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El rodillo Google /y 3

Sábado, 2 de Enero de 2010 Marcos Ros-Martín Internet 3 Comentarios

El descrédito de la prensa es un fenómeno más que estudiado dentro de lo que se denominó en Periodismo Ciudadano en aquellos inicios de la Web 2.0. Pero aquella revolución cognitiva se ha quedado en agua de borrajas, los blogs caen lentamente en el olvido, mientras las pastillas informativas narcisistas se distribuyen por doquier a través de Facebook o Twitter, han sido los medios los que han sabido adaptarse, lentamente, al nuevo ecosistema informativo y a las demandas de las audiencias. Sin embargo, más Twitter que Facebook, son terrenos casi exclusivos de usuarios hiperconectados, filtros necesarios de lo que está pasando, de lo más destacado de la Web que han apartado al enlace. De repente, Google se ha encontrado con su propia obsolescencia y debe de pagar a Twitter la indexación de sus contenidos porque la Web con sus enlaces es demasiado lenta.

He aquí el gran error de Google, confiar en su imagen buenrollista y de máximo benefactor de la Web. Los medios no han sabido o no han podido enfrentarse a la gran G. Son empresas fragmentadas en un mercado global, incapaces de toserle a pesar de sus lamentos, algunas conscientes de su localismo, que se encuentran en un mismo saco donde aparentemente no hay intervención humana (Una sutil mentira), pero Google sólo ha hincado su rodilla ante alguien que se atrevió a poner el dedo en la llaga, Rupert Murdoch.

Google News (GN) servía de pasarela hacia el universo de pago, una suerte piratería editorial accidental. Por ejemplo, si querías acceder a los contenidos de The Wall Street Journal (WSJ) – periódico económico propiedad de Murdoch – pero no disponías de una cuenta de pago, podías saltarte la página de logueo del medio copiando y pegando el titular que quisieras leer, buscándola en Google News y haciendo clic en el resultado. Tan sencillo como sorprendente. Obviamente, esto destruye el modelo de negocio de un medio, WSJ, que se fundamenta sobre el pago del contenido, sin embargo la maravilla de la pasarela de GN le permitía atraer tráfico hacia su web y además ganarse unos dólares. Pero Murdoch consciente de ello e inmerso en la peor crisis de los medios de comunicación de prensa escrita dio un puñetazo en la mesa.

Su reacción, para escándalo de los analistas de la Web, fue ofrecer todos sus contenidos al buscador rival de Microsoft, Bing. Fundamentalmente, les daba los contenidos a cambio de unos cuantos millones de dólares, Google no tendría acceso a esos contenidos de manera que Microsoft se ganaría la exclusividad y el tráfico de las empresas de Murdoch. ¿Cuál fue el resultado? En un principio, se consideró que aquello era una locura. Quién se atrevería a desdeñar el tráfico del buscador que recibe el 60% de las consultas mundiales de la Web, dónde podrían acabar los sitios web de Murdoch. Puede ser que olvidados, pero ¿por qué necesariamente deberían serlo?

¿Quién teme al lobo feroz? Google claudicó a medias ante Rupert Murdoch, aceptó restringir la cantidad de consultas que un usuario pudiese hacer desde Google News a cinco, pero esto nos debe llevar a la siguiente cuestión ¿por qué no lo bloquea por completo? Obviamente la tecnología bien podría acabar con ese parasitismo singular, pero ambos mundos son conscientes de que se necesitan para sobrevivir. De hecho, si la compañía de California realmente quisiera ayudar a los medios grandes generadores de tráfico y de contenidos que sustentan el interés de la Web, les ayudaría a desarrollar modelos de negocio viables y sostenibles para ellos. Por ejemplo, ¿por qué no les cobra la tecnología de Adsense y les deja administrar sus propios anuncios sin que sea su comisionista?

Google controla el 57% del mercado publicitario global en Internet, ha intentado dar el salto a otros soportes, papel o radio, sin embargo son medios que no conoce y no controla, por lo que tuvo que retirarse en cuanto la crisis económica comenzó a arreciar. Pero, está intentando tratar de adaptarse a otros dispositivos, más allá de los ordenadores como soportes nativos de acceso a la Web, como por ejemplo los dispositivos móviles donde ya está dispuesto a posicionarse. Pero, ya es demasiado grande, los pasos de Google ya empiezan a ser estudiados detenidamente para evitar el monopolio en distintas áreas de Internet.

Mientras tanto los editores de la Web se mueven. Los medios de comunicación ya están tratando de controlar sus anuncios, desarrollando plataformas de publicidad contextual propias, por otro lado, los pequeños editores se muestran cansados con la caja negra que es Adsense y la aparente arbitrariedad de aceptación de contenidos que deben acompañar a esos anuncios. También descubren que otro modelo publicitario es posible más allá de la comodidad que brinda el sistema publicitario de Google.

El crédito de Google ha llegado al límite y comienza a chirriar en tiempos económicos agitados como los que estamos viviendo. Mientras no se despreocupa de mostrar su músculo financiero y cuentas saneadas, el resto de empresas que tratan de sobrevivir en la Web comienzan a mirar con recelo y tratan de buscar otras alternativas. Alternativas que existen, posibles y que pueden ser perfectamente viables, sin embargo ¿retrocerá Google hacia las posiciones de buenrollismo tratando quizá de favorecer el ecosistema económico de la Web? ¿O tratará de aplicar su rodillo para sofocar las voces discordantes?

El rodillo Google /2

Jueves, 31 de Diciembre de 2009 Marcos Ros-Martín Internet 1 Comentario

Eric Schmidt, CEO de Apple, abandonaba el pasado mes de Agosto la junta directiva de Apple por lo que se consideró entonces un posible conflicto de intereses. Entonces podría haberse opinado que el abandono de Google del órgano de la compañía de Cupertino bien se debía a la cercanía de la presentación del Chrome OS en noviembre de este mismo año y aunque Google, todavía, no ha presentado de ningún modo un sistema operativo que pueda hacer sombra a su Mac OS X, ni Apple haya entrado todavía dentro del segmento de los Netbooks, aunque hay rumores que el próximo 26 de enero se realizará una presentación con su esperada Tablet; los derroteros que ya había adoptado Google entraba claramente en conflicto con las decisiones que la compañía pudiese adoptar sobre su teléfono móvil.

Aún está por ver el efecto que tendrá la incursión de Google dentro de la fabricación de terminales móviles, pero el movimiento se asemeja a lo desarrollado por Apple con el iPhone con un baño de apertura y de desarrollo de software libre. Puede ser que Google adornase el rápido desarrollo de su sistema operativo bajo la apariencia de abierto, aunque también es cierto que las primeras dudas dentro de la comunidad de desarrolladores de Android también han comenzado a surgir al calor de algunas decisiones que desde la compañía de California se han adoptado sobre la inclusión o no de algunas aplicaciones en su Market. Es posible que el candado de Google sobre su sistema operativo de dispositivos móviles comience a ser más férreo de lo que algunos consideraron en un principio, aunque también puede ser que estemos siguiendo una nueva zanahoria con una gran G impresa.

Por otro lado, la incursión de Google en otros segmentos durante este año ha tenido efectos mucho más llamativos y de forma mucho más estrenduosa. Por ejemplo, cuando Google anunció que se disponía a entrar en el mercado de los navegadores GPS y ofreciendo los mapas de forma gratuita, los analistas se echaron a temblar. Las acciones de las principales empresas dedicadas al geoposicionamiento comenzaron a caer en picado ante la posibilidad de que Google pudiese arrebatarles el mercado de un plumazo y acabar con ellas al destruir su modelo de negocio.

El pasado mes de noviembre pude asistir a una conferencia de Luis Collado, director de contenidos de Google España, que se preocupa en realizar presentaciones didácticas de cómo ha evolucionado la tecnología y cómo hemos ido cambiando nuestros hábitos de consumo de ocio y de información a lo largo del tiempo. Por supuesto que en los momentos actuales y teniendo presente cómo se mueve su empresa, el buenrollismo que suele encandilar a la audiencia, comienza a parecer forzado porque si bien Collado insiste que Google sólo se preocupa por los contenidos y tener a los internautas contentos con grandes productos y casi todos ellos gratuitos, no hay nada que se aleje más de la realidad.

Hay que decirlo aquí, porque no podría hacerse de otra manera, y es que el Periodista se muere. El Periodista puro se encuentra inmerso en una corriente de infoxicación de la que aparentemente es incapaz de salir. Ya son varios los periódicos digitales españoles (Como El Economista o el recién abierto La Información) que utilizan algoritmos para filtrar y reelaborar la información que van capturando a través de agencias y de Internet. Un algoritmo puede reelaborar la información más deprisa que un ser humano sí, la publicará de la manera más rápida, la colocará dentro de la masa ingente de usuarios únicos que necesita para subsistir, pero dónde quedará el lugar del periodista. ¿Se preocupará por releerse la noticia cual corrector de antaño para que las faltas gramaticales y semánticas no sean de bulto? ¿Será un mero Community Manager preocupado por alimentar el público que visita su medio? Y no es que los nuevos medios digitales se encaminen hacia esto, sino que más bien los viejos también se reconvierten en medios sin periodistas.

¿Está Google haciéndonos idiotas? ¿Es éste es aparentemente el mayor triunfo de los tecnócratas? La sociedad ya es incapaz de transmitirse los hechos sin el tamiz humano, las noticias sin el punto de vista de la persona que estuvo allí y pudo contarlo o al menos pudo transmitirlo para que otro transmitiese sus emociones.

Collado, en su presentación, mostraba a Google como el mártir necesario de la evolución tecnológica, consciente de que el cambio es imparable, que es un hecho y que las protestas de los medios son el canto del cisne de una industria obsoleta que ha sido incapaz de adaptarse. En un movimiento audaz, preguntó a la sala cuántos habían comprado el periódico aquella mañana, como podéis imaginar fueron pocos los que contestaron afirmativamente; posteriormente preguntó cuántos habían consultado la edición digital de un periódico aquella mañana (Sin importar el dispositivo que hubiesen usado), las manos alzadas fueron muchas más.

El rodillo Google /1

Miércoles, 30 de Diciembre de 2009 Marcos Ros-Martín Internet 2 Comentarios

El mundo todavía se estará quitando las legañas tras una larga celebración del Año Nuevo, mientras en Google no dejarán de trabajar para tener a punto la presentación de su nuevo teléfono, el Googlephone, el gPhone que ya tiene nombre Nexus One. Pero la concepción de este nuevo terminal no parte de cero, previamente la compañía de Mountain View se ha preocupado de que la industria de la telefonía móvil trabaje con ella para la puesta a punto de un sistema operativo para los dispositivos móviles de nombre Android.

Un sistema operativo que, entre otras cosas, ha conseguido poner entre las cuerdas a Windows Mobile y que ha dejado que el sistema de Nokia, Symbian, en los huesos siendo abandonado paulatinamente por el resto de compañías a pesar de los intentos de la compañía filandesa de crear un proyecto abierto y colaborativo. Android se ha posicionado en poco tiempo, y en apariencia, como la única alternativa capaz de seguir los pasos del iPhone de Apple y que, de momento, está batallando con él en condiciones (Sin olvidar los teléfonos Blackberry, claro, en el sector empresarial) en el mercado de consumo. Por otra parte, Google ha trabajado a fondo con Motorola para sacar al mercado sus dos nuevos terminales con Android, el Dext y Droid, y de paso resucitarla en un momento que parecía que se había quedado sin ideas; sin embargo lo que no era esperable es que Google diseñase su propio terminal, adentrándose un poco más en el mercado del hardware y comenzando a provocar los primeros recelos en el resto de compañías tecnológicas sobre la estrategia real de Google en el sector de la telefonía móvil.

No nos engañemos, Google se está convirtiendo en una compañía tecnológica global y globalizada que no se centra ya en tan sólo la distribución de contenidos, sino que es capaz de albergarlos, desarrollar un software para acceder a ellos (navegador Chrome), un sistema operativo para interactuar con los datos de la Web y que alberga la propia Google de sus usuarios (Chrome OS y Android), así como desarrollar hardware específico para ello (Los servidores que las empresas pueden instalar, el previsible futuro netbook en el que correrá Chrome OS y el de momento único teléfono móvil Nexus One). Google está más que dispuesta a darnos gato por liebre.

Debemos comenzar a contemplar a Google como un gigante que está disgustando a muchos, que tiene una fuerza de apalancamiento impresionante y que es capaz de desarrollar su estrategia global sin que aparentemente los consumidores y futuros clientes se percaten de la amenaza futura que esto representa. Las viejas industrias ya son plenamente conscientes de ello, lo que deberíamos preguntarnos es si dispondrán de margen para luchar por mantenerse en el mercado.

El ejemplo más directo lo obtenemos con los medios de comunicación y las empresas editoriales que están sufriendo en sus carnes ese gran cambio de modelo que, no nos engañemos, Google está llevando a cabo con ellas. El enfrentamiento de Google con las empresas mediática y con los responsables de los derechos editoriales en distintos países con sus proyectos de digitalización son tan sólo la punta de un inmenso iceberg de la política que Google está desarrollando.

El proceso de digitalización de libros desde bibliotecas sin consultar con los autores es una de las mayores acciones de conservación de la cultura jamás realizadas, propone facilitar el acceso a cantidades ingentes de información, pero sin respetar, o respetando de forma somera y siempre según el propio criterio de la compañía estadounidense, los derechos de sus autores y propietarios intelectuales que sin casi percatarse les están cambiando el modelo de negocio de la transmisión de la cultura del futuro. Google no tiene remilgos a la hora de aplicar su rodillo cuando quiere y a su antojo. La benevolencia de sus buenas palabras y sus sonrisas sobre el beneficio de sus acciones tiene una contraparte que se preocupa de ocultar, la ingente cantidad de ingresos que sus acciones les generarán en el futuro. De hecho, cuando Amazon lanzó su alabado Kindle2, Google corrió a firmar un contrato con Sony para proveer a sus lectores de libros electrónicos de un fondo editorial integente. Sí, proveyó el acceso a Google Books para los terminales de la compañía nipona.

Las acciones de Google se encaminan en estos momentos hacia el control total de la información. Cómo se distribuye, cómo se visualiza y cómo se consume. La visualización parte de Chrome, ese navegador, que puede que ponga en peligro la subsistencia de otro Firefox. Porque Google no podemos olvidar que dispone de un acuerdo publicitario con la Fundación Mozilla del que depende el 91% de los ingresos de la misma. A la compañía de la gran G hasta ahora le ha interesado y mucho que el Internet Explorer de Microsoft disfrutase de una sana competencia y que el mercado de los navegadores no estuviese monopolizado. La guerra de los navegadores se fundamentaba sobre la batalla del buscador, de la página de inicio, el primigenio acceso a la información y Firefox era un proyecto lo suficientemente maduro y con una gran comunidad para poder plantear batalla. De hecho, la política de Google ha sido un éxito donde Firefox ya dispone de un 50% del mercado, sin embargo parece que desde Mountain View se quiere ir cambiando esta política de forma que Chrome vaya ganando peso y no se les caerán los anillos cuando, llegado el caso, deban abandonar a la Fundación Mozilla para apostar definitivamente por su propio navegador.

Los tres pilares de las acciones de marketing en Internet

Miércoles, 16 de Diciembre de 2009 Marcos Ros-Martín Internet 4 Comentarios
Berta Martínez, responsable del área de Marketing de Aidico, me invitó a escribir un texto para el Boletín que publica el Instituto Tecnológico de la Construcción. El resultado ha sido este “Los tres pilares de las acciones de marketing en Internet” que confío que os agrade.

Es probable que su organización disponga de un sitio web desde el que oferte sus productos y servicios, sin embargo debe ser consciente de que este hecho no es suficiente para ser visible dentro de Internet. Le propongo que pruebe lo siguiente, si introduce la denominación de su organización en un buscador de Internet, es posible que su sitio web aparezca en el primer resultado, pero seguramente le interesará utilizar ese buscador como una herramienta de marketing más allá de la utilidad referencial que pueda tener.

Por ejemplo, pruebe ahora introducir alguno de los productos o servicios que ofrece. ¿En qué posición aparece su sitio web? Si su web aparece más allá de la segunda página de resultados del buscador, siento informarle que la página web de su organización es invisible para los internautas y, por ende, para sus posibles clientes.

Pero no se preocupe, hay acciones para mejorar el posicionamiento de su web dentro de los buscadores y de esta manera incrementar el número de visitantes hacia su web. El primero de ellos, es el SEO (Search Engine Optimization), u Optimización en Buscadores, una disciplina que trata de acometer una serie de acciones para tratar de situar su sitio web y las páginas que lo conforman dentro de los primeros resultados de los buscadores. De este modo, atendiendo a una serie de palabras clave, el SEO tratará que ante una ecuación de búsqueda específica un buscador coloque las páginas de su organización en las primeras posiciones, por ejemplo, los productos que su organización oferta.

A pesar de todo, el SEO es un proceso lento y debe estar convenientemente planificado. En el caso de que a su organización le urja atraer visitantes hacia su web para mejorar las ventas, dispone de otra opción: el SEM (Search Engine Marketing), o Marketing en Buscadores. Esta acción, complementaria a la anterior, tiene como fin desplegar acciones en la compra de enlaces de la publicidad contextual que los buscadores disponen tanto en los resultados de las búsquedas de los internautas como en las páginas relevantes dentro de cierta temática. De este modo, los buscadores situarán enlaces, que deberá comprar previamente mediante un sistema de puja en la mayoría de los casos, atendiendo a razones de contenido mediante la utilización de una serie de palabras clave. Es decir, su organización pagará a un buscador para que sitúe el enlace de su sitio web atendiendo a una serie de palabras clave que se deberán ser previamente definidas y adquiridas.

Por otro lado, debemos tener en cuenta la aparición de una tercera vía dentro del marketing que atiende a la reputación que una organización dispone dentro de Internet. Es el denominado SMO (Social Media Optimization) que monitoriza y mejora la imagen de los servicios y productos de las organizaciones dentro de la Web Social y los servicios de Redes Sociales. Esto atiende al hecho de que, cada vez más, los consumidores acuden a Internet para informarse de las experiencias de otros a la hora de contratar el servicio de una empresa o un determinado producto antes de adquirirlo. La monitorización de las opiniones de los clientes y tratar de atajar las crisis de comunicación son otro de los puntos a contemplar a la hora de establecer una estrategia de marketing en la Web.

Como puede comprobar, hoy en día, en Internet no es suficiente con estar, sino que también se debe actuar. Ahora lo que debe considerar es si desea que el sitio web de su organización sea simplemente una aguja en un pajar o transformarla en una herramienta de marketing de verdad.

Google Caffeine, el nuevo algoritmo de Google, un terremoto en la Web

Lunes, 16 de Noviembre de 2009 Marcos Ros-Martín Buscadores Web 7 Comentarios

Google Caffeine Andan estos días los foros de los SEO y los webmasters un tanto revueltos debido al próximo movimiento de Google en el sector de las búsquedas que se espera que esté completo hacia enero del próximo año bajo el nombre de Google Caffeine. Desde agosto, la compañía de Mountain View nos invitaba a probar la nueva versión del buscador en la dirección http://www2.sandbox.google.com. Actualmente, este pretest se encuentra cerrado tras la finalización de las pruebas y no será hasta enero cuando, de nuevo, podamos volver a probar la potencia del nuevo algoritmo de Google.

Pero, ¿qué es lo nuevo que nos trae Caffeine? De momento, todo son especulaciones, pero a lo largo de estos meses se han ido ofreciendo retazos de lo que nos depara en el futuro la búsqueda en la Web. Matt Cutts, portavoz de Google respecto a lo que atañe al buscador, ya ha salido al paso de los rumores y ha asegurado que no van a producirse grandes cambios en el posicionamiento de las páginas porque, según asegura, Caffeine es una revisión de la arquitectura del robot de búsqueda para buscar más rapidez y eficacia en la indexación del contenido web.

Puede ser que esto sea cierto, sin embargo, una cosa puede estar perfectamente unida con la otra. Así, por ejemplo, desde algunos foros se lanzaba la exclamación de que Google ya se encuentra indexando la web en tiempo real. Es decir, que si un editor web publicaba un contenido, Google es capaz de detectarlo casi inmediatamente e indizarlo. De esta manera, si Caffeine incide en una de las tendencias sobre las que más énfasis se está poniendo en el sector de las búsquedas, la indexación de la Real-Time Web, cambios en el posicionamiento se van a producir, nos guste o no.

De hecho, en los actuales buscadores, trata de primarse el contenido frente a otras consideraciones a la hora de analizarlo y posicionarlo. De esta manera, tratan de situarse en las primeras posiciones de los resultados los contenidos de calidad frente a otras consideraciones como la actualidad o su inmediatez, penalizándose de esta manera hechos que pueden estár sucediendo en ese mismo momento y de una gran candencia informativa. Actualmente, la necesidad de adaptarse a las necesidades de sus usuarios hace que los buscadores se estén fijando en las herramientas del Social Media como Twitter o Facebook para tratar de ganar “frescura” en sus resultados, de tal manera que les permiten detectar las tendencias de lo que está sucediendo en ese momento y poder trasladarlo de esta manera a sus índices.

Fundamentalmente, lo que se prevé que Caffeine nos ofrecerá es:

  • Mayor velocidad a la hora de mostrar los resultados.

  • Aumento en la velocidad de indexación de páginas web.

  • Mayor cantidad de páginas indexadas.

  • Menor relevancia a Wikipedia.

  • Menor relevancia a resultados de Universal Search (Imágenes, vídeos, mapas, etc).

  • Mayor relevancia de Twitter y de otras herramientas de Social Media.

Obviamente, con esta gran actualización del algoritmo, Google va a tomarse las cosas con relativa calma. En enero, actualizará sólo un datacenter, por lo que serán pocos los usuarios que utilizarán Caffeine aunque poco a poco el algoritmo se extenderá por el resto. Veremos qué nos depara.

La futura Web es… ¿Facebook?

Sábado, 24 de Octubre de 2009 Marcos Ros-Martín Internet 10 Comentarios

El ecosistema Facebook

Ya había leído en algún otro lugar que la Web que conocerán nuestros hijos no será como la conocimos nosotros, que Facebook es el futuro de la Red porque ya no navegaremos buscando información, sino que, fundamentalmente, nos comunicaremos mucho más a través de ella. Sinceramente, no me puedo imaginar que el fracaso de AOL (Un proveedor de acceso a Internet con el coto cerrado) se olvide en el tiempo. La Web creció del caos y de su autoorganización, no puedo llegar a considerar que, de repente, nos conformemos con una única plataforma y nos olvidemos del increíble ecosistema de la información y de servicios que nos pone al alcance de nuestros dedos, con una simple ecuación de búsqueda, Google. Simplemente, me parece inconcedible.

Por ello, no puedo negar que me ha producido una sonrisa la consideración de que el Imperio Google se acerca a su fin. De hecho, en la Web 2.0 Summit parecen bastante convencidos de que el futuro de la Web va a pasar por Facebook. Así lo aseguran tanto Sean Parker, directivo de la empresa Founder’s Fund, como Sheryl Sandberg, jefa de operaciones de Facebook (cómo no), que creen que estamos superando la primera fase de Internet, que ha estado dominada por lo que denominan “servicios de información” en la que Yahoo! y posteriormente Google fueron los principales actores y nos encaminamos hacia una nueva fase enfocada “servicios de red” como Facebook y Twitter como baluartes del futuro que se nos avecina. De esta manera, consideran que el dominio de la compañía de Mountain View en Internet decrecerá ya que recolectar datos será menos importante que conectar a la gente, así como que la información que provean los amigos será más interesante para los usuarios que la que Google u otro buscador pueda ofrecernos.

Parece que el argumentario es similar a aquel “Hemos pasado de las páginas estáticas en HTML a otras en las que el usuario puede construir los contenidos, mejorar en su concreción y trabajar en comunidad”. De repente, parece ser que Google y el poder de sus centros de datos se encuentran condenados a la obsolescencia por un futuro marcado por el coto cerrado del azul y blanco de la red social Facebook. Al final parece que la Web semántica, aquello que marcaron como Web 3.0, sigue siendo una quimera y nos conformaremos con buscar a personas y a grupos de interés, tendremos suficiente con pastillas informativas de 140 caracteres y los medios de comunicación con sus largos y aburridos textos acabarán extintos porque no podrán atraer el suficiente público que siempre preferirán Facebook.

En realidad, las palabras de los responsables de Facebook parece más un mensaje hacia los anunciantes que un futuro palpable, aunque es cierto que Facebook es una empresa muy poderosa en cuanto al tráfico en Web. Recientemente, se ha publicado un estudio sobre el tráfico en Internet realizado por Arbor Networks en el que analizaban 256 exabytes de información y en el que se concluía que, en primera posición, del 6% del tráfico mundial lo poseía Google. Sin embargo, también es muy interesante los datos publicados en el texto que aseguran que han aparecido empresas de Internet «hipergigantes», que como Google y otras 30 compañías, entre las que figuran las redes sociales como Facebook o también portales como YouTube, acaparan el 30% del tráfico de la Red. Es decir, se está produciendo un proceso de concentración en el tráfico Web en el que aparecen una serie de compañías ganadoras y que, por lo tanto, se llevarán la mayoría de la inversión publicitaria en la Web.

Tampoco debemos olvidar que Google es más que un buscador, más que un “servicio de información”, y actualmente también podría incluirse en su definición “servicio de red”, por lo que en realidad no se puede denostar a Google sobre su reinado Web. Más bien al contrario, éste irá incrementando según se focalice, aún más, en proveer contenidos más allá de hacerlos accesibles y tratar de conectar sus usuarios y puede que en eso Google Wave tenga mucho que decir. Google no es una moda, habrá que seguir la evolución de Facebook para poder aseverar lo mismo.

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