Cuando el diario El País cerró todos sus contenidos, muchos consideramos que estaba cometiendo un error estratégico. Desde luego que por aquel entonces, durante el año 2000 a 2001, la burbuja de las puntocom había estallado salpicando a muchos sectores y empresas que habían tratado de desarrollar un negocio en la Red. Uno de los sectores más afectados por esta crisis tecnológica fue el sector de la publicidad que comenzó a contraerse, lo que abocó al cambio de modelo y adopción de nuevas estrategias en Internet.
La crisis puntocom también salpicó a los medios de comunicación que tuvieron que hacer frente a muchos problemas que abocaron a la adopción de distintas medidas drásticas. Así comenzaron los recortes mediante ajustes de plantilla, cierre de delegaciones y cambio en el modelo de negocio desarrollado en Internet. De esta forma, por ejemplo, El Mundo y El País decidieron plegar velas y cerraron los contenidos que editaban en papel, que era el negocio que llevaban desarrollando durante años, que tan sólo serían accesibles mediante suscripción. Sin embargo, la política aunque similar fue distinta en ambos casos. Elmundo.es permitiría el acceso a la información 24 horas, o también denominada última hora, y a algunas secciones específicas como El Navegante; mientras que El País cerraría todas las informaciones excepto las editoriales y las viñetas humorísticas. Cuál de los dos modelos se acabaría imponiendo sería cuestión de tiempo, pero uno de los factores determinantes consistiría en la evolución que se produjese en la Red.