Indicadores para la Ciencia y la Tecnología: Las Patentes en el Manual Frascati
Siguiendo el texto anterior dedicado a la Bibliometría, también es interesante echarle un vistazo a la sección dedicada a las Patentes dentro del Manual de Frascati, que os dejamos a continuación.
Cobertura
4. Una patente es un derecho de propiedad intelectual sobre una invención de carácter tecnológico.Una patente puede ser concedida por una oficina de patentes a una empresa, a un individuo o a una entidad pública. Una solicitud de patente tiene que cumplir con ciertos requisitos: la invención debe ser una novedad, ser el resultado de una actividad inventiva (de carácter no obvio) y ser aplicable industrialmente.Una patente es válida en un país determinado y durante un periodo de tiempo limitado (20 años).
5. A efectos de comparación internacional, es preferible utilizar las estadísticas correspondientes a solicitudes de patentes que las estadísticas sobre patentes concedidas, debido al lapso de tiempo que transcurre entre la fecha de solicitud y la fecha de concesión, que en algunos países puede llegar a los diez años.
6. Los indicadores de patentes, basados en el simple recuento de las patentes registradas en una oficina de la propiedad intelectual, sufren varios sesgos, tales como la falta de comparabilidad internacional (con ventaja para el propio país en el que se presentan las solicitudes), o la muy elevada heterogeneidad de los valores de las patentes registradas en una única oficina. Por otra parte, la legislación de patentes difiere de un país a otro, lo que hace muy difícil la comparación de datos estadísticos procedentes de dos (o más) oficinas de patentes.
7. Para solucionar los problemas asociados a los indicadores de patentes tradicionales (descritos anteriormente), la OCDE ha venido trabajando en el desarrollo de un nuevo tipo de indicador basado en las patentes: el recuento por familias de patentes.Una familia de patentes se define como un conjunto de patentes obtenidas en varios países para proteger una única invención (que se caracteriza por una primera solicitud de protección en un país —llamada solicitud de prioridad— que se extiende posteriormente a otras oficinas de patentes). La utilización de indicadores basados en familias de patentes para fines estadísticos presenta una doble ventaja: la comparación internacional mejora al suprimir la ventaja del país que recibe la primera solicitud y eliminar la influencia geográfica; las patentes incluidas en una familia de patentes son de un valor más elevado.
8. Las patentes como documentos contienen una rica fuente de información sobre la invención que no está disponible en ninguna otra parte, y por tanto, constituyen un valioso complemento a las tradicionales fuentes de información utilizadas para medir la difusión de la información científica y tecnológica (véase sección sobre bibliometría). Los documentos de patentes contienen información sobre: i) las características técnicas (lista de reivindicaciones, clasificación técnica, lista de patentes citadas, etc.); ii) historial de la solicitud (fecha de prioridad, fecha de publicación, fecha de registro en cada país concernido, fecha de concesión, etc.); y iii) información sobre el inventor (nombre y dirección de los inventores, país de residencia, nombre de los solicitantes, etc.).
Utilización de las estadísticas de patentes
9. Entre los escasos indicadores disponibles de producción tecnológica, los indicadores basados en patentes son, con toda probabilidad, los más frecuentemente utilizados. Los indicadores basados en patentes proporcionan una medida de la producción de la actividad innovadora de un país: sus invenciones. La literatura científica dedicada a los determinantes y al impacto de la actividad innovadora utiliza cada vez más información suministrada por las patentes a nivel de agregación (a escala nacional) o a nivel de empresa, debido a la reconocida estrecha relación entre las patentes y el output de la innovación. Los datos sobre patentes permiten, asimismo, identificar los cambios en la estructura y en la evolución de la actividad inventiva de los países, industrias, empresas y tecnologías,mediante el mapeo de los cambios en la dependencia, la difusión y la penetración de la tecnología.
Disponibilidad
10. Las oficinas de patentes nacionales e internacionales (como la Oficina Europea de Patentes – OEP, o la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual – OMPI) son las principales fuentes de datos básicos. La OCDE recopila, almacena y publica varios indicadores de patentes relativos a sus estados miembros en las obras que llevan por título Main Science and Technology Indicators (OCDE, semestral) y Science, Technology and Industry Scoreboard (OCDE, cada dos años), igualmente disponibles en disquete y en CD-ROM. La base de datos, de la OCDE, sobre patentes recoge también información sobre las patentes depositadas en la Oficina Europea de Patentes, en la Oficina Japonesa de Patentes y en la Oficina de Patentes y Marcas de los Estados Unidos (USPTO), clasificadas por país de residencia de los solicitantes y por sectores tecnológicos.
Inconvenientes
11. La utilización de indicadores obtenidos a partir de las patentes para medir los resultados de las actividades en I+D y/o de las actividades de innovación, presenta ciertos inconvenientes.Numerosas invenciones no son patentadas, ya que están protegidas mediante otros procedimientos, como los derechos de autor, el secreto industrial, etc. La propensión a patentar difiere según los países y los sectores industriales, por lo que es difícil establecer comparaciones entre países y entre sectores. La distribución en función del valor de las patentes también está sesgada, ya que muchas patentes no tienen una aplicación industrial y por tanto tienen un escaso valor,mientras que son relativamente pocas las que tienen un valor elevado. Teniendo en cuenta esta heterogeneidad, los recuentos que se basan en la hipótesis del valor generalmente equivalente de todas las patentes podrían inducir a error. El número de solicitudes de patentes o el número de concesiones resultan, en sí mismos, difíciles de interpretar y deben ser considerados en combinación con otros indicadores.
Directrices internacionales
12. La creciente importancia que están adquiriendo las organizaciones internacionales de patentes contribuye a mejorar la comparabilidad de los datos de patentes disponibles para cada país, pese a que dichos datos estén condicionados por las especiales características de las patentes.El manual de la OCDE sobre patentes (Using Patent Data as Science and Technology Indicators – Patent Manual 1994) (OCDE, 1994b), presenta las directrices para la utilización e interpretación de los datos de patentes como indicadores de la ciencia y la tecnología.
OCDE (Organización para la cooperación y desarrollo económicos). MANUAL de Frascati 2002. Madrid: Fundación Española Ciencia y Tecnología (FECYT), 2003. pp. 218-220
Innovalencia: La diversión y la conversación catalizan la innovación
El pasado 7 de abril tuve la fortuna de poder asistir al 1er Congreso Innovalencia que disponía de un cartel de ponentes muy interesante. A pesar de tratarse de un congreso gratuito, ¿la calidad está reñida con ese prefecto?, cada una de las charlas estuvo a la altura del resto, aunque por supuesto debo destacar la primera dedicada al Social Media de Gaby Castellanos y la de Co-Creación conducida por Juan Gasca y Guzmán López. Lo que viene a demostrar que nunca hay que abandonar los congresos hasta que la luz se apague.
La evolución del Congreso se pudo seguir a través del hashtag #innovalencia y por streaming, aunque la fluctuación de los participantes que tuiteaban en ese momento dice mucho del interés que despertaron cada uno de ellos. Sin embargo es de justicia decir que cada uno demostró que se encontraba en Valencia por méritos propios y cada uno aportó una visión particular a ese término tan complejo como es la innovación. La innovación es como el sexo a los 14 años, todo el mundo habla de él, debe ser bueno, pero pocos lo han probado es la frase con la que Paco Negre sentenció Innovalencia y pudo ser la más tuiteada por los presentes.
Para abrir boca, Gaby Castellanos trató de relajar a los asistentes quitándose la corbata y sentándose con las piernas cruzadas en la mesa de ponentes. Ese interés por tratar de moverse desenfadadamente e invitando a la participación provocó que hubiesen muchas interrupciones a su discurso, con preguntas que trataban de rebatir sus argumentos, sin mucho éxito por supuesto. Pero quedó patente que éste era un congreso diferente y las sorpresas iban a sucederse durante el mismo.
La mesa más politiquera fue la dedicada a La transformación del actual modelo de desarrollo de la Comunitat Valenciana: ¿hacia dónde queremos ir? El aburrimiento se hizo tangible hasta que llegó el turno Ignacio Fernández de Lucio, mientras que se celebró mucho la intervención de Daniel Ramón que siendo políticamente incorrecto repartió estopa a los políticos de aquí y de Europa. Ramón siente que el tren de la Innovación se marcha y poco se está haciendo para recogerlo.
Javier Echeverría dio el contrapunto teórico a la Innovación en su conferencia Innovaciones ocultas y economía creativa , algo de agradecer, aunque teniendo presente la hora a la que comenzó a hablar, rayando la hora de comer, y trazando un discurso meramente teórico pero con muchas referencias a autores y documentos, urgió a los presentes a tratar de calmar sus ansias hacia otra cosa. Sin embargo, la conferencia estuvo bien hilada y desde luego no tuvo ningún desperdicio.
Pero la tarde deparaba muchas sorpresas y aquellos que se marcharon deberían lamentarlo. Santiago Bonet nos ofreció un ejemplo práctico de Crowdsourcing mostrándonos el desarrollo y los proyectos llevados a cabo por él mismo dentro de Aimme. Puede que su hablar un poco acelerado no fuese de gran ayuda a la hora de poder seguir su explicación, pero en conjunto nos ofreció buenos ejemplos de que innovar a través de la Red es posible e incluso para perplejidad de los empresarios funciona.
Y qué decir de la ponencia a cuatro manos de Co-creación: un nuevo modelo de trabajo donde nos divertimos y nos explicaron y mostraron que todos tenemos que decir en los procesos creativos de la innovación. No importa el perfil que tengamos y nuestra capacidad creativa. Creo que es una conferencia que todo el mundo, no importa su nivel en una organización, debería asistir. Y es que la innovación es cosa de todos.
La patente, esa gran desconocida
Dos hechos, casi coincidentes en el tiempo, me hacen replantearme el verdadero conocimiento y utilidad que se tiene de las patentes a nivel de innovación y de gestión de la información en España. El primero de ellos, surgió a raíz de la visita de un representante de la Fecyt (Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología) y su ronda de promoción de la base de datos referencial Scopus. Durante la presentación, pregunté que nivel de indización disponía la misma en lo que respecta a patentes, lo que las distintas respuestas y sus contestaciones nos condujeron a tratar el acuerdo de la Fecyt con Thomson Reuters respecto a la también base de datos bibliográfica, Web of Knowledge, y la desaparición de la, a mi entender, vital Derwent Innovation Index de la suscripción.
Para aquellos que lo desconozcan, sólo diré que Derwent es una base de datos centrada en la indexación y descripción de patentes a nivel mundial. Respecto al porqué de la desaparición de este recurso informativo de la suscripción que nos ofrecía la Fecyt a pequeñas instituciones, la representante me señaló que tenía que ser uno de los pocos de los que la utilizarían, ya que el índice de uso a nivel estatal era mínimo y por lo tanto se concluyó como poco relevante. Ya se sabe, ajustes presupuestarios.
Soy consciente de que, por supuesto, no soy el único que la usa. En otra conversación, completamente distinta y con otros actores, hablando con otro documentalista que trabaja en una Oficina de Transferencia de Resultados de una importante institución educativa, me confesaba que había tenido que solicitar la suscripción específica a esa base de datos ya que desde la biblioteca central se había considerado a esa base de datos como irrelevante y por lo tanto prescindible.
En un breve lapso de tiempo, me percaté que la Vigilancia Tecnológica, al menos en el caso de las patentes, es tal vez una actividad de la que se hace poco uso, puede que centrado en bases de datos abiertas, y qué decir a nivel universitario. Una situación que me hace reflexionar y que puede dar un poco más de luz de la baja cantidad de patentes que se realizan desde España a nivel europeo.
La Innovación Abierta (Open Innovation) /y 2
Explotación tecnológica
Con el fin de aprovechar mejor el conocimiento interno, las empresas pueden recurrir en prácticas diversas. Desde este campo, pueden distinguirse tres actividades relacionadas con la explotación tecnológica: Venturing, la concesión de licencias bajo la tutela de la propiedad intelectual (IP), y la participación del personal no dedicado a la I+D en las iniciativas de innovación.
Venturing se define como la puesta en marcha de nuevas organizaciones sobre la base de conocimiento interno, esto implica tanto de la creación de empresas spin-off, además de procesos de spin-out. El apoyo de la organización matriz a estas organizaciones derivadas puede incluir también financiación, el capital humano, el asesoramiento jurídico, servicios administrativos, etc
La propiedad intelectual desempeña un papel crucial en la innovación abierta a través de la entrada de los flujos de conocimiento. Así mismo, las empresas también disponen de la opción de vender licencias sobre su IP para la obtención de un valor mayor sobre la misma.
Finalmente, una tercera práctica para beneficiarse de los conocimientos internos consiste en aprovechar las iniciativas y los conocimientos de los empleados actuales, incluidos los que no trabajan en la I + D interna.
Exploración tecnológica
La exploración tecnológica se refiere a aquellas actividades que permiten a las empresas adquirir nuevos conocimientos y tecnologías desde el exterior. Se distinguen cinco prácticas relacionadas con la exploración tecnológica: La implicación del cliente, el trabajo en red externa, la participación externa, la subcontratación de I+D y la concesión de licencias bajo la tutela de la propiedad intelectual.
Los teóricos de la innovación abierta reconocen que la participación del cliente es una importante alternativa para mejorar los procesos internos de innovación. Son cada vez más los expertos los que consideran que los clientes no deben ser considerados como unos adoptantes pasivos de las innovaciones, sino que más bien pueden desarrollar sus propias innovaciones que los productores pueden imitar. Por ejemplo, los usuarios pueden modificar las máquinas, equipos y software para satisfacer mejor las necesidades de proceso a la hora de trabajar y porque los productores no pueden proporcionar un suministro adecuado.
El establecimiento de redes externas constituye otra dimensión importante que se asocia siempre con la innovación abierta. Incluye todas las actividades para adquirir y mantener las conexiones con fuentes externas de capital social (conocimiento), incluyendo individuos y organizaciones.
Las participaciones externas buscan la adquisición de innovaciones que fueron desechadas o no encontraron su hueco en el mercado la primera vez que fueron lanzadas, pero que pueden ser muy interesantes en el momento actual. Las organizaciones pueden invertir en start-ups y otros negocios para vigilar las posibles oportunidades que pudiesen surgir.
Por último, las empresas pueden adquirir externamente la propiedad intelectual, incluidas las licencias de patentes, derechos de autor o marcas de comercio, para beneficiarse de las oportunidades de innovación.
Las Pymes en la Innovación Abierta
La realización de la IA es mucho más sencilla de detectar en las grandes empresas debido a que las Pymes tienen un acceso más limitado a los recursos o disponer de menores recursos tecnológicos que intercambiar que las grandes. Sin embargo, debido a estas limitaciones, la Innovación en las pequeñas empresas siempre dispone de un enfoque externo, mediante alianzas o la externalización de recursos con otras compañías. De esta manera, las Pymes pueden ser mucho más innovadoras en ciertos aspectos que las grandes compañías.
Además, las Pymes contemplan las fuentes externas como un medio para tener acceso a canales de comercialización y ventas situadas justo en las últimas etapas de la innovación (sobre todo la fase de comercialización), mientras que la IA normalmente se centra más en las primeras etapas de la innovación, la tecnología de fuentes externas y la creación de redes con proveedores de tecnología y empresas innovadoras.
La Innovación Abierta (Open Innovation) /1
La Innovación abierta fue definida por Henry Chesbrough en su libro “Open Innovation” en 2003 donde señala:
Las ideas valiosas pueden provenir tanto desde dentro como desde fuera de una organización a la vez que pueden convertirse en accesibles para el mercado tanto desde dentro como desde fuera de la misma. Esta visión sitúa a las ideas y los caminos externos del mercado en el mismo nivel de importancia que se situaban los internos en la era de la Innovación cerrada.
Lo que se persigue con el enfoque de la Innovación Abierta (IA) es, al fin y al cabo, utilizar los flujos internos y externos de conocimiento de las organizaciones para catalizar la innovación interna, así como expandir los mercados para el uso externo de la innovación. La IA se ha contemplado de forma tradicional como si sólo tuviese cabida dentro de una empresa, sin embargo el incremento de los trabajadores del conocimiento, así como su movilidad; el establecimiento de nuevas vías de comunicación como Internet y la financiación disponible gracias a los mercados de capital riesgo, además de la ampliación del alcance de los posibles proveedores externos en la época actual; han minado la eficacia del sistema de innovación tradicional. De esta manera, las empresas no sólo quieren incluir dentro de su modelo de negocios sus propias ideas, sino que también las externas que puedan serles de utilidad.
Tradicionalmente, las grandes empresas confiaban en su I+D interna en la creación de nuevos productos y servicios. Así, en muchas sectores industriales, los laboratorios de I+D se contemplaban con un recurso estratégico para la competitividad de las mismas. Como resultado, tradicionalmente las grandes empresas cuentan con mayor capacidad de I+D y mayores activos complementarios que superaban a sus rivales más pequeños.
Pero tal como se ha señalado anteriormente, debido a la movilidad laboral, capital de riesgo y el conocimiento abundante y disperso a través de múltiples organizaciones públicas y privadas, las empresas ya no pueden darse el lujo de innovar por sí mismos, destinando grandes partidas presupuestarias para ello, sino más bien necesidad de involucrar a prácticas alternativas en innovación.
Como resultado, un número creciente de empresas multinacionales se ha trasladado a un modelo de innovación abierta en la que emplean tanto recursos internos como externos, así como el establecimiento de nuevas vías para aprovechar las tecnologías ya disponibles y, al mismo tiempo, incorporar conocimientos de fuentes externas.
De esta manera, la IA es un concepto amplio que abarca diferentes dimensiones. La mayoría de trabajos distinguen entre los flujos externos y los internos de conocimiento para acelerar los procesos de innovación interna que pueden ser resumidos en: La explotación tecnológica y la exploración tecnológica.
En el primer caso, la explotación tecnológica implica la realización de actividades de innovación que trate de sacar provecho de las capacidades tecnológicas existentes dentro de los límites de la organización. En el segundo, la exploración tecnológica hace referencia en las actividades de innovación que traten de captar y beneficiarse de las fuentes externas de conocimientos para la mejora de la técnica. En un entorno abierto completamente, las organizaciones tratarán de conjugar tanto la explotación como la exploración tecnológica con el fin de desarrollar al máximo el valor de sus capacidades tecnológicas.
Eric Schmidt, el hombre que puede reinar

Reclamado hace ocho años por los fundadores de Google, Sergei Brin y Larry Page, la figura de Eric Schmidt se ha ido agrandando con el tiempo según la estrategia global que seguía Google iba variando e insertándose y asentándose en casi todos los sectores de la tecnología. Estos sectores ya exceden los propios terrenos de la Web, como el de la telefonía con el desarrollo de forma abierta sistema operativo Android para móviles o el del sistema operativo Google Chrome para ordenadores. Esta tendencia expansiva de Google ya ha obligado a Schmidt a abandonar el consejo de Apple que ve a Google como un serio competidor para su teléfono iPhone y su estrategia dentro del mundo de la telefonía, así como en propio de los ordenadores debido a Chrome.
En la entrevista El futuro de los negocios según Google de la revista HSM Management (V.3 N.5, sept-oct 2009), Schmidt nos ofrece algunos destellos sobre su visión global de cómo va a funcionar el mundo respecto a su relación con la tecnología, así de cómo él trata de sacar lo mejor de cada uno de su equipo de trabajo.
Lo primero que hace Schmidt es desechar la teoría de la Larga Cola en favor de las más tradicionales Powerlaws (en el texto traducida como Ley de Poder) desde un punto de vista empresarial. Porque, según la visión de Schmidt, las empresas obtienen la mayoría de sus ingresos de unos pocos productos e Internet tenderá a realizar una concentración de marcas. Las marcas, los negocios y las figuras públicas serán cada vez más globales por lo que la tendencia será a rentabilizarla frente al resto.
Otra de sus interesantes reflexiones en el texto es el efecto red provocado por la vida digital que acentuará que todos los procesos vayan más rápido. Para Schmidt, cuando todas las personas estén conectadas y hablando entre sí, el ciclo de vida de los productos, las innovaciones, la información se transmitirán y se desarrollarán a mayor velocidad. Por supuesto que es consciente de que esto para nosotros puede suponer un problema debido al estrés que nos puede provocar, sin embargo actualmente hay toda una generación creciendo a esa velocidad y lo ven como algo completamente normal. Sus futuros líderes comprenderán cómo organizar ese mundo y el resto sólo podremos adaptarnos a él o simplemente sentarnos a contemplarlo.
Uno de los efectos de lo anterior es que las compañías ya no pueden ser controladoras de sus consumidores, deben dejar fluir la información y tratar de hablar con sus clientes. Para Schmidt, los grupos saben tomar mejores decisiones que los individuos, aunque puntualiza que deben estar integrados con las personas más inteligentes e interesantes, de ahí la teoría de la eSabiduría donde una empresa puede operar sobre la base del consenso con sus usuarios. Uno de los puntos fuertes de Google, remacha.
Por otro lado, el objetivo de Google es convertirse en un sistema innovador a escala, pasando a definir qué supone para Google cada una de esas palabras. Así, innovador es hacer cosas que sorprendan a los demás, sistemático es conseguir que se sistematice el enfoque provocando que se innove de verdad y escala a más de uno. De esta manera, Schmidt considera que Google dispone de una cartera suficiente de nuevos proyectos que confía en que alguno tenga éxito.
Sin embargo, el proceso de innovación sólo puede producirse si existe comunicación entre los distintos departamentos involucrados en cada proyecto. Esto se debe a la naturaleza de la tecnología donde la mayoría de las empresas cada vez serán más complejas, tendrán más productos y de mayor variedad. Para mantener la barrera competitiva hacen falta productos más flexibles, escalables, diferenciados y globales; y para ello Google trata de evitar las estructuras divisionales y unidades de negocio. De esta manera, se fomenta los vínculos informales de la cultura abierta y se trata de alentar la colaboración entre departamentos. De esta manera, se busca que los trabajadores se autoorganicen detectando los problemas más importantes.
Barreras en la innovación (2): Tecnología obsoleta
La amortización de un ordenador, siguiendo los criterios contables en España, se puede hacer durante un período máximo de ocho años y/o un máximo del 25% del valor del equipo para cada año. Es decir, siguiendo los principios contables, un ordenador ya puede encontrarse completamente amortizado en cuatro años, aunque en algunas organizaciones parece que los ordenadores comprados seis años antes y sus capacidades pueden estirarse casi indefinidamente.
Es cierto que gracias a la prevalencia de Windows XP en entornos corporativos, y la renuencia justificada de los administradores de sistemas de realizar la migración al fracasado Vista, los viejos ordenadores han soportando con mayor o menor dignidad el paso del tiempo (Salvo cuando alguno de sus componentes se fundía completamente). Sin embargo, no podemos olvidar que el software evoluciona inexorablemente y, en ocasiones, ejecutar nuevas versiones de ciertos programas se realiza de una forma cada vez más dificultosa.
Pero, la obsolescencia de las herramientas informáticas puede convertirse en mucho más dramática en entornos mucho más cerrados que el de los Pcs. Si nos fijamos en entornos donde los Macintosh de Apple son mayoría, la no-renovación de los equipos puede suponer dificultades a los propios trabajadores que ven cómo sus equipos se convierten en máquinas ancladas en el pasado y cómo la realidad les supera completamente. Es cierto que los Mac de Apple fueron sistemáticamente maltratados en el plano software, la prevalencia de Windows y su entorno en casi el 90% de los hogares fomentaba la creación de todo un ecosistema que contemplaba a los usuarios de Apple como algo casi residual, obligando en algunas ocasiones a los maqueros a utilizar el sistema operativo de Microsoft a su pesar.
Sin embargo, gracias a la estupenda política comercial de Apple basada en el efecto halo del iPod, que ha aumentado su base de usuarios, junto al desarrollo de la Web 2.0 y el Cloud Computing, la instalación de software en máquinas puede convertirse en una acción cada vez más residual (véase el ejemplo de los netbooks) y junto al desarrollo de grandes programas Open Source como Firefox o OpenOffice una barrera cada vez más débil a la hora de utilizar este tipo de sistemas operativos.
Sin embargo, el ritmo de actualización del software y los nuevos desarrollos de la Web 2.0 dejan en evidencia en muchas ocasiones las políticas de renovación de las empresas. En los entornos Mac, la falta de renovación del parque informático puede suponer un lastre a la hora de utilizar nuevas versiones de programas informáticos. Mientras que, por ejemplo, en entornos PC la falta de renovación de software puede contemplarse como completa dejadez. De hecho, Internet Explorer 6 es todavía utilizado por muchos usuarios en entornos corporativos, aún tratándose de un navegador obsoleto y completamente prescindible en comparación con las nuevas generaciones de los mismos. Sin embargo, por desidia o comodidad, aún permanece como un navegador de referencia cuando obviamente está completamente superado e incluso la Web 2.0 empieza a darle la espalda.
Algunos aducen que la culpa de esto se fundamenta en las propias intranets corporativas que, al haber sido diseñadas para Explorer 6 (un navegador que no obedecía precisamente los estándares), no se quiere desandar el camino hacia su superación.
Personalmente, he sufrido la experiencia de tener que navegar con un navegador obsoleto, buscar triquiñuelas para poder utilizar ciertas páginas web, descubrir cómo se desmaquetaban dificultando su uso. Trabajar en tales condiciones, donde la principal herramienta que vas a utilizar está completamente desfasada, obviamente repercute en el rendimiento del trabajador y, además, en el nivel competitivo que la organización va a desarrollar en el mercado. ¿Para qué adquieres la última versión de un software que va a limitar la productividad del trabajador porque no tiene unos requisitos de hardware adecuados? Personalmente, lo considero un gran error.
Barreras en la innovación (1): Todos innovamos cada día
La innovación, bien entendida, no supone un cambio radical en la tecnología, ni ingentes inversiones en equipos, ni siquiera un gran gasto en formación de personal dentro de las organizaciones. Todos los días innovamos, casi sin percatarnos. A la hora de realizar tareas, tratamos de mejorar los procesos de tal manera que consigamos o bien obtener una mejora en el costo económico o bien en el productivo (Nos cuesta menos esfuerzo realizarla). Por ejemplo, cuando decidimos realizar una ruta diferente hasta nuestra casa y descubrimos que atajamos unos minutos. Así, la innovación se define como la aplicación de nuevas ideas, conceptos, productos, servicios y prácticas, con la intención de ser útiles para el incremento de la productividad.
Tanto en la vida diaria como en el trabajo, innovamos casi sin darnos cuenta de ello. Consideremos, por ejemplo, en la forma que trabajábamos hace cinco años y caeremos en la cuenta de que, efectivamente, ha habido cierta evolución y en la mayoría de los casos positiva. Por supuesto que una de las mayores fuerzas dinamizadoras en la innovación ha sido la Web. Ya bien se trate de una forma meramente informativa, pensemos en el buscador y la sencillez con la que encontramos casi cualquier cosa en la Red (Un teléfono, un contacto), por ejemplo, o de procesos (La bien celebrada Web 2.0 y todo lo que ha supuesto), Internet y los conceptos desarrollados a partir de ella (Las Intranets, por ejemplo) ha cambiado nuestra forma de comunicarnos y compartir información con nuestros compañeros de trabajo, proveedores y clientes.
Por supuesto que la tecnología ha supuestos grandes mejoras, pero también grandes cambios a la hora de comunicarnos y los flujos de información internos de las organizaciones han sufrido cambios significativos y no siempre a mejor. Por ejemplo, ¿a que ya no suena tanto el teléfono de la oficina? Muchas personas plantean las mejoras de la comunicación y de la vida laboral, precisamente buscando la comunicación verbal mediante iniciativas como el “viernes sin correo electrónico” en la que los trabajadores de una organización deben comunicarse por cualquier medio excepto por correo electrónico a no ser que sea completamente necesario.
En cualquier caso, aunque la aplicación de nuevos procesos tecnológicos dentro de las organizaciones pueda fomentar la mejora de procesos, no todos utilizamos las herramientas de igual forma, ajustándonos a nuestros procesos mentales y de aprendizaje. Imaginemos, por ejemplo, cómo utilizamos los navegadores. Algunos de nosotros utilizaremos los marcadores (Otros ya habremos dado el salto hacia el Marcado Social), otros guardaremos las contraseñas dentro de ellos, otros borraremos las cookies todos los días… Es decir, dependiendo de nuestros conocimientos, experiencias y nuestro nivel de ansiedad utilizaremos las herramientas informáticas de una manera u otra, obedeceremos a los que nos dicen “esto no se puede hacer” o simplemente nos revelaremos frente a ellos indignados.
Pero como se suele anunciar, parafraseando el eslogan comercial, “no hay nada imposible”. A veces las barreras en la innovación aparecen donde menos cabría esperarlo.

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