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Etiqueta: Bloguers

Biblioblogosfera – Comunidad virtual distribuida de bibliotecarios y documentalistas

Durante estas últimas semanas, se ha estado celebrando en Valencia el 6º Curso de Edición – Sociología en la Literatura en la sede de la UNED de Valencia donde personalmente he presentado dos ponencias. La primera llevaba por título, Evolución y estado de las Fuentes de Información de Biblioteconomía y Documentación, mientras que la segunda, mucho más interesante desde mi punto de vista, se titulaba Biblioblogosfera – Comunidad virtual distribuida de bibliotecarios y documentalistas.

En la presentación, que os dejo para que consultéis, explico un poco el concepto de blog y su importancia, así como adentrarme en la terminología propia de la Biblioblogosfera. También hago referencia a los artículos que se han venido publicando sobre la misma, por lo que considero que os puede resultar de interés.

Un comentario

La fragmentación de la conversación

La conversación entre amigos de Alfonso Vázquez MedinaÚltimamente, la blogosfera anda un tanto revuelta con la difusión de Friendfeed, un lugar donde aquellos que crean contenidos -Ya se trate de imágenes, texto (Blogs o microblogging), vídeos, marcadores sociales, etc.-, puedan concentrarlos y ofrecerlos a sus amigos en una suerte de Red Social donde más allá de lo que se ha hecho, estudios, trabajos lugares visitados, etc.; se prime lo que una persona está haciendo dentro de la Web 2.0. De esta forma, descubrimos que la idea principal de este nuevo servicio es la centralización de nuestro yo digital o la concentración de nuestros distintas personalidades digitales, para aquellos que puedan mantener varias (Por riqueza personal y disponibilidad de tiempo para poder gestionarlas).

Es cierto que hace tiempo que a la Blogosfera se le quitó el baluarte de principal exponente de la conversación en Internet, heredera del Manifiesto Cluetrain, mientras se desarrollaban y difundían muchas otras aplicaciones y lugares donde poder expresarse de mejor manera, mucho más directa y con menos caracteres. Sin embargo, esa fragmentación de la conversación y de identidades que ahora Friendfeed trata de galvanizar dentro de su campaña de marketing son sentimientos que ya se produjeron mucho antes dentro de los bloguers¹ y que afrontaron con mayor o menor suerte.

Porque tal vez los nuevos nativos digitales que se acojan a Friendfeed desconozcan la iniciativa OpenID. Fundamentalmente, lo que se busca con esta iniciativa es disponer de la posibilidad de no tener que crearse una nueva cuenta de usuario para obtener acceso a un sitio web. En su lugar, solo necesitan disponer de un identificador creado en un servidor que verifique OpenID, llamado proveedor de identidad o IdP si el sitio web lo soporta. De una forma sencilla, es como si se tratase de IraLIS, proponiéndose la identificación única dentro de la Web pudiendo compartir datos entre distintos servicios, mientras se va construyendo una identidad digital, de tal manera que sea posible rastrear los contenidos publicados por una persona. De esta manera, se permite por un lado identificarnos frente a los demás como nosotros mismos, utilizar la Red de una forma mucho más cómoda y, por otro, evitar esa segregación de contenidos propios que nacen por la utilización de la Web 2.0, donde cualquier aportación nos identifica dentro de una comunidad heterogénea y dispar.

Recientemente, dentro de la Biblioblogosfera, me he encontrado con dos ejemplos muy interesantes de ese sentimiento de desagregación que los bloguers tratan de evitar. Por un lado, Catuxa Seoane en su texto La deficiencia consentida y de nuevo el marketing bibliotecario realizaba distintas consideraciones sobre un correo electrónico que Roser Lozano había enviado a la lista de distribución de Iwetel. Dentro de los comentarios en su post, Catuxa recibía distintas puntualizaciones sobre si realmente debía contestar a Roser utilizando su blog y la conveniencia de no utilizar el correo electrónico que era el medio de comunicación que Roser había elegido para difundir sus puntos de vista.

Siguiendo un procedimiento similar, Álvaro Cabezas contestaba un texto de Javier Guallar también publicado dentro de la lista de distribución de Iwetel. En este caso, Álvaro publicaba el mismo texto sirviéndose tanto del correo electrónico como su blog, haciendo notar en ambos casos el origen y las posibilidades que se disponían para comentarlo o puntualizarlo. Para más señas, el texto de Álvaro llevaba como título Sobre el Thinkepi dedicado a los blogs científicos.

El hecho es que me parece curioso ese sentimiento de pérdida, de selección del medio para la difusión del mensaje y su dualidad. Los bloguers consideran que el correo electrónico es un medio de comunicación correcto, aunque parecen considerarlo insuficiente, ya que no le hacen ascos el publicar un artículo fuera del contexto o el ámbito donde nació. Es posible que se trate de una forma de reforzar la autoría de sus consideraciones, o puede que traten de recoger en un único lugar los textos que quieran destacar, o simplemente buscar la ampliación del feedback que para ellos es deseable, o puede ser que ante un contexto de interacción no se encuentren cómodos puesto que no reciben los estímulos a los que están acostumbrados. Sin embargo, lo que parece cierto es que esa desfragmentación supone para ellos una pérdida y tratan de encuadrarla dentro de un ámbito controlado que refuerce su voz y sus puntos de vista profesionales, algo que consideran que el correo electrónico les sustrae.


1. Señalaros que la idea citada de Friendfeed ya fue testeada por Javier Leiva, tal vez el más experimental de todos los bibliobloguers, puesto que desde su blog ofrecía un único canal de sindicación a todos los frentes de la Web 2.0 dentro de los que él se movía. Así, por ejemplo, podíamos tener los vídeos de YouTube producidos y subidos por Javier, así como sus fotografías de Flickr o sus textos de su blog.

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¿El ocaso de la Biblioblogosfera?

Debo reconocer que hace ya un tiempo que perdí las buenas costumbres respecto a lo que es la Biblioblogosfera. Por ejemplo, mi iniciativa de publicar una entrada anual para publicitar las bitácoras que a mi juicio habían sido los mejores biblioblogs (nuevos dicho sea de paso) de cierto año. Me lancé a la tarea en 2005 y 2006 como homenaje y ánimo a aquellos que empezaban en esto de la blogosfera, pero este año, aunque tenía mis elecciones como Documéntame, Documentación Granada o Docu¿qué?; no me lancé a ello tal vez más consciente que nunca que las posibilidades de desarrollo de un blog en nuestro ámbito cada vez son más escasas.

Mi experiencia como observador es que los nuevos blogs comienzan con mucha fuerza, pero en general entran en una larga letanía y cuando uno de ellos se atreve a publicar una entrada anunciando Tengo abandonado el blog pero no os preocupéis… Ya soy consciente de lo que viene después. Otra de las críticas achacables, aunque esto es una tendencia generalizada en la blogosfera, es el abandono de la utilización del blogroll como un elemento de promoción de los demás como de uno mismo. Esto se debe que aun siendo blogs temáticos, muy especializados, en general solemos citarnos los unos a los otros. El abandono de esta práctica deriva en el hecho de que encuentro dificultades para encontrar a nuevos bloguers, aunque de vez en cuando lo haga, además de la tendencia a no comentar. Otra de las buenas costumbres que han caído en el olvido.

Pero hay más, la semana pasada estuve actualizando nuestro listado de biblioblogs que todavía no reflejaban bajas ilustres, así como otros cambios de denominación y alojamiento. Tengo que aclarar que el objetivo de nuestra lista es la recomendación de lecturas, por lo que no podemos mantener dentro de ella blogs cerrados o abandonados, aunque dispongamos un pequeño espacio de blogs que fueron importantes dentro de la biblioblogosfera pero que se encuentran cerrados. ¿Cuál es el criterio para considerar que un blog está abandonado? Está aceptado en la blogosfera que sean tres meses desde la última publicación de una entrada, pero nosotros somos un poco más laxos por lo que consideramos que un blog está abandonado si no se ha actualizado en seis meses.

Pues bien, en el momento de la última actualización, nosotros teníamos activos en la sección Biblioblogosfera a 93 biblioblogs, cantidad que se ha quedado reducida tras la revisión a 65 bitácoras (Una reducción del 30% de bitácoras activas). ¿Cómo se ha llegado a este extremo?

Un análisis simplista podría llegar a concluir que nos encontramos en el momento valle tras la euforia social que se vivió tras la explosión y popularización de la blogosfera. Sin embargo, es bastante probable que la realidad no se encamine hacia esto. Tomemos el ejemplo de uno de los blogs más importantes en el pasado de la Biblioblogosfera: Véase Además.

Dentro de este blog, confluyeron tres personas que se consideraban bibliobloguers y que partían de una experiencia propia previa, hasta que decidieron abandonar el barco y volver a retomar proyectos antiguos o incluso empezar nuevos. Uno de estos blogs, Bárbol, se dedica hoy a la temática SEO, mientras que HCNET se dedica a la Usabilidad. Es decir, se da el caso de superespecialización de temáticas.

Por otro lado, se da la circunstancia que las Bibliotecas están lanzando innumerables blogs. ¿Pueden ser considerados estos como biblioblogs? ¿Deberían serlo? Tal vez debería ser ampliada la definición de esta comunidad, aunque lo que se está produciendo actualmente es la desintegración del sentido de comunidad que se dio en sus inicios cuando los blogs eran pocos y ser bibliotecario o documentalista, era suficiente para acabar integrado dentro de ella.

Este análisis somero de la situación no significa que nos encontremos ante ella. Disponemos de blogs bibliotecarios, de bibliotecas, profesionales, de estudiantes, de investigadores, etcétera, simplemente el sentido de comunidad se diluye ante un aluvión de nuevos proyectos y apuestas. Desde este instante, sólo los análisis webmétricos, o blogométricos si se quiere, serán capaces de realizar un mapa de una biblioblogosfera que ha madurado y diversificado encaminándose hacia la superespecialización de algunos de sus miembros. Tiempo habrá para comprobar si tenemos los días contados.

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Más rankings de blogs de biblioteconomía y documentación

Personalmente, mal que me pese, me gustan los rankings. Hace ya tiempo sabíamos de los estudios de Cristòfol Rovira y Lluís Codina  respecto a la Biblioblogosfera. De hecho, ya nos percatamos que no había sido posible que nuestro blog entrase dentro de la publicación del estudio de los profesores de la Universitat Pompeu Fabra de Cataluña. Pero es que hoy hemos descubierto con mucha curiosidad el repositorio de Rankings de weblogs en Biblioteconomía y Documentación dentro del sitio web Observaweb (donde se pueden consultar más rankings de otro ámbito) del grupo de investigación Digidoc.

Como buenos bloguers, no hemos podido evitar echarle un vistazo para comprobar en qué situación quedábamos en aquel, ya lejano, diciembre de 2005 -que es cuando se recogieron los datos- y tampoco estamos muy decepcionados porque los resultados han sido más o menos aceptables.

Os dejamos aquí los cinco blogs que aparecen en los primeros cinco puestos de cada ranking.

Ranking por enlaces recibidos


    Links recibidos (Google) Links recibidos (Yahoo)
  Num.Orden Puntuación Valor Puntos Valor Puntos
Amoxcalli Blog 1 100,00 473,00 10 7201,00 10
Deakialli 2 100,00 1212,00 10 25746,00 10
El Documentalista enredado 3 100,00 891,00 10 34988,00 10
Joana Albret Bibliotekonomia Mintegia 4 100,00 591,00 10 9348,00 10
Programación Lógica y Recuperación de Información 5 100,00 895,00 10 11601,00 10
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El bloqueo del bloguer

Usualmente, no soy de aquellos que sufre el miedo al papel en blanco. Ese mal que alguna vez atiere a los escritores profesionales (o no) que se descubren faltos de imaginación, mientras aguardan que su anhelada musa les haga una visita y les permita idear – junto con transmitir – mediante las palabras escritas una historia, una situación, una descripción… No, mi problema no es ese, puesto que hallo relativamente fácil llenar unas líneas, pero me ha sucedido que según voy avanzando en la redacción me invade el miedo y la inseguridad de los advenedizos, asustado de que a nadie le pueda interesar lo que tengo escrito o, mucho peor, que lo que diga sea algo completamente alejado a la realidad.

Comento esto porque ayer comencé dos textos bajo lo que yo denomino escritura automática que, por otro lado, es una forma de la que disponen los escritores bloqueados a la hora de iniciar un texto. La idea es sencilla, coges un papel y comienzas a escribir una sola frase o unos garabatos o unas líneas, con el firme propósito de escribir cualquier otra cosa. A partir de ahí, el solo acto de blandir el bolígrafo y el papel permite el surgimiento de la necesidad de transmitir ideas y de forma simple, pero automática, tu cerebro comienza a trabajar y por ende a escribir. Como bloguer, no puedo permitirme el lujo de escribir en lápiz y papel, puesto que posteriormente hay que transcribirlo absolutamente todo, lo que es una tarea tediosa, y desde luego que en la tarea de composición no se puede enlazar artículos de referencia; por lo que utilizo mi propia técnica para iniciar la escritura que se basa en tratar de lanzar las ideas sobre la pantalla en blanco hasta que, milagrosamente, se reorganizan y engarzan unas con otras otorgándose sentido por sí mismas. Desgraciadamente, esto no sucedió.

Ayer, tenía el firme propósito de escribir un texto sobre Google, no importaba cual de los dos temas que tengo en mente tratase, debía escribir mis ideas sobre ese buscador sucediese lo que sucediese. Pero, a pesar de lanzarme a la redacción de los dos textos, la tarea se me constituyó como imposible, porque las ideas no se enlazaban y el estilo me parecía completamente execrable. En fin que aquellos dos textos acabaron sepultados, borrados y olvidados, mientras me preguntaba porqué mis técnicas, aquellas que me habían servido durante los cuatro años que he publicado frecuentemente en este blog, no me habían servido en esa ocasión. ¿Qué me estaba pasando? ¿Acaso marcaría mi ocaso como bloguer? ¿Estaría viviendo mi decrepitud siendo plenamente consciente de ello?

En aquel momento, la desazón me inundó. Disponía de ideas y deseaba transmitirlas como en cualquier otro momento, pero me resultaba una tarea imposible. De hecho, interiormente creía que, tal como afirmo al principio del texto, lo más probable resutlase que las personas que las leyesen no les encontrarían ni el sentido ni el interés, ¿por qué debería preocuparme de ello? ¿Debería perseguirlas hasta extraerlas y conseguir plasmarlas hasta quedarme exhausto?

¿O más bien debería publicar un texto reflexivo cuando un bloguer se queda bloqueado y descubre que ha sufrido un gatillazo creativo?

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Are you buzzing? (y 2) – Midiendo la influencia de tu blog

Los rankings de los blogs suele convertirse en un área pantanosa para aquel que intenta adentrarse en ella. En primer lugar, porque son muchos los rankings que han nacido y que debido a problemas de escala y mantenimiento han venido a abandonarse. En segundo lugar, porque aquel que osa tratar de publicar uno, suele recibir críticas más o menos fundadas ante la suposición de que el algoritmo diseñado para establecer el ranking puede promocionar a unos sobre otros y los bloguers, así como derivar a críticas sobre cómo se establece y qué parámetros utiliza, etc. Desgraciadamente, la Larga Cola sigue creciendo y ante esto ningún bloguer puede hacer gran cosa, salvo tratar de seguir trabajando en su weblog y esperar que sea la audiencia la que le reporte las alegrías, ya que si se dedica a algún ámbito temática minoritario, como bien podría ser esta misma bitácora, lo tiene realmente difícil para situarse entre los, digamos, 100 primeros puestos de cualquier ranking.

Sobre estas listas, que de eso trata este texto, diré que en más de una ocasión he realizado incursiones dentro de este tema, de este modo ya he escrito un poco aportando mi punto de vista sobre la necesidad de estos e incluso llegamos a confeccionar un ranking sobre la Biblioblogosfera sin mayores pretensiones que realizar una fotografía del estado en aquel momento de las redes de blogs sobre Biblioteconomía. Sobre este "biblioranking", reseñar que, como no podría ser de otra forma, recibimos nuestras críticas, razonadas en la mayoría de los casos, así que curados de espanto, nos aprestamos ahora a atacar una breve historia de los rankings específicos dentro de la blogosfera (Julio Alonso llegó a tildarlos como el pasatiempo favorito de los bloguers).

Desde que estamos presentes en la blogosfera, han sido muchos los rankings de blogs que hemos visto nacer y desaparecer. El último en despedirse, y una verdadera lástima porque aportaba datos muy interesantes, es top.blog.es que debido a desavenencias entre el equipo de desarrolladores franco-italiano y la empresa Weblogs S.L., que lo mantenía y hospedaba, hemos tenido que dejar de disfrutarlo. En cualquier caso, la historia del abandono de este tipo de listas ya la hemos vivido en diversas ocasiones, como sucedió con el Blogómetro que fue un primerizo intento español de realizar un tracking constante de la blogosfera hispana. El alta se realizaba manualmente (como en el caso de top.blog.es) y su araña venía a visitar cada noche los distintos blogs que tenía en su base de datos. Finalmente, el proyecto se hizo inviable debido al aumento exponencial de la blogosfera, aunque surgieron otras herramientas que tomaron rápidamente el testigo de referencia dentro de la blogosfera, y lo siguen intentando, como Technorati y su ranking de blogs más influyentes, aunque en este caso la mezcla de blogs anglosajones junto con el resto de lengunas es inevitable.

Tratando de realizar una desambiguación, Juan Julián Merelo realizó durante dos años consecutivos la confección de una lista de los 100 blogs más importantes en español (2004 y 2005) siguiendo el ranking dispuesto por Technorati. Como no podría ser de otro modo, esto le ocasionó ciertas polémicas aunque no fuese el responsable directo de los resultados del buscador simplemente un compilador. Finalmente, Technorati decidió cambiar su sistema para clasificar los blogs asignando Autoridad (Authority), mejorando el sistema de clasificación otorgando pesos al número de enlaces recibidos dependiendo de quién proviniese.

En España, los proyectos para el establecimiento de listas de blogs influyentes prosiguieron con la iniciativa del portal Bitacoras.com y su Top500 en septiembre de 2004 (Ya desaparecido y que tenía en cuenta los enlaces que se realizaban las bitácoras dadas de alta dentro del directorio de este mismo sitio web entre sí) que se completó al año con la aparición del Blogorank Hispano que utiliza un sistema que obedece a distintas variables y pesos a definir por el usuario (Google, Yahoo, Bloglines, Alexa…)

Actualmente, disponemos de una mayor amplitud de herramientas como, por ejemplo, BlogPulse mantenida por Nielsen Buzzmetrics, dependiente de Nielsen Ratings, o en ámbito español Wikio Top Blogs [Wikio es una página para la promoción de noticias estilo Digg] o el ranking de la empresa especializada en redes sociales Alianzo. Finalmente, reseñar la última lista recién llegada, mantenida por la empresa Bloguzz especializada en la promoción de productos y servicios a través de la blogosfera.

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“Guest blogging”, también en la Biblioblogosfera es posible

Hubo un tiempo que los bloguers apasionados por el mundo de la Biblioteconomía y la Documentación participaban en cada descubrimiento que se realizaba dentro Internet. Cada nuevo blog, cada nuevo proyecto, cada nueva referencia era tomada como un síntoma de madurez, un avance dentro de la precariedad de aquellos tiempos; cuando los bloguers, bien entendidos, podían contarse con los dedos de una mano. Por aquel entonces todo parecía posible y la oportunidad de saltar de una bitácora a otra como autor invitado también. A esto se le denomina Guest Blogging.

El Guest Blogging (GB) consiste en invitar a otro bloguer, no tiene porqué ser ni referente ni especialmente conocido dentro de la blogosfera, a compartir ideas dentro de tu blog como invitado, por supuesto que tú, como bloguer, también puedes intentar realizar una relación recíproca. Lo positivo de este tipo de actividad es que, en general, el que invita suele devolver el favor por lo que de esto resulta una de las actividades más curiosas, estimulantes e interesantes de la blogosfera.

Porque, de hecho, las ventajas son muchas. Es cierto que al publicar un texto fuera de tu blog estás perdiendo una idea propia (si lo quieres ver así), pero sólo por las ventajas que se pueden obtener por el simple hecho de realizar GB merecen la pena. Porque sí, pierdes un texto, un tiempo, pero ganas varios enlaces, te expones a una audiencia que puede que no te conozca, comienzas una relación de cooperación con una persona que tal vez no conocías (A esto se le llama hacer Networking), te das la oportunidad de desperezarte, quitarte las telarañas y escribir con nuevos enfoques y de distinta forma de la que estás acostumbrado; cooperas y ayudas a los demás para darse a conocer y, por supuesto, sigues blogueando.

En la Biblioblogosfera, además de mis actividades como Guest Bloguer:

También se han dado otros casos, como la participación que tiene Catuxa Seoane en eCuaderno o la de Javier Leiva en Véase Además hasta su desaparición.O la cooperación entre estos dos bloguers o la de Fernando Siles. Si nos fijamos en las fechas, nos percataremos que esta es una actividad en franco declive, por no decir que actualmente es inexistente en la Biblioblogosfera. ¿Qué ha sucedido para que las hayamos abandonado? ¿Es que tampoco encontramos tiempo para esta actividad?

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