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Nos «vendieron» la Diplomatura en Biblioteconomía y nos convencieron

Todos los años, la Universitat de València organiza unas sesiones informativas sobre las diferentes titulaciones que imparte para los alumnos de nuevo ingreso. Aunque en su momento alguno de nosotros ya acudió a una de estas sesiones, la perspectiva de poder comprobar cómo se explicaba la carrera de Biblioteconomía a gente que la desconocía nos resultaba tentadora.

Después de deambular por los pasillos y escaleras que conforman el edificio histórico La Nau, lugar primigenio de la Universitat de València a principios del siglo XV, localizamos finalmente la sala en que se haría la presentación de nuestra titulación. A quince minutos escasos para su inicio pudimos comprobar que, o bien por falta de interés, de pereza o de desconocimiento de la presentación, la afluencia de público era realmente escasa, tan sólo once personas entre las que nos contábamos nosotros dos. Esta cantidad contrastaba claramente con la veintena que escuchaba la presentación precedente sobre la Licenciatura en Filosofía.

Mientras hacíamos tiempo y aguardábamos el momento de comienzo de la sesión, nos preguntábamos qué profesores acudirían a realizarla. Cuando apareció Vicent Pons, profesor de Archivística, sólo pudimos sonreír. Primero porque una primera imagen de este profesor es bastante impactante con su alzacuellos “profesional” y segundo porque si nos reconocía no se mordería la lengua a la hora de preguntar qué hacíamos allí. Por suerte, a pesar de mirarnos con cierto interés, no nos llegó a identificar y comenzó a hablar con algunas de las personas que esperaban. Por supuesto que tuvo tiempo para bromear sobre su imagen durante la sesión, pero puede que más de uno, o puede que todos, se sorprendiese terriblemente de que un sacerdote impartiese clases de Biblioteconomía.

Pons comenzó hablando de los principales departamentos que se repartían la docencia (Historia de la Antiguedad y la Cultura Escrita, Historia de la Ciencia y la Documentación, Informática), del Practicum obligatorio, de las prácticas opcionales, de los Cursos de Extensión Universitaria, en fin, del Curricula de la Diplomatura. Y aunque estas sesiones tienen el objetivo principal de explicar precisamente esto, qué se imparte dentro de las carreras, no se puede obviar que el objetivo principal que persiguen las personas que las cursan es la obtención de empleo. Así pues, arrojó datos interesantes. El primero de ellos era que la Diplomatura era una de las tres carreras que se impartían en la Universitat de València que más salida tenían, pero puntualizaba que el mercado pronto se saturaría y obvió definir la calidad de estos contratos que todos conocemos (oposiciones en la mayoría de los casos, becas, contratos precarios, y que el mundo empresarial ni siquiera sabe que existimos). El segundo es que trató de restar peso a la idea de que la carrera estaba destinada a la formación exclusiva de bibliotecarios. Aunque defendió que siempre hay que especializarse, sobre todo si quieres dedicarte a la Archivística (como si pudiésemos escoger el tipo de empleo que deseamos), enfocó su disertación sobre las otras salidas de los diplomados. Sólo citaremos dos, que son las que más repitió, salidas en centros de documentación de prensa y los distintos centros de documentación de las instituciones valencianas.

Nosotros no intervenimos en ningún momento, no queríamos contaminar con nuestra presencia el desarrollo de la sesión, aunque parece ser que la mayor preocupación de estos futuros diplomados consistía en las asignaturas tecnológicas. Pons trato de quitar hierro a este punto y, a pesar de que afirmó que las asignaturas con mayor número de suspensos eran las informáticas, aclaró que éstas eran pocas y que eran “aprobables”.

Sinceramente, la informática fue la cruz de muchos de nuestros compañeros que, viniendo de letras y esperando encontrar una carrera puramente humanística, no se veían capaces de enfrentarse a problemas matemáticos y aplicaciones técnicas y, en ocasiones, ni siquiera lo intentaban. No hace falta señalar que estos mismos compañeros no siguieron adelante con la Licenciatura en Documentación que, impartida en la Universitat Politècnica de València, sigue una vertiente muy informática, ya que precisamente se imparte en esa Facultad.

La presentación de la Diplomatura de Biblioteconomía y Documentación fue bastante coherente con lo que nosotros conocíamos, a pesar de los cambios en los planes de estudios, por lo que tuvimos una continua sensación de déjà vu.

Llegado el turno de preguntas, como suele ser habitual, nadie alzó la mano. Finalmente, alguien preguntó cuáles eran las condiciones de los horarios de la carrera, algo por otro lado que es vital para determinar la elección de un futuro profesional. Las demás preguntas fueron sobre la facilidad o no de realizar con posterioridad la Licenciatura de Historia o, a la inversa, viniendo de Historia las convalidaciones con la Diplomatura. (Sin comentarios).

Acabada la presentación, no estamos muy seguros que alguno de los nueve asistentes restantes se haya convencido que ésta es la profesión a la que quiere dedicarse y se haya decantado finalmente por estudiar la Diplomatura de Biblioteconomía y Documentación. A nosotros sí nos ha convencido, pero ya es demasiado tarde…

Publicado en Profesión

27 comentarios

  1. Eso de «aprobables» me suena a compasión. Deberían «meter caña» con la informática en la carrera y si tienen que suspender que suspendan, si debemos echar dos año más estudiando se echan.

    No me parece serio exponer como reclamo de alumnos el hecho de que las asignaturas que pueden molestarles son pocas y aprobables. Es más, creo que es una forma de auto-desprestigiarnos.

    Así es normal que nos tomen por el pito del sereno.

  2. Hay que tener en cuenta la mentalidad de mucha de la gente que decide cursar la diplomatura: Su vocación no es la biblioteconomía (como muchos casos que conozco y la sensación que me dió el público de la presentación). Lo que realmente les gusta es la historia, la literatura y esas carreras humanísticas que no tienen más salida que la enseñanza.

    Deciden hacer la Diplomatura de Biblioteconomía porque al menos así tendrán más salidas profesionales, pero ni conocen lo que implica la profesión (a parte de estar rodeados de libros), ni les interesa lo más mínimo la aplicación de nuevas tecnologías en ésta.

  3. Entonces el problema está en la falta de información de lo que realmente implica nuestra profesión.

    Más de una vez me han preguntado si debería leerme todos los libros de una biblioteca. Hace diez años podría entender esta confusión, ahora me parece un retraso.

    Un saludo,

  4. Desde mi punto de vista, la mayoría de las personas que acceden a la diplomatura buscan aprobar una oposición (Conozco a unos cuantos). En cualquier caso, parece ser que es ése el único camino que se traza desde la universidad. Esperemos que con la nueva titulación las cosas comiencen a cambiar y con ellas el enfoque que se da a nuestra profesión.

    ¿Miedo a la informática? Yo también lo tendría si todavía tuviesen al profesor de Informática que tuvimos nosotros el primer año. Aunque la promoción posterior lo tuvo peor, según me comentaron.

  5. Ankh Ankh

    Miedo a la informatica????? por supuestisimo, yo estoy cursando todavia la carrera y si, el Pare Pons tiene toda la razón, hay muchos, pero muchos suspensos en informatica, yo no aprobe ni a la primera ni a la segunda (segun cuentan los profesores cada año tienen q bajar un poquito el nivel)……y este año que estoy con Base de Datos, clases que da Ariadna, sinceramente no tengo ni idea de como la voy a aprobar ya me veo volviendome a matricular de esa asignatura.

    Yo tambien entre con la idea de que seria más de historia, y el otro dia tambien me dijeron q estaban sorprendidos de que yo, haciendo la carrera de biblioteconomia me mandaran leer menos literatura que por ejemplo mis amigas q estaban estudiando filologia inglesa

  6. Bueno, de la Licenciatura en Documentación el profesor que más impone en la UPV es Carlos Carrascosa que da la asignatura de «Sistemas de Representación y Procesado Automático del Conocimiento». Pero tampoco es para tanto, tod@s la aprobamos, así que cualquiera puede hacerlo.

    Es más, si lo hice yo, ¿por qué no cualquiera?

  7. Me pregunto por que a esas charlas de orientación no invitan a profesionales (estudiantes de documentación en su día) que puedan ofrecer un punto de vista objetivo y «sentido» de lo que supone estudiar la carrera y la realidad con la se van a encotnrar una vez temrinados los estudios.

    ¿Qué puede aportar, verdaderamente de interés para el futuro sufridor, un profesor que solo se limita a impartir alguna asignatura, que posiblemente no ha cursado la carrera (la mayoría vienen reciclados de otras carreras) y que seguramente tampoco a sufrido en carnes la realidad de la profesión en la calle, en empresas, centros de documentación, etc.

  8. Y sobre lo último que apuntabais, yo sí volvería a estudiar la carrera, pero creo que no haría la diplomatura, cursaría una carrera técnica para luego entrar en el segundo ciclo y licenciarme en documentación.

    Y referente al tema de la informatica y las tecnologías de la información… poco podemos esperar del futuro de la profesión, si la universidad solo se encarga de formar ratones de archivo expertos en diplomatica, paleografía, catalogación manual y registro en cardex!

  9. Para comentar las desventuras de la carrera (formativas y laborales) están los bloggers. 😛

    Lo que me hizo mucha gracia de la charla es que Pons repitiese tanto que habían salidas en los centros de documentación de prensa y que Canal 9 (Canal de televisión público de la Comunidad Valenciana) hubiese ofertado hasta 30 plazas, ambos extremos que son completamente inciertos.

    Sobre lo de la especialización, al menos sería como tener una bala en la recámara visto lo visto. Y aunque es algo que en muchas ocasiones consideré, nunca es tarde para desandar el camino.

  10. No estoy de acuerdo contigo Catuxa en que la mejor formación sea hacer otra titulación técnica y la licenciatura en Documentación.

    Quizá 5 cursos para formar en Biblioteconomía y Documentación (diplomatura + licenciatura) sean excesivos, pero he visto que los que realizan la licenciatura y vienen de otras carreras, a pesar del curso pasarela-puente (o como quiera llamarse), tienen muchas carencias en Biblioteconomía básica.

    Claro está que esto puede deberse a que en Valencia, la diplomatura y la licenciatura se imparten en Universidades distintas y entonces se note más la falta de conexión entre una y otra, que lleva a la duplicidad en algunas cosas y la carencia en otras.

  11. Yo no me referia a que considere que 5 años de documentacion es excesivo, todo lo cotnrario, hay muchas cosas que enseñar, demasiadas para 5 años!, el problema es que, hoy por hoy, tal y como yo lo he vivido en mi experiencia, la universidad y los profesores que están impartiendo la carrera, no estan preparados para formarnos en las disciplinas que demanda la sociedad, se limitan a hacer refritos y refritos de lo mismo, proque ellos mismos están sin formar en las materias y disciplinas de tecnologia!

  12. En realidad, no creo que ninguna carrera prepare convenientemente a sus alumnos para el ejerecicio de su profesión.

    En el caso de la nuestra, la incursión de las nuevas tecnologías que han pasado a ser imprescindibles para esta profesión, han agrandado todavía más la brecha existente entre la universidad y el ejercicio profesional.

    Los profesores, evidentemente, no están preparados en la mayoría de los casos. Pero hay los que hay. Y hasta que no se jubilen o pasen los suficientes años para que las nuevas tecnologías dejen de ser nuevas, tendremos que apechugar con lo que hay.

  13. A mi me gusta pensar que siempre es posible mejorar, y de momento, ilusa de mí, me niego a apechugar con lo que hay, busquemos alternativas!
    Esto ya es un modo de reciclarnos, de formarnos, de aprender… ¿por qué ellos no tienen interés también en seguir aprendiendo?
    Cualquier profesional que se estanque en los conocimientos adquiridos en sus años de carrera, master, doctorado… y no aspire a nada más, en poco tiempo estará desactualizado.

    Los planes de estudio de hace 5 años estan hoy obsoletos!, que nos nos engañen!

  14. Estoy completamente de acuerdo con Catuxa, los documentalistas / bibliotecarios debemos de adoptar un espíritu muy crítico con la educación que recibimos, pero también con la que buscamos. La consecución de una cartulina después del ciclo formativo superior no significa que debamos detener nuestra formación. Nosotros que conocemos lo cambiante que es el mundo de la información no tenemos que conformarnos con lo que adquirimos, si no que debemos de seguir buscando el conocimiento.

    5 años, como dice Maria Elena, no son suficientes para formarnos, siempre debemos de buscar la experiencia. Por supuesto que los profesores y los planes de estudios universitarios tienen deficiencias. En general, las carreras universitarias son reinos de taifas por las que los departamentos buscan adquirir más peso y mayor presupuesto, los profesores dan clases en asignaturas que no necesariamente tienen que ajustarse a su título y, en general, el alumno se resiente puesto que no es lo que esperaba.

    Vicent Pons nos decía que nos debíamos de especializar, yo considero que debemos de saber de todo. No debemos cerrarnos puertas, debemos mantener la mente abierta. Esto nos dará oportunidades para el cambio que irremediablemente se produce en nuestras profesiones.

    Por otro lado, aunque respeto a aquellos que entran en Biblioteconomía para encontrar su plaza como empleado del Estado, pronto el mercado se saturará de opositores, como ya está sucediendo, y debemos de demostrar para qué valemos realmente.

  15. No quería dar a entender que debíamos conformarnos con la enseñanza que nos dan en la Universidad, ni con los profesores que tenemos.
    Pero, hay que reconocer, que supone menos esfuerzo formarse por uno mismo en las carencias que detectemos, que cambiar el sistema de enseñanza y obligar a los profesores a dar lo que realmente necesitamos.
    Algunos de nuestros compañeros-delegados lo han intentado y los primeros en fallarles han sido sus propios compañeros de clase, que no les han dado el respaldo adecuado.
    Por lo que parece, la mayoría sólo va a la Universidad para obtener un título, sea el que sea. Y pasan de complicarse la vida.

    Pero ese es otro tema…

  16. El otro día comentaba con una amiga si volvería a empezar la carrera. Esto fue lo que le contesté:

    «Volvería a primero con la experiencia que tengo ahora y, por supuesto, me iría al extranjero»

    Un saludo,
    brb

  17. En la UCM la diplomatura y la licenciatura se da en el mismo centro y algún profesor repite… pero los que vienen de otras carreras se sienten sobrepasados en algunas materias ya que no saben diseñar una base de datos o una página web.

  18. […] fijado de alguna forma exclusiva para que pueda ser difundido… En ocasiones, también funciono como un periodista, pero prefiero ser un periodista frustrado que un frustr […]

  19. […] Alguien dijo que en esta profesión deberíamos estar preparados para casi todo y razonó que seguramente acabaríamos en cualquier tipo de empresa / institución para trabajar en el mejor de los casos. En el peor, iríamos saltando de una a otra, posiblemente sin mucha relación de la última con la anterior. Por supuesto que los hay que afirman que lo que deberíamos hacer es especializarnos, enfocar nuestra carrera hacia un objetivo y andar hacia él. Pero, desde mi punto de vista, y después de lo que he vivido, de lo que he visto y de lo que me han contado; me quedo con el primer razonamiento: Hay que saber un poco de todo para poder afrontar el futuro. Adaptabilidad lo llaman, por lo que pueda pasar o porque cerrarnos en cuanto a una opción no es lo más seguro teniendo presente la situación de nuestro mercado laboral. […]

  20. […] Como siempre nos recuerdan, Biblioteconomía y Documentación dispone de un amplio abanico de salidas profesionales, pero en realidad la más socorrida y deseada es la de las oposiciones. Por suerte, uno de los aspectos en los que se ha mejorado en los últimos años a la hora de optar a las pocas plazas de empleo público en Archivos, Bibliotecas y Centros de Documentación que se ofertan, es la inclusión de los titulados en Biblioteconomía y Documentación dentro de sus bases. Aunque pueda parecer obvio ya que dichos titulados son los realmente especializados en estas materias, hasta no hace mucho estas plazas eran ofertadas exclusivamente para licenciados en otras carreras como Historia, Geografía, Filología o Filosofía. Ahora, sin embargo, son los Diplomados en Biblioteconomía y Documentación y los Licenciados en Documentación los que realmente tienen más posibilidades de conseguirlas. […]

  21. […] Recientemente comentamos que en una charla de presentación de la Diplomatura en Biblioteconomía y Documentación se resaltaba cómo para muchos estudiantes de esta carrera las nuevas tecnologías y la informática suponían un verdadero quebradero de cabeza. Bárbara se sintió muy ofendida por la visión simplista que este comentario implicaba, y que en ocasiones se tiene de nuestra profesión, así como por las aptitudes requeridas para estudiarla. Pero, teniendo en cuenta los índices de lectura de nuestro país (los terceros por la cola en Europa), parece ser que no sólo la informática supone un reto. […]

  22. leonor leonor

    Hola me llamo Leonor. El próximo curso empiezo esta carrera. La verdad es q ando un poco desorientada porque yo quería hacer Trabajo Social y ahora me tengo q quedar con esta. Lo que he leído sobre ella me ha parecido muy interesante pero no conozco a nadie que la estudie y por lo tanto no me pueden dar su opinión, asi q me tengo que quedar solo con la información que veo por internet. Si alguien puede darme su opinión o informarme un poco mas sobre las asignaturas, las ofertas de empleo q tienes al terminar la carrera o lo q sea, se lo agradeceré. Gracias.

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