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El Documentalista Enredado Entradas

Zotero, un gestor de referencias bibliográficas integrado en Firefox

Los gestores de referencias bibliográficas están diseñados para facilitar:

  • La integración, importación y organización de referencias bibliográficas obtenidas de distintas fuentes (catálogos, bases de datos, internet, etc.) dentro de  su propia base de datos.
  • Crear  bibliografías y listas de lecturas recomendadas en un formato estándar. Las bibliografías así generadas pueden ser editadas, impresas y exportadas, así como ser citadas en un documento word.
  • Desarrollar de forma automática la lista de referencias bibliográficas de los documentos citados y las notas a pie de página al final de su documento de trabajo.

Existe un buen puñado de gestores de referencias bibliográficas, los más utilizados son Reference Manager, EndNote, ProCite y RefWorks – podéis consultar  el texto Gestores personales de bases de datos de referencias bibliográficas: características y estudio comparativo para más información – sin embargo todos son de pago y para un pequeño investigador, o estudiante, su adquisición puede que resulte excesiva.

Para aquellos que comienzan, una alternativa interesante, además de gratuita, podría ser Zotero. Este software es, en realidad, un plugin para el navegador Firefox que permite recopilar y gestionar información bibliográfica. Básicamente, la extensión está preparada para extraer información de las principales fuentes web de información bibliográfica, pudiendo guardar toda la información asociada: autores, título, screenshot de la fuente bibliográfica, PDF con el artículo, etc. El programa lo desarrolla el Centro de Historia y Nuevos Medios (Center for History and New Media) de la Universidad de George Mason, es abierto y extensible, permitiendo a otros usuarios contribuir estilos de citas y traducciones de páginas y, de forma más general, cualquiera que esté construyendo herramientas digitales para investigadores puede expandir la plataforma.

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Citas al libro /21

“No hay ninguna lectura peligrosa. El mal no entra nunca por la inteligencia cuando el corazón está sano.”
Jacinto Benavente

“Cuando oigo que un hombre tiene el hábito de la lectura, estoy predispuesto a pensar bien de él.”
Nicolás de Avellaneda

“La lectura no da al hombre sabiduría; le da conocimientos.”
William Somerset Maugham

“Amar la lectura es trocar horas de hastío por horas deliciosas.”
Charles de Secondat Montesquieu

“De todas mis penas me he consolado siempre con una hora de lectura.”
Charles de Secondat Montesquieu

“La lectura hace al hombre completo; la conversación ágil, y el escribir, preciso.”
Francis Bacon

“La lectura es al espíritu, lo que la gimnasia al cuerpo.”
Richard Steele

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La amnesia corporativa

La Amnesia Corporativa ocurre cuando las organizaciones, literalmente, olvidan cómo se hacen ciertas cosas o no saben que pueden realizar ciertas tareas debido a una mala gestión del conocimiento. Es decir, la Amnesia Corporativa sucede de dos formas:

  1. Cuando un empleado abandona la organización, por el motivo que sea, y sólo él disponía de los conocimientos de cómo se debían realizar ciertas tareas o procedimientos.
  2. La no existencia de comunicación entre los distintos departamentos y, por lo tanto, que se destinen recursos para solucionar problemas que desde otros departamentos ya se habían solucionado.
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La necesidad de normalizar tu firma a la hora de publicar

Como autor neófito en esto de publicar textos en "formato atómico", me he dado cuenta de tres cosas:

  1. Es difícil que te publiquen una idea.
  2. Es difícil escribir para una publicación impresa.
  3. Es difícil que acierten con tu nombre.

Porque de mis dos paupérrimos textos publicados, no parece que nadie acierte con el nombre del autor. Si tenemos presente que los documentalistas y los bibliotecarios han sido los primeros en tratar de formalizar y normalizar la forma en que los autores publican sus textos, en mi caso, como diría Álvaro Roldán, en casa del herrero, cuchillo de palo.

Como autor, he sido un poco dejado en cuanto a mi firma. El primero de ellos, Los bibliotecarios sin Gutenberg, lo firmé como Marcos Ros junto con la dirección de este blog porque así ha sido siempre como he firmado mis textos considerando innecesario el apellido materno. Sin embargo, pronto me percaté de mi error y ante la segunda oportunidad que tuve de publicar, el texto era La Web 2.0 más productiva, ya me decanté por el nombre completo Marcos Ros Martín. Así pues tenemos dos variaciones de firmas en dos artículos para una misma persona.

Sin embargo, he asistido sorprendido a la vez que un poco divertido cómo he sido rebautizado en distintas ocasiones. La primera vez que detecté el error fue en el blog DosPuntoCero, haciendo referencia al número especial sobre la Web 2.0 de la revista Educación y Biblioteca, entonces me llamaron Marcos Ros García.

Obviamente, este desliz no tiene la menor importancia, pero el cariz cambia cuando en Dialnet mi nombre es, en realidad, Marcos Ros Martínez.

Donde tampoco sucedería nada, si no fuese porque se asigna a Marcos Ros Sempere, que ha publicado otro texto, un artículo mío.

Así pues, me encuentro con dos artículos publicados en los que se me referencia con tres nombres diferentes, lo cual me lleva a considerar seriamente la normalización de mi firma, tal y como se recomendaba en el último número de El Profesional de la Información dentro del texto Normalización de la información: la aportación de IraLIS, por lo que me he dado de alta. Las razones (aunque se intuyen):

Los autores que firman con todo su nombre oficial (tal como figura en su DNI, pasaporte, carnet de conducir, tarjeta de la Seguridad Social, etc.) se encuentran a menudo con la desagradable sorpresa de que sus trabajos publicados en revistas aparecen referenciados en los buscadores, en los depósitos OAI y en las bases de datos internacionales de diferentes formas –según lo haya interpretado el productor de la base de datos o recurso de que se trate-, por lo que recopilar su bibliografía personal es en ocasiones muy difícil.

El hecho de que una firma esté compuesta por muchos elementos contribuye, además, a que el autor firme sus trabajos de distintas formas.

Así pues, ya soy Marcos Ros-Martín, incluso dentro de este blog, por si algún otro día publicamos algo de interés. ¿Próximo paso?, ahora que también he corregido mi ficha en eLis. ¿Una ficha en el directorio Exit? No, creo que todavía no somos dignos.

Actualización (30/1/2008): Parece que tras la publicación de este post los bibliotecarios se han puesto manos a la obra y han arreglado el desaguisado. ¡Muchas gracias!

Un comentario

La Web 2.0 más productiva

Gracias a Dídac Margaix, que ha tenido la amabilidad de escanearme mi propio artículo, os puedo dejar aquí, para descargar, mi contribución al número 161 de la revista Educación y Biblioteca dedicado a la Web 2.0 publicado el pasado mes de septiembre de 2007.

Mi texto llevaba por título La Web 2.0 más productiva y trataba de reflejar distintas herramientas que podemos aplicar para el desempeño de nuestras tareas laborales diarias como profesionales de la información. Espero que os resulte interesante.

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Domain Hack, deconstruyendo el nombre de un dominio

Matt Mullenweg, fundador y desarrollador de WordPress, nos relataba en su blog esta misma semana que había cambiado de dominio. Una de las curiosidades que arguïa en su texto era la cantidad de errores que había detectado en textos periodísticos asignándole el dominio .COM cuando su blog disponía del domino . NET, por lo que, imagino que entre cansado y divertido, ha decidido abandonar su dirección web, que tenía desde hacía 6 años, "http://photomatt.net/", por un dominio adquirido en Trinidad y Tobago por lo que su nueva web es "http://ma.tt". A esto se le denomina Domain Hack y su definición nos dice que se trata de un dominio de internet que tiene forma de una palabra completa.

Antes que nada, hay que aclarar que un dominio de Internet es un nombre base que agrupa a un conjunto de equipos o dispositivos y que permite proporcionar nombres de equipo más fácilmente recordables en lugar de una dirección IP numérica. Es decir, cuando accedéis a la dirección "http://www.elpais.com" estáis solicitando datos a un ordenador (servidor) que dispone de un número identificativo único (Dirección IP), pero que ha sido renombrado de forma usable para los seres humanos, esto es elpais.com.

Existe una lista de dominios de Internet válidos que sirven para identificar (Más o menos) la localización geográfica o el propósito de el sitio web. Así, por ejemplo, los dominios .COM se trataría dominios genéricos de webs con fines comerciales y los .NET estarían dedicados para la infraestructura de red, por otro lado los .ES serían dominios de nivel superior geográfico que correspondería a páginas web españolas. Sin embargo, es bastante obvio que la disponibilidad de nombres para dominios es escasa, además de que se ha convertido en un negocio el registrar un dominio para después revenderlo al mejor postor.

Por ejemplo, imaginemos que queremos comprar el dominio Bonito. Si realizamos una búsqueda para su registro, descubriremos que Bonito tiene casi todos sus dominios genéricos ocupados (Bonito.com, Bonito.net, Bonito.es, Bonito.org), pero se da la circunstancia que queremos necesariamente que nuestra web se llame de esta forma. Podemos hacer dos cosas, la primera sería tratar de recomprar el dominio a su propietario o bien truncar el dominio hasta conseguir una denominación que nos guste. La idea (Domain Hack) es coger la palabra y descomponerla jugando con las distintas posibilidades que disponemos para truncarlo. Así, por ejemplo, Matt ha contratado el dominio MA en el país Trinidad y Tobago (.TT), lo que resulta es el dominio ma.tt (Se supone que muy fácil de recordar).  Por supuesto que tenemos más ejemplos, y más conocidos, como el de las webs del.icio.us o blo.gs.

Pero si no sabemos por dónde empezar, podemos utilizar la herramienta Domain Hacks que nos truncará la palabra que escojamos ofreciéndonos algunas sugerencias. De esta manera, para nuestra palabra "Bonito" dispondríamos de cuatro dominios para otros tantos países.

Domain Name Top-Level Domain
http://boni.to/ boni.to .to Tonga
http://bon.it/o/ bon.it .it Italy
http://bo.ni/to/ bo.ni .ni Nicaragua
http://x.bo/nito/ x.bo .bo Bolivia

Claro que esto tiene varios peros. El primero es encontrar una empresa registradora de dominios de confianza en los países señalados, mientras que el otro consistiría en que nuestros visitantes puede que se equivoquen a la hora de escribir nuestro dominio en su barra de direcciones del navegador (aquellos que no utilicen la caja de búsqueda de Google para tal fin). Es posible que se equivoquen a la hora de deletrearlo y que acaben en otra página web que no sea la nuestra, lo que, por otro lado, es bastante frecuente en páginas webs conocidas, como Google, y genera un tráfico de visitantes residual que se aprovechan un puñado de dominios para su propio beneficio. A esto se denomina Typosquatting.

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