Saltar al contenido →

Autor: Maria Elena Mateo

5 cosas de mí que no interesarán a nadie

Aprovechando que nadie nos lee, por lo que este post pasará desapercibido, he decidido recoger el testigo que me pasó Geekteca hace unos días, y responder a un meme en el que me propone "decir 8 cosas de mí que normalmente no sepan". 

Reconozco que en un principio rechacé la propuesta, ya que en este blog no somos muy dado a los memes, y le envié a David mis elucubraciones personales por correo. Pero, tras reflexionar sobre ello, y comprobar que no he sido la primera en revelar su identidad secreta, he decidido recuperar mi derecho de autoría y publicarlo yo misma.

Desde luego, contar ocho cosas sobre mí que no sepáis son demasiadas (no tengo demasiados secretos y alguno tendré que guardarme ¿no?); así que tendréis que conformaros con cinco. No paso el testigo a nadie pero, como los ramos de novia, lo lanzo al aire para que lo coja quien quiera.

  1. Mis lecturas favoritas son: las tiras cómicas o de prensa, la ciencia ficción clásica (Ray Bradbury, Philip K. Dick, Stanislav Lem…) y la literatura en general, también clásica por supuesto. No leo un best-seller como no sea que alguien de mi entera confianza, que aprecie la literatura "pura" (por decirlo de alguna manera, aunque la verdad es que así suena muy pedante), me lo recomiende efusivamente. Así que no he leído ni El Código Da Vinci, ni La sombra del viento, ni Los pilares de la Tierra, ni…

  2. Aunque con los años lo voy superando, soy bastante tímida, y eso hace que, cuando me reuno con gente que no conozco demasiado, o no abra la boca, o no pare de hablar contando anécdota, tras anécdota, sin resquicio para que haya un solo silencio incómodo.

  3. No me gusta hablar por teléfono, por lo que suelo ser muy telegráfica en mis conversaciones. Para comunicarme con algo más largo que un "hola, quedamos a tal hora, en tal sitio, ¿vale?, adios" necesito el contacto visual, la cercanía, por lo que siempre busco un hueco para quedar con los amigos en persona y sólo me conformo con llamadas de teléfono si es inevitable. Si al punto 2, se le une el punto 3, ya podéis imaginaros el resultado.

  4. Soy extremadamente puntual y no llego tarde ni cuando se me hace tarde. Si alguna vez me retraso (cosa sorprendente) y ni siquiera he avisado (más sorprendente todavía, porque aviso incluso cuando llego 5 minutos tarde), entonces mis amigos empiezan a preocuparse.

  5. Llevo 3 años proponiéndome "en serio" sacarme el carnet de conducir. Es decir, llevo 3 años apuntada a la autoescuela, pero habré ido 2 semanas el primer año, unos 2 o 3 días el segundo y hace más de uno que no he vuelto.

     

11 comentarios

Enciclopedia Prospectiva

Cuando en la pasada Feria del Libro Antiguo y de Ocasión de Valencia veía los libros de estudio de nuestros padres y abuelos que, en una sola obra enciclopédica, abarcaban todo lo que los escolares de la época debían conocer, me sonreía pensando en los múltiples libros para cada asignatura que llevan los estudiantes de hoy en día. Y eso limitándonos tan sólo al conocimiento accesible a los niños…

El conocimiento humano se ha expandido hasta límites insospechados para los estudiosos de hace apenas un siglo, y ya entonces era imposible concebir una obra que abarcara dicho conocimiento con la celeridad con que se producía y modificaba. Aunque la enciclopedia siempre lo ha pretendido: es el libro de los libros, la obra que comprime lo esencial de los conocimientos de cada época, el referente definitivo de los saberes fijados.

Con dicha pretensión, a lo largo de los siglos la enciclopedia ha ido variando su forma y estructura según iba aumentando la información que contenía: primero siguiendo una estructura temática según el árbol de la sabiduría de cada momento, que también variaba; luego, tras la aparición de la imprenta y el crecimiento desmesurado del saber, el modelo temático -que además pecaba de subjetivo- se convirtió en inmanejable y surgió un nuevo modelo basado en el orden alfabético.

Pero en la Era de la Imprenta, cualquier enciclopedia, desde el momento de su gestación a su publicación, queda desfasada. Después de completar tomos y tomos de sabiduría de la A a la Z, es necesario ampliar o modificar la información que recoge con nuevos suplementos año tras año. Estos añadidos dificultan la localización de la información que queremos y la ayuda de índices -también añadidos con cada nuevo volumen- no consigue paliar ese caos informativo que se genera. Además hay que sumar el coste económico que implica la producción editorial, que requiere largos ciclos de fabricación y comercialización.

Al entrar en la Era de la Informática y de Internet nacen las enciclopedias en línea y con el nuevo formato también evoluciona su contenido, su estructura y su manejo: la información ya no sólo es textual o imágenes, sino que cada concepto puede ir acompañado de su sonido o incluso podemos ver el desarrollo de un proceso gracias a la tecnología multimedia; en las enciclopedias en línea, los conceptos se relacionan temáticamente a través de hiperenlaces, al igual que las referencias cruzadas relacionaban las voces de las enciclopedias impresas, pero éstos se localizan a través de buscadores, en vez de índices alfabéticos. Finalmente, desde el punto de vista económico, los procesos de realización, publicación e, incluso, actualización de cualquier obra se agilizan, ya que podemos obviar los tiempos de impresión publicando directamente en formato digital.

Pero a pesar de la celeridad que aporta este nuevo sistema de publicación, aún así, el tiempo se nos echa encima y la elaboración de una entrada enciclopédica sobre un descubrimiento que se realiza hoy necesita un tiempo de reflexión, de consenso, que revele su importancia y valor para pasar a la posteridad recogido en una enciclopedia. Es decir, cualquier enciclopedia nace obsoleta.

2 comentarios

Habemus collegium!

Ayer tuvo lugar la Asamblea Colegial Constituyente del Colegio de Bibliotecarios y Documentalistas de la Comunidad Valenciana, aprobado por Ley en 2006. Tras años de lucha por parte de las dos asociaciones que propiciaron e incentivaron su creación, la Asociació de Bibliotecaris Valencians (ABV) y la Asociación Valenciana de Especialistas en Información (AVEI), ayer se aprobaron sus estatutos y se eligió la comisión gestora del Colegio, iniciándose un nuevo camino para nuestra profesión en esta comunidad.

No pretendo abordar aquí las bondades de colegiarse, siendo un tema que ya se ha tratado en este blog. Me limitaré a relatar las impresiones que me produjo este encuentro profesional, el verdadero motivo de mi asistencia.

Asistí a esta Asamblea con la curiosidad y el interés que la creación de este Colegio había despertado en mí, pero principalmente por la esperanza de reencontrarme con compañeros de estudio y trabajo. Mi desconcierto fue grande al ver que la representación de los diplomados y licenciados en Biblioteconomía y en Documentación brillaba por su ausencia. Aunque, evidentemente, no conozco a todos los titulados de la Comunidad, apenas fui capaz de reconocer a tres compañeros de promoción y a otras cuatro personas más de otras promociones.

Cierto es que para participar en esta Asamblea Constituyente era preciso pertenecer a alguna de las dos asociaciones antes mencionadas y apuntarse a un censo, para el cual había que justificar nuestra titulación o dos años de experiencia en labores bibliotecarias o documentales. Pero lo que no es menos cierto, es que esto refleja la falta de implicación y concienciación de nuestros titulados por la necesidad de asociarse o colegiarse para luchar por el interés común de la profesión.

Quizá el caso de la Comunidad Valenciana no sea peor que el de otras comunidades. Después de todo, en España sólo existe otro colegio, el Col•legi Oficial de Bibliotecaris-Documentalistes de Catalunya (COBDC); a pesar de que comunidades como Madrid o Andalucía tienen una larga tradición de formación universitaria en Biblioteconomía y Documentación. Desconozco si el nivel de asociacionismo allí es significativo, pero lo que sí sé es que pocos de mis compañeros de estudios están asociados.

9 comentarios

Cambio de formato, cambio de nombre: del DOGV al DOCV

“Año nuevo, vida nueva”. Eso es al menos, lo que deben haber pensado las autoridades de la Comunidad Valenciana al esperar al cambio de año para hacer efectivo el cambio de nombre del boletín oficial de esta comunidad autónoma (“de ésta, nuestra comunidad”, si me permitís la broma).

Este cambio de denominación de “Diario Oficial de la Generalitat Valenciana” (DOGV) a “Diario Oficial de la Comunidad Valenciana” (DOCV), ha provocado la disconformidad del propio organismo jurídico consultivo de la Comunidad, ya que entra en conflicto con el recientemente aprobado Estatuto de Autonomía. Pero, a la mayoría, estas discrepancias políticas no nos preocupan demasiado y, para nosotros, seguramente seguirá siendo el “doj” (no hay otra forma de pronunciarlo); al igual que el DOUE (Diario Oficial de la Unión Europea), no ha dejado de ser el DOCE (Diario Oficial de la Comunidad Europea) para muchos.

Tengo que reconocer que el cambio de nombre, y su consiguiente polémica, me pasaron totalmente desapercibidos en su momento, seguramente debido a mi costumbre de leer ciertos artículos “en diagonal”, cuando anunciaron a bombo y platillo algo que me parecía mucho más importante: la desaparición del diario en su edición en papel. De momento, el Diario de Sesiones de los Plenos de Les Corts Valencianes va a seguir el mismo camino, respecto a la desaparición de su formato en papel, y ya veremos quién es el siguiente.

Pero no son las cuestiones semánticas ni menos las políticas las que quiero analizar aquí, sino los cambios más drásticos que ha sufrido este boletín oficial al comenzar el nuevo año ya con su versión digital definitiva.

6 comentarios

Google Patent Search versus USPTO Database

Cuando descubrí que Google había sacado un buscador de patentes, Google Patent Search, en vista de que tenía una búsqueda pendiente para el trabajo, decidí probar a ver cómo funcionaba antes de aventurarme en alguna de las bases de datos en las que suelo buscar.

Pero nada más empezar sufrí una decepción al comprobar que el buscador de patentes de Google sólo buscaba en la base de datos de la oficina de patentes de Estados Unidos (United States Patent and Trademark Office), la USPTO Patent Full-Text and Image Database  -aunque tratándose de una versión beta poco más nos podemos esperar-, ya que mi búsqueda abarcaba también patentes españolas, europeas y mundiales; pero de todas formas decidí comprobar su funcionalidad.

2 comentarios

Nace un buscador español especializado en I+D+I

Estamos de enhorabuena porque ha nacido una nueva herramienta para la búsqueda de información científica y tecnología en nuestro país: el Buscador España I+D+I.

Este buscador nace dentro del portal Sistema madri+d, una red de trabajo entre instituciones públicas y privadas de investigación, y asociaciones empresariales de la Comunidad de Madrid.

La variada información sobre I+D+I que contiene este portal es, sin duda, una valiosa fuente de información; pero este buscador, no se limita a la información contenida en el Sistema madri+d, si no que permite también la búsqueda a nivel nacional, ya que hay indexados más de 300 centros, que ofrecen sus contenidos web a este motor de búsqueda. De este modo, recoge información sobre los centros pertenecientes al Sistema madri+d, empresas innovadoras y centros de investigación, entre otros, y la información de otros portales especializados. En un futuro, además, se ampliará a Iberoamérica y Europa.

La búsqueda de la información del Sistema madri+d permite buscar por términos o por categorías establecidas, que siguen la estructura propia del sitio web. Algunas de estas categorías son: noticias, grupos de investigación, proyectos de investigación, oferta de empleo, etc.

El buscador a nivel nacional, lo que propiamente dicho sería el Buscador España I+D+I, sólo permite una búsqueda sencilla, ya que la variedad de fuentes en que realiza la búsqueda hace que la información se encuentra mucho menos estructurada; pero, en contrapartida, ofrece los resultados clasificados de forma automática en taxonomías que corresponden a las diferentes áreas científicas.

Como veis, se trata de una herramienta que puede resultar muy útil… Si los centros de investigación que se inscriban en este buscador se toman la molestia de actualizar el contenido de sus sitios web y ofrecer realmente información interesante.

Descubierto gracias a: A la caza de información científica y tecnológica

3 comentarios

Crónica de una biblioteca rural

La necesidad agudiza el ingenio: Convertir una pequeña biblioteca en un lugar dónde cada lector encuentra su libro, cada niño su cuento, cada adolescente su película (¿para qué va a leer un adolescente el libro si existe en película?)… es lo que ha logrado Isabel García en la biblioteca municipal de Villagarcía del Llano (Cuenca).
 
Este pequeño pueblo, de unos 1000 habitantes, cuenta desde 2003 con una biblioteca de escasos 40 m., donde los lugareños pueden ocupar su tiempo de ocio ojeando la prensa (un periódico nacional, otro deportivo y una revista para jóvenes); leyendo uno de los cerca de 1500 libros de que dispone; escuchando o visionando alguno de los CD o DVD; o, simplemente, comunicándose con todo el mundo a través de Internet.

8 comentarios
Usamos Cookies - Utilizando este sitio o cerrando este mensaje aceptas nuestra política de Cookies.
Aceptar Cookies
x