteres, vía SMS, mensajería instantánea, sitios web de o aplicaciones ad hoc. Estas actualizaciones se muestran en la página de perfil del usuario, y son también enviadas de forma inmediata a otros usuarios que han elegido la opción de recibirlas. El usuario origen puede restringir el envío de estos mensajes sólo a miembros de su círculo de amigos, o permitir su acceso a todos los usuarios, que es la opción por defecto.

Aunque lo cierto es que existen definiciones que pueden extender la longitud de los mensajes hasta los 200 carácteres, el servicio más popular, Twitter, sólo ofrece un espacio por post de 140 carácteres. El lanzamiento de Twitter por parte de Biz Stone y Evan Williams (Este último curiosamente co-fundador de Blogger una de las plataformas que fueron fundamentales para la popularización de los blogs) supuso el desgajamiento de la idea del microblogging como una parte del blog, aunque potenció otras posibilidades que hasta ese momento no se habían alcanzado dentro de los weblogs: La conversación asíncrona y el establecimiento de redes sociales. Fundamentalmente, la idea de Twitter es relatar lo que se está haciendo de una forma pública y dentro de una longitud muy determinada. La definición Lo que se está haciendo es bastante amplia ya que pasa desde leer un libro, hasta irse al cine o estar trabajando. Obviamente, se pueden establecer microconversaciones entre los seguidores de una cuenta determinada tejiendo una verdadera red social agregándose seguidores o amigos.

La popularidad de esta actividad es tal que la propia Auttomattic, empresa que soporta WordPress, lanzó su propia plantilla para fomentar el nanoblogging a través de este sistema de gestión de contenidos de nombre Prologue y sus posibilidades se amplían cada día. De este modo, los medios de comunicación disponen de su propio espacio en Twitter, El País, mientras que las bibliotecas también se han lanzado a experimentar con este formato. Por otro lado, es curioso que lentamente, el microblogging sea un espacio desde donde se den a conocer noticias que hasta ese momento se realizaban a través de los blogs. Es el caso del descubrimiento por parte de un microbloguer del sitio en pruebas de Movistar para el lanzamiento en exclusiva del iPhone, hecho que corrió como la pólvora hasta llegar a los medios de comunicación. Nos encontramos, por tanto, ante una herramienta muy interesante y con amplias posibiliades de seguir evolucionando en un futuro que no debemos desdeñar a pesar de su sobrio diseño.

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