El Documentalista Enredado

Infonomía, Innovación, Análisis y Nuevas Tecnologías

No falla, cada vez que me encuentro con algún antiguo compañero de la carrera, después de contarnos la vida, surge el mismo tema: nuestra frustración por la situación laboral/profesional en la que nos encontramos. Una conversación de este tipo es la que hemos tenido recientemente Catuxa y yo a través del correo, por lo que a ti va dedicado este post y espero que te lo tomes con el humor con el que está escrito.

En la vida de todo estudiante, durante la carrera o al finalizar ésta, llega el momento en el que hay que elegir entre trabajar o seguir formándose. Es cierto que no siempre se trata de una decisión tomada libremente, sino que más bien son las circunstancias las que deciden por nosotros; pero una u otra opción determinará seguramente nuestro futuro profesional y también nuestra futura “frustración personal”. Evidentemente, esta “opción vital” se da en todas las carreras y profesiones, pero en el caso de la Biblioteconomía, en que podemos introducirnos laboralmente de forma progresiva (un médico no empezaría nunca como auxiliar de medicina), hacen que, como Bibliotecarios/Documentalistas, la decisión sea aún más difícil.

Analicemos en primer lugar la primera opción: la incursión de lleno en el mundo laboral. En esta ocación, no voy a referirme a trabajos que no tengan relación con nuestra formación, que también podría ser el caso; sino que me centraré en los trabajos específicos de nuestra profesión, aunque, como todos los que llevan un tiempo moviéndose por nuestro mundillo profesional saben (y los que no lo sepan será mejor que se hagan a la idea), las posibilidades de encontrar un trabajo de acuerdo a nuestra titulación (Diplomatura o Licenciatura) son francamente escasos.

Aunque el campo es muy amplio y podemos desempeñar un papel fundamental en el mercado privado, para el mundo empresarial somos unos grandes desconocidos. Apenas podemos nombrar contadas excepciones de trabajos en el sector privado, como es el caso de los documentalistas en medios de comunicación o el trabajo cada vez más frecuente en empresas documentales, especialmente realizando trabajos de catalogación. Pero la realidad es que aún no hemos encontrado nuestro sitio.

En el sector público las expectativas no son mucho mejores: tan sólo somos una cantera casi inagotable de auxiliares de biblioteca altamente cualificados. Sí, hay que ser realistas, nuestras mejores opciones laborales, o al menos las más numerosas, son optar a un puesto de auxiliar de biblioteca, de documentación o de archivo, a través por supuesto de la pertinente oposición.

Aquí es donde surge la primera traba a la que tenemos que enfrentarnos: al parecer, el trabajo bibliotecario lo puede realizar cualquiera, no hace falta formación específica, tan sólo ser ordenado y que te guste la lectura. Eso quiere decir que, a la hora de opositar, la competencia puede ser feroz: nos enfrentamos muchas veces a otros titulados mayoritariamente de letras que, aún no teniendo nuestra capacitación bibliotecaria, pueden competir en cuanto a capacidad memorística. Finalmente, con esfuerzo, paciencia y suerte, podemos llegar a acceder a una plaza de auxiliar bibliotecario o al menos a la bolsa de empleo.

Se da por hecho que, a partir de ahí, lo único que hay que hacer es seguir ascendiendo dentro de la institución hasta alcanzar la categoría profesional para la que se está capacitado, y llegar a ocupar puestos de Bibliotecario o Documentalista; pero la cruda realidad es que casi nadie lo hace. Una vez aprobada la plaza, y con la tranquilidad del puesto fijo, nos acomodamos con la situación y nos “funcionarizamos”. Con el paso del tiempo, llega nuestra frustración, por no haber seguido luchando para alcanzar la meta que nos propusimos cuando empezamos la carrera y habernos conformado con menos. Tantos años de estudio ¿para qué?

La segunda opción que podemos tomar, seguir formándonos para realizarnos profesionalmente, tampoco es un camino de rosas. Supone continuar con el esfuerzo que se realizó durante la carrera y seguir estudiando, haciendo cursos, masters, doctorados… Una inversión de tiempo y dinero que conlleva el prolongar la vida estudiantil hasta el infinito (y más allá). Con suerte, esa formación puede darse también mediante la realización de becas (por las que también habrá que competir con uñas y dientes), por lo que en vez de pagar, cobras, y en las que sí se desempeñan funciones de titulado universitario; eso sí, con sueldo de auxiliar y sin ninguna de las ventajas de cualquier contrato laboral: pagas extras, seguridad social, vacaciones, días moscosos, finiquito, derecho a paro…

El moverse de beca en beca, o realizar cursos de especialización, hace que uno se dé cuenta de la infinita variedad de funciones que puede realizar con su formación de Bibliotecario/Documentalista, de las diferentes opciones de trabajo, de los numerosos caminos que se pueden seguir: ésta puede ser la mejor manera de descubrir lo que realmente queremos hacer dentro de la profesión y entonces empezar a luchar por conseguirlo. Ante lo dicho, quizá pueda parecer que esta elección sea la más reconfortante, ya que se corresponde más con la predisposición al estudio que seguramente tenemos los universitarios; pero también implica una frustración, la de alcanzar una cierta edad y todavía no haber encontrado la estabilidad económica y profesional de la que disfrutan nuestros compañeros “trabajadores”.

¿Cuál de estas dos opciones es la mejor? No lo sé, ni creo que nadie lo sepa, ya que para eso tendría que poder vivir las dos situaciones al mismo tiempo y así poder escoger (lo cual es imposible, por desgracia). Supongo que dependerá del momento, de las circunstancias, de las prioridades de cada uno, si tu trabajo es “tu vida” o sólo algo que “te da para vivir”… Pero realmente creo que la única opción es dejarse llevar por el instinto y no pensar demasiado en ello, ya que, sea cual sea la elección que hagamos, nos sentiremos frustrados por uno u otro motivo: el inconformismo es inherente a la condición humana.

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En Liberty Meadows. 1, por Frank Cho.

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  • Mel

    Viernes, 29 de julio de 2005 at 02:56 |

    Yo creo que una de las claves para manejar la frustración inherente es no perder la capacidad de asombro y la curiosidad por aprender, sea el puesto que nos dé la vida bibliotecaria. De esta manera, podemos “estudiar” y trabajar al mismo tiempo. No será de una manera tan colegiada, pero es una buena manera de adaptarse y/o especializarse. Aunque claro, quien pueda seguir estudiando siempre sobresaldrá… ya sea dentro de esta carrera o demostrando la versatilidad que nos distingue.

  • Catuxa

    Viernes, 29 de julio de 2005 at 10:17 |

    Mensaje recibido 😉 pero que dificil decisión… las cosas son más fáciles cuando nos vienen dadas, aunque también corremos el riesgo de volvernos conformistas, y estancarnos en la desmotización…

    Las elecciones llegado este punto, con el titulo de licenciado en la mano, en la que decantarse por un camino profesional u otro, determinará el futuro de de nuestro vida, y ahi es donde uno empeiza a pensarselo…

    Aisssss que dificil es a veces elegir!

  • Maria Elena Mateo

    Viernes, 29 de julio de 2005 at 22:45 |

    Desde luego, la situación “ideal” es poder seguir formándote mientras trabajas, pero la realidad es que no siempre se puede.
    Si la formación sólo consiste en cursos, es más fácil de compaginar con el trabajo; pero a veces la mejor formación se da mientras realizas prácticas o becas.

    La decisión que se tome es importante porque marca lo que harás los próximos años de tu vida, pero ¿por qué ha de ser una opción “definitiva”?

    Si calculas, acabar la carrera, unos añitos haciendo cursos, probando trabajos, becas… te plantas entre los 25-30 años y te queda todavía una vida laboral de al menos 35 años más (si te dejan jubilarte, claro). Creo que en todo ese tiempo da tiempo para cansarse de cualquier camino que se haya tomado.

    Hay que cambiar la mentalidad al respecto y plantearse una evolución continua dentro de la profesión. ¿Por qué no cada 10 años? 10 años como documentalista de prensa, otros 10 en 1 biblioteca, otros 10 dedicados a la investigación…
    Parece mucho más interesante, aunque supongo que también imposible 🙁

  • Marcos Ros

    Sábado, 30 de julio de 2005 at 21:27 |

    “El inconformismo es inherente a la condición humana” – No se dá en todos los casos, por supuesto. Hay mucha gente conformista que sólo aspira a una plaza de funcionariado para verlas venir.

    Sobre la de trabajar y seguir formándose, aunque no estoy al tanto de la situación de Catuxa puesto que este post está relacionado con ella, considero que actualmente la formación es una necesidad. Nuestro mundo, el de la información, está evolucionando muy rápidamente; no podemos pensar como profesionales en quedarnos tan sólo en la gestión de los documentos, puesto cada vez más, estos documentos son electrónicos y el proceso de gestión es radicalmente distinto.

    Sólo los que se encuentran preparados para el cambio sobrevivirán y no necesariamente con los conocimientos adquiridos en la universidad lo harán. Digo yo

  • Sara

    Jueves, 18 de agosto de 2005 at 14:07 |

    Como comentais esta profesión es bastante frustrante e infravalorada. Pero como he visto en algún mensaje depende de hacia donde quieras enfocar tu vida laboral. Yo acabe la diplomatura en biblioteconomía con 22 años. Entre trabajos, prácticas de carrera y becas, he conocido diferentes ambientes en los que puedes encarrilar tu carrera: editoriales, bufetes de abogados, librerias, bibliotecas públicas, empresa de energía eólica, actualmente trabajo en una empresa de formación para transportistas. Como decis está bastante infravalorada ya que supongo que por no tener que pagarte más no he pasado de auxiliar administrativo, cuando con mi titulación debería de tener el rango de ayudante.

    Tampoco puedes dedicarte a lo que tu querías cuando hacías la carrera, mi sueño era ser documentalista en un medio de comunicación, cuando entre en uno de los más prestigiosos de España como becaria mi desilusión fue tremenda, y duré solo dos meses, con lo cual yo y la mayoría de las personas que conozco trabajan en lo que sale, y no se especializan en lo que les gustaría.

    La verdad es que dada la precariedad laboral actual no sólo somos los documentalistas, sino la mayoría de los titulados los que tienen que hacer frente a sueldos bajos, oposiciones que de antemano son adjudicadas, hacer tareas que no corresponden a tu nivel….y así hasta no acabar.

  • Maria Elena Mateo

    Viernes, 19 de agosto de 2005 at 07:56 |

    Y aún gracias que “lo que sale” tiene relación con nuestra profesión, en la mayoría de los casos.
    Hay carreras en que no hay forma posible de trabajar, ni como auxiliar, en algo remotamente parecido a lo que uno se formó.

  • licenciaturaNO

    Miércoles, 24 de agosto de 2005 at 00:20 |

    bajo mi punto de vista lo ideal es estudiar y trabajar a la vez en la medida de lo posible, yo desde que empecé la diplomatura hasta que la acabé estuve con becas de media jornada que me permitían estudiar y trabajar.
    Más tarde, me matriculé en la licenciatura de documentación en la que aún sigo, y mientras compagino mis estudios con el trabajo, me doy cada vez más cuenta de que he aprendido tanto o más en los trabajos y becas que en la propia universidad, y también me he dado cuenta de que en la licenciatura, al menos en la Universidad Complutense, los profesores son cada vez menos tolerantes con la gente que no puede asistir a clase, aunque sea por motivos laborales.
    Por este motivo cada día estoy más desencantado con esta Universidad y sus lamentables profesores, que en lugar de enseñar se dedican a pasar lista, hacerte firmar con el DNI, corregir los exámenes con la foto de la ficha de clase, etc…
    lo que podría contar!!
    Actualmente han provocado un efecto muy negativo en mí, entré con gusto en la diplommatura, aprendí cosas, acabé, y mis ganas de seguir aprendiendo se han truncado con esta licenciatura en la que aún no he aprendido nada digno de mención, por estos mafiosos, esta panda de impresentables… puede que en 5º de licenciatura (curso que estudio actualmente)deje la carrera, no sé muy bien como enfocarlo, pero creo que es tan importante la enseñanza de los idiomas como la “titulitis” que afecta a la licenciatura, y por cierto, en los actuales planes de estudios, los idiomas están infravalorados.
    Mi conclusión es que los planes de estudios no están en consonancia con las demandas laborales en absoluto, y además, lo que sigo sin entender es cómo con 18 años en la diplomatura te tratan como a un adulto, y con 28 en la licenciatura como a un niño, señores si nos matriculamos es porque queremos y somos responsables, pero no podemos asistir a sus clases, estamos trabajando, ojala lo entendiesen algunos…
    perdón por el rollo, pero me tenía que desahogar, que es bueno hacerlo 😉

  • Marcos Ros

    Miércoles, 24 de agosto de 2005 at 17:19 |

    Tranquil@, si precisamente lo que nos gusta aquí son los tochos-rollos.

    😉

    Ante todo, no desesperes, el trabajo de sacarse una licenciatura es largo pero valdrá la pena, los profesores puede que no sean comprensivos con aquellos que estudian y trabajan, pero te debo recordar que a las clases presenciales es obligatorio asistir. Eso sí, de ahí a que pasen lista como en el instituto…

    Y que nadie dude que se aprende más trabajando que en la Universidad, y es más valioso un puesto de trabajo que un puesto en un pupitre en una clase, ya se sabe que la práctica no tiene porqué ajustarse con la teoría.

    Suerte y ánimo.

  • yo misma

    Viernes, 2 de septiembre de 2005 at 11:05 |

    Aun no he terminado de leer el articulo, li imprimi para hacerlo, pero lo cierto es que lo tenemos muy dificil.
    Yo me licencié en 2001 y he tenido la suerte de trabajar, pero hace 18 meses que busco trabajo y no hay forma. La última fue que me enteré que buscaban gente para la Biblioteca Publica de mi ciudad y que los llamaban del paro y como a mi no me llamaron fui a preguntar. Pues de que me entero?, que no quieren gente con titulación universitaria, sino que hayan hecho cursos`por la radio o así. Después vi el horario de trabajo y lo vi más claro, una persona titulada no se va a dejar mangonear de esa manera.
    Debemos luchar por nuestros derechos y conseguir nuestros puesstos de trabajo y no que los tengan licenciados en historia, que a mi no se me ocurre dar clase de historia nunca.
    Animo a todos

  • Maria Elena Mateo

    Sábado, 3 de septiembre de 2005 at 21:49 |

    La situación es muy complicada porque nuestra titulación, ni siquiera un módulo de formación profesional, son requeridos para ejercer esta profesión.
    Yo también he tenido suerte y no he parado desde que acabé la diplomatura, además pude compaginar la licenciatura con el trabajo, pero cada vez me doy más cuenta de lo poco valorados que somos y cómo cualquiera puede pasar por delante de nosotros sin tener la preparación adecuada.
    Necesitamos YA un Colegio que nos respalde y evite el intrusismo. ¡Colegio, colegio, colegio!

  • licenciaturaNO

    Martes, 13 de septiembre de 2005 at 10:52 |

    Maria Elena, y qué tal la aventura de compaginar la licenciatura con tu trabajo, desconozco si tienes un horario flexible, si trabajas más de 7-8 horas o si te obligan a asisitir a clase y hay alumnos de primera y alumnos de segunda en tu universidad…
    Me gustaría conocerlo, y a ser posible, saber cuál es tu universidad…
    gracias

  • licenciaturaNO

    Martes, 13 de septiembre de 2005 at 11:00 |

    Perdona, http://www.upv.es/, ya me dí cuenta…, pero sí quisiera saber la política de esta universidad, ya que estamos.

  • Maria Elena Mateo

    Martes, 13 de septiembre de 2005 at 19:41 |

    En Valencia la carrera está un poco liada: la diplomatura se estudia en la Universidad de Valencia y la licenciatura (sólo los 2 últimos cursos) en la Universidad Politécnica de Valencia.

    La diplomatura (o al menos cuando yo la hice) se realiza en una jornada que puede ser desde las 8 de la mañana a las 8 de la tarde, con sus descansos, claro, pero unos 3 días a la semana. O tienes un horario de trabajo de días sueltos o trabajas fin de semana o faltas a clase, no hay otra forma de compaginarlo. Entonces no trabajaba.

    La licenciatura es toda de tardes, menos alguna optativa, con lo que es muy compaginable con un trabajo de mañana como el que yo tenía: trabajaba de 8 a 3h e iba a clase de 4 a 9h de la noche. El problema de la UPV es que todas las asignaturas tienen práctica obligatoria con lo que no te puedes permitir faltar a casi ninguna clase. El ritmo es mortal y para poder con todo tuve que hacer los 2 cursos de licenciatura en el doble de tiempo.

    Por suerte ya he acabado y ¡he sobrevivido!

  • Ashurita

    Domingo, 23 de octubre de 2005 at 17:39 |

    Yo la verdad es que he tenido mucha suerte en mi vida profesional. terminé el año pasado la diplomatura de Biblioteconomía y Documentación en Zaragoza, pude quedarme de becaria junto a un profesor y así introducirme ne la vida laboral, trabajo algunos findes en el serviciod e documentación un periódico regional y continúo formándome , para sacarme la licenciatura, a través de la UOC.

  • Teresa Pérez

    Jueves, 29 de junio de 2006 at 21:47 |

    Hola:

    Actualmente yo estoy terminando 2º de la diplomatura en la Universidad de Valencia y lo cierto es que desde hace unos días ando bastante desanimada.

    Os explicaré por qué.
    La biblioteca de la Universidad de Valencia ha sacado 7 plazas a concurso público en las que no solo no es un requisito estar diplomado en Biblioteconomia o licenciado en Documentación, sino que ni lo uno ni lo otro da ningun tipo de punto meritorio ni de reconocimiento a la hora de acceder al puesto. Por tanto, tiene más posibilidades de acceder al puesto un ingeniero o un médico por tener una superior que yo, triste proyecto de diplomada, que voy a estar como mínimo tres años en la facultad, para que luego cualquiera se compre el temario de las oposiciones y pueda acceder al puesto.

    ¿Con qué ánimo me pongo a estudiar yo las asignaturas que se me atragantan? ¿Con qué ánimo me matriculo en tercero? No tengo días libres en la semana porque si no estoy en clase, estoy en el trabajo (como bien han dicho por aquí arriba, el horario en Valencia es un asco), estoy agotada constantemente y ahora ni siquiera tengo el incentivo de que tendré más posibilidades de trabajar en lo que me gusta…

    En fin…

  • Maria Elena Mateo

    Jueves, 29 de junio de 2006 at 22:58 |

    Hol[Comment ID #3920 Will Be Quoted Here]

    Hola Teresa

    Tienes razón en que es completamente injusto que no exijan nuestra titulación para acceder a esas plazas de biblioteca, pero como son de C cualquiera con BUP puede acceder. Es lo que hay.
    Piensa en que al menos tu tienes la ventaja de que todo el temario lo conoces, lo dominas y lo tienes reciente. No es lo mismo estudiar una oposición cuando no tienes ningún conocimiento sobre el tema, que cuando estás estudiando la carrera más adecuada para ese puesto.
    Sé que el horario de la UV es realmente nefasto, yo también lo he sufrido. Pero lo dicho, todo lo que has estudiado este último año y lo que estudiarás el próximo es temario que ya conoces.
    Mucha suerte y seguramente nos veremos en la opo. 😉

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