Google se descubre en la guerra de los navegadores presentando ‘Chrome’

Es posible que uno de los mayores errores estratégicos de Microsoft durante la década de los años 90 fuese no percatarse de las posibilidades que podía ofrecer Internet como canal comunicativo, de negocios y de distribución de contenidos y productos que llegaría a ser a finales del siglo XX. Fruto de esa falta de perspectiva inicial, se desarrolló lo que se ha denominado como primera batalla dentro de la guerra de navegadores que dispuso de dos contendientes: Netscape, cuyo navegador era casi un estándar de facto en 1995, y la compañía de Redmond que no dudó en utilizar todas sus herramientas y sus posibilidades para acabar hundiendo el modelo de negocio de su competidora, ofreciendo su navegador Internet Explorer de forma gratuita y configurando su página inicio para que señalase a Microsoft, lo que derivó en que el Netscape Navigator fuese barrido y que languideciese durante algunos años.
De aquella primera batalla, Microsoft salió relativamente airosa. Su navegador Internet Explorer 6 disponía de una cuota de mercado superior al 80%, mientras que el Navigator, junto a Netscape, era adquirido por AOL, para finalmente desaparecer el pasado 1 de marzo de 2008. Sin embargo, el trabajo realizado por Netscape no acabó abandonado en su totalidad puesto que el motor del navegador de Netscape renacería para acabar presentando batalla al Explorer que, por otro lado, durante un lustro permaneció estanco y sin mejoras importantes. Estamos hablando de Mozilla Firefox.
Firefox, basándose en la filosofía Software Libre, tomó el testigo para intentar hacerle sombra al dominio aplastante del Explorer bajo la tutela de la Fundación Mozilla encargada de desarrollarlo, mientras que paralelamente surgían otros navegadores – Opera desarrollado por Opera Software y Safari desarrollado por Apple Inc.- que estarían dispuestos a presentar armas en lo que se ha considerado como la segunda batalla de la guerra de los navegadores. Sin embargo, no podemos olvidar que dentro de esta pugna tras el deceso de Netscape falta señalar puede que el actor más importante de todos los citados hasta el momento: Google.
La Fundacion Mozilla, cuyo navegador ha conseguido arañar cuota hasta alcanzar el 20% del mercado, reconocía hace pocas semanas que su dependencia respecto a los ingresos que le aportaba el acuerdo de colaboración con Google era excesivo. De hecho, los aportes de Google se acercan al 85% del total de los ingresos de la Fundación y, aunque los tienen asegurados hasta el año 2011, desde la propia Fundación reconocen que es completamente necesario diversificar sus ingresos para evitar suspicacias entre usuarios y desarrolladores, además de evitar que Google tome cartas sobre lo que se debe y lo que no se debe desarrollar para el producto estrella de la Fundación, Firefox.
Desgraciadamente, los recelos hacia la estrecha relación entre el gigante de Mountain View y Firefox ya se han producido en la utilización del ‘Google Safe Browsing’ que se trata de un sistema anti-phising desarrollado por Google que necesita de algunos datos privados de los internautas para ser efectivos comprometiendo la privacidad de los usuarios del navegador.
Pero, ¿por qué necesita Google de un producto como Firefox? En primer lugar, para evitar que los usuarios del buscador tengan que pasar por un producto desarrollado por la competencia directa de Google -Microsoft y su navegador Explorer- que podría comprometer la experiencia de usuario de los productos de Google en caso de que Microsoft lo desease. Así, por ejemplo, es conocido que Hotmail, uno de los servicios de correo electrónico más populares y propiedad de Microsoft, no funcionaba demasiado bien en las primeras versiones de Firefox, y además en la nueva versión del Explorer, la octava, está planteado que el internauta disponga de modo de navegación, denominado InPrivate, cuyo objetivo es la navegación anónima. En segundo lugar, teniendo presente que cada vez más tareas se realizan a través de los navegadores, en mayor medida los internautas comienzan a trabajar de forma completamente distribuida, en la Web, alejándose cada vez más del escritorio de su ordenador y de su disco duro, por lo que es el propio navegador una de las herramientas que más se utilizarán y con mayores fines en un futuro.
Por lo tanto, a lo que estamos asistiendo no es a una batalla sobre software, sino a una guerra sobre cómo en el futuro se accederá a la Web, cómo se procesará la información y qué características técnicas dispondremos para ello. Los pasos de Google ya no se encaminan hacia organizar la información del mundo como nos anunciaba cuando daba sus primeros pasos, sino que está dispuesto a avanzar un poco más su propia herramienta para acceder a la Web y a toda la información que ésta contiene: El navegador Google Chrome. De esta manera, Google está dando un golpe sobre la mesa, presentando su candidatura formal en el desarrollo de software, preparando al usuario a utilizar su interfaz, dispuesto a crear una comunidad en torno a él, además de dar el salto a otros terminales más allá del ordenador sobremesa, puesto que el futuro de Internet es la ubicuidad y la movilidad.
De momento, el navegador no ha decepcionado a los early adopters y más allá de los fallos de programación y de seguridad que se detecten en esta versión 0.6 (Beta), la compañía está dispuesta a apostar fuerte por crear un producto que favorezca completamente a sus intereses corporativos y de sus productos desde cualquier plataforma, permitiendo a sus usuarios que Google Gears, una aplicación que nos permite trabajar off-line con los servicios de Google, se encuentre implementada en nuestro navegador y que los fallos a la hora de la utilización de los servicios de Google sean los menores posibles.
No, esto no va a ser una guerra contra un software, esto es una guerra total por el futuro del acceso a la información, donde podríamos estar vendiendo nuestra alma al diablo pervirtiendo nuestra privacidad si no andamos con tiento. No, esto no es guerra por un software para situarse en un rincón de nuestros escritorios, es una guerra por la Web como Sistema Operativo donde el mejor posicionado se llevará el gato al agua y donde no dejaremos de ver zancadillas e incomodidades entre las empresas desarrolladoras. Desde luego que esto es sólo es el principio.
Google, el medio de comunicación del siglo XXI (2) – Google es Internet
Hace ya unas semanas, que me aventuraba a reflexionar sobre las formas mediante las cuales nuestros visitantes llegan a nuestros sitios web. Os refresco la memoria u os pongo al día si no llegasteis a leer el texto:
- A través de la barra de dirección del navegador web.
- Mediante un marcador (Bookmark)
- Mediante un enlace
- Sindicación de contenidos
- Un buscador
Hoy me quiero centrar sobre el rol que están jugando los buscadores respecto a la utilización de Internet, puesto que más allá de toda duda o consideración, son los actores que más echaríamos en falta en caso de que desapareciesen. De hecho, los buscadores son, no podemos negarlo a pesar de que depende de cada sitio web, una de nuestras principales fuentes de tráfico a la hora de recibir visitantes. Tanto es así, que hoy en día no podemos imaginarnos una Red sin ellos, negándonos a utilizar la Web por la inutilidad de la misma. Tal es la cantidad de información que Internet contiene, que confiamos que sean ellos los que se dediquen a organizar, clasificar y realizar una valoración previa de aquello que, ante cualquier dificultad, necesitemos encontrar.
En un mundo académico, y porqué no, en un mundo utópico, las distintas especificaciones a la hora de describir el contenido mediante la utilización de metadatos, ya sean siguiendo las especificaciones del W3C (World Wide Web Consortium) o las Dubin Core, hubiese funcionado bastante bien, llegando a permitir que la recuperación de información no fuese tan tediosa dependiendo de ciertas temáticas. Sin embargo, la Web es hoy en día un lugar marcado por los intereses comerciales, por lo que el engaño y la redirección de tráfico dentro de ella se produce tanto en los resultados de los buscadores como dentro de la publicidad contextual que los mismos tratan de gestionar.
No, no es suficiente una descripción de buena fe desde la posición del webmaster para que nuestra página sea considerada pertinente a ojos de los buscadores, hay que ir un paso más allá desarrollando otras técnicas y saber qué es lo que realmente se valora dentro de los buscadores para obtener resultados que sean realmente interesantes.
Así pues, los buscadores, y en España fundamentalmente Google, se convierten en juez y parte -parte porque gestiona mucha información sobre los gustos y necesidades de sus usuarios y busca la rentabilización de ello- entre las necesidades de información y los contenidos propiamente dichos. No podemos olvidar que la Web fue concebida como un sistema de información y, como todos sabemos, un sistema de información es relevante, pertinente y útil si es capaz de satisfacer nuestras necesidades informativas. Por escala, la propia implementación de la Web hace imposible este objetivo sin un intermediario, al menos hasta la siempre deseada llegada de la Web Semántica, los buscadores que son los que dictaminan y sopesan qué información nos puede interesar y cuál no. Por lo tanto, son los buscadores los que se erigen como controladores del tráfico de la web, hubs en su acepción inglesa, concentradores, y son ellos, o al menos el mejor de ellos, el que se está convirtiendo en la viva imagen de la web y fagocitando la Red misma.
Porque Google, no nos llevemos a engaño, hoy por hoy es mucho más que un buscador, con el número de servicios que ha desplegado, además de su increíble aceptación por parte de los internautas. Deberíamos maravillarnos por la capacidad que la empresa de Mountain View ha adquirido en su objetivo de organizar la información del mundo, puesto que esto ya no parece un sueño romántico ni una quimera. Por ende, ha sabido desarrollar su modelo empresarial sin, aparentemente, agredir a sus clientes ni que se sientan incómodos con sus actividades, desarrollando un modelo de amabilidad y fraternidad que muchas organizaciones hubiesen querido para ellas. Hay que añadir que otro de los puntos fuertes de Google es su otro eslogan, aquel No seas malo, que muchos tienen presente y creen en él, a pesar de que la empresa ofrece comportamientos censurables desde el punto de vista occidental.
En definitiva, Google se convertiría en el sueño de cualquier magnate de la información del siglo XX. Todos aquellos que quieren mantenerse informados mediante un medio determinado pasan por él, o bien, acuden a él. Y lo mejor de todo es que él les provee de la información de forma indirecta y lo mejor de todo es que no dispone de manchas en su expediente, ni se encuentra próximo a un partido político o es proclive a una condición religiosa. Es como si el mando de la televisión lo tuviese la televisión dictándonos lo que debemos ver, y no nosotros, y ni siquiera nos percatásemos de ello. Además, Google dispone de un aura etérea, no se sabe bien qué es ni quién está detrás – hay personas sí – pero las desconocemos completamente. Los periodistas, por ejemplo, o yo mismo cuando me meto en algún malentendido, tenemos que dar la cara en algunas ocasiones, pero en general Google no tiene necesidad de ello.
Además, los propios medios caen en su trampa y le echan una mano cada vez que pueden. Ahora, los descubro utilizando su logo para ilustrar temas genéricos sobre Internet, ilustrando el complejo mundo de documentos digitales interconectados mediante enlaces, englobándolos bajo un mismo concepto, una misma idea. El sinónimo de Internet en los medios de comunicación es Google.
La publicidad en los feeds, el turno de Feedburner & Adsense
Un rumor recorre la Web estos días, la blogosfera todavía no se ha teñido de preocupación, puesto que la amenaza no se ha cumplido. Algunos consideran que la controversia está apunto de inundar los foros, se cruzarán enlaces, se rellenarán cajas de comentarios y se alzarán voces en contra y pro del próximo movimiento de Google. Personalmente, todavía estoy a la espera porque no me lo acabo de creer, pero todo parece indicar que Feedburner incluirá enlaces publicitarios vía Adsense le guste al editor del medio o no.
Los feeds son considerados por los románticos de la blogosfera como el último reducto donde no deberían aparecer mensajes publicitarios. Dentro de la controversia de hace unos años, estéril todo sea dicho, de si los blogs debían desarrollar modelos para su rentabilización, se consideró que la sindicación de contenidos era exclusiva de los suscriptores y, la limpieza de contenidos publicitarios. un premio hacia los lectores más fieles. Sí, los feeds eran el último lugar donde la información podía evitar la intoxicación informativa de las campañas de marketing. Huelga decir que los feeds se vieron inundados también por la publicidad al cabo del tiempo. Los post patrocinados, la polémica del mes, son el caso extremo de la contaminación publicitaria, pero también la colocación de publicidad contextual e incluso banners dentro de cada post.
Sin embargo, la aparición de publicidad era una elección soberana del editor del blog. Hace ya unos años se debatió mucho sobre el modelo de negocio de los agregadores de feeds por Web. Algunos de ellos cerraron al no poder capitalizar los esfuerzos técnicos que este esfuerzo merecía y muchos bloguers consideraron que no era procedente que los agregadores utilizasen publicidad contextual para monetizar las visitas de sus usuarios, al fin y al cabo, los contenidos eran suyos, así que se creían con derecho a decidir si colocar publicidad en ellos o no. Ahora Feedburner decide sacar provecho a los feeds que controla, una cifra que no puede dejar indiferente 1,570,012 feeds de 882,989 editores a fecha de hoy, situando publicidad en ellos. Por supuesto que Google deja la puerta abierta a todos aquellos que se quieran marchar, simplemente tienen que dejar de utilizar el servicio.
Don’t be evil pregona la compañía de Mountain View, pero reflexiona sobre el hecho de realizar un movimiento monopolístico, mueve una palanca para comenzar a sacar provecho de un servicio que no dispone de competencia que pueda hacerle sombra y que la inmensa mayoría de aquellos que lo prueban se quedan. No hace falta decir que Feedburner ofrece desde hace tiempo la posibilidad a los editores de situar los códigos javascript publicitarios dentro de los feeds que gestiona para que estos puedan obtener ingresos por su esfuerzo, pero además dispone de una ingente cantidad de servicios, además de posibilidades, muy interesantes para los bloguers:
- Estadísticas de los feeds. Número de suscriptores, número de lecturas, evolución en el tiempo de éstas, que nos permiten ajustar los contenidos porque nos ofrecen datos de aquellos que tienen mayor impacto en nuestros lectores.
- Estadísticas de los suscriptores por mail. Para aquellos tradicionalistas, o simplemente desconocedores de las ventajas de los feeds, ofrece un servicio de suscripción a los contenidos de un sitio por correo electrónico, enviando servicios de alertas.
- Estadísticas para un sitio web. Al igual que Google Analytics o servicios similares, podemos conocer cuántos visitantes tienen nuestros sitios web al día y datos bien conocidos por todos.
- Centralización. Podemos concentrar todos los feeds que genera automáticamente WordPress hacia un único feed, el que gestiona Feedburner, para evitar la dispersión de nuestros lectores.
- Control sobre el estado del feed. Si se encuentra caído, tiene errores de codificación.
- Servicio de Ping a los sitios encargados de seguir la actualización de las bitácoras como Technorati.
- Servicio de optimización como que el feed sea lo más compatible posible para los distintos navegadores, que añada distintas opciones de interactividad para nuestros lectores o que facilite la suscripción a los distintos agregadores de feeds.
- Además, permite que el feed no sea indexado por los bots de los buscadores evitando las duplicidades de contenido que posteriormente nos podrían penalizar o la opción de incluir una cláusula de licencia sobre uso de contenidos Creative Commons.
Así pues, el panorama futuro pasa porque todas las cuentas Feedburner sean trasladadas a Google Acounts, un movimiento con vista a aumentar el control de la información que se publica en la Red, para ir localizando a los editores de contenido -¿No les parecía suficiente Analytics?- y a sus lectores. Google tiene muchos tentáculos y la competencia que puede hacerle sombra sólo se dedica a pelearse por sus sobras.
Google, el medio de comunicación del siglo XXI (1) – Formas de visitar una web
Una de las cosas que más nos gustan a los editores de páginas web, imagino que para eso nos pagan -aunque aquí eso está mal visto-, es comprobar cuántas visitas conseguimos generar a lo largo del día. Nos gusta conocer de dónde provienen nuestros lectores, por dónde se entretienen dentro de nuestras webs, cuánto tiempo permanecen, las rutas que siguen, etc. Esto, a un nivel profesional, se le denomina Web Analytics y, a pesar de que en nuestro caso sólo sirve para hinchar el orgullo, es un asunto muy serio que se tiene en cuenta dentro de la mayoría de las organizaciones que se dedican a la generación de contenidos para la Web. Fundamentalmente, las visitas hacia un sitio web se generan a través de cinco fuentes:
- Introduciendo la dirección web de memoria en la barra de direcciones de un navegador web. Respecto a esto un apunte breve, últimamente se está detectando que los internautas utilizan cada vez los cuadros de texto de los buscadores como meras barras de direcciones, es decir, que introducen las URL en ellas para hacer dos veces clic o simplemente escriben la denominación del sitio web que quieren visitar. Es decir, la barra de direcciones de los navegadores parece estar cayendo en desuso.
- Mediante un marcador (o bookmark) a través de las opciones para la gestión de estos que ofrecen los propios navegadores o, recientemente, sitios web que tienen este fin como del.icio.us.
- Mediante un enlace. Sencillamente, un editor de un sitio web, sea el que sea, considera relevante lo que hemos señalado en cierto momento o, mejor, nos recomienda la visita por los contenidos que albergamos. Es decir, nos da un voto recomendándonos como fuente de información sobre cualquier temática y deriva la atención de sus lectores hacia nuestra web.
- La sindicación de contenidos. La última en llegar y tal vez la más interesante puesto que aporta un valor añadido respecto a los marcadores para los editores web. Gracias a ellos, podemos llegar a saber qué audiencia tenemos y detectar qué contenidos son los más interesantes para nuestros lectores, así como poder seguir las tendencias de interés que despierta nuestro sitio web.
- Un buscador. Obviamente, la búsqueda es una de las actividades preferidas de los internautas y, por lo tanto, una de las fuentes de tráfico más importantes de las que disponemos, aunque uno de los objetivos de todo webmaster es depender cada vez menos de los buscadores por razones de dependencia.
La más poderosa, en cuanto a tráfico e influencia, sin duda alguna la última; las que crean marca las cuatro primeras. Obviamente, todas se encuentran interrelacionadas y son dependientes. Las cuatro primeras buscan la fidelización del usuario, es decir, que nos busquen como generadores de contenidos y sitios web de referencia, mientras que la última, a pesar de que pueda parecer residual, es la que nos obliga a hacer algo más en la Red, a ir un paso más allá a la hora de crear los contenidos y preocuparnos por posicionarnos para que los buscadores sean los que nos coloquen más arriba, que nos promocionen y nos hagan publicidad. En definitiva que nos envíen el tráfico, porque no todo es hacer marca en la Web.
Los medios de comunicación descubrieron tarde que la cabecera, su marca, no es vital en la Red, que sus modelos de suscripción, sus modelos cerrados fracasaban estrepitosamente dentro de ella. Teniendo presente que la distancia de la competencia más inmediata se encuentra a tan sólo un clic, en Internet, se da la competencia pura y perfecta y los medios deben doblegarse precisamente ante alguien que no era productor de contenidos sino conductor de audiencias: Google.
Una Biblioteca en Google
Se ha tratado de uno de los reportajes que han sido más enviados y reenviados por los internautas en imágenes sueltas o en PowerPoints. Y es que el reportaje fotográfico publicado por El Mundo de las oficinas de Google en Zurich (Suiza) ha venido a demostrar que otra forma de trabajar es posible.
Como no podía ser de otra manera, Google además de toboganes, gimnasios y billares para sus trabajadores, también les ofrece el servicio de biblioteca. Desde luego que la imagen de la biblioteca dista mucho de la idea que tenemos en España de unidades de información en centros de investigación, pero es mucho más relajante y cercano.

La Blogosfera ante la crisis económica (y 4) – Conclusión
El panorama que se abre ante los editores web durante este año no es nada alentador. Tal y como hemos venido describiendo en esta serie de textos, disponemos de una serie de frentes abiertos que van a suponer distintas dificultades para la superación del bache económico que ya tenemos con nosotros. Por un lado, nos hallamos inmersos dentro de una crisis económica que no se sabe a ciencia cierta hacia dónde puede desembocar y que, afirme lo que se afirme, va tener su impacto dentro de la Web. Por otro, los nuevos modelos publicitarios desarrollados al calor de los blogs, ya que la publicidad contextual tipo Adsense se antoja insuficiente para la mayoría de los editores, basados en la compraventa de enlaces y revisiones y promociones, se fundamentan sobre el valor que otorga un único buscador a las distintas páginas webs que lo conforman, el Pagerank; es obvio que Google no va a permitir que el dinero corrompa este valor construido de forma democrática por webs comerciales o no.
Ante esto, lo primero que debemos tener presente es que Google es una empresa sujeta a su balance de situación (Ingresos frente a gastos) y mucho más desde que dejó su estatus de start-up desarrollando un modelo de negocio basado fundamentalmente en la publicidad contextual. Sus accionistas, inversores, socios y propietarios vigilan detalladamente la evolución de las distintas áreas operativas de la organización y ante la situación de incertidumbre que se está abriendo, es posible que la empresa de Mountain View podría no ser un valor seguro a pesar de su carácter de líder imbatible dentro de la Red. De hecho, las bajadas de los ingresos en Adsense para los editores – algunos lo cifran alrededor del 60% – también están repercutiendo en los resultados económicos de Google que a su vez influye en la situación de sus acciones en los mercados de valores, para más inri, el tráfico de Internet que gestionó la compañía disminuyó durante el mes de enero lo que definitivamente está comenzando a poner nerviosos a sus inversores ante la incertidumbre económica.
Es bastante obvio que la negra situación de los próximos meses va a tener cierto impacto en el desarrollo económico del buscador, sin embargo deberíamos considerarlo más bien como un bache más que como una crisis. Google es hoy por hoy un gigante que sigue trabajando y ampliando sus áreas de negocio, por lo que no se trata pues de un gigante con los pies de barro. De esta manera, el siguiente paso de Google hacia el control total de la publicidad en Internet ha sido la presentación de Google AdManager, que no ha sido bien recibida por los editores, ya que supone un paso más hacia el control de la información sobre los ingresos que se realizan en los distintos sitios web, además de que existen aplicaciones gratuitas alternativas, y bastante afianzadas, a la propuesta de AdManager.
Pero, en cualquier caso, las turbulencias económicas, las dificultades dentro del gigante van a trasladarse necesariamente a sus afiliados y que trabajan con él, no puede ser de otra manera. Aquellos bloguers que trabajen para la obtención de réditos económicos deberían comenzar a plantearse de que al menos durante este año, la situación no va a ser todo lo favorable que debería y que pasaremos por un período de vacas flacas. Sólo hay que resguardarse y esperar que el temporal pase pronto.
La Blogosfera ante la crisis económica (3) – Google siempre defenderá su buscador
El sistema actual sobre el que se fundamenta Internet, y más aún tras la adquisición de DoubleClick por parte de Google, podría definirse más bien como maquiavélico. Por un lado, tenemos una empresa que otorga ratios de tráfico muy elevados a distintas tipologías de sitios web, es el mejor en su campo hoy por hoy desde luego, mientras que, por otro, obtiene su financiación mediante la generación de otro tipo de tráfico mediante la compraventa de enlaces y palabras clave. En términos de medios de comunicación, Google otorgaría dos tipos de publicidad, la pagada (Adwords, adsense y otros modelos) y la blanca (cuando un medio habla de ti sin haberle pagado por ello) mediante las búsquedas que realizan los internautas dentro o a través de él. El sistema es perfecto para Google, pero a la vez obliga a los dueños de los sitios web a subyugarse a él y a su modelo de negocio, puesto que Google hará todo lo que esté en su mano para defender su producto estrella: Su buscador.
No debemos olvidar que la empresa Google nació como un buscador y, a pesar de que durante los últimos años se haya comportado más como un metamedio, comprando y desarrollando servicios y aplicaciones, sus fundadores Larry Page y Sergei Brin son plenamente conscientes de que su principal producto y valor son sus orígenes y, por ello, una de sus mayores preocupaciones es que los resultados de éste no se degraden. Teniendo en cuenta la cuota de mercado que dispone Google en las búsquedas globales en Internet, no es de extrañar que sea uno de los mayores proveedores de tráfico a las webs que la conforman.
De hecho, la famosa barrita verde, el indicador que sirve para otorgar una serie de pesos a las páginas web dentro de la Red, el Pagerank, es una de las mayores preocupaciones de los webmasters y el incremento de su valor, aplicando una serie de estrategias, una de los objetivos de los SEOs. En el mismo momento que el buscador otorga pesos a los distintos sitios web, los está valoralizando, estableciendo una suerte de oferta y demanda dependiendo de su utilidad, contenido y popularidad. El PageRank se fundamenta (Además de otras variables) por el número de enlaces que una web recibe, pero también de dónde provienen y su Pagerank. Es decir, el Pagerank es transmitible o conectivo de unos sitios web a otros, por lo que no es lo mismo recibir un enlace de una web que tiene un PageRank 3 que 6.
Los modelos publicitarios que comentábamos en los textos anteriores buscan, más allá de la recomendación del bloguer, el enlace a una página web. De hecho, las empresas están dispuestas a pagar cierto monto económico para que las enlaces, por lo que el modelo sobre el que se fundamenta Google, supuestamente democrático, se desvirtúa completamente cuando se ofrece la posibilidad de comprar enlaces dentro de textos otorgando valor económico a las webs dependiendo del valor del Pagerank y no en forma de publicidad contextual como éste ofrece. Google advirtió severamente que los enlaces comprados debían utilizar el valor nofollow, es decir, que el enlace pagado indicase a los bots del buscador (Agentes informáticos que indexan la web) que no debían seguirlo o tenerlo en cuenta. Obviamente, las empresas de pago de enlaces indicaron que esto no debía hacerse, pero no dispusieron de margen de maniobra cuando el buscador movió ficha.
El pasado mes de octubre, Google penalizó a las webs y blogs que utilizaban el modelo de pago por enlaces y Payperpost. La sangría derivada de esto fue un momento duro para la blogosfera y sitios webs muy influyentes descubrieron que habían perdido hasta dos puntos en el valor del PageRank. No hace falta recordar que la disminución de este valor tiene un impacto muy significativo en el tráfico de los sitios webs, por lo que el número que asigna a las páginas web, tiene una importancia muy significativa a la hora de generar ingresos en éstas. El desconcierto era tan profundo que algún bloguer se planteaba la eterna cuestión del pago por contenidos, cuando todos nos felicitamos en el momento que los medios de comunicación se percataron que el cierre de contenidos no era el camino a seguir que el futuro de la prensa es libre y gratis.
Hay quien considera que la acción de Google fue positiva, puesto que servía para limpiar la Red puesto que las acciones publicitarias se habían convertido abiertamente en spamming, aunque otros podrán considerar que el poder del buscador es tan grande y su influencia sobre lo que sucede en la Red tan intensa que se le debería empezar a poner cota. Sin embargo, ¿es demasiado tarde para frenarle los pies a Google cuando se ha convertido en juez y parte?
Are you buzzing? (1) – Midiendo la relevancia de un dominio en Internet
Buzz es un término de marketing que en su traducción al castellano corresponde a zumbido. El concepto de Buzz Marketing se utilizaría, por tanto, cuando queremos que una idea o un producto se comente mucho, produciendo un ruido de fondo constante. En pocas palabras que algo esté en boca de todos. Dependiendo de los medios utilizados, este Buzz podrá ser más o menos intenso, más o menos prolongado en el tiempo y su traslación a Internet correspondería a que en muchos sitios web se hablase al mismo tiempo sobre lo que queremos vender o promocionar. Sin embargo, como en el mundo real, en Internet existen sitios webs más o menos influyentes, más o menos visitados, más o menos relevantes dependiendo de su público y nuestro objetivo con estos textos es dar algunas herramientas para precisamente evaluar esta importancia relativa. Pero, ¿quién pone la relevancia a un sitio web? ¿Por qué unos sitios son más importantes que otros? ¿Cómo averiguar si un sitio web tiene mucho tráfico o poco?
En España, se utilizan fundamentalmente dos metodologías para la evaluación y comparativa controlada de audiencias en la Red. Una la desarrolla OJD (Oficina de Justificación de la Difusión), mientras que la segunda es Nielsen Ratings, aunque hay que indicar que estas dos oficinas de medición de audiencias se centran en sitios web con mucho tráfico como medios de comunicación, redes de blogs y distintas empresas. Pero, ¿qué sucede con el resto de webs?
Alexa compone un ranking de los sitios web más visitados gracias a los internautas que instalan su barra de herramientas (Toolbar) de forma desinteresada. Obviamente, Alexa recopila información de navegación de las personas que instalan su herramienta por lo que su difusión y uso siempre ha estado cuestionada primero por la privacidad y luego por su implantación en los navegadores, por lo que las cifras aportadas nunca han sido consideradas del todo fiables.
Así pues si no podemos conocer la audiencia real de un sitio web, a no ser que sus estadísticas sean públicas, debemos buscar otros medios para conocer la relevancia de un sitio web como, por ejemplo, el número de enlaces que recibe una página web. Debemos señalar que el primero que trató de categorizar los sitios web según su importancia fue, cómo no, Google y su Pagerank. Obviando otras consideraciones, Google dispuso un sistema democrático según el cual cuantos más enlaces recibiese un sitio web mayor importancia debería disponer a ojos de los internautas. De este modo, estableció un ranking de 0 a 10 mediante el cual categorizó las webs según su relevancia. Por supuesto que, hoy en día, la barrita verde de Google parece tener menos peso que antaño, nuevas variables se conjugan en su algoritmo, sin embargo sigue siendo un referente para muchas personas, incluyendo a los propios webmasters.
Averiguar cuál es el Pagerank de una página web es bastante sencillo (es una información que Google publica) a través de la instalación de la Google Toolbar o utilizando servicios que nos ofrecen distintas páginas web como MiPagerank. Pero el Pagerank es la suma de los distintos Pageranks de los datacenters de Google, es decir, no tiene porqué ser uniforme y nos puede servir de guía para un futuro en nuestro objetivo de ir aumentándolo a lo largo del tiempo. Sin embargo, por distintas razones, Google puede llegar penalizarnos disminuyéndolo siguiendo una serie de criterios, pero en la Red disponemos de otras herramientas para evaluar el posible peso de un sitio web en un momento determinado y, por lo tanto, de un dominio.
Así, por ejemplo, disponemos del Genuine Site Rank donde se nos calcula qué Pagerank deberíamos tener dependiendo de una serie de parámetros, o Web Site Grader donde aportando una serie de palabras clave junto a dominios de nuestra competencia se nos realiza un estudio comparativo de nuestra relevancia respecto a ellos o CuWhois donde se aglutinan una serie de herramientas para la obtención de una serie de estadísticas de nuestro dominio incluyendo el valor monetario que nuestro sitio web, junto el valor que podríamos obtener si quisiéramos vender enlaces desde nuestras páginas. Se tratan, por supuesto, de distintas herramientas SEO que bien pueden ayudarnos a la hora de mejorar el comportamiento de nuestros visitantes unido a los resultados que los buscadores pueden arrojar sobre ellos en un momento determinado.
Todo bloguer tiene que ser un poco SEO (Algunos consejos)
Un bloguer cuando decide escribir lo hace para ser leído, es decir, desea que sus ideas transciendan un poco más allá de su círculo de allegados y recibir de esta forma visitas en su bitácora. Al principio, dependiendo de la tipología del blog, puede querer que se trate de un puñado de visitantes para, posteriormente, ir un poco más allá. Obviamente, una de las fuentes principales de tráfico en Internet son los buscadores, Google fundamentalmente, así que los bloguers pronto decidimos comenzar a trabajar para que Google nos sitúe en los primeros puestos de los resultados, para ser encontrados.
Esta pequeña actividad, que la mayoría de bloguers laboriosos realizamos casi sin percatarnos, aunque es práctica frecuente en Internet, se denomina "Posicionamiento en Buscadores" o, según su denominación anglosajona más conocida, Search Engine Optimization (SEO). Fundamentalmente, los SEOs deben preocuparse de:
- Conseguir que otras webs de temática relacionada enlacen con tu web.
- Darse de alta en directorios web importantes.
- Crear contenidos con textos que contienen frases con que buscan los usuarios web los servicios y/o productos de este sitio.
- Hacer nuestra web lo más accesible posible.
- Crear títulos únicos y descripciones pertinentes del contenido de cada página.
- Enlazar internamente las páginas de nuestro sitio de manera ordenada y clara.
- Actualizar la página con contenido original de calidad.
- Intercambio de contenido.
Por supuesto que estas técnicas son muy básicas e incluso los buscadores nos ofrecen algunos consejos para el posicionamiento de nuestras webs, por ejemplo ésta es la página de Google, pero debemos de advertir que las actividades de los SEO pueden variar a lo largo del tiempo debido, fundamentalmente, a los cambios que realizan los buscadores para mejorar sus algoritmos y de esta manera sus resultados. Estos cambios en los algoritmos no son conocidos por todos, ni mucho menos, así que los SEOs deben hacer sus cábalas y desplegar una serie de actividades para adaptarse a los continuos cambios en los algoritmos de los buscadores e incluso a las evoluciones propias de la Red. Así, para este año recién comenzado, los SEO tienen algunos nuevos retos a los que enfrentarse:
- Penalización por los enlaces pagados.
- Intercambio de enlaces o link building.
- La expansión en el uso de las redes sociales.
- Las etiquetas NOFOLLOW y NOINDEX y su utilización para poner las cosas más fáciles a los buscadores.
- Penalizaciones en sus distintas variantes.
Afortunadamente, para aquellos que utilizamos WordPress como gestor de contenidos, podemos utilizar alguno de los muchos plugins SEO existentes para mejorar nuestro posicionamiento de forma automática si no deseamos realizar muchas de estas tareas, aunque siempre tenemos que tener presentes algunos consejos para nuestra labor de mantenimiento de nuestras bitácoras:
- ‘Humaniza’ tus permalinks: unos enlaces permanentes que aporten información fácilmente reconocible por el ser humano (palabras, fechas…).
- Elimina las ‘www’ de tu dominio preferido: el dominio preferido es aquel que reconocen los buscadores como el principal.
- Crear y remitir sitemaps.
- Añade metatags al header.
- Ofrece buenas páginas de impresión.
- Genera etiquetas en los contenidos: muchos buscadores y, en especial Technorati, dan prioridad a las etiquetas (tags) y construyen sobre ellas búsquedas especializadas.
Por cierto, ¿quién dijo que mantener un blog iba a ser una tarea sencilla?
¿Googlepolio en búsquedas? Pues sí… A vueltas con la cuota de mercado de los buscadores
Hace poco os comentamos que Google aparentemente nos había penalizado, para la composición de aquel texto me dispuse a hallar la cuota de mercado y, por tanto, la penetración que tenía Google en el mercado español para argumentar nuestra pérdida de visitantes. Lo cierto es que me costó encontrar un dato fiable y, de aquella búsqueda, os ofrecí una cifra inexacta pues afirmé entonces que Google disponía del 90% del mercado de búsquedas en España. Reconozco que rebajé un poco la cuota, puesto que según se afirma en el artículo Google y las cuotas de mercado el porcentaje se sitúa en un 99%.
Sinceramente, el dato me pareció un tanto escandaloso, ¿dónde quedaba la compentecia (Yahoo, MSN o Ask)? El profesor Enrique Dans en su reciente artículo ¿Es Google un monopolio? detallaba las distintas cuotas de mercado de las que dispone Google, no debemos olvidar que es su principal actividad, en el Globo:
Pero ¿es realmente Google un monopolio? En algunas de las actividades que realiza, como la búsqueda, la pregunta recibe una respuesta diferente según dónde sea planteada. Para un español, un alemán o un holandés, la respuesta es afirmativa: en los tres casos, la penetración de búsquedas hechas en Google supera el 90%. Sin embargo un chino diría que no, dado que Google representa tan solo el 21%, claramente por detrás de Baidu, el buscador dominante. En Japón, la penetración de Google es inferior a la mitad de la que posee Yahoo! En Corea del Sur, Google es prácticamente un desconocido, un competidor completamente minoritario, que sólo se utiliza en un 1.7% de las búsquedas realizadas. En el país más conectado del mundo, Google todavía lo tiene todo por hacer. Aún así, el caso de Corea del Sur, aunque preocupante y prioritario para Google, no deja de ser moderadamente anecdótico: en todo el mundo, el porcentaje de búsquedas realizadas en Google sobre el total ronda el 65%.
Hay quien cree que Google obtuvo su éxito en España, a parte de sus buenos resultados ante las distintas cadenas de búsqueda, debido a la sencillez de su interfaz (Hay que recordar que muchos utilizábamos en España una irrisoria conexión a 56 kbs en plena esfervescencia puntocom) frente a las recargadas páginas de buscadores patrios como el de Terra u Ozú. Debemos señalar que, dependiendo de los estudios a los que acudamos, la cifra puede variar hacia arriba o hacia abajo, aunque nunca descendiendo del 90% de cuota y aclarando nuestras dudas al respecto del poder de Google en la Internet hispana. Así, por ejemplo, desde Webrankinfo nos ofrecen un cuadro con los hábitos de búsqueda de los europeos por países basándose en datos de comScore:

Se afirma que la información es poder y los puntos de a través se accede a ella son importantes. Desde luego que, en España, deberíamos comenzar a plantearnos nuestro hábitos informacionales a la hora de buscar y recuperar documentación en la Red (Y en esto también debemos implicarnos los profesionales de la información) porque no sólo de Google debería de vivir el internauta.
Ahora que ya no nos encontráis… ¿Penalizados por Google?
You think you’re lovely, I know that you’re wrong.
God made me ugly, so don’t string me along.
Give me the good stuff, I’ll leave you the rest,
Send me the good stuff and I’ll put you to the test,
I’m going toStop messing around, cos what have you found
On the dirty ground.Stop de I am Kloot
Hace tres años que andamos por aquí, publicando, hablando, reflexionando y tratando de comprender un poco de cómo funciona esto de la blogosfera y de Internet. Creímos que lo conocíamos un poquito todo, las escaladas de visitas, de comentarios, nuestras bajadas creativas, algunas alegrías, de gente que venía y se iba; pero durante todo este tiempo, cumplimos 1146 días en la Red, sólo nos faltaba una cosa: Que Google se olvidase de nosotros.
La situación en la que nos encontramos es nueva y extraña. Hasta ayer, crees que estás en cierta posición, que tendrás cierta audiencia todos los días, una media lo llaman, y de repente no sabes bien a santo de qué, Google decide que en realidad no vales tanto, que tus contenidos no son mejores que otros. Entonces descubres qué es volver al pasado y ser un desconocido, de nuevo.
Si este sitio web viviese de las esperanzas de ciertas ganancias derivadas de la publicidad, francamente, nos habríamos llevado las manos a la cabeza, habríamos tratado de ser buenos, revisado el sitio de arriba abajo y tratar de hacer las paces con los Googlebots y el algoritmo para que nos devolviesen a la situación en la que nos encontrábamos. Pero, no nos gusta eso, Google es al fin y al cabo un algoritmo frío, matemático y calclulador, que ha considerado que no somos lo suficiente relevantes; así que nos gusta más comentarlo y argumentarlo. Es cierto, puede que tengamos algún enlace roto, es probable que hayamos cometido el pecado de tener la información duplicada (Versión normal – Versión Texto), pero lo cierto es que no hemos cometido ningún pecado nuevo, seremos reincidentes, mas no nos merecemos el purgatorio o el Sandbox de Google.
Desenchufados a las 10 de la noche
Nuestras estadísticas son públicas, así que sabréis que el 80% de nuestras visitas provienen de los resultados que genera Google ante una cadena de búsqueda. Esto no es de extrañar, ya que el buscador posee el 90% del mercado en España, así que deja poco margen para la competencia. Si el 80% de nuestras visitas provienen de Google, es sencillo detectar cuándo se produjo su cambio de consideración del buscador respecto a nosotros. Comprobamos nuestras estadísticas y las cosas nos marcharon bien hasta ayer, 26 de junio, a las 22h que se produjo un bajón considerable en nuestros visitantes.

Si comparamos las estadísticas de ayer con las de hoy, comprobaréis que la escabechina ha sido realmente importante disponiendo hoy de sólo el 33% del tráfico que tuvimos ayer.

No somos los primeros ni vamos a ser los últimos, pero obviamente no podemos hacer otra cosa que esperar a que las cosas se vayan arreglando y poniendo en su sitio. Nuestro Pagerank sigue siendo el que era, es decir 5, y no creemos que debamos tener razones para que la situación varíe, puesto que no hemos realizado ningún cambio en la web ni ninguna acción para mejorar nuestra valoración. Por lo tanto, seguiremos tal y como estamos, esperando que esto dure una semana y no un mes y que en breve se solucione.
Actualización (29/6/2007) – Aparentemente, las cosas han vuelto a la normalidad y volvemos a estar en las posiciones en las que nos encontrábamos antes del incidente. Gracias a todos por vuestro interés en nuestros desvelos.
La importancia del número de referencias en Google
Enrique Dans publicaba, en su columna de Libertad Digital, un artículo muy interesante sobre Ley de Impulso a la Sociedad de la Información (LISI), bajo el título La SGAE, la ley y Torquemada, y el subterfugio empleado por la SGAE para incluir un artículo polémico en el texto que debía pasar por el Consejo de Ministros. El revuelo levantando entre los Internautas y las empresas de telecomunicaciones provocó que finalmente fuese sido retirado, no sin algunos escepticismos sobre lo que realmente sucedería después y sobre la redacción del articulado.
En cualquier caso, y a pesar de la importancia que tiene esta ley para el futuro del funcionamiento de Internet y la Sociedad de la Información en España, no es el objetivo de este texto abordar este tema. De hecho, hoy queremos señalar el uso que se realiza de los resultados que devuelve Google ante una consulta para el refuerzo de una idea a la hora de defender una tesis. Así pues, pongamos el ejemplo del texto de Dans antes citado como ilustrativo:
Fray Tomás de Torquemada fue nombrado Inquisidor General por Isabel de Castilla y Fernando de Aragón en el año 1482. En su momento calificado de "martillo de herejes, luz de España, salvador de su país y honor de su orden", Torquemada y la Inquisición se convirtieron en el sinónimo de la crueldad, la tortura y el fanatismo al servicio de unas ideas. Nadie nunca tuvo tanto poder para, al margen de toda supervisión, imponer sus bárbaros criterios a toda una sociedad, algo que ha dejado una huella indeleble en la imagen de España en el mundo. La frase "nobody expects the Spanish Inquisition" tiene casi cien mil resultados en Google). [...]
Google Scholar, ¿a hombros de gigantes?
No me hizo falta acudir a Google Dirson, un blog especializado en todo lo relativo a Google, para descubrir que el buscador específico de artículos científicos, llamado Google Scholar en su versión anglosajona, de la empresa de California se encontraba disponible en español. Lo curioso es que, al llevarlo al castellano, sus responsables han decidido rebautizarlo con el nombre de Google Académico, por lo que tiene cierta lógica que el lema de la versión inglesa (Stand on the shoulders of giants), tuviese que ser o bien traducido o bien eliminado. Parece ser que la traducción ha sido la elección que se ha adoptado, por lo que el lema del Google Académico queda como "A hombros de gigantes".
Esta anécdota no tuviese la menor importancia, si no fuese porque Standing on the shoulders of giants es una frase frecuentemente atribuida a Isaac Newton (If I have seen a little further it is by standing on the shoulders of Giants) que en realidad tiene precedentes anteriores. De hecho, la frase es una metáfora de enanos mirando encaramados a los hombros de un gigante de forma que ellos puede ver más allá y a una mayor distancia. Sin embargo, el primer antecedente de la metáfora se atribuye a Bernard of Chartres que la utilizó en el siglo XII y que posteriormente utilizarían Didacus Stella, Robert Burton y George Herbert antes que Newton y, consecuentemente, que se hiciese famosa.
Pero, por lo visto, la idea de los enanos y los gigantes gusta mucho en el mundo anglosajón, así las monedas de dos libras esterlinas tienen la frase grabada en sus cantos como homenaje al físico. Por otro lado, la cita ha sido utilizada en la música en diversas ocasiones. Primero, por el grupo estadounidense R.E.M., que en la canción King of Birds utiliza la rima "standing on the shoulders of giants / leaves me cold", y segundo por el grupo británico Oasis que la utilizó para bautizar su tercer disco, Standing on the Shoulder of Giants, lanzado en febrero de 2000.
Así pues, Google quiere ver más allá de lo obvio de Internet, de la información que los medios de comunicación publican, la que subimos diariamente las personas o las empresas. Google tiene un proyecto mucho más ambicioso que todo eso, quiere encaramarse a los hombros de los científicos y de los académicos, quiere hacer de esta información (libros, tesis, publicaciones, resúmenes o informes especializados) un aparte para poder ver más allá. Ahora en castellano, claro.


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