Porqué los profesionales de una organización deberían bloguear
Una de las excusas principales que arguyen los bloguers cuando empieza a decaer su productividad en su bitácora es la falta de tiempo debido a que sus tareas laborales los mantienen tremendamente ocupados. El resultado más probable, pasado un tiempo, es la muerte del weblog y, en el mejor de los casos, la despedida del bloguer de su audiencia.
Siempre me ha parecido curioso que, por un lado, se prediquen las bonanzas de bloguear de un modo profesional, pero que, en cuanto caemos en las redes corporativas, nuestra capacidad de proactiva se desvanezca, así como nuestra necesidad de comunicarnos con el resto de miembros de nuestra profesión. Si una organización nos escoge para incorporarnos con ellos por ser bloguers, por aportar un elemento que destaca sobre el resto de candidatos, por sabernos posicionar dentro del mercado laboral como personas que despuntan, que son participativas y activas; no debemos permitirnos abandonar nuestras tareas en la blogosfera por la rutina laboral.
Por ello, considero que las organizaciones deberían pagar a los bloguers por actualizar sus blogs y además evaluarlos por su rendimiento dentro de la blogosfera como un objetivo más del puesto de trabajo. Y digo bien pagar porque se debería permitir el mantenimiento de las bitácoras dentro de las horas del trabajo como si fuese una tarea diaria, ya que de esta forma se corroboraría que siguen siendo los profesionales que contrataron, que saben mantenerse actualizados, que son personas que piensan, disponen de ideas y siguen despuntando en su área de trabajo. Si enumerásemos las razones de porqué debemos tener un blog profesional, bien podríamos tornarlas hacia nuestras organizaciones, a saber:
- Demuestra sus conocimientos.
- Demuestra su capacidad de aprendizaje.
- El simple hecho de ser bloguer demuestra la pasión por su profesión.
- Tomarse la molestia por escribir sin ánimo de lucro también demuestra su capacidad de trabajo.
- Expone rasgos importantes de su personalidad.
- Demuestra sus habilidades literarias.
- Fortalece y demuestra su capacidad de comunicación.
- Demuestra su experiencia, incluso para los que no la tienen, ya que es un indicativo de su iniciativa y su capacidad de investigación, lo que, en el fondo, es clave para cualquier trabajo.
- Gana prestigio dentro de su sector.
- Y, sobre todo, destacar.
Si somos profesionales que se dedican a la investigación, presentando proyectos, buscando alianzas, cerrando contratos o, incluso, a la docencia; mantener un blog puede bien revertir hacia nuestra organización ya que ante todo somos personas que estamos formamos parte de ella, aportamos intangibles y valor añadido a la vez que se demuestra que nuestra organización cuenta con verdaderos profesionales, está abierta y preparada a los cambios constantes que se producen en los mercados y en la sociedad. Por ello, creo que mantener un blog profesional sigue siendo una buena idea, incluso después de conseguir y firmar el contrato del soñado puesto fijo.
La decadencia del blogroll
Blogroll
Lista de enlaces externos que aparecen en un blog, a menudo enlaces hacia otros blogs y generalmente mostrados dentro de una columna en la página principal. En ocasiones, se trata de una sub-comunidad de bloguers que son amigos.
Una de las características de las bitácoras, que se destacó desde sus inicios, fue su capacidad a la hora de crear redes de páginas web muy relacionadas y próximas derivada de una regla no escrita de intercambio de enlaces entre sus autores. Gracias a esta singularidad, se establecieron comunidades temáticas o redes sociales que congregaban a personas o profesionales con gustos e intereses similares que permitió el estudio de estas relaciones virtuales, así como el establecimiento de una serie de rankings basándose en ello. De esta forma, sin ir muy lejos, los primeros estudios sobre las comunidades de blogs en el área de Biblioteconomía y Documentación se basaban de forma significativa en las listas de páginas de interés o temática similar que los bloguers componían y que da cuerpo a lo que se denomina blogroll.
Una de las ventajas de la utilización de los blogrolls era la reciprocidad y mejoraba el posicionamiento en los buscadores. Es decir, si tú enlazabas, con cierta seguridad tarde o temprano el enlazado te devolvería el enlace, estableciéndose una unión y otorgando peso a las distintas webs. Esto no es baladí, puesto que aquel blog que no disponía de blogroll, no era sociable (blogosféricamente hablando) y pasaba en ciertos aspectos desapercibido. Un ejemplo de esto lo hallé recientemente en el blog El Bibliotecario Despistado, cuya actividad se remonta a 2003, y que bien podría haber sido considerado como uno de los pioneros en el ámbito de la Biblioteconomía dentro del mundo de la blogosfera. Sin embargo, su propietario no dispone de blogroll, no intercambia enlaces; y cuando realizamos nuestro Análisis de la Biblioblogosfera Hispano no lo detectamos y, por tanto, no lo recogimos.
Desgraciadamente, el blogroll, esta sección fija en la página principal de las bitácoras, está cayendo lentamente en desuso. Los A-List (Bloguers importantes e influyentes) hace tiempo que comenzaron a comprimir sus listas de sitios web favoritos reduciéndolos a un puñado de elecciones si no los eliminaban directamente, mientras que otros han decidido crear una sección aparte dentro del blog desplazando sus sitios web recomendados a una posición secundaria dentro de sus weblogs. Como ejemplo de esta decadencia de los blogrolls, tenemos el ejemplo de Blogpocket, mantenido por Antonio Cambronero uno de los bloguers más influyentes de la blogosfera hispana, La Brújula Verde de Guillermo Carvajal, Sigt o de eCuaderno de José Luis Orihuela, profesor y autor de distintas publicaciones sobre blogs, que han creado una sección dentro de sus blogs con el nombre genérico de Enlaces. Esto me lleva a preguntarme si se convertirá finalmente en una tendencia o se tratará de algo puntual debida a la necesidad de priorizar y otorgar visibilidad a otras secciones.
¿Cómo debería configurar mis feeds?
Una de las pequeñas maravillas que los sitios web han heredado de los blogs son los Feeds. La palabra feed es un anglicismo que, en jerga informática, suele referirse a un tipo de dato empleado para suministrar información que es actualizada con distinta frecuencia. Este término se emplea para denominar a los documentos con formato RSS o Atom, basados en XML, que permiten a los agregadores recoger información de páginas web sindicadas. Es decir, podemos estar actualizados de los nuevos contenidos de un sitio web sin necesidad de visitarlo con frecuencia, ya que la actualización de los nuevos contenidos se realiza a través de un programa específico o una página web.
El debate sobre el uso que le podemos dar a los feeds ha sido extenso casi desde los inicios de los weblogs y que abarca muchos puntos de reflexión desde qué cantidad de información se debe de ofrecer en ellos [Títulos, extratos o texto completo] o si también es una plataforma para la interrupción publicitaria (Aunque en esto no entraremos). De lo que no cabe ninguna duda es que una persona que agrega nuestro feed se ha convertido en un lector fiel que realmente está interesado en nuestros contenidos y en lo que tenemos que aportar a la Conversación de la blogosfera.

Desde mi punto de vista, conseguir un lector, un verdadero lector, es terriblemente complicado y un triunfo personal y, por ello, no deberíamos obcecarnos con la tiranía de las estadísticas sobre páginas vistas y visitantes únicos. Sobre esto, ya estamos estamos lo suficientemente expuestos al capricho de los buscadores, con bajadas y subidas de Pagerank y otros avatares, a si nuestros visitantes están de vacaciones o no, para incluso castigar a nuestros fieles obligándoles a visitar nuestro sitio web. Debemos tener presente que muchos bloguers lo que realmente desean, por eso escriben aunque lo nieguen, es ser leídos, que su mensaje llegue; los Feeds tienen un potencial increíble, incluso pueden tener usos completamente inesperados, y no debemos de maltratarlos a nuestro capricho.
Lo que quiero señalar es que no debemos pensar sólo en términos de audiencia, tenemos que considerar que los lectores que se agregan a nuestros feeds son audiencia fija, que a buen seguro leerán lo que hemos escrito, mientras que el resto de lectores son en su mayoría ocasionales. Ofrecer un titular o un extracto del texto no es muy inteligente en la sociedad de la infoxicación, cuando apenas se tiene tiempo de leer el correo o contestarlo y leer nuestros agregadores casi es un premio que nos damos tras una larga jornada laboral detrás de un ordenador. A buen seguro, si ofreces tus feeds capados con sólo extractos o títulos, muchos lectores ni se detendrán en leerlos ni mucho menos en realizarte una visita, qué decir en dejar un comentario. Por ello, deberías ofrecer a tus fieles lo que están buscando, tus pensamientos y tus ideas, y olvidarte de los números de los contadores que eso ya llegará por otra vía.
Por otro lado, dar nuestros contenidos al completo, simultáneamente cuando son publicados puede darnos algunos dolores de cabeza como el robo de contenidos por parte de los Web Scrappers. Es decir que al publicar nuestros contenidos al completo puede significar que inmediatamente aparezcan sin el menor pudor dentro de otra web sin ninguna relación con nosotros siendo incluso penalizados por Google por contenido duplicado. No cabe duda que es un riesgo y nos exponemos a ello, pero podemos solucionarlo y evitarlo indicando la URL del texto original.
Por ejemplo, en WordPress, disponemos de distintos plugins para evitar precisamente esto y poder realizar una declaración de propiedad o una alerta sobre ello. Sin ir más lejos, en este blog, utilizamos el plugin FeedEntryHeader precisamente con esta finalizad, y gracias a él publicamos dentro del feed el nombre del autor del post, así como la dirección completa del texto. Redundante, sí, pero necesario para los tiempos que corren.
El documentalista enredado: Tonto, muerto, bastardo e invisible… Además de egocéntrico
Permitidme que os hable hoy del momento WTF (What the fuck?) de este año, 2008, y creo de toda la historia de este blog, que ha ocurrido esta mañana, cuando he comprobado las estadísticas de las que nos provee el Plugin de WordPress Popstats y me he percatado de dos consultas curiosas, y casi consecutivas, que hemos recibido:

Obviamente, la persona que ha realizado la consulta en Google conoce la existencia de este blog, pero además deseaba comprobar si en la Red se habían producido comentarios negativos sobre esta bitácora. Me sorprende que este extraño egosurfing se convierta en un pequeño odiosurfing y además que nos pase a nosotros, tan pequeños e insignificantes.
Es cierto que se nos ha criticado en algunas ocasiones sobre tratar siempre de las mismas temáticas, particularmente sobre la biblioblogosfera, pero es que considero necesario marcar los hitos de esa historia particular y de los que algunos se nutren. De hecho, algunos estudiantes de Biblioteconomía me han confesado y agradecido lo publicado, ya que han leído los múltiples artículos dejados aquí sobre ese tema para la realización de distintos trabajos escolares y estudios.
Desconozco si esa persona nos tiene cierta tirria porque un profesor le ha obligado a leer algún texto nuestro (Tal como sucede con el Nombre de la Rosa), estaba jugueteando con una consulta curiosa o simplemente es una cuestión personal mía. Seas quien seas mis disculpas más sinceras, espero que sepas que soy una persona a la que le encanta dialogar, a pesar de que alguna vez salga escaldado, y publicar lo que voy viviendo en la blogosfera (Llámame egocéntrico).
Por cierto, para más consultas curiosas recibidas en Google por los distintos webmasters, podéis consultar el blog colaborativo Pero qué buscas donde se van recopilando algunas de ellas.
PD. Tonto, muerto, bastardo e invisible es el título de una novela del escritor Juan José Millás.
Próximamente, en las mejores pantallas, ‘Biblioblogoapocalypse Now’ (2008)
Consideraba Álvaro Cabezas que lo conocido como biblioblogosfera se estaba agotando, que existía un estancamiento en los contenidos que los bibliobloguers podían generar, así como los comentarios que se recibían a esos textos. Así pues se lanzó a obtener datos para confirmar su hipótesis y para ello realizó un miniestudio sobre la caída en la producción de los textos dentro de este sector de la blogosfera, para posteriormente dar el salto y ampliarlo, además de publicarlo, en una revista científica.
Los datos que obtuvo están disponibles para cualquiera que desee consultarlos y quiera llegar a las conclusiones por sí mismo, pero a la percepción de Álvaro debemos añadir que hay bibliobloguers que consideran que el fenómeno blog se ha estancado y que, durante el año 2008, asistiremos a un gran retroceso. Sin embargo, personalmente, considero que este "biblioblogoapocalipsis" no está tan próximo, conduciéndome por el razonamiento de Javier Celaya, creo que durante el año 2007 que acaba se ha producido un proceso de asimilación y, por lo tanto, en el 2008 nos encontraremos ante uno de madurez.

La biblioblogosfera se encuentra dentro de un proceso de ajuste, ya no nos encontramos con una mayoría de estudiantes o profesionales de la información que publican blogs. Las bitácoras han pasado a convertirse en herramientas institucionales y aquellos weblogs que antes se generaban de forma personal por iniciativa propia, ahora se convierten en biblioblogs de organizaciones que obviamente nacen con unos objetivos y se deben que adaptar a ellos. Por otro lado, es cierto que los bibliobloguers veteranos han sufrido ciertos achaques, o desgaste, dentro de su evolución por sus respectivas carreras profesionales. De este modo, aquellos estudiantes que anteriormente podían dedicar sus horas intermedias en actualizar su blog, ya no pueden hacerlo, y sólo aquellos que apostaron decididamente por el formato como reflexión desde un principio, añadiéndole las ganas y el esfuerzo, han llegado a sobrevivir, aunque también se han contemplado ciertas bajas. Por otro lado, cada día es más complicado llegar a la audiencia de un segmento específico debido a que la oferta es ingente y despuntar como bloguer actualmente es realmente complicado. Por ello parece que no se crean nuevos biblioblogs, pero lo que realmente sucede es que no llegan a sobresalir en la sobreoferta actual.
Sobre el descenso de la realización comentarios, habría que señalar que el efecto comunidad se ha ido diluyendo a lo largo del tiempo. Los hábitos de los bloguers se han relajado y cada vez es más difícil obtener un comentario por parte nuestros lectores. Las razones son varias y podríamos aducirlas:
- Tiempo. Si no hay tiempo para leer, cómo lo va a haber para comentar.
- Rigurosidad. Cuanto más rigurosos son los textos, más difícil se hace comentarlos. Ante una persona experimentada e informada, no queremos aparentar torpes lo que nos disuade a la hora de realizar comentarios.
- Olvido. Los bloguers hemos olvidado cómo posicionarnos y promocionarnos dentro de la blogosfera y eso lo conseguíamos a través de los comentarios. Saltar de un agregador de feeds a un post para realizar un comentario no debería suponer mayor esfuerzo.
- Retroalimentación. Todo ello se conjura como una pescadilla que se muerde la cola.
Finalmente, cabe destacar que este año se ha producido un proceso de difusión sobre el mundo de la blogosfera dentro del mundo de la Biblioteconomía y Documentación que puede ser muy positivo para el desarrollo de ésta a medio plazo. De esta forma, podemos encontrarnos que se han publicado especiales en distintas revistas específicas de nuestra área de conocimiento, se han preparado jornadas y mesas de congresos, en las universidades se está difundiendo la labor que se realiza dentro de la biblioblogosfera, etc.
Es por todo ello que confío en que nos encontremos dentro de un proceso de incubación hacia un nuevo estadio dentro de la evolución de los blogs de Biblioteconomía y Documentación. La normalización en su crecimiento, pero no el de su decrepitud. Esto es algo que, personalmente, todavía no llego a contemplar.
Bloguers: Esos nuevos líderes de opinión
Los blogs que consiguen una relevancia y una capacidad de influencia no están pensados por ciudadanos comunes, sino por personas con una formación muy superior a la media y con un consumo cultural también muy por encima de la media.
La mayoría de estos nuevos creadores de opinión reúnen las siguientes características:
- Son consumidores activos con un alto grado de influencia sobre ciertas comunidades, debido a su conocimiento de temas específicos.
- Son respetados por sus lectores por lo que aportan en sus comentarios.
- Se sienten cómodos con las nuevas tecnologías, sin tener que ser informáticos.
- Estos líderes de opinión gestionan a diario uno o varios blogs.
- Dada su vocación por compartir experiencias sobre un producto o servicio, estas personas tienen la capacidad de influir en el estado de opinión de la comunidad que los lee habitualmente.
- Algunas de estas personas son periodistas o consultores de medios de comunicación, por lo que su grado de influencia en los medios de comunicación tradicionales es muy relevante.
CELAYA, Javier; HERRERA, Pau. Comunicación Empresarial 2.0. Barcelona: Grupo BPMO, 2007. P. 97
Este blog tiene los días contados
Me sorprende que desde el blog Documéntame se realice la afirmación que el establecimiento de un ámbito temático (especialización) por parte de un profesional de la información para su bitácora es garantía de éxito para la superviviencia de ésta a lo largo del tiempo. Por mi experiencia y punto de vista personal, sólo puedo discrepar y mucho. Más allá de la opción personal que establezca cada cual a la hora de inaugurar su espacio personal en la blogosfera, no recomendaría que se abriese una bitácora sobre Biblioteconomía y Documentación constriñéndose a un ámbito específico de ésta a no ser de que ejerza efectivamente (Mediante docencia o investigación) en él.
Si hoy tuviese que dar un consejo a los nuevos bloguers consistiría en que reflexionasen, previamente antes de lanzarse a publicar, para qué quieren su blog y qué objetivos quieren establecer en él. Por ejemplo, este sitio web no dispone actualmente de una temática específica; aquí hablamos de Internet, blogs, bibliotecas, nuevas tecnologías, la imagen social de los profesionales de la información, gestión de la información… No nos ponemos fronteras y esto ha sido una garantía de éxito para sobrevivir a lo largo de estos tres años, puesto que nuestro principal objetivo es dar a conocer la profesión a la sociedad sin ponernos barreras temáticas, por ello abordamos temáticas que tocan tanto la Archivística (Aunque sea lo menos), Biblioteconomía y Documentación.
Por supuesto que no puedo, ni voy, a criticar ni a Dídac Margaix, ni a Álvaro Roldán de que se establezcan en un aspecto muy concreto de la Biblioteconomía a la hora de elaborar sus textos e informaciones. Ellos son investigadores y han enfocado sus respectivas carreras hacia ello, por lo que es completamente correcto que desempeñen ese rol dentro de la Biblioblogosfera y es precisamente lo que todos esperamos de ellos.
Pero si os fijáis en este mismo blog, Deakialli Documental, Catorze o Véase Además (Durante la época que mantuvo su actividad), su popularidad no se basa en su estanqueidad temática, sino más bien al contrario, puesto que son capaces de saltar de un lugar a otro sin constreñirse ni situarse barreras. Además, por la propia evolución personal y profesional de cada cual, es más sencillo que pasado un tiempo nos parezca oportuno abordar otros temas que hasta ahora no habíamos publicado en nuestra bitácora y que ahora nos llaman la atención sea la razón que sea.
El fondo de este asunto es que blogs hay tantos como personas, por lo que su(s) concepcion(es) también es muy cromática; que evitemos ceñirnos a un solo campo puesto que la ciencia de la Biblioteconomía y la Documentación tratan aglutinar muchas características de otras ciencias, que el éxito depende de muchos factores y consideraciones, que no todos los blogs disponen de éxito entendido como miles de visitas pero tal vez cien visitantes únicos ya lo son y no olvidemos que en Internet los términos y los conceptos se mueven dentro de una obsolescencia programada y aferrarnos a un único concepto puede condenarnos a un pasado demasiado rápido y fulminante.
Sobre el análisis blogométrico de la biblioblogosfera
Álvaro Cabezas se lanzó a principios de este año a realizar un pequeño estudio métrico que nos ofrecía algunos datos sobre lo que se consideró como un estancamiento en la producción de contenidos dentro de lo que se conoce como biblioblogosfera. Como simple apunte, señalar que ya entonces Álvaro detectó que la producción en cuanto a contenidos de este mismo blog había sufrido un descenso del 46%, mientras que en el resto de blogs los valores eran negativos salvo en Bibliometría.com que aumentaba su producción. La lacónica conclusión a las que se llegaron en aquel momento fueron la falta de renovación y recogida de testigo de otras generaciones, que otras expectativas y quehaceres laborales obligaban a tomarse un descanso a los bloguers, aunque sin olvidar que la Larga Cola es lo que tiene.
Ahora se nos presenta el Análisis métrico de los blogs españoles de Biblioteconomía y Documentación (2006-2007), realizado por Daniel Torres-Salinas, Álvaro Cabezas Clavijo y Emilio Delgado López-Cózar, que viene a ofrecer mayor luz sobre la anteriormente comentada decrepitud de la biblioblogosfera. De este modo, se amplia el objeto del estudio aumentando el número de blogs estudiados de 6 a 46 blogs de personas y corporativos españoles especializados temáticamente en Biblioteconomía y Documentación. Los resultados no son del todo sorprendentes, así son 12 las bitácoras (el 26%) que reciben el 70% de los enlaces desde otras webs utilizando para la obtención de este dato el buscador Technorati, mientras que los textos más comentados no se mueven estrictamente dentro del mundo de la Biblioteconomía. De esta forma, los textos El criterio Hotmail, Marina d’Or apesta (Las dos publicadas por Javier Leiva pero en blogs distintos con 337 y 88 comentarios respectivamente) y ¿Qué es ciencia? con 85 aglutinaban hasta abril de 2007 el mayor número de comentarios realizados.
Lo más sorprendente del estudio es que se lanza a realizar una A-List -con lo que odian algunos bloguers los rankings- de las bitácoras bibliodocumentales utilizando la comparativa número de post/comentarios por post. Personalmente, no estoy muy seguro que sea lo más indicado, de hecho, creo que es un tanto arriesgado porque dentro de los blogs hay muchos más elementos de valor para establecer este tipo de clasificaciones, aunque esto no quita ni peso ni valor a la clasificación creada por el EC3.
Sobre la utilización de terminología, realizar dos apuntes no críticos, a pesar de citar bibliogsfera y biblioblogosfera como términos utilizados a designar los blogs sobre Biblioteconomía y Documentación, los autores se decantan por bibliogosfera, mientras que el estudio pasa a ser blogmétrico cuando otros autores han preferido utilizar la fórmula "métrica de la blogosfera" para designar a este tipo de estudios y análisis.
Respecto a lo que a mí me toca, ya me gustaría tener la capacidad de Javier a la hora de generar debate y comentarios, pero parece que no lo consigo, ni por el camino que llevo parece que lo consiga. Por otro lado, sé que parezco el Abuelo Cebolleta predicando en el desierto, pero creo que a estas alturas no voy a poder cambiar mis sermones, ni su longitud ni complejidad a la hora de redactarlos, siempre que tenga tiempo para escribirlos, ni aunque me lo propusiera.
Resumiendo, un estudio que ofrece un poco más de luz sobre este pequeño mundo virtual que se deconstruye todos los días y que será literalmente devorado por los bloguers así como aquellos interesados por la blogosfera.
Otros que ya han opinado:
- Ecuaderno - Estudio sobre la blogosfera bibliodocumental española
- Catorze - Impresiones acerca del análisis blogmétrico de los blogs de ByD
- El principio de incertidumbre - Professionals who blog
- Recuperación de información en la web - Análisis métrico de los blogs españoles de Biblioteconomía y Documentación (2006-2007)
- Documentación, biblioteconomía e información – Análisis métrico de los blogs españoles de Biblioteconomía y Documentación (2006-2007)
¿Se despide ‘Véase Además’?
Andrea Ramírez se despide momentáneamente de los lectores del blog Véase Además, por lo que la biblioblogosfera se queda huérfana de uno de los blogs de referencia desde casi sus inicios. Véase Además fue un proyecto impulsado por Yusef Hassan, Fernando Siles y la propia Andrea tras la ruptura de la base de datos del blog Bárbol que mantenía Fernando. Andrea también tuvo que realizar su propio sacrificio abandonando El Opinador de la Profe, uno de los blogs decanos de la Biblioteconomía en Latinoamérica.
Después de un período de silencio durante este año, descubrimos que por distintas visicitudes los tres bloguers se separaban para llevar a cabo proyectos blogosféricos distintos. Así, Fernando reinauguraba Bárbol esta vez dedicado al mundo SEO, Yusef abría un nuevo blog HCNET, mientras que Andrea se quedaba responsable de Véase Además.
Ahora Véase Además inicia un período de silencio que esperamos no se prolongue en exceso, aunque los que andamos por aquí desde hace tiempo ya sabemos cómo suelen desarrollarse estas cosas. Suerte a todos.
Inicios de la blogosfera
Los blogs aparecieron por primera vez con la página What´s New Page, del NCSA en 1993, y Links from the Underground, de Justin Hall, en 1994. No se puede hablar de la generalización de los blogs hasta la aparición de Scripting News Website, de David Winer, en abril de 1997 y la página personal de Peter Merholz en mayo de 1998. El propio Winer afirma, sin embargo, que «el primer weblog fue el primer sitio web», donde Tim Berners-Lee actualizaba una lista de las páginas accesibles en aquella primigenia web del CERN [What's New].
El término weblog, tal como lo conocemos en el momento de redactar este artículo, fue acuñado en diciembre de 1997 por Jorn Barger. Dado que la primera acepción (weblog) recuerda al nombre por defecto que se asigna al fichero donde se registran las visitas en un servidor web, se prefirió la versión más corta (blog). Con el tiempo, en 1999, Peter Merholz propuso la frase “we blog”, inaugurando la utilización del verbo “bloguear”. Y de ahí el apelativo para quien realiza esta actividad, blogger. Branum (2001) propone el término bloggist (bloguista o blogista) para evitar la utilización del contradictorio blogger (bloguero o blogero) que coincide con el nombre de un conocido servicio de publicación).
FUMERO, Antonio. Un tutorial sobre blogs. El abecé del universo blog. En Telos, n. 65, Octubre-Diciembre 2005
Achaques de bloguer
Considerando el tiempo que andamos publicando por aquí, podríamos decir que hemos pasado por todas las crisis que podrían sucederle a un bloguer. Por un lado, la propia duda existencial que te asalta cuando crees que ya no tienes nada que decir, por otro, la fragilidad que sientes cuando Google parece que te ha penalizado y todo el esfuerzo desarrollado durante tres años se desvanece de un plumazo. Ahora, una nueva, lumbalgia, que crees que te apartará de tus quehaceres como bloguer de por vida si esto continúa de este modo.
Y es que tener una afición que te arrastra a estar sentado una hora más, de las 8 que tienes que realizar en la oficina al día, puede acabar con cualquiera. Así que uno piensa que algún día tenga que abandonar este oficio y dedicarse a corretear por el campo o a hacer largos en una piscina como pez en la pecera. Creo que los años ya van pesando… Si ya lo decía Forges…

Repensando el diseño del blog
Uno de los aspectos que más cuidamos los bloguers, a pesar de que en ocasiones no lo parezca, es el diseño que van a presentar nuestros sitios web. Obviamente, no todos tenemos grandes conocimientos de diseño gráfico o maquetación, ni disponemos del tiempo suficiente para poder detenernos en aprender a manejar hojas de estilo, ni el dinero para poder adquirir una plantilla diseñada ex-professo que posteriormente querremos cambiar, por lo que nos conformamos con zambullirnos en las múltiples páginas web que sirven de repositorios de plantillas y escogemos una. Si tenemos destreza, la transformaremos hasta hacerla de nuestro gusto, si no nos conformaremos con lo que hayamos elegido.
En un blog grupal, la cuestión de la elección de una plantilla es, en ocasiones, una cuestión de estado. Todos disponemos de gustos dispares y queremos trasladar una cierta imagen a nuestros visitantes, lo que no debe traducirse necesariamente en mensajes semejantes. Unos deseamos dar una impresión más seria, otros más desenfadada (por apuntar sólo dos aspectos), pero la cuestión de fondo siempre es la misma: Alguien tiene que imponer el criterio y salirse con la suya para mayor o menor fortuna de la bitácora. Por nuestra parte, ya hemos utilizado varios diseños, el último, Ars Nigra, es un pequeño conglomerado de los anteriores y de algunas cosas que hemos tomado prestadas; sin embargo la necesidad de empezar de cero, es decir, de escoger y cambiar una plantilla sin arrastrar códigos anteriores ya es algo que nos seduce y nos parece necesario.
Esencialmente, el principal problema de los bloguers es que deseamos ofrecer toda la información condensada en una sola página, archivos, categorías, recomendaciones y otras opciones condensadas; llegando a sobrecargar y sobrepasar al incauto que llega hasta nuestras páginas por vez primera. Esto es algo que me ha empezado a preocupar últimamente, llevándome a la conclusión que los blogs deberían primar el contenido, algo que a veces, olvidamos respecto a otras consideraciones.
Uno de los diseños pensados para esto son los que se basan en una sola columna. Blogpocket fue uno de los primeros en trasladar esta idea a su web, otorgando mayor peso a los textos, dejando para el principio y para el final de la página el resto de opciones. Esta solución me atrae enormemente, sin embargo creo que es demasiado transgresora y hace que perdamos algunos elementos de valor. MiniD también utiliza el diseño de una sola columna, sin embargo su diseño no me convence del todo, puesto que prima en exceso el contenido dejando las cuestiones de navegabilidad y otras opciones un tanto aparcadas. Pero esto es algo que nosotros no podríamos realizar debido, fundamentalmente, a las citas y los últimos comentarios dejados en nuestro blog. Hay que señalar que otros bloguers han ido un poco más allá y han dejado el estilo de su blog a la mínima expresión, una columna y con mínimas opciones de archivo a simple vista. El ejemplo lo tenemos en anieto2k, donde se prima el contenido reciente sobre otras consideraciones.
Uno de los blogs que más me gustan en cuanto a diseño, no voy a negarlo, es Microsiervos. Mantiene la disposición tradicional de los blogs (dos columnas), pero con soluciones muy simples y un diseño atractivo han solucionado la farragosidad de los archivos y los enlaces, además de otras opciones que tienen disponibles como los wikis. Sin embargo, debido a la ingente cantidad de enlaces que nosotros tenemos, no podemos condensar toda esa información en dos columnas tan sólo, aunque somos conscientes de que se trata de una corriente que está retornando. Así, debemos señalar dos de los blogs que se han decidido por esta configuración tradicional en sus rediseños, los cuales me han gustado, son eCuaderno y Escolar.net. Lo curioso es que ambos se han decantado por colores (Rojo, blanco y negro) y con disposiciones de texto muy similares.
Pero, en cualquier caso, parece que la opción que se está imponiendo es la de situar cierta información en el pie de la página, añadiendo algunas opciones de navegación en la cabecera, mientras se deja una segunda columna más pequeña que la principal que contendrá la parte más importante del contenido para otras opciones, dejando la anterior disposición de tres columnas que es la que utilizamos actualmente aquí un tanto demodé. Esta última es la configuración que podemos ver en Yukei, Aunque, por supuesto, hay otros que reinventan los diseños como ha hecho La Brújula Verde con un diseño atractivo aunque un tanto abigarrado para mi gusto.
En fin, que, de momento, seguiremos pensando.
Nota: Todos los pantallazos se han generado con Thumbalizr.
Bibliogsfera, biblioblogosfera, biblogsfera… ¿Quién le pone el cascabel al gato?
Hace ya un año, los bibliobloguers consideraron que era el momento de bautizar a la criatura que se estaba formando lentamente, pero que a todas luces había nacido para quedarse. Partiendo de un término ya establecido, la blogosfera, se detuvieron un instante para ser, por una vez, un poco formales, así que dejando de lado la aparente frivolidad de lo que anteriormente había sido denominaco como blogs bibliodocumentaloides, creyeron que podrían llegar a un consenso sobre el término que podría llegar a agrupar lo que era conocidos como blogs de Biblioteconomía y Documentación partiendo de Biblioblogosphere.
Blogs y biblioblogs
Si partimos de una definición de lo que es un blog, algo que no es siempre sencillo y parece un tanto ajeno al consenso, podríamos considerar que un blog es casi cualquier cosa:
La definición operativa de blog adoptada para este trabajo es el de «página creada por uno o varios autores, generalmente mediante una herramienta sistematizada de gestión de contenidos (Content Management System, o CMS), actualizada con gran frecuencia, presentada habitualmente en tono informal y orden cronológico inverso, con abundancia de hipervínculos a otros blogs y páginas, persistencia como vínculos permanentes para cada entrada realizada, y posibilidad de introducir comentarios por parte de los visitantes, moderados o no por el/los propietarios de la página».
Empero, atendiendo a esta definición, una de las más vastas posibles, Microsiervos, uno de los mayores blogs de la blogosfera, no dispone la posibilidad de realizar comentarios y no por ello deja de ser considerado como un blog. Por lo que si un blog tiene que tener comentarios, elemento de participación para sus visitantes, por naturaleza, aunque no los tenga y sigue siendo considerado un blog, ¿cuantas definiciones de blogs incompletas e imperfectas podríamos encontrarnos? Abordando el tema que nos ocupa, si no nos ponemos de acuerdo qué es un blog, ¿cómo lo vamos a hacer con un biblioblog?

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