Home » Prensa » Artículos recientes:

Google teje su “web” y caemos como moscas

Martes, 22 de Septiembre de 2009 Marcos Ros-Martín Internet 1 Comentario

El debate del pago en la prensa

Asevera Jeff Jarvis, un consultor de medios de comunicación bastante conocido en Estados Unidos por su blog BuzzMachine, en su libro “What Would Google Do” que hace unos años algunos representantes de la compañía de Mountain View le sugirieron que la publicación en la que trabajaba abriese los contenidos, volcase su archivo en la web y confiase en la Larga Cola para rentabilizar su inversión. Jarvis asegura en su libro que, en aquel momento, él se encontraba del lado de Google, pero la visión del editor no se aproximaba a lo sugerido por Google. No podía ofrecer los contenidos gratis a los internautas puesto que había gente que los compraba en papel y no iba a dispararse en el pié.

Desde nuestro lado, aplaudimos cuando The New York Times abrió su archivo y sus artículos de pago, nos felicitamos cuando El País deshizo el camino y pasó de ser de pago a completamente gratuito, sin embargo los medios de comunicación se siguen preguntando dónde está el dinero. La crisis arrecia y los medios consideran que el modelo actual es insostenible, hay que retornar al modelo de pago. La pregunta sigue siendo el cómo, el cuándo y el cuánto.

Hay quien asegura que para finales de año nos volveremos a encontrar con contenidos cerrados en los periódicos. No sería una sorpresa, claro, porque parecemos olvidar que en España hay medios de comunicación con el candado puesto en algunos de sus contenidos. Pero, en este debate global, Google parece querer jugar al despiste. Por un lado, critica la posibilidad de que los medios de comunicación decidan adoptar un modelo de pago, sobretodo al respecto de las ideas de Rupert Murdoch, mientras que por otro trata de crear un modelo de pago para los mismos. Abierto no significa gratis, asevera en una especie de cinismo.

Mientras tanto los internautas y los medios esperan a ver quién se atreve a dar el primer paso. De las encuestas y de las opiniones de los usuarios se desprende que no piensan pagar por una información que consideran que podrían encontrar fácilmente en otro lugar, a la vez que se recuerda lo que sucedió antes y la debilidad de una apuesta del todo cerrado.

El contenido sigue siendo el rey en la Web, las páginas con contenido, más allá de los servicios, todavía disponen una buena tarta de la atención digital, pero Google considera que la Larga Cola es una falacia y además realiza guiños de esa creencia. Recientemente, ha ofrecido un nuevo producto, el felicitado Google FlastFlip, en el que parece dispuesto a dar a una selección de medios una parte de la tarta publicitaria. Tanto tiempo llevan arremetiendo estas empresas contra Google News, a la vez que son acribillados por sus detractores por no entender la economía del enlace, que ahora desde Mountain View les ofrecen una primera página, una selección gourmet de informaciones a los lectores y además la posibilidad de compartir ingresos que siempre parecieron negarles.

Hay quien celebra que Google trate de hacer las paces con la prensa, aunque en realidad extiende una tupida tela de araña. Es un trilero que nos enseña la bolita mientras juega con los cubiletes, ofreciendo un envite. En realidad, la apuesta la ganamos mientras él quiera, después simplemente hará desaparecer la bolita.

El servicio de documentación de un medio impreso regional: evolución en el diario Levante-EMV

Lunes, 1 de Junio de 2009 El Documentalista Enredado Actividades y Congresos No hay comentarios

Ha tardado un poco, pero ya tenemos en nuestras manos el nuevo número de la revista El Profesional de la Información dedicado a la documentación y medios de comunicación. Como no podía ser de otra manera, habiendo desarrollado buena parte de mi vida profesional en el diario Levante-EMV y perteneciendo esta bitácora a su Red de Blogs, propuse al responsable de la sección de Documentación del periódico, Alfonso Rodero, la redacción de un texto donde se abarcase cronológicamente las distintas etapas y formas de trabajo por las que el servicio ha pasado. Por otra parte, ya recogimos un texto de Alfonso hablando sobre el trabajo de documentación en el diario.

Confío en que el texto, que tiene por título El servicio de documentación de un medio impreso regional: evolución en el diario Levante-EMV, resulte de vuestro interés y que, junto al resto de los artículos, ayude a ilustrar el no siempre conocido mundo de la documentación informativa que se desarrolla en España. El índice de este número de la revista es el siguiente:

  • Elegía del centro de documentación de prensa – Nora Paul
  • Evaluación de hemerotecas de prensa digital: indicadores y ejemplos de buenas prácticas – Javier Guallar y Ernest Abadal
  • La memoria como criterio de valoración de calidad en el ciberperiodismo: algunas consideraciones – Marcos Palacios
  • Influencia de la fotografía digital en los departamentos de documentación de prensa – Juan-Miguel Sánchez-Vigil, Juan-Carlos Marcos-Recio y María Olivera-Zaldua
  • Periodistas que ejercen de documentalistas (¿y viceversa?). Nuevas relaciones entre la redacción y el archivo tras la digitalización de los medios – Josep-Lluís Micó-Sanz, Pere Masip-Masip, José-Alberto García-Avilés
  • Recuperación de secuencias de información audiovisual con rdf y smil – Jorge Caldera-Serrano y Rodrigo Sánchez-Vicente
  • 2018: ¿Diarios en dispositivos móviles? Libro electrónico, tinta electrónica y convergencia de la prensa impresa y digital – Javier Díaz-Noci
  • Automatización de las bases de datos: potencialidades de herramientas básicas para otro periodismo posible – Xosé López-García, Carlos Toural-Bran, Xosé Pereira-Fariña y Suzana Barbosa
  • El servicio de documentación de un medio impreso regional: evolución en el diario Levante-EMV – Marcos Ros-Martín y Alfonso Rodero-Susiac
  • Apuntes sobre la documentación en el diario El país – Juan-Carlos Blanco-García
  • Servicio de documentación digital de la Televisión del Principado de Asturias (TPA) – Belén E.-Nora-González, Cristina Patallo-Fernández y Marcela Pastor-Blanco
  • De la videoteca al robot pasando por Tarsys. Nuevos sistemas de gestión multimedia en Radiotelevisión valenciana – Lola Alfonso-Noguerón
  • El documentalista de programas de televisión: horizontes profesionales – Silvia Ripoll-Mont y Luisa Tolosa-Robledo
  • Los nuevos diarios digitales. Entrevista a Mario Tascón – Javier Guallar

¡Que paren las rotativas! ¿Es éste el fin de la prensa?

Miércoles, 13 de Mayo de 2009 Marcos Ros-Martín Prensa 4 Comentarios

Cuando descubres que alguien intenta hacer una tira cómica sobre la crisis de los medios de comunicación, te percatas de que la situación es más grave y desesperada de lo que podría parecer. El debate sobre el futuro de la prensa es muy intenso dentro de los medios en estos días, de hecho hay quien asevera que conocía que se podría llegar a esta situación y que se lamenta de no haber hecho nada. Pero mientras los EREs salpican a distintos grupos de comunicación, la crisis que se vive hoy en día en las redacciones no puede ser igualada a ninguna a las anteriormente contempladas, provocando cierta rabia e indignación en los profesionales del sector, puede que desnudando poco a poco las miserias del periodismo y descubriéndonos que no todo reluce dentro de ella.

Han sido distintos las voces que advertían a los periodistas que su trabajo iba cayendo en el descrédito dentro de una población cada vez más impregnada de lo que verdaderamente debe ser una sociedad post-industrial. En el libro, We the media de Dan Gillmor trataba de apuntalar las razones del nacimiento de la Web 2.0 y del Social Media basándose en la posición crítica adoptada por una parte de la sociedad frente al descrédito de los grupos mediáticos alumbrando una nueva forma de crear noticias. Finalmente, aquello quedó en aguas de borrajas, no pudiendo trasladar los puntuales casos de éxito a otros países.

En su evolución, los blogs, aquellos sitios web que abordarían aquellos temas que los medios desechaban centrándose en las nanoaudiencias, eran abandonados lentamente por sus impulsores -Jason Calcanis fundador de Weblogs Inc. vendió su compañía y finalmente abandonó la blogosfera en favor del microblogging favoreciendo el anuncio de la desaparición de la blogosfera-, sustituyendo aquellos por nuevas palabras, nuevos conceptos, nuevas formas de hacer negocio en la Web con la participación de sus usuarios.

Hoy en día, los medios de comunicación impresos se enfrentan al dilema del prisionero ante su futuro. Por un lado, son conscientes de que deben permanecer en la Red, mientras que por otro saben que no pueden ofrecer gratis en la web lo que venden en papel. En realidad, todo se reduce a los márgenes de beneficio, la venta de periódicos sufraga el papel, la tinta y la distribución del periódico físico, mientras que la venta de publicidad sostiene el resto; sin embargo actualmente en la Red la publicidad no genera los suficientes ingresos como para mantener toda la infraestructura del medio de comunicación. Las soluciones han sido distintas dependiendo de la situación de cada uno. Algunos han apostado por el papel, mientras que otros simplemente han abandonado el papel en favor de la Web, otros por la convergencia; el éxito de unos u otros se comprobará a medio plazo, no cabe duda.

Google ha sido señalado como el mayor de todos los males por los medios. Según la consideración de los directivos de los medios, el buscador utiliza la información que la prensa genera para la creación de varios productos sin que ellos reciban su correspondiente contrapartida. Hay que señalar que la posición del gigange nunca ha sido desdeñosa respecto a la información digital ni hacia los medios, obviamente, sí lo ha sido respecto al producto en papel.

La información es cara de producir. Una de las acusaciones que se ha lanzado a la Web 2.0 es su falta de información respecto a la opinión. Es cierto, la valoración y los puntos de vista son mayoría en la Web, junto a la republicación de informaciones y distribución de notas de prensa. Puede que haya poco valor añadido en aquello publicado en la Web 2.0, ¿pero no era precisamente eso lo que hacían los medios impresos gratuitos? ¿Publicar fundamentalmente aquello distribuido por las agencias de prensa?

En cualquier caso, a pesar de que la competencia esté a un clic, la marca, la cabecera, se mantiene como punto de referencia para el lector. La creación de comunidades gracias a la Web 2.0 y tomar partido de otras sinergias como informaciones que los periodistas del medio no cubren es un buen punto de partida. Pero hay que tener en cuenta que en la Web, al contrario de lo que sucede en el mundo físico, todo es medible. El comportamiento del usuario, qué páginas se leen, su segmentación, qué publicidad ha funcionado, cuál no, qué posición dentro de la página atrae más la atención, etc. Dicen que en la web no vemos la publicidad, la eliminamos inconscientemente, ¿a caso no sucede también a la hora de leer el periódico impreso? Las agencias de publicidad lo saben y pueden exigir resultados y, por lo tanto, las tasas de conversión ser más reducidas en el mundo digital. Por otra parte, la mayoría del pastel publicitario se lo ha llevado otro, creando una infraestructura y tecnología formidable y que trató de saltar al mundo analógico, para después abandonarlo en tiempos de crisis.

Es difícil que los medios dejen de considerar la idea de cobrar por sus contenidos, llevan 200 años haciéndolo, y buscarán la manera de conseguirlo aunque se trate de otro tipo de soportes (Kindle o Adobe Air). Pero, de lo que no cabe duda, es que son éstas tierras muy complicadas y algunos ya lo intentaron antes, descubriendo su fracaso y desdiciéndose en el camino, sin embargo este bache económico será sobrepasado y serán aquellos los que hayan encontrado la forma de financiarse sin pasar por la caja de Google, los que apuesten por las nuevas ideas y la innovación, que sepan gestionar su producto dentro de un mercado terriblemente competitivo, además de mantener sus audiencias y su impacto dentro de la sociedad los que sobrevivirán. No, los periodistas no desaparecerán, ni sus empresas editoras, ni los medios sólo el soporte a la hora de transmitir el mensaje.

Nos integramos en la ‘Red de Blogs de levante-emv.com’

Jueves, 15 de Enero de 2009 Marcos Ros-Martín Enredando 4 Comentarios

Aún recuerdo la primera vez que crucé las puertas del diario Levante-EMV para encararme a una de mis primeras entrevistas de trabajo. Bien podría relataros aquí lo que en aquel despacho se dijo y mis impresiones de entonces, qué sucedió tras la entrevista, cómo acabaría mi carrera profesional desarrollándose dentro del periódico y algunas de mis anécdotas como trabajador. Tal vez lo que más os pueda interesar es que aquel día sufría una otitis que arrastraría durante dos semanas y que a día de hoy todavía me pregunto cómo acabé tan bien parado. Aunque puede ser que en realidad puede que ya lo haya hecho.

Hoy el diario Levante es como una segunda universidad para mí, me he formado y he crecido en muchos aspectos, personal y profesionalmente, guardo gratos recuerdos y muchas amistades en él y, de alguna extraña manera, todavía me tiene enganchado. Así que no es de extrañar que, al final, nuestros caminos se hayan vuelto a cruzar, esta vez en la Red, y confío que se trate de una experiencia muy provechosa para ambos.

Hace ya un tiempo que me percaté de la oferta que el diario realizaba en su búsqueda de bloguers para comenzar a crear su propia red de blogs al igual que otros medios habían comenzado a hacer. Huelga decir que, en aquel momento, nos auto-excluimos, puede ser que conscientes de que el ámbito temático que desarrollamos en esta bitácora no fuese de especial interés para el periódico. Sin embargo, la entrevista a Lluís Cucarella, el director de su edición digital, aparecida en el blog 233Grados me invitó a replantearme el hecho de ofrecernos para colaborar con el diario.

Siendo conscientes de que un título como El Documentalista Enredado puede llegar a no invitar a sus lecturas a los neófitos en nuestro ámbito temático, lo hicimos con un poco de escepticismo. De hecho, Lluís me confesaba que no sabía cómo íbamos a cuadrar dentro de los contenidos de un diario regional como Levante-EMV; pero lo cierto es que una vez repasados algunos de nuestros textos, descubrió que nuestra amplitud temática era suficientemente para poder atraer a sus lectores y que nuestra colaboración fuese satisfactoria.

Hay que señalar que este acuerdo no supone ninguna cortapisa sobre lo que debamos a publicar, por lo que nuestra línea editorial va a seguir siendo la misma. Como venimos haciendo hasta ahora ,os ofreceremos un poco de nuestras lecturas, nuestras experiencias, nuestras reflexiones, nuestras actividades y lo que se nos vaya ocurriendo, por lo que nuestros lectores habituales apenas se percatarán de ningún cambio de relevancia salvo la presencia de un nuevo pequeño logotipo en nuestra cabecera.

Actualización (2/2/2009): El diario Levante-EMV recoge nuestra incorporación e historia en su edición de hoy.

Cómo acabar con la prensa de una vez por todas /y 2

Domingo, 11 de Enero de 2009 Marcos Ros-Martín Prensa 3 Comentarios

En la encuesta Pew Research Center for the People & Press correspondiente al año pasado, el 40% de los estadounidenses identificaban la Red como su fuente primera de información respecto a noticias nacionales e internacionales, dejando un 37% a los medios de comunicación impresos. Esta encuesta constituye todo un hito puesto que se trata de la primera vez que Internet supera a los periódicos como fuente para mantenerse actualizado por parte de los ciudadanos y, aunque se trata de una encuesta local, no sería sorprendente que esto mismo comenzase a trasladarse también al resto de países desarrollados.

Sin embargo, las vías de las que disponen los medios para mantenerse en funcionamiento, es decir la publicidad, se antoja un tanto complicada dentro de la situación de crisis actual tanto dentro como fuera de la Red. Pero aportemos algunos datos, la inversión publicitaria en Internet en España todavía dista mucho de las cifras que se alcanzan en los medios de comunicación impresos. Así, según el estudio correspondiente al año 2008 de Infodaex, Internet había tenido un crecimiento interanual de 55,4% durante el 2007, llegando a alcanzar un volumen de inversión publicitaria de 482,4 millones de euros frente a los 310,4 millones del año 2006. El porcentaje que Internet supone sobre el total de la inversión en el año 2007 en Medios Convencionales es del 6,0%.

En contraste, los diarios alcanzaron durante 2007 un volumen de inversión publicitaria de 1.894,4 millones de euros, ocupando el segundo lugar de inversión por detrás de la televisión, representando el 23,7% del total de la inversión publicitaria recogida en los Medios Convencionales. La inversión publicitaria obtenida en 2007 está un 5,8% por encima de la cifra del año anterior, que fue de 1.790,5 millones. Tengo que aclarar que Julio Alonso, cabeza visible de la empresa Weblogs S.L., ha sido muy crítico con estas cifras, considerándolas distantes de la realidad por lo pequeño de las mismas. Recientemente publicaba un texto en el que cuestionaba la metodología y las fuentes utilizadas para la confección de la proyección, mientras que también realizaba una reflexión sobre las perspectivas de la publicidad en blogs y en medios sociales para el año que viene. En cualquier caso, la inversión publicitaria on-line hasta el primer semestre del año 2008 había crecido un 39′46% en comparación con el mismo periodo del año anterior situándose en los 307,24 millones de euros, mientras que en la prensa se estaba viviendo una caída de un 16% de la inversión situándose en 805′8. Es posible que se tratase simplemente de un indicador de que los tiempos están cambiando, que las empresas comienzan a volcarse a la Red, buscando a los jóvenes despegados de los medios tradicionales donde a buen seguro van a encontrase.

Desgraciadamente, a pesar de que los medios de comunicación pudiesen incrementar sus ingresos a través de la publicidad en Internet que, actualmente y a pesar de la crisis, crece dentro de unos ratios del 30%, mientras huye en desbandada de los medios tradicionales, la publicidad on-line a nivel mundial está gestionada en un 57% por Google y sus sistemas Doubleclic y Adsense. Es curioso que su más inmediato competidor, Yahoo! que estuvo a punto de firmar un acuerdo de colaboración con la compañía de Mountain View, disponga tan sólo de un 9′7% de la cuota de mercado, dejando según el estudio de la compañía Attributor, en evidencia que la situación de la publicidad en la Red se sitúa a todas luces en una posición dominante.

De este modo, los medios de comunicación se encuentran en una situación francamente incómoda. Por un lado, su razón de ser es la generación de contenidos para atraer lectores, bien sea a través de su cabecera o a través del tráfico que les dan los buscadores -En esto Google también es dueño y señor del mercado- , mientras que a la hora de rentabilizar los esfuerzos técnicos y humanos realizables a través de la publicidad, se encuentran con que Google se queda con una parte importante del pastel de los ingresos que podrían obtener por los mismos y que no pueden controlar de ninguna manera. Desde este punto de vista, Google se encontraría, con cierta razón, canibalizando el mercado de la información en la Web.

La entrevista que ha soliviantado, y de qué manera, los ánimos de los periodistas se la realizaban a Eric Schimdt en la revista Fortune en la que declaraba: “Somos capaces de proporcionar clicks a las páginas web de los diarios para que ellos las moneticen. Eso les proporciona algunos ingresos. El problema es que esos ingresos no son suficientes para compensar la pérdida de sus otros ingresos”. Tal vez, la pérdida de sus otros ingresos se refiera a las redacciones en papel, a las de la televisión o radio, aunque para Schmidt los medios de comunicación tienen una función irreemplazable dentro de la sociedad: “La gente ama las noticias, las discute, las copia, las envía. Internet ha hecho las noticias más accesibles. El problema está en la publicidad y el coste mismo del periódico: imprimirlo, distribuirlo, etcétera. Y lo cierto es que el modelo de negocio se está estrechando”.

Sin embargo, lo que está en peligro más allá de las empresas, es lo que representan, es decir, la pluralidad informativa, la posibilidad de contrastar informaciones y ofrecer puntos de vista completamente distintos y mucho más ricos ante un mismo suceso. Hay que incidir que la generación de información de calidad tal y como vienen desarrollando una buena parte de los medios de comunicación tradicionales es un proceso muy caro, pero que a todas luces se constituye como un proceso completamente necesario para el correcto desarrollo y evolución de las sociedades democráticas. Pero la solución de los medios ante esta crisis tampoco pasa por solicitar ayudas a los distintos gobiernos de una nación (Central o autonómico) porque simplemente aceptarían el abrazo del oso que acabaría completamente con su ya en entredicho independencia informativa.

Es posible que los periódicos en papel se mueran, que algunos queden como una vagatela del pasado, reminiscencias de un modelo comunicativo obsoleto en un mundo globalizado donde esperar 24 horas para estar informado se antoje inconcedible. Hasta ahora la esperanza se depositaba en la convergencia, la integración de las redacciones impresas y de internet, con mayores o menores traumas, o simplemente separadas, pero lo que está claro es que algo se mueve en el mundo del periodismo y se encamina hacia algo sismológico.

Hay periódicos digitales que son cerrados en detrimento de los impresos, cabeceras que cierran, periódicos gratuitos que clausuran delegaciones, grupos mediáticos que ajustan plantillas y costesperiodistas que se preparan para las movilizaciones -, profesionales que se declaran en huelga por los movimientos corporativos en época de crisis, publicaciones impresas que se transmutan a Internet, que se  coloque publicidad donde hasta ahora era un sacrilegio hacerlo o simplemente que se nos presente un annus horribilis para la prensa

En definitiva, ésta es la transición más complicada que van a realizar las empresas informativas impresas en toda su historia. Su modelo de negocio cae hacia la obsolescencia, sus márgenes se estrechan, no controlan el nuevo medio en el que se disponen a competir, la publicidad y sus ingresos los dominan otros actores, la información que se genera es ingente, dispersa, contrastarla se realiza en pocos segundos, sus lectores se pueden organizar para desacreditar cualquier error, los deslices informativos quedan en mayor evidencia, cualquiera puede ser periodista, las audiencias están más fragmentadas, los pasos que se dan dentro de la Web son inseguros, el valor de una Web lo dan otros y no sólo el dinero, el terreno es completamente desconocido e inhóspito… pero el periodismo no desaparecerá y por lo tanto los medios de comunicación tampoco lo harán, aunque el camino hasta vislumbrar la luz al final del túnel va a ser muy duro para todos.

Cómo acabar con la prensa de una vez por todas /1

Viernes, 9 de Enero de 2009 Marcos Ros-Martín Prensa 6 Comentarios

Los medios de comunicación impresos están encarándose hacia su futuro, un presente que será digital o simplemente ya no será. Es posible que los medios ya hayan visto pasar su oportunidad de reconvertirse, de dar un golpe en la mesa, de erigirse como uno de los pilares fundamentales del ecosistema de la información en la Web y desde ahí desarrollar un nuevo modelo de negocio viable para ellos. Es posible que ya sea demasiado tarde.

Los tradicionales periódicos vienen sufriendo el desafío de la Web prácticamente desde que se lanzaron a volcar sus contenidos en ella a mediados de los años 90. En un principio, lo hicieron bajo el convencimiento que debían tener presencia dentro de ella como medio de comunicación del futuro, defendiendo sus cabeceras (marca) dentro de ella, pero lo hicieron con cierto temor y recelo.

En primer lugar, porque no supieron bien qué hacer dentro de ella, dónde buscar sus audiencias, cómo establecer su viabilidad económica para el ingente esfuerzo que exigía la edición de un diario, sin embargo esta primera etapa de toma de contacto acabó tras el estallido de la Burbuja Tecnológica, los ingresos publicitarios cayeron, sólo las audiencias ya no eran suficientes para mantener un proyecto en la Red y el modelo del “todo gratis” fue cuestionado. Simplemente, los medios trataron de volver sobre sus pasos, defendiendo su producto sobre el papel y sobre la Red. De este modo, ante el volcado total de los contenidos publicados, los medios de prensa trataron de buscar nuevas vías de financiación pasando al modelo de pago con todos los contenidos cerrados o el modelo mixto con una serie de contenidos en abierto, mientras que la información que se publicaba en la página web que era editada en papel era de pago.

El modelo de pago, defendido por una de las mayores cabeceras del país, fue terriblemente contestado y considerado como un error desde un principio. Los defensores de este modelo poco pudieron hacer cuando la evidencia de que se estaba perdiendo audiencia e influencia dentro de la Web en detrimento de la competencia que se afianzaban y crecían, el resultado fue una vuelta a los contenidos en abierto para tratar de recuperar el terreno perdido.

Pero mientras los medios de comunicación trataban de encontrar un modelo de negocio viable dentro de la Web, ésta comenzaba a moverse tras el primer fiasco de su historia a principios del siglo XX. Frente al descrédito de los medios de comunicación que se consideraba que flirteaban más con el poder y las empresas que escuchar y transmitir los verdaderos intereses ciudadanos, estos comenzaron a desarrollar sus propias plataformas de publicación. El Periodismo 3.0 o el Periodismo Ciudadano se cimentó sobre los blogs y los wikis y aunque a lo largo del tiempo se ha venido a demostrar que los medios de comunicación son en cierta manera irreemplazables a la hora de producir informaciones, de aquel movimiento, se heredaron dos conceptos fundamentales: The Long Tail (La larga cola) y las nanoaudiencias.

Aunque intrínsecamente entrelazados, la teoría de la Larga Cola consideraba que cualquier producto podría encontrar su nicho de mercado gracias a las posibilidades de acceso a la distribución del mismo que Internet brindaba. Si el producto es informativo, mucho más como los medios refrendaron al comenzar a abrir sus archivos y buscar ese efecto de Larga Cola sobre su patrimonio documental, y sobre estos cimientos nacieron los nanomedios, diferenciándose del periodismo digital y encontrando sus apasionados redactores (y lectores) en el incipiente movimiento de la Blogosfera y la Web 2.0.

De esta forma, las grandes estructuras anquilosadas de los medios de comunicación se encontraron con infinidad de pequeños medios específicos y muy concretos, de una apertura hacia los lectores que no habían sabido prever antes. Si en la Blogosfera se defendía que “El lector sabe más que tú”, los medios de comunicación tuvieron que saber adaptarse a los usos sociales que la misma estaba estableciendo. La posibilidad de enriquecer una noticia mediante comentarios, obtener tráfico mediante el filtrado social, la recepción de críticas a través de blogs especializados y/o profesionales, la consolidación de audiencias propias mediante la creación de comunidades de blogs para los lectores o específicos, la integración de otras herramientas como Twitter, el paso desde el medio de comunicación impreso hasta el medio de comunicación audiovisual dentro de la Web… son herencia de lo que se denominó Web 2.0 y sus  desarrollos tecnológicos para una audiencia cada vez más acostumbrada a la participación, mucho más abierta y que desea sentir que un producto informativo es más suyo que de la editorial que lo publica.

Sin embargo, no podemos olvidar el ecosistema de la información y cómo funciona la Web. Hemos señalado en anteriores ocasiones que la competencia es pura y perfecta en la Web, es decir, el gesto hasta desplazarse a la competencia se encuentra a tan sólo un clic y, ante esto, los medios de comunicación poco pueden hacer. Un ejemplo de esto es la sección Google News, donde el metabuscador junta las noticias que publican 700 medios hispanos en la Web. Obviamente, éstas ya no se diferencian las unas de las otras y que una aparezca la primera sobre el resto depende en buena forma del frío algoritmo de la compañía de las letras de colores. Es cierto que Google News distribuye el tráfico hacia los medios de comunicación, pero también les señala indefectiblemente que deben diferenciar sus productos, porque de lo contrario están perdidos.


También en Facebook - El Documentalista Enredado en Facebook

Recién comentado:

  • paint: hahaha...
  • Marcos Ros-Martín: Sí, a mi también me gusta de vez en cuando pararme y reflexionar un poco sobre lo que voy viendo, en cualquier sitio, y me sorprende. Porque todavía m...
  • JesusC: Hola: me gustan mucho las reflexiones que nos cuentas de vez en cuando en tu blog. No sólo en el contenido sino en la forma, realmente sabes expres...
  • Marcos Ros-Martín: De nada Encarna, me alegro que lo encontrases de utilidad. ;-)...
  • Encarna: Seguí la recomendación de usar Adblock PLus y menuda maravilla, esta harta de tanto anuncio abusivo. Un gran descubrimiento, gracias!...
[X] Cerrar
Powered by ShareThis