Me comienza a dar la impresión que la biblioblogosfera se comienza a mover de nuevo, nuevos blogs se abren tanto por parte de instituciones que se tratan de amoldar a la Biblioteca 2.0 como por particulares que desean comenzar con su tarea de personal branding. Lo cierto es que después de malos augurios que por supuesto tenían sus razones de peso en su atrevimiento de cómo se desarrollarían los acontecimientos, aparentemente la biblioblogosfera reverdece, confío que tomando el impulso que se merece.
Este texto no persigue señalar las políticas editoriales que cada uno debería adoptar en su blog, por supuesto que las metas y los objetivos a alcanzar son puntos que cada uno se traza y evalúa cada cierto tiempo, pero considero necesario resaltar aquí dos errores de peso que he venido comprobando y que se presentan con cierta reincidencia:
- Sobre la configuración de los feeds. Aunque parezca lo contrario, obtener un lector fiel es tremendamente complicado. En un lugar donde la competencia está a un solo clic, que una persona de forma consciente decida seguir nuestros textos a través de la sindicación de contenidos es un punto a favor de nuestra tarea diaria y debemos cuidar qué hacemos con nuestros feeds y cómo los configuramos. Lo primero que desea un lector es no tener que seguir enlaces, es decir, no quiere consultar un feed a través de su agregador para descubrir que tiene que desplazarse hacia el sitio web para acabar leyendo su contenido completo. Sí, ofrecer los contenidos capados en nuestra sindicación puede suponer un aumento momentáneo de nuestras visitas, pero lo que nosotros buscamos con los feeds es la fidelización. Nuestros lectores no disponen del tiempo ni de los deseos para ir saltando desde el agregador hacia nuestra web y, por ello, una de las razones por las que perdemos potenciales lectores es precisamente no ofrecer los feeds con los contenidos completos. En otro ámbito, se situarían los grandes blogs o los feeds de los medios de comunicación donde la actualización es constante, dependiendo de los casos, aquí sí que podría estar justificado ofrecer los contenidos capados precisamente por la ingente cantidad de contenidos a publicar. En definitiva, si ya has convencido a un internauta para que te siga, preocúpate de cuidarlo más allá de aumentar el tamaño de tus logs.
- Promoción de los contenidos más allá del blog. Vale, tienes un blog, ahora lo que deseas son visitas, ¿cuál es la mejor manera de promocionar tus contenidos? Desde mi punto de vista, y mucho más dentro de nuestro ámbito temático, la constancia y la paciencia. Si las demuestras – junto con unos buenos contenidos, claro-, si tus seguidores saben qué se van a encontrar cada vez que saben de una actualización, seguramente no se irán.
La utilización de otro tipo de herramientas como la promoción social de noticias, en nuestra área temática tenemos el caso de Documenea, también puede ser interesante, aunque cuidado si eres muy insistente y no sabes seleccionar adecuadamente los contenidos que quieres promocionar, porque los administradores te podrían considerar como spammer y podrías ser baneado. Por otro lado, y desgraciadamente, la utilización de listas de distribución por correo electrónico para la promoción de blogs está sufriendo ciertos abusos. de un tiempo a esta parte Por supuesto que está bien promocionar el lanzamiento de un blog, está bien comentar algún artículo del que nos sintamos especialmente orgullosos, pero no podemos caer en las prácticas de spammer de que en cada actualización debamos de dar aviso en las listas. Además, si lo hacemos, tampoco considero correcto hacer llegar un extracto del contenido y un enlace hacia la información completa, porque los usuarios de estas listas están dados de alta en una lista de distribución, no se han agregado a tus contenidos. Pueden llegar a aceptar que les remitas tus noticias si las consideras muy relevantes, pero si lo haces envíaselas enteras y no les hagas seguir enlaces.

Durante el año 2007, el servidor de
No puedo dejar de comentaros el hecho de que me sorprende mucho el cambio de actitud que se está adoptando en la Web 2.0 sobre la rentabilización de los contenidos que hasta hace bien poco se consideraba que el internauta ofrecía a los demás de forma completamente altruista. De hecho, me parece terriblemente curioso que ante esta crisis económica 
