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El Documentalista Enredado Entradas

Las cuatro leyes matemáticas de las Redes Sociales

[…] En la economía de las redes sociales a través del ordenador, [se] han formulado cuatro leyes de crecimiento matemáticas fundamentales: la ley de Sarnoff, la ley de Moore, la ley de Metcalfe y la ley de Reed. Todas ellas tratan sobre la influencia del desarrollo tecnológico en el valor.

La ley de Sarnoff surgió a partir del desarrollo de las redes radiofónicas y televisivas a comienzos del siglo XX, redes en las que una fuente central mide desde un pequeño número de emisoras a un gran número de receptores. David Sarnoff […] concluyó lo más evidente: el valor de las redes de difusión es proporcional al número de espectadores.

La tan manida ley de Moore es el motivo por el que la miniaturización electrónica ha impulsado la hiperevolución de la electrónica, los ordenadores y las redes. […] La previsión de Moore era que el número de elementos [transistores que pueden introducirse dentro de un circuito integrado] se duplicaría cada dieciocho meses en el futuro. […] Sin las eficiencias descritas por la ley de Moore, el PC, Internet y los teléfonos móviles serían excesivamente grandes, caros y poco inteligentes. […]

Metcalfe […] formuló la ley que lleva su nombre que describe el crecimiento de valor en las redes. El principio es sencillo y se basa en una propiedad matemática fundamental de las redes: el número potencial de conexiones entre nodos crece más rápidamente que el número de nodos. El valor total de una red en la que cada nodo puede conectarse con todos los demás equivale al cuadrado del número de nodos. Si hay dos nodos, cada uno con un valor de una unidad, el valor de la unión de ambos nodos es de cuatro unidades. Cuatro nodos interconectados, cada uno con valor de una unidad, equivalen a dieciséis unidades cuando se ponen en red, y cien nodos equivalen a cien veces cien, es decir, diez mil. Cuando el valor crece exponencialmente con respecto al número de nodos, la consecuencia matemática se traduce en impulso económico: la conexión de dos redes crea mucho más valor que la suma de sus valores respectivos como redes independientes. […]

La ley de Reed demuestra que el valor de la red (una red informática junto a la comunicación humana) no crece en proporción al cuadrado de los usuarios, sino exponencialmente. Esto significa que la fórmula es dos elevado a la potencia del número de nodos, en lugar de elevar este número al cuadrado. El valor de dos nodos es cuatro según ambas leyes, pero el valor de diez nodos es cien (diez elevado al cuadrado) en la ley de Metcalfe y 1024 (dos elevado a diez) en la ley de Reed. […] Esto explica que las redes sociales, creadas por correo electrónico y otras comunicaciones sociales, hayan expandido el crecimiento de la red más allá de las comunidades de ingenieros, hasta el punto de incluir toda clase de grupos de interés. La ley de Reed es el enlace entre las redes informáticas y las redes sociales.

RHEINGOLD, Howard. Multitudes inteligentes. La próxima revolución social. Barcelona: Gedisa, 2004. pp. 85 – 87

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En tiempos de crisis, crecen los agujeros negros en la Web 2.0

Una de las principales críticas que siempre se han realizado a los medios de comunicación que se desplazaron a la Web desde sus productos impresos consistía en que tendían a no realizar enlaces. De hecho, siguen mostrándose incómodos a la hora de hacerlo, temiendo quizás que los lectores se marchasen al encontrar un sitio web mucho más rico, reduciendo su permanencia en su sitio web. No cabe duda de que las noticias de los medios son las que más enlacen reciben desde los distintos servicios de la Web 2.0, ya se trate desde los blogs, marcadores sociales o desde sistemas de filtrado social de noticias, por lo que contemplar a estas webs como agujeros negros (Webs que reciben muchos enlaces pero que no realizan ninguno) estaba más que justificado.

Los internatuas siempre se han mostrado un tanto molestos con estas prácticas, sobre todo si se trata de una noticia que necesita de ampliación de información citando la fuente original (Por ejemplo un informe o un estudio), sin embargo en tiempos de crisis los webmasters también están descubriendo que la economía de las webs y los enlaces recíprocos que Google contribuyó a construir se está comenzando a resquebrajar lentamente. The Guardian advertía a principios de 2007 que la Wikipedia se estaba convirtiendo en un agujero negro al incluir dentro de sus enlaces externos el atributo nofollow, con este atributo Google no cuenta el enlace realizado hacia una página web externa en términos de posicionamiento. Por otro lado, recientemente, Twitter ha implementado este atributo en los enlaces que se hagan dentro de ella convirtiéndose a su vez en otro agujero, aunque en este caso parece que Google sugirió que se realizase este cambio a pesar de que no se sabe a ciencia cierta qué sucederá en el posicionamiento de los resultados de esta herramienta de microblogging en un futuro.

Pero aún hay más. Otros dos estandartes de la Web actual, la red social Facebook y el sistema de filtrado social de información más popular en Estados Unidos Digg han decido poner en implementar lo que se denomina iFrame que consiste en la utilización de marcos que engloban los contenidos de otras webs. Es decir, si un usuario hace clic en un enlace externo dentro de estas dos webs, el usuario será redireccionado hacia una página con una barra superior que puede llegar confundir al usuario respecto la autoría y el origen de la información que está visualizando (Os dejo, un ejemplo). De esta manera, también se persigue que el usuario permanezca mucho más tiempo dentro de Digg y que no se marche.

Esto es muy similar a lo buscado en un principio por los medios de comunicación, aunque dándole obviamente una vuelta de tuerca y creando una gran controversia dentro de la Web sobre este movimiento de Digg. Por otra parte, y para mayor escarnio de los webmasters, Digg ha implementado un acortador de URLs de tal manera que no muestra los enlaces hacia las páginas webs promocionadas dentro de su sitio, convirtiéndose además en otro agujero negro.

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Web sociabiliza tu vida (hasta el extremo)

No hace mucho, una amiga me preguntaba si podía darse de baja de Facebook horrorizada por la potencialidad de la herramienta. No es algo que debería sorprendernos, algunos podemos abrazarla sin muchos miramientos, sin detenernos en lo que hacemos o lo que hacen por nosotros, pero lo cierto es que ella no se sentía muy cómoda con ese descontrol de datos y, lo peor de todo, la falta de criterio de algunas personas a la hora de publicar y compartir información dentro de ella.

Sin embargo, mi amiga no puede huir de sólo de Facebook y considerar que los bits no la alcanzarán algún día, que la memoria digital se puede estirar hasta el infinito sin que nosotros podamos hacer gran cosa para evitarlo. No cabe duda, cada día somos más digitales y nos exponemos queriendo o sin ser conscientes a la curiosidad de los demás. Es probable que desnudemos nuestros pensamientos en una falsa privacidad como si los datos volcados no fuesen a ir más allá de los lugares donde se alojan o no se encontrasen bajo el escrutinio público. Es curioso, pero en la sociedad actual la exposición se busca y casi es necesaria de formas completamente insospechadas en contraposición de la privacidad tan anhelada y defendida durante el siglo XX. Las nuevas generaciones quieren ser analizadas y diseccionadas, aceptadas por los demás en una sociedad terriblemente competitiva. Así, por ejemplo, en Estados Unidos se ha detectado una moda entre adolescentes denominada Sexting en la que se fotografías semidesnudos y se envían la imagen los unos a los otros. Obviamente, algunas de estas imágenes llegan a un destinatario no deseado o simplemente acaban en la Red para mayor sonrojo de los incautos y alarma de las autoridades.

Pero es que este comportamiento expositivo está llegando a límites difícilmente imaginables hasta hace bien poco. Un reflejo de ello lo encontramos en el uso que hacen los famosos estadounidenses de Twitter. Así, no es difícil encontrar a Lindsay Lohan (aka LiLo) tratando de desahogarse por una ruptura sentimental o que Jennifer Aniston decida abandonar a su novio porque está enganchado a este microblogging. A este ritmo, las revistas rosas de EEUU van a tener difícil lanzar exclusivas sobre sus famosos.

Aunque no cabe duda de que la pareja Twitter más popular actualmente son Demi Moore y Ashton Kutcher y por diversos motivos. El primero es que Kutcher publicó en la Red una fotografía de su mujer planchando (¿Quién podría habérselo imaginado?) y ante el enfado monumental de ésta, Kutcher solicitó ayuda a su red de seguidores (Followers) para que Moore le perdonase. Dicho y hecho, la democracia Twitter funcionó y la pareja consiguió hacer las paces por referéndum. Así que no os extrañéis que en un futuro vuestras parejas, o vosotros mismos, tengáis que someteros a la voluntad popular, más allá del círculo más íntimo de amigos, para decidir sobre estas lindeces en Twitter o en Facebook, quién sabe.

Finalmente, el segundo motivo consiste en que la actriz consiguió atajar un intento de suicidio de una fan que así lo twitteó en su cuenta. De esta forma, Moore se convirtió en la heroína del día, aunque confiamos en que los fans, porque los hay de todos los tipos, no empiecen a asediar con sus peticiones a sus adorados ídolos, porque de lo contrario abandonarán esa proximidad que actualmente están demostrando. En fin, parece ser que en Internet una persona está a menos de Seis Grados de Separación de otra, sólo a dos clics para que alguien le preste un poco de atención.

Un comentario

Una biblioteca escolar en “Magnolia”

Magnolia de Paul Thomas Anderson nos muestra una serie de historias donde sus personajes se encuentran interrelacionados en cierta forma, ¿recuerdan aquello de los Seis Grados de Separación?, pero que no llegan a confluir todos al unísono hacia un mismo desenlace sino que les tiene preparados distintos finales. De esta manera, las tramas de cada uno suceden de forma paralela durante unas pocas horas a lo largo de un mismo día en el que llegarán a cierto punto crítico cuando finalmente decidirán dar el paso para comenzar a cambiar las cosas en sus vidas.

Puede que, en esta película, Anderson esté retratando de nuevo la soledad de las grandes ciudades, personas rodeadas de iguales que no saben o no les quieren escuchar lo que provoca una multiplicación en su sentimiento de aislamiento a pesar de encontrarnos en la era de las nuevas tecnologías. Fundamentalmente, nos enfrentamos a personajes frustrados a distintos niveles de su vida personal, donde algunos tratar de satisfacer los deseos de las personas que quieren, mientras que otros consideran que la vida los situó ahí y sólo deben dejarse llevar.

Uno de estos personajes es un niño prodigio dedicado a un programa de TV que se encuentra en antena más de 30 años. Presionado por su padre, carga con cuatro bolsas de libros todos los días que se marcha al colegio y se dedica por entero a llenar su cabeza con anécdotas que posteriormente regurgitará en la batería de preguntas del programa. Algunas de las escenas se desarrollan dentro de la biblioteca escolar de su colegio que os recogemos para esta ocasión.

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Citas al libro /33

“No hay cosas tales como libros morales o inmorales. Los libros están bien o mal escritos”
Oscar Wilde

“La literatura no puede reflejar todo lo negro de la vida. La razón principal es que la literatura escoge y la vida no escoge”
Pío Baroja

“El plagio es la base de todas la literaturas, exceptuanda la primera, que por otra parte es desconocida”
Jean Giraudoux

“La literatura puede ser eterna como tal, pero no los sentimientos que la hicieron nacer”
Carmen Martín Gaite

“Los gobiernos recelan de la literatura porque es una fuerza que se les escapa”
Émile Zola

“El medio es el mensaje”
Marshall MacLuhan

“Las novelas no las han escrito más que los que son incapaces de vivirlas”
Alejandro Casona

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De L’Encyclopédie a la Wikipedia, cambiando la difusión del conocimiento de la Humanidad

L’Encyclopédie ou Dictionnaire raisonné des sciences, des arts et des métiers, dirigida por los filósofos franceses Denis Diderot y Jean d’Alembert, representa la obra que trata de resumir el movimiento de la Ilustración desarrollado durante el siglo XVIII. Se trata de un texto cuyo objetivo pasaba por tratar el resumen de los principales conocimientos que la Humanidad había acumulado hasta el siglo XVIII y que, curiosamente, se incluyó dentro del Index Librorum Prohibitorum por elogiar dentro del mismo a pensadores protestantes y desafiar el dogma católico, clasificando la religión como una rama de la filosofía, no como el último recurso del conocimiento y de la moral.

Puede que los mismísimos Diderot y d’Alembert no hiciesen otra cosa que descubrirse ante una de las mayores obras colectivas jamás concebidas por la Humanidad, un lugar donde cualquiera pudiese compartir sus conocimientos y si estos fuesen erróneos pudiesen ser cambiados y si estos quedasen desfasados actualizados en pocos segundos. Es posible que pasemos de considerar que si algo no está en Internet no exista, como hacíamos durante la década anterior, a que si algo o alguien no se encuentra en la Wikipedia, no es lo suficientemente importante.

No hace falta señalar que los caminos de la Wikipedia no han sido sencillos, ya señalamos aquí sus dificultades iniciales, sus puntos oscuros, los intentos de prohibición de su uso en colegios y administraciones públicas por su supuesta inexactitud y sencilla manipulación. Frente a los ataques que ha sufrido sobre su contenido, el argumentario de sus defensores pasa por aprender a utilizar sus recursos, así como los de la Web en general, contrastar los datos, en definitiva, e ir con pies de plomo a la hora de republicar su información. Y no estamos señalando algo que sólo competa a estudiantes y profesores, sino que otros colectivos, como los profesionales de la comunicación, deberían comenzar a alzar el mea culpa, confundiendo fuentes y considerando que el modelo de la Wikipedia es extensible a otros proyectos, digámoslo así, con otros objetivos mucho más lúdicos.

Las enciclopedias, así como otros productos editoriales similares como los vocabularios y diccionarios, puede que sean los primeros caídos en la guerra editorial en la era que se inauguró con la Web. Puede que la Wikipedia sea la cabeza visible de la terrible transformación y de sus caminos futuros, pero no podemos negar que las editoriales de estos productos ya se percataron de que las cosas estaban cambiando. Las grandes enciclopedias analógicas ya abrieron sus contenidos de forma tímida, sin querer perder el control sobre el producto final, invitando a la participación de los ciudadanos de la Red, aunque puede que tengan que adoptar medidas mucho más agresivas en un futuro no tan lejano tal y como ya lo ha comenzado a hacer la Encyclopaedia Britannica.

La Britannica se las ha visto y deseado con la Wikipedia, como por ejemplo cuando trataron de comparar la calidad de sus contenidos y no salió tan bien parada como les hubiese gustado a sus editores en el famoso artículo de la revista Nature, pero puede que descubriendo que se encuentra perdiendo la partida ha comenzado a dar tímidos avances hacia la filosofía 2.0. No debemos olvidar que si deseamos consultar la Britannica debemos pagar por ello, sin embargo puede que consciente de que en Internet sólo se es popular si tus contenidos son accesibles, los editores consideraron oportuno abrir sus contenidos de forma limitada a los bloggers a través de Britannica Webshare. Este movimiento ha sido reforzado recientemente con la posibilidad brindada a sus lectores para que puedan editar los contenidos de la enciclopedia, aunque por supuesto que los textos no sufrirán ninguna variación hasta que las modificaciones sean revisadas por un equipo de expertos y finalmente aprobadas, claro.

¿Podría la Britannica desaparecer? Puede ser que disponiendo de una buena base de usuarios disponga del sustento suficiente para soportar las nuevas tensiones del mercado, sin embargo la guerra no va a ser sencilla. La mismísima Microsoft ha considerado cerrar su Enciclopedia Encarta tras 16 años de actualizaciones. Debemos resaltar que la Encarta no era una gran enciclopedia en cuanto a contenidos en sus inicios, de hecho Microsoft la adquirió tras recibir la negativa de la Britannica para licenciar sus contenidos en CD-Rom, pero a mediados de la década de los 90 era muy popular por su interactividad y contenidos audiovisuales junto a las posibilidades interactivas que ofrecía a sus usuarios. La traslación a la web no fue sencilla para esta enciclopedia y, de hecho, la falta de un modelo de negocio claro para el futuro ha pesado mucho para que Microsoft considerase su abandono.

El fin de la Encarta ha traído la aparición de distintos análisis. Puede que la Wikipedia entienda mejor a los internautas y ofrezca el producto que ellos necesitan, pero de lo que no cabe duda de que la influencia de esta Enciclopedia 2.0 bien depende de otro actor hasta ahora no mencionado: Google. Y es que el buscador también lo ha intentado con su enciclopedia colaborativa Knol, pero obviamente la naturaleza de la enciclopedia de Google es bien distinta y no ha llegado a cuajar. Sin embargo, los internautas han dispuesto del tiempo para que sus recelos y sospechas se levantasen cuando descubrieron que los artículos de Knol posicionaban mejor y más rápido que otros. También debemos señalar que el propio Google puede funcionar como un diccionario si utilizamos el atributo define, pero lo que no debemos pasar por alto es que la propia Web es un gran repositorio de informaciones de todo tipo que puede funcionar como una gran enciclopedia. Claro que este marasmo de informaciones no disponen del discurso estructurado de las enciclopedias de antaño, obligándonos a discurrir un poco más de lo que consideramos necesario, pero ante esta saturación de informaciones buscamos una marca a la que aferrarnos, aunque mañana el escenario haya cambiado completamente.

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Las debilidades de Google

Omnipresente en el día a día de cualquier internauta, es difícil concebir un futuro inmediato en la Web sin que la gran G se encuentre en ella. Pero, a pesar de sus defensores a ultranza, la empresa de Mountain View también puede contemplar como el futuro puede ennegrecerse en el horizonte. La consultora francesa faberNovel se ha atrevido a conjeturar cuáles son actualmente las máximas amenazas para Google y en la presentación Why could Google die… nos la resumen. He aquí algunas de las claves:

Amenazas legales

  • Denuncias por monopolio. 2007 – Microsoft denunció a Google por posición monopolística tras la compra de DoubleClick. 2008 – Yahoo! trató sin éxito de alcanzar un acuerdo con Google, las autoridades antimonopolio objetaron. 2009 – SourceTool denuncia a Google por posición dominante. Esto puede aumentar en un futuro dependiendo de las posiciones estratégicas que desarrolle la empresa de Mountain View.
  • Denuncias por infracción del Copyright. La mayoría de los servicios de Google enlazan o albergan material sujeto a copyright (Por ejemplo, YouTube o Google Books), los riesgos de denuncias o solicitudes de compensaciones económicas son bastante altos.

Debilidades internas

  • Incapacidad para contratar o retener personas claves. En empresas maduras, los incentivos para la rentención de empleados o la contratación de nuevos son cada vez menos eficientes.
  • Incapacidad para escalar procesos operativos. Cuanto mayor sea la estructura de Google más dificultades tendrá para dar salida a la innovación y la creatividad, así como se le presentarán dificultades para mantener el nivel cualitativo de sus productos.
  • Dificultades en su alta dirección. Hasta este momento, tres son las cabezas visibles de Google (Larry Page, Eric Schmidt y Sergei Brin) pero en un futuro pueden encontrar dificultades a la hora de delegar competencias.

Amenazas estratégicas

  • Dificultades para nuevas adquisiciones. Aunque la mayoría de las adquisiciones de Google han resultado exitosas, algunas de ellas han demostrado dificultades a la hora de encontrar su hueco dentro de la estrategia global de la compañía.
  • Incapacidad para controlar puntos de entrada. Google ha fracasado a la hora de entrar y desarrollar puntos estratégicos como las Redes Sociales. Puede sucederle también en el futuro en otros campos clave como el de la telefonía móvil, las televisiones, videoconsolas, etc.
  • Nuevas innovaciones. Algunas compañías exitosas han visto su capacidad de influencia decaer tras la aparición de nuevas tecnologías disruptivas, puede que también le suceda a ella.
  • Cambios en las estrategias de sus sectores clave. Que Microsoft se alíe con Yahoo!, o que Apple o Firefox abandonen sus acuerdos de colaboración con Google puede afectar al futuro desarrollo de la compañía.

Otras amenazas

  • Asuntos relacionados con la privacidad. La omnipresencia de los productos de Google en la actividad de los internautas puede suponerle problemas ante las Administraciones Públicas de los países en los que desarrolla sus actividades, así como el uso y recolección que haga de las estadísticas de uso de los mismos.
  • Amenazas por el ecosistema OpenSource. Google trabaja con muchas comunidades independientes, sin embargo estas alianzas pueden cambiar en un futuro si se contempla a la compañía como una amenaza o también puede suceder que simplemente los negocios OpenSource evolucionen.
  • Caídas de los servicios de Google. Las recientes caídas en sus servicios han supuesto daños en la imagen de marca, pero también puede suponer una disminución de usuarios corporativos en sus productos.
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