El Documentalista Enredado

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“Descatalogado” de Juan José Millás

Diario El País – 11 de mayo de 2007

Vi en un cementerio este curioso epitafio: Agotado, así, sin más. Me llamó la atención porque se trata de un término procedente del mundo editorial. Los libros se agotan. Eso es al menos lo que dicen los libreros cuando no encuentran el título que les hemos pedido: está agotado. A veces, si te empeñas, puedes encontrar un ejemplar perdido en los anaqueles de otra librería. En ocasiones, la editorial lo reedita, que es como devolverlo a la vida. La resurrección de los muertos. Pero los seres humanos sólo tenemos una oportunidad, en ocasiones media (y eso que estamos  encuadernados en piel). Cuando nos morimos (o nos agotamos, como ustedes prefieran), no nos vuelve a encontrar nadie en ningún sitio. Yo disponía hasta ahora de un epitafio que me gustaba mucho (Eso fue todo), pero quizá adopte Agotado, que metafóricamente significa también que estás hecho polvo. Y no está mal para una lápida: Hecho polvo. Real como la muerte misma.

Pero no nos precipitemos. Tenemos toda la vida para elegir el lema de nuestra tumba. Hay otro término, procedente también del sector editorial, muy interesante: descatalogado. Se dice de aquellos libros que, además de agotados, han desaparecido de la nómina del editor. Si estar agotado es bueno, porque significa que el libro se ha vendido, la descatalogación implica un cierto grado de violencia. Sobre un título agotado se mantiene la esperanza de la reedición; sobre un volumen descatalogado, en cambio, no hay horizonte alguno. Hasta al librero se le pone cara de pésame cuando comunica al comprador que el título que solicita está descatalogado. "Busque en internet", añade a modo de consuelo, dando por supuesto que en la red se puede llevar una existencia póstuma.

Con todo, no hay caso peor que el de aquellos libros que desaparecen sin haber llegado a formar parte del catálogo, títulos que el editor publicó por compromiso, o por pena, pero que nunca formaron oficialmente parte de su fondo. Me gusta este epitafio también, Descatalogado: significa que ni siquiera llegaste a vivir de forma suficiente. Que naciste de casualidad (¿quién no?) y te fuiste sin haber llegado a estar del todo. Tomen nota mis deudos. Muchas gracias.

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  • Maria Elena Mateo

    Martes, 15 de mayo de 2007 at 14:19 |

    A mí me gusta más lo de “agotado”.
    Da la sensación de que se aprovechó hasta el último instante de la vida.

  • Oscar

    Martes, 15 de mayo de 2007 at 14:41 |

    Coincido con Maria, prefiero “agotado”, nada más de pensar en ser descatalogado me dan escalofríos.

  • Marcos Ros

    Martes, 15 de mayo de 2007 at 15:27 |

    Yo de momento prefiero no pensar en un epitafio, sólo por si acaso.

    😀

  • Alicia

    Martes, 15 de mayo de 2007 at 19:52 |

    Yo me inclino más por lo poético y me encanta esta:
    en el buen sentido de la palabra, bueno
    Tomada del poema “Retrato” de A. Machado.

  • Sheba

    Sábado, 26 de mayo de 2007 at 20:26 |

    Juan José Millàs, genio.

  • Montesquieu « *A la flor del berro

    Viernes, 5 de febrero de 2010 at 20:19 |

    […] 29/10/2008 — Aaoiue Fuegos reales * La Editorial Mina ha tenido a bien, o a mal, descatalogar un librito por encargo que editaron el 2006 titulado Guia pràctica de teràpies i medicines […]

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