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El Documentalista Enredado Entradas

Windows 7 para perder a Vista

Si acabaste cansado de Windows Vista, si creíste que el nuevo sistema Aero era muy bonito pero trabajar con tu ordenador un infierno (Demasiadas veces te preguntaba si realmente querías hacer algo que ya le habías dicho que querías hacer), si te decepcionó que Vista no funcionase con tu antigua impresora o tu escáner, no te preocupes no fuiste el único. Hace ya un tiempo que Windows Vista ya fue considerado un fracaso por Microsoft, comparado y vilipendiado como el segundo Windows Me, puede que las razones de ello pudiesen reducirse a: Sus diversas versiones hasta siete con distintas funcionalidades cada una, a la falta de compatibilidad y los grandes requisitos de hardware que solicitaba para cuando fue lanzado, el excesivo celo a la hora de gestionar la seguridad y las acciones de los usuarios o su falta de impacto mediático (!).

En esta ocasión, no le funcionó el rodillo a Microsoft, no resultó suficiente con controlar el 90% del mercado de los PCs destinados al hogar, mientras que antes de lanzar su nuevo sistema operativo, en julio de 2005, trataba de vender ordenadores preparados para Vista que nunca pudieron moverlo. Microsoft comprobó que el mercado no se movía al ritmo que marcaban desde Redmond. Sus usuarios se mantenían alejados de Vista forzando a la compañía de Redmond a seguir extendiendo las licencias y el soporte para el viejo XP.

Además, los usuarios comenzaron a contemplar otras alternativas. Por un lado, Apple aprovechaba el efecto Halo de su producto estrella de la última década, el iPod, y comenzaba a atraer a un público más heterogéneo que veía en los productos de la manzana una marca de distinción, fiabilidad y diseño, mientras que, por otro, las compañías de hardware lanzaban un nuevo producto informático no concebido para el trabajo continuo, pero que permitía a su usuario facilidad de transporte y conectividad allá donde se encontrase: Los netbooks o ultraportátiles.

Los netbooks comenzaron a comercializarse con bajas prestaciones técnicas a principios de 2007. Procesadores pequeños y discos duros flash de 4 Gb parecían suficientes para estos productos destinados a la navegación y la consulta del correo electrónico. Sin embargo, su evolución ha sido muy agresiva hacia casi la canibalización del mercado de sus hermanos mayores, los portátiles, aumentando sus prestaciones y tamaños en muy poco tiempo. Concebidos como ordenadores de muy bajo costo (250$), los primeros modelos fueron lanzados bajo un sistema operativo que requería menos prestaciones que Vista y cuya licencia era casi despreciable: Linux.

En cualquier caso, la aceptación de este producto fue tal que Redmond tuvo que moverse rápido de no perder a los usuarios y a las empresas fabricantes, el resultado ha sido que la mayoría de estas máquinas actualmente funcionan bajo XP a pesar de que Microsoft decidió retirar la extensión de licencias en junio de 2008 para el resto de equipos. Por otra parte, otra de las amenazas para Windows proviene de Google que se encuentra trabajando en Android un sistema operativo desarrollado en código abierto y que ya se encuentra presente en algunos teléfonos móviles del mercado, por lo que el salto hacia ordenadores ultraportátiles puede considerarse como un paso lógico.

En definitiva, en 2008, Microsoft se encontraba frente a un mercado renuente a la utilización de su nuevo sistema operativo que a pesar de su posición dominante en el mercado no había conseguido llevar a entornos corporativos. 22 meses después del lanzamiento de Vista, decidía dejar de otorgar licencias a fabricantes de hardware de su viejo XP lanzado en 2001, pero debía desdecirse en el mercado de los ultraportátiles donde Linux podía sacarle ventaja. Finalmente, Windows Vista quedaba un tanto desprestigiado al no funcionar en condiciones óptimas en algunos de los equipos más avanzados tecnológicamente manchando la imagen de Windows, por lo que el mercado, cada vez más volcado a la Web 2.0 y al trabajo en la nube, decidía moverse hacia la gama alta de la informática: Los Macintosh. Tampoco debemos olvidar que desde Cupertino se facilitó el tránsito, cambiando los procesadores de PowerPC desarrollados por IBM hacia los Intel que facilitaban la instalación y ejecución de software diseñado para PC en lo que se denominó Boot camp.

¿Era ésta una situación sostenible? Ante el empuje de Google y la reciente popularidad de Apple por parte del usuario medio, los de Redmond se han movido rápido y han decidido escuchar a sus usuarios, a la vez que les invitaban ayudarles a mejorar y poner a punto el nuevo sistema operativo -Además de allanar el terreno para su comercialización, volcando a los medios para la publicitación de su terreno y a los early adopters para que utilicen el Social Media-. Otro de los cambios significativos fue el cambio en el sistema a la hora de denominar los nuevos sistemas operativos, por años (98, 2000) y otras fórmulas (XP o Vista), Windows vuelve a la numeración tradicional que abandonó en su versión 3.1. En esta ocasión, el nuevo sistema operativo de Microsoft llevará la denominación Windows 7.

Un sistema operativo que se asegura que puede funcionar perfectamente con los equipos actuales, que no necesitará unas máquinas muy potentes, y que podrá funcionar incluso en los ultraportátiles sin excesiva dificultad (Aunque habrá hasta seis versiones comerciales del mismo sistema operativo). De hecho, por primera vez, nos encontramos frente un movimiento audaz en la búsqueda de la máxima aceptación y transición desde Vista a Windows 7. Actualmente, cualquier persona que lo desee puede descargarse una versión candidata (Release Candidate, es decir, una versión lo suficientemente avanzada en su desarrollo sin que podamos encontrarnos con problemas importantes) del nuevo sistema operativo de forma gratuita totalmente operativa y tras comprobar el éxito, 3 millones de descargas, 90% de software compatible y 2’7 millones de drivers compatibles, que había supuesto la política de descargas de la versión beta.

De momento, las críticas han sido positivas, aunque se mantiene la prudencia, así que si todo marcha según lo establecido Windows 7 será distribuida de forma comercial a partir de octubre de 2009. Por otra parte, aquellos que comiencen a utilizar la Release Candidate podrán disfrutar de ella hasta marzo de 2010 sin ninguna restricción, fecha a partir de la cual el sistema se apagará cada dos horas hasta que el 1 de junio de 2010 dejará de funcionar completamente.

Mucha suerte a los intrépidos.

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Un lustro enredado

Every step of the way we walk the line
Your days are numbered, so are mine
Time is pilin’ up, we struggle and we scrape
We’re all boxed in, nowhere to escape

Mississippi Bob Dylan

Cuando sólo restan unas cuantas horas para que cumplamos cinco años en la Red, un lustro escribiendo en este espacio virtual que espero que disfrutéis leyéndolo tanto como yo (en ocasiones) haciéndolo, me percato que para este año no tenía nada preparado para vosotros. Es decir, todos los años a estas alturas ya tenía pensado lo que iba a transmitir; de hecho, siempre teníamos algo dispuesto días antes para publicarlo, sin embargo esta vez escribo sin saber bien qué decir ni cómo decirlo. Digámoslo así, una suerte de carta abierta.

Bueno, en realidad, os miento. Maria Elena y yo habíamos comenzado a trabajar en un proyecto-recuerdo de este blog, pero como os podéis imaginar, otros menesteres nos han urgido para que nos ocupásemos de ellos y finalmente la idea que os teníamos pensada para esta fecha no va a poder ser. Aunque, todavía disponemos de tiempo, de aquí a nuestro sexto aniversario aún nos queda margen para realizar la idea que llevábamos en mente, así que confío que dentro de este nuevo año que comenzamos nos dé tiempo a acabar lo que hemos comenzado y, entre medias, llevemos algún que otro proyecto bibliodocumental nuevo.

Así pues, 1826 días después de aquel viernes de 2004, muchas cosas nos han sucedido y muchas las hemos compartido con vosotros, con la mirada vigilante hacia adelante, pero sin olvidar a aquellos que nos fueron dejando por el camino. Muchos antes que nosotros dispusieron de su quinto aniversario y ha sido muy divertido compartir este camino con ellos, hemos descubierto a otros que más tardíos comenzaron a andar, algunos se perdieron, otros nos siguieron; mientras que contemplábamos cómo nuestros amigos disponían de su evolución profesional y personal con cierto atino.

¿Dónde estamos nosotros? Puede que en un impasse, eterno todo hay que decirlo, tratando de ajustarnos dentro del nuevo entorno en el que nos movemos, integrarse en una Red de Blogs no es fácil porque hay terceros que tienen de expectativas creadas; mientras que a nivel laboral seguimos buscando nuestro sitio. Imagino que de eso se trata, al fin y al cabo, de nunca quedarse quieto ni satisfecho con uno mismo.

Hasta el año que viene…

  1. Un año no más (2005)
  2. Querid@s amig@s… (2006)
  3. Entonces y ahora, os lo debemos (2007)
  4. Cuatro años en la carretera (2008)
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Más allá de la normalización de los nombres de los científicos, ¿es necesario un DNI para los investigadores?

Miquel Ros Martín no es mi hermano, ni siquiera es familiar mío (Que yo sepa), sin embargo últimamente su nombre se ha difundido mucho en los medios de comunicación gracias a que ha obtenido el primer premio en el apartado de Ingeniería Técnica en Informática, del Premio Nacional de finalización de estudios universitarios convocado por el Ministerio de Educación, Política Social y Deportes (Mi más sincera enhorabuena). Probablemente, Miquel y yo no lleguemos a coincidir nunca de forma física, ni a cruzar unas palabras, pero puede ser que los dos lleguemos a publicar algún artículo científico en un futuro.

En mi caso, he normalizado mi firma en los textos que publique de forma impresa o digital de 2008 hacia adelante, escarmentado y divertido al descubrir que los documentalistas y bibliotecarios me asignaban unos apellidos u otros cambiando mi persona, conjugándola con la de otros. Así pues, en mi ficha IraLis señala inequívocamente que firmo como Marcos Ros-Martín, pero en las referencias de las bases de datos científicas mi nombre quedará recogido como un “Ros-Martín, M.” y por lo tanto Miquel, que también podría haberse llamado Marcos, y yo puede que algún día compartamos índice h si decide firmar sus textos como Miquel Ros-Martín.

Sin embargo, esta anécdota menor se multiplicaría si yo o Miquel nos llamásemos “John Smith”. ¿Cuántos científicos aparecerán en las bases de datos como “Smith, J.”? ¿Cuántos artículos? Y si yo fuese una científica, de nombre Mary Jane, y me casase con John Smith, ¿firmaría a partir de entonces como Mary Smith aún poseyendo artículos firmados como Mary Jane? Algunos ya han propuesto que la solución pase por un identificador único para todos los investigadores.

De esta manera, en el sitio web ResearcherID de la editorial Thomson Reuters se nos propone la asignación de un identificador único para cada persona de tal manera que se pueda agilizar los trámites con los editores de publicaciones científicas. El debate ya ha producido textos a favor y en contra, mientras que otros se preguntan quién debería gestionar estos números.

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En seguridad informática, eres el rival más débil

No os equivoquéis, somos el último eslabón de la seguridad informática, ya podemos instalar en nuestros equipos el más moderno de los antivirus, el mejor bloqueador antiphising o el firewall más potente; ya pueden los administradores de sistemas de las organizaciones concebir las mayores barreras de seguridad para sus sistemas, despojarnos de la mayoría de privilegios para que trabajemos en máquinas controladas en la que no podamos instalar (Ni que nos instalen desde fuera) ningún tipo de software… Somos la última frontera, pero ésta es incontrolable y la más susceptible a la hora de encontrar errores y sólo tenemos que hacer un clic… O abrir la boca.

Kevin Mitchnick, uno de los hackers más famosos, utilizaba la ingeniería social para romper la seguridad de los sistemas informáticos que se planteaba atacar. Fundamentalmente, utilizaba el teléfono para conseguir claves y acceder a la información que deseaba y sólo necesitaba establecer una serie de conversaciones con las personas adecuadas.

Tras su última detención en 1995 y puesta en libertad, actualmente se dedica a impartir conferencias sobre la seguridad de sistemas en la que hace especial hincapié en que se debe tener especial cuidado en dónde dejamos nuestras claves de acceso o a quién se las damos. Para los más escépticos, demostró la facilidad con la que era posible llegar al código de un teléfono móvil en desarrollo, incluso antes de que se anunciase al mercado, realizando tan sólo seis llamadas telefónicas y en escasos minutos.

No cabe duda de que los usuarios normales de la informática somos extremadamente débiles. De hecho, podríamos ofrecer una de nuestras contraseñas a cambio de una chocolatina. Según un estudio de Security Focus, el 70% de las personas ofrecería su contraseña sin titubear a cambio de una tableta de chocolate, y de éstas, el 35% lo haría por nada. ¿Deberíamos sorprendernos por los post-its agrupados en los monitores de los ordenadores de la oficina, debajo de los teclados o en el primer cajón del escritorio? Si a esto le añadimos el uso extendido de contraseñas que son especialmente vulnerables, el cuadro es especialmente preocupante.

En realidad, somos unos ingenuos, dispuestos a abrir cualquier correo electrónico que nos declare su amor, un acto inocente que provocó un efecto dominó capaz de colapsar la Red. O a rellenar formularios con nuestras claves bancarias porque un correo desconocido nos lo exija, no sea que el mundo vaya a caerse sobre nuestras cabezas y sin dignarnos a levantar el auricular del teléfono y realizar una simple pregunta a nuestra sucursal bancaria.

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Nuestro día del libro: Homenaje a Quino

Hace muy pocos días, Joaquín Salvador Lavado ‘Quino’ anunciaba que abandonaba temporalmente el mundo del dibujo para no repetirse. El autor, sorprendido por la vigencia de sus antiguos dibujos en la actualidad, ha decidido dejar de dibujar para no repetirse en los temas y estilo del dibujo dándose un tiempo de reflexión para encontrar algún modo de renovar su enfoque.

Aquí hemos publicado algunas tiras de su personaje más popular, Mafalda, y nos sumamos en este Día del Libro al homenaje que realizó el dibujante Liniers.


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Las folksonomías en los blogs de Biblioteconomía y Documentación

Las folksonomías, además de convertirse en una de las palabras más odiadas por los internautas, disponen de distintos puntos débiles bien conocidos. Así esta forma de clasificar la información hereda todos los problemas bien conocidos por los documentalistas de los vocabularios no controlados. De esta manera, al utilizar el tagging nos enfrentamos a la ambigüedad, polisemias, sinonimias y falta de control a la hora de describir de forma específica o más general las mismas cosas.

Concretamente, tenemos ambigüedad porque diferentes usuarios aplican términos a las mismas informaciones de forma completamente distinta, polisemia ante la utilización de las mismas palabras para designar objetos o conceptos distintos, sinonimia porque distintas palabras pueden ser utilizadas para definir las mismas cosas y, finalmente, sobre la especificidad de los términos, porque un usuario experto puede definir una información como AJAX o javascript, olvidándose de indicar lenguajes de programación que un usuario no-experto puede utilizar a la hora de recuperar información sobre esta temática.

Además, la utilización del tagging es tan abierta que no otorga una guía de uso a la hora de aplicarlas, cómo deben usarse, la puntuación a utilizar, el orden de las palabras, si se deben usar plurales en vez de singulares, si se deben usar palabras compuestas sobre las simples, si se deben añadir sinónimos, etc.

Recientemente, se han publicado dos textos científicos que hacen referencia al uso que se hace de las folksonomías en los blogs de Biblioteconomía y Documentación a los que os recomendamos echarles un vistazo. En el primero de ellos, Etiquetado libre frente a lenguajes documentales. Aportaciones en el ámbito de Biblioteconomía y Documentación, su autor Luis Rodríguez Yunta realiza una reflexión muy interesante sobre el uso de las folksonomías dentro de distintas herramientas de la denominada Web 2.0 por parte de los profesionales de la información:

Los profesionales de la Documentación han sido tradicionalmente valedores del empleo de lenguajes controlados, por su consistencia en la representación sistemática del análisis documental de contenido y su capacidad para combinar búsquedas genéricas y específicas. Sin embargo, a partir de las herramientas de la web social, el etiquetado también está siendo aplicado por los propios documentalistas y bibliotecarios. Parece oportuno reflexionar sobre este hecho ¿Se trata de una renuncia a valores tradicionales de la disciplina? ¿O es una adaptación a las demandas de nuevas generaciones de usuarios? ¿Hay un cambio de paradigma en la percepción de las herramientas de recuperación?

Por otro lado, en la revista Library & Information Science Research se publica el artículo Librarians and information scientists in the blogosphere: An exploratory analysis en el que se realiza un análisis de las etiquetas más utilizadas en los 30 blogs de Biblioteconomía y Documentación dentro del ámbito anglosajón para determinar los temas que más se abordan dentro de la biblioblogosfera inglesa.

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EE UU se dispone a regular a los blogs y el Social Media

No es la primera vez que se realizan intentos para tratar de legislar lo que se publica dentro de la blogosfera o de la Web Social. En su momento, la Unión Europea ya propuso la creación de un registro de blogs, aunque finalmente desechó la idea ante el gran revuelo que supuso aquella idea. Incluso Tim O’Reilly trató de que se estableciese un código de conducta para la blogosfera que fue muy comentado y contestado que finalmente quedó en nada ante la imposibilidad de alcanzar algún tipo de acuerdo. En esta ocasión, la polémica nos llega desde los Estados Unidos donde la FTC (Federal Trade Commission) se plantea comenzar a regular los blogs y el Social Media (Facebook o Twitter) al considerar que estos son, en realidad, más una herramienta de marketing que un medio de comunicación y que promete en acabar de la misma forma que las dos circunstancias señaladas anteriormente. Desde la FTC, se argumenta que se está tratando de actualizar las directrices para la defensa de los consumidores aprobadas hace treinta años, de modo que se ajusten a la realidad actual donde los consumidores acuden cada vez más a la Red para informarse.

Concretamente, el punto de mira de la FTC se centra en aquellos blogs que aceptan la publicación de lo que se denomina posts patrocinados, que son textos donde el bloguer recibe una compensación, en especie o monetaria, por comentar sus experiencias con determinado producto o servicio. Dentro de este tipo de informaciones, existen distintas variantes que van desde la total libertad del bloguer para comentar su experiencia basándose en su opinión personal y otras donde el fabricante especifica las recomendaciones que el bloguer debería de plasmar en el su texto. De este modo, el regulador estadounidense abre la puerta para que las webs dedicadas al Social Media puedan ser denunciadas por los consumidores si publican o alojan informaciones falsas sobre los productos que se reseñen.

Por supuesto que la polémica ha saltado a la blogosfera americana que ya se pregunta si las autoridades estadounidenses comenzarán a considerar a los bloguers como criminales por escribir este tipo de textos o qué harán con el resto de blogs que no se encuentran alojados dentro del territorio de su jurisdicción. En definitiva, la conclusión es que se tiene la impresión de que la FTC está intentando regular estos medios como si se tratase de publicaciones impresas sin contemplar otras consideraciones que obviamente les sobrepasan y que no son posibles de controlar dentro de un mundo interconectado.

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