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Categoría: Buscadores Web

¿Será el 2009 el año que nos rebelamos contra Google?

Nos disponemos a cerrar el año 2008, confiando que el venidero no sea tan mal año como algunos agoreros aseguran debido a la crisis económica. En la Red, a pesar de las buenas intenciones de algunos, los apretones y los ajustes presupuestarios están ya al orden del día. Aquellos proyectos a los que se les asignaba un valor, descubrirán que en realidad valen la mitad, simplemente porque a día de hoy el panorama es completamente distinto al que nos habíamos acostumbrado en estos últimos cuatro. Es curioso el argumentario que se ofrece para el ajuste a la baja de innumerables proyectos, sea tan similar al del crack de la Burbuja.com de principios de siglo, que fue y es: «No te puedes centrar en generar tráfico tan sólo, también tienes que desarrollar un proyecto económico viable».

Sin embargo, a diferencia del año 2000, la situación es bien distinta, con una crisis económica estructural, atacando a todos los sectores económicos sin distinción, contrayendo el consumo y afectando directamente al crecimiento económico de casi todos los países. Si bien, en aquella ocasión, se resumió la crisis tecnológica en que las prisas por ser los primeros en posicionarse dentro de un nuevo mercado, las malas gestiones y la mala previsión fue lo que derivó en aquel pinchazo bursátil y tecnológico, en esta ocasión, durante 2009, el chivo expiatorio va a ser otro: Google.

La economía en la Web, la generación de valor, ha cambiado completamente. Si en 2000 Google era un buscador entre el amplio abanico que se nos ofrecía en la Red, actualmente su cuota de mercado en campo de las búsquedas ha barrido completamente a su competencia. Por otro lado, Google ha sido capaz de desarrollar un modelo de negocio estableciendo todo un ecosistema económico para sí y para el resto de la Web mediante su sistema publicitario: Adwords para los anunciantes y Adsense para los editores. De este modo, Google ha desarrollado su principal fuente de ingresos a través de la publicidad en la Web y su gestión, pero a la vez ha alimentado al resto de webs ofreciéndoles participar de su tarta con una porción de la misma, aunque las webs nunca han sido conscientes qué porción era para Google y cual era el tamaño que les correspondía.

Sin embargo, durante 2008, la situación ha ido evolucionando. La imagen de Google y sus acciones están siendo son cada vez más contestadas y discutidas, llegando a enfrentarse con toda una industria. No nos referimos tan sólo a las suspicacias que levantan las actividades del buscador sobre la privacidad en sus usuarios, sino que se está yendo un paso más allá. De este modo, por un lado, tenemos a los pequeños editores, aquellos que contemplaron a Adsense como un sistema práctico y cómodo para rentabilizar sus esfuerzos a la hora de actualizar sus webs, pero que ahora contemplan con preocupación y frustación cómo los ingresos se ajustan cada vez más a su tráfico, descendiendo en algunos casos, mientras que en otros son baneados sin explicación ni razones suficientes, lo que les está conduciendo a plantearse otras alternativas publicitarias como el patrocinio. Es interesante señalar que los números sobre el dominio de Google en la publicidad dentro de las pequeñas webs son demoledores y, según la compañía Attributor, éste alcanzaría el 98% de las webs que actualmente disponen de algún tipo de publicidad.

Pero no sólo los editores están preocupados por el cambio en la tendencia de Google, desde el lado de los anunciantes, los que alimentan al buscador, las cosas tampoco se encuentran mejor. La crisis ha tocado al gigante de Mountain View y, necesitado de ingresos, ha aplicado una serie de políticas que se han considerado penalizadoras respecto a los usuarios de Adwords. Se ha llegado a un extremo que los anunciantes consideran que estas nuevas políticas están diseñadas para aumentar su gasto en publicidad, a pesar de que el retorno que preven respecto a esta nueva política del buscador va en contra de sus intereses con un tráfico de peor calidad. La situación ha generado tal malestar que se ha llegado al extremo de que los SEM, responsables de ajustar las campañas publicitarias en la Web, se han planteado un boicot a Google y aunque se contempla con cierto excepticismo desde el gremio sobre su éxito, lo cierto es que plantear una protesta contra el gigante es sintomático de que algo está cambiando.

Pero hay más, Google controla actualmente el 57% del mercado mundial de la publicidad en la Web y los grandes productores de información -Esto es editores y medios de comunicación- están acusando a la compañía californiana de canibalizar el ecosistema de la información dentro de ella. Según sus argumentos, por un lado, les provee de tráfico, mediante su buscador y su servicio de Google News, mientras que por otro les propone la gestión publicitaria a través de Adsense y Ad Manager, con estas dos premisas los grandes grupos multimedia consideran que el margen de ingresos publicitarios es tan ajustado que va en detrimento de sus intereses. Tanto es así que en Francia, pero no hay que olvidar Bélgica, los ánimos están tan revueltos que el responsable de Google News, Josh Cohen, tuvo que desplazarse hasta el país europeo para tratar de calmar los ánimos. Sin embargo, a corto plazo, es bastante probable que las aguas se embravezcan mientras la crisis económica se va endureciendo.

Para tratar de mejorar la situación, la discográfica Warner ha decidido retirar todos los vídeos de sus artistas desde el portal multimedia YouTube (Propiedad de Google). La razón principal para su abandono de esta Web es que el modelo de publicidad incrustrada dentro los vídeos aparentemente no funciona y los ingresos que la discográfica recibía de YouTube son considerados insuficientes e insostenibles a largo plazo para desarrollar un modelo empresarial viable. Además, tras este anuncio, se cree que el resto de discográficas secundarán la decisión de la Warner lo que podría inducir tanto a discográficas como a artistas y televisiones a comenzar a retirar contenidos, lo que dejaría a YouTube sin una parte importante de sus contenidos.

Como se puede comprobar, la situación en estos dos últimos meses de 2008 se ha complicado tremendamente para la multinacional de Mountain View, con innumerables frentes, que no parecen tener camino a solucionarse en un corto plazo. Aún habrá que esperar un poco para comprobar si la crisis sigue ampliándose o se mantiene estable, pero no cabe duda que nos adentramos a una nueva etapa en la que posición de Google va a ser cada vez más contestada y su imagen cada vez más en entredicho, ¿será el 2009 cuando cambiemos la visión que tenemos de Google?

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¿Boicot a Google?

Decididamente, la crisis comienza a pasar factura, el gigante tiene hambre y está dispuesto a llegar hasta donde haga falta para obtener dinero y seguir en funcionamiento. Lo que podemos encontrarnos son pequeños indicios, pero no cabe duda de que algo que está cambiando, ya que los usuarios han comenzado a plantearse la no utilización de sus servicios al descubrir ciertos comportamientos que consideran abusivos o fuera de lugar. Es posible que a lo que hoy en día estamos asistiendo puede que signifique el principio del final de la relación idílica de Google con los internautas, pero tenemos que tener en cuenta que nos encontramos ante una compañía que cotizando en bolsa en un año ha perdido el 52.77% del valor (Ahora mismo está cotizando a 318.10$), que ya ha decepcionado a los inversores a la hora de presentar sus resultados antes del pesado verano y que se encuentra en la tesitura de seguir apoyando a sus accionistas a pesar de poner en peligro su reputación.

En un principio, comenzaron los recortes dentro de su propia casa, acabando con la fortuna de los Googlers que poco a poco descubren que las cosas comienzan a ponerse un poco feas, que las comidas iban a dejar de ser gratuitas e ilimitadas y que los ajustes internos también deberían considerarse productivos. Pero los despidos y los ceses de los contratos laborales (se calcula que la cifra alcanzaría las 10.000 personas) no son, aparentemente, suficientes para saciar al gigante y Google parece bien dispuesto a seguir buscando financiación donde pueda obtenerla. De este modo, los directivos del buscador están comenzando a buscar alternativas para aumentar la inversión de los anunciantes en sus sistemas publicitarios mediante la instalación de Adsense en productos donde hasta ahora no se contemplaban o incluso en lugares que se desecharon por motivos de calidad de producto.

Es probable que la marca Google no vaya a resentirse en exceso de estos pequeños aprietos con los que se está encontrando, el hecho es que poco a poco, la imagen que tenían sus usuarios sobre el producto cool, como estaba considerando, poco a poco se va resquebrajando. Incluso no hace falta retrotraerse en exceso en el tiempo para ir descubriendo las pequeñas decepciones que Google está provocando con sus nuevas decisiones.

Los primeros ejemplos de esa búsqueda de nuevos fondos pasan por la ampliación del mercado de Adsense a Google News y Google Imágenes, servicios que hasta ahora no habían sido manchados con la publicidad, pero que recientemente se incluyeron dentro del servicio. Por otro lado, otras de las dos controvertidas decisiones adoptadas en California han sido la inclusión de un buscador embebido en YouTube o el aparente cambio de posición sobre la Neutralidad de la Red, algo que fue inmediatamente desmentido por Google, pero del que resta cierto runrún sobre la duda. Puede que el más gravoso para Google a nivel mediático haya sido este último, porque supondría un cambio significativo sobre la cultura del buscador en la Web, pero no ha sido esto lo que ha provocado la amenaza de boicot de los internautas.

De hecho, no se ha propuesto como un boicot, sino como una huelga a Google (sic) por parte de los SEM, los Search Engine Marketing, desde la que proponen la realización de una huelga de anunciantes de Adwords para el martes 13 de enero de 2009. En realidad, nos encontramos ante un boicot – Presión que se ejerce sobre una persona o entidad suprimiendo o dificultando cualquier relación con ella – y proponen la no utilización del sistema publicitario Adwords, que alimenta al sistema de publicación de anuncios Adsense, durante ese período de tiempo para mostrar su descontento sobre las últimas decisiones de Google sobre la inclusión de anuncios en distintas páginas y productos del buscador.

Fundamentalmente, los SEM se refieren a la inclusión de publicidad en Google Search Suggest, de momento sólo si utilizas el navegador Chrome, y sobre todo el hecho de que se pueda incluir Adsense en dominios en parking, esto es dominios que no tienen ninguna actividad, sin contenido y sin ninguna utilidad para el internauta corriente. Un despropósito para los SEM que consideran que es una medida casi a la desesperada de Google para obtener nuevas vías de servir anuncios, aumentar el número de clics pero de nula calidad para sus sitios, mientras aumentan los costes de los anunciantes.  Para más inri, esto es justo lo contrario que promete Adwords, publicar los anuncios dentro de sitios de web de calidad ajustándose a unas palabras clave determinadas, y de ahí la propuesta de boicot.

Que sí, la competencia es pura y perfecta en la Red, que aquellos que se encuentren disconformes que no utilicen el servicio, pero, ¿asistimos a un toque de atención a Google o el fin del Don’t be evil como eslogan de la compañía?

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Googlelizados, 10 años del nacimiento de una revolución /y 3

A partir de mediados de 2006, Google apuesta decididamente en seguir ampliando sus fuentes de información y reforzando su modelo de negocio. El buscador prosigue en su barrera ascendente en la ampliación en las cuota de mercado de los buscadores, mientras que se va fijando otros objetivos en su consecución de “poder organizar la toda la información del mundo y hacerla accesible”. Así, lanza Google Video (2006) con el objetivo primero de permitir la localización de vídeos de distintas temáticas y después permitir que sus usuarios puedan subir sus materiales audiovisuales y puedan compartirlos. En esta ocasión, Google fracasa en su intento de instalar su pica en la Web 2.0, compitiendo con un servicio mucho más popular y atractivo que el suyo, aunque al final acabaría tirando de chequera y adquiriría YouTube, la considerada televisión del siglo XXI.

Por otro lado, apoyándose en su mayor, y más exitosa, fuente de ingresos el programa de referidos de Adsense, el cual constituye el 90% de sus ingresos, Google se dispone a reforzar su batalla contra el gigante de la informática hasta ese momento: Microsoft. El gigante de Redmond no había encontrado un rival tan admirable hasta la fecha, de hecho aquellos que habían tratado hacerle frente habían sucumbido ante sus agresivas políticas comerciales y su control absoluto sobre el mercado del PC de sobremesa.

El ejemplo paradigmático en la Red lo constituye Netscape, lanzadora del Netscape Navigator el primer navegador gráfico para Internet y predecesora de Mozilla Firefox, no pudo hacer frente a la política de Microsoft cuando ésta decidió regalar su navegador, Internet Explorer, frente a la comercialización que hacía Netscape del suyo.

Debemos señalar que Google no disponía de ningún control sobre la forma que sus usuarios acceden a la Web hasta hace bien poco. Sin embargo, era plenamente consciente de que esto era su principal debilidad. De hecho, se dispuso a rebajar este poder omnipresente de Redmond en los Pcs de los internautas de todo el mundo financiado proyecto alternativos. En un primer momento, apoyando económicamente a la Fundación Mozilla para que siguiese con el desarrollo de Firefox frente al Explorer que se quedó atascado durante cinco años sin ninguna mejora y, después, lanzado Chrome su propio navegador web que puede facilitarle su posición en un futuro. De este modo, nos queda claro que Google no parece dispuesta a que Microsoft se disponga a entrar en una guerra abierta contra ella disponiendo de toda la baraja y antes de que los de Redmond se decanten por una estrategia web nueva, en Mountain View ya miran hacia el futuro.

Un futuro que pasa, primero, por el desarrollo de un sistema operativo para dispositivos móviles completamente nuevo: Android. En un mundo, donde la ubicuidad y el acceso a Internet se realizará en cualquier momento y cualquier lugar, Google no parece proclive a dejar en manos de su competencia el nuevo acceso a la Red. Android, un tanto vapuleado tras su comercialización sobre todo en comparación al iPhone de Apple, constituye las esperanzas de un futuro prometedor y lleno de posibilidades, y Google también se encuentra posicionado en el control de esta infraestructura mediante su concurso en licencias de acceso WiFi en Estados Unidos.

Pero el control sobre los contenidos van más allá y Google parece de alguna manera querer posicionarse en todo aquello que pueda ser provechoso en un futuro. Así, por ejemplo, quiso enfrentarse a la Wikipedia con el desarrollo de Knol, otra enciclopedia participativa, pero que al contrario que la primera sí que retribuía a sus editores. Se dispone a ofrecer servicios avanzados a la Pymes mediante la creación de Google Sites (2008) dentro de los cuales las organizaciones dispondrán de sus pequeñas intranets, pero con servicios que bien pueden sobrepasar sus necesidades. Aunque es cierto que toda esta inmensa actividad, está comenzando a levantar muchas suspicacias. Sobremanera tras la adquisición de Doubleclic, una compañía de publicidad on-line, que complementaba perfectamente su programa de publicidad contextual Adsense y que, según algunos, supone un riesgo para el futuro del desarrollo de la actividad publicitaria en la Web. Asimismo, Google también se ha dispuesto a desarrollar herramientas gratuitas para la gestión de la publicidad dentro de los sitios web que no tiene que ser necesariamente gestionada por él (Google Ad Manager), aunque sin embargo puede aportarle datos e información sobre la actividad de sus usuarios, lo que no ha acabado de gustar.

Y qué decir del acuerdo de Yahoo-Microsoft-Google nunca cerrado y convertido en un auténtico culebrón. Tal vez la última oportunidad de la que dispone Microsoft de recuperar el terreno perdido en la Red, comprando e integrando Yahoo!, y la única amenaza que dispone Google a medio plazo de que su reinado en el medio de comunicación por excelencia del siglo XXI se vea amenazado. El cortejo de ambas para que Yahoo se aliase con una u otra ha dejado a este buscador un tanto desamparado en la situación económica actual, sin embargo suceda lo que suceda con Yahoo!, no cabe duda de que el futuro es de Google y nadie parece que esté en condiciones de hacer frente a su rodillo.

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Googlelizados, 10 años del nacimiento de una revolución /2

Uno de los mayores problemas para una empresa que fundamenta su negocio en un buscador es tratar de lidiar su principal función, mostrar resultados relevantes, con sus ingresos, resultados derivados de la publicidad. La compañía de Mountain View siempre fue consciente de que si mezclaba los resultados pagados con los resultados que su algoritmo ofrecía, los usuarios comenzarían a buscar fuentes alternativas de consulta, por lo que su decisión fue no mezclar lo uno con lo otro.

Conscientes de que la compañía necesitaba encontrar una viabilidad económica para su expansión, en el año 2000, lanzaría Google Adwords, un sistema publicitario que coloca enlaces pagados según un sistema de puja de determinadas palabras clave dentro de la página de resultados, pero diferenciando claramente lo que son los resultados de la publicidad de forma clara y concisa. De esta forma, Google evitaba «contaminar» sus resultados con spam «autogestionado», mientras mantenía su reputación como un buscador que ofrecía los enlaces más relevantes frente a una ecuación de búsqueda determinada.

Hasta el año 2003, Google intentó generar un modelo de negocio viable mediante su sistema Adwords que a principios de 2002 realizaría mejoras a través la implantación del coste por clic (CPC) – En el modelo de CPC, el anunciante no paga en función de audiencia que ve un anuncio, sino en función del usuario que responde al anuncio, realizando un clic y manifestando así su interés en visitar la web del anunciante para saber más -. Sin embargo, no fue hasta 2003 cuando Google dio un salto en sus políticas publicitarias con el lanzamiento de Google Adsense que permitía a cualquier editor acceder a la red de anunciantes de Google mediante la inserción de un simple código en sus páginas web.

Es bastante significativo que hasta 2003, Google trató únicamente de lanzar buscadores paralelos a su buscador principal. De esta manera, Google lanzaría Google Images (2001), Google News y Froogle (Un buscador específico para productos de consumo en venta en la Web y rebautizado como Google Product Search) en 2002. Como se puede observar, todos ellos trataban de ser hubs, distribuidores de tráfico web, aunque pronto los responsables del buscador se percataron que para mejorar sus ingresos, donde había que trabajar y lanzar nuevos productos era en los servicios y en los contenidos propios. En esta dirección, en 2003 se lanzaría Google Print (2003) que evolucionaría hasta convertirse en un proyecto de digitalización de libros que traería no pocos quebraderos de cabeza a la compañía y se rebautizaría como Google Books; se adquiriría Blogger (2003) el gestor de blogs más popular del momento, Orkut (2004) una red social que es bastante popular en la comunidad brasileña aunque en el resto de países se ha visto desplazada por otras; y, la verdadera revolución, se lanzaría Gmail (2004) que adentraba al buscador en terrenos que desconocía y daba un completo golpe de efecto en la gestión de correos gratuitos enfrentándose a dos gigantes: Hotmail y Yahoo.

Aunque Google ha sido contemplado como un Gran Hermano del siglo XXI desde sus inicios,sobretodo por la caducidad de sus Cookies,  el lanzamiento de Gmail desató una grave polémica que comenzaría a socavar la imagen que se tenía de la compañía hasta ese momento, puesto Google deseaba rentabilizarlo incluyendo publicidad contextual Adsense. Para ello, el sistema necesariamente debía leer los mensajes de correo electrónico, lo que fue interpretado por muchos como una violación de la privacidad de sus usuarios. Ante esto Google arguyó que el sistema estaba completamente automatizado, por lo que nadie vería violentada su privacidad por la utilización del servicio de correo electrónico gratuito.

Gmail fue la punta de lanza de lo que devendría después puesto que, a partir de entonces, Google concentra sus esfuerzos en la generación de fuentes de información Google Maps (2005), compra de Writely (2006) un procesador de textos on-line que evolucionaría en Google Docs, Google Calendar (2006); así como la recogida de información por sus usuarios y personalización de servicios, Historial Web, Google Analytics, iGoogle o Google Bookmarks (2005), Google Reader (2005). Aunque también lanzaba buscadores mucho más específicos, como Google Blogsearch en clara competición con Technorati el referente entonces como buscador de la blogosfera, Google Patents o Google Finance (2006).

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Googlelizados, 10 años del nacimiento de una revolución /1

Google desbancó a la competencia gracias a su calidad, sin tener necesidad de gastarse un dólar en publicidad, todo gracias al boca-boca de los internautas que simplemente lo abrazaron según lo fueron descubriendo. Puede que algunos consideren que Google dispuso de mucha suerte, aunque en realidad sus fundadores sabían lo que estaban haciendo y lo mejor es que todo les marchó sobre ruedas desde un principio.

Nos encontramos a finales de los años 90, en esa época nos hallamos ante una Web donde se exigían cada vez más recursos tecnológicos para indexar páginas web, donde la información crecía de forma exponencial y donde los spammers se encontraban a sus anchas colocando sus páginas va´cías y rebosantes de publicidad en las primeras posiciones de los buscadores existentes. Los mejores motores de búsqueda -Incluyendo al más eficiente por entonces, Altavista– se veían desbordados ante la avalancha de información junto a la basura que se generaba día tras día, mostrándose incapacitados para ofrecer lo que los internautas deseaban: Páginas relevantes frente a sus ecuaciones de búsqueda.

En el año 1998, todavía era posible mantener actualizado de una forma manual mediante editores directorios de sitios web de calidad sin casi obviar ninguna página de relevancia, como por ejemplo Yahoo!, los portales  web causaban furor, creciendo de forma exorbitada siendo concebidos como lugares donde un usuario se mantuviese atrapado disponiendo de infinidad de servicios y posibilidades. Por otro lado, las conexiones a Internet eran realmente lentas, insufribles para un internauta de la década actual, incapaces de procesar la cantidad de páginas recargadas que se diseñaban y se lanzaban sin considerar apenas las dotes de navegación de los usuarios y, algo más importante aún, su paciencia.

El motor de búsqueda Backrub desarrollado por Sergey Brin y Larry Page nació concebido para analizar la web e indexarla desde una aproximación revolucionaria, considerándola como una suerte de democracia de contenidos. Si Tim Berners-Lee diseñó un sistema de información (La World Wide Web) mediante el cual todos documentos relacionados pudiesen estar conectados mediante enlaces, Page y Brin descubrieron todo un sistema democrático dentro de él. De este modo, creyeron que las mejores páginas web sobre un tema debían encontrarse muy enlazadas por páginas de contenido similar, por lo que comenzaron a asignar pesos a los sitios web otorgándoles relevancia mediante un baremo denominado Pagerank. De este modo, iban más allá de las palabras clave incluidas en el HTML (Meta-datos) que tan fáciles habían resultado de explotar por los spammers. El salto desde la universidad de Stanford, donde Page y Brin habían realizado sus estudios, hacia el mundo empresarial se realizó mediante una cantidad inicial de 100.000$  cuyo destinatario era una compañía no constituída todavía bajo la denominación de Google Inc. El resto ya es historia.

Una visión, una imagen

Es probable que la buena imagen que dispone Google actualmente por parte de la comunidad internauta se deba a que tanto Brin y Page surgiesen del ámbito universitario y no dejasen en ningún momento el pilotaje de su nave. Bajo dos frases sencillas Organizar toda la información del mundo y No seas malo (Don’t be evil) construyeron una cultura corporativa que hasta ahora no ha sido manchada a pesar de las suspicacias levantadas y las críticas recibidas. Su manera de concebir la web, de comprender lo que quieren los internautas en todo momento mientras se lo ofrecían, y no dejar que las presiones económicas y empresariales les desviasen de los productos y servicios diseñados; constituyen un punto más a su favor en la construcción de una marca sin reproche y que tiene mucho a su favor para seguir creciendo durante los próximos diez años.

Porque Google, nacida en septiembre de 1998, no se lanzó a la carrera del capital-riesgo para salir inmediatamente en bolsa durante la Burbuja.com. Infinidad de empresas tecnológicas se abalanzaron en una carrera epara la obtención de fondos que después no pudieron devolver. Algunas de ellas simplemente estaban vacías, mientras que otras fracasaron porque se adelantaron a su tiempo. Sin embargo. Brin y Page, junto al CEO de Google Eric Schmidt, arrumbaron su proyecto confiando en él y esperando mejores oportunidades (Google no comenzó a cotizar en bolsa hasta agosto de 2004), a la vez que buscaban un modelo de negocio para lo que aparentemente no lo tenía: Sólo un buscador. Sin embargo, la adquisición de la compañía Applied Semantics y el desarrollo de una plataforma para la venta de publicidad contextual a empresas (Adwords) junto al desarrollo de una plataforma de publicidad contextual para sitios webs (Adsense) sin querer asaltar a los internautas ni ser intrusivo como se hacía con las pop-ups, le abrió las puertas para hallar un modelo de negocio viable y seguir creciendo.

Sin embargo, Page y Brin no se encantaron con las alabanzas recibidas y siguieron trabajando. Conscientes de que su mayor y mejor producto era el buscador, se centraron en su perfeccionamiento, así como la mejora de su algoritmo para evitar que los spammers mejorasen sus técnicas de posicionamiento dentro de él. Google se convertiría muy pronto en el buscador de referencia, el que (En general) no devolvía ruido ante una consulta y si no estaba en Google no se existía. Con el tiempo, Google representaría para una generación la idea abstracta de lo que es la Web, páginas interconectadas sin ningún orden, amontonadas, apiladas en una actualización y adición sin fin que podían ser ordenadas en una lista sorprendentemente útil. Hoy en día, muchas personas no sabrían moverse por la Web sin este motor de búsqueda.

Durante estos diez años, Google ha desarrollado motores de búsqueda específicos, tratando de categorizar los diversos contenidos que disponía la web. Nació de esta forma Google News para la actualización constante de medios de comunicación, Google Images, Froogle (Un intento fallido de realizar un buscador comparativo de productos en venta en la web), Google Scholar para artículos científicos o Google Blogs Search. Sin embargo, Google pronto se percató que no podía contentarse con ser un mero distribuidor de contenidos, a la vez que sacaba réditos de la publicidad contextual, pronto se dio cuenta que necesitaba controlar también los contenidos.

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Google, el medio de comunicación del siglo XXI (1) – Formas de visitar una web

Una de las cosas que más nos gustan a los editores de páginas web, imagino que para eso nos pagan -aunque aquí eso está mal visto-, es comprobar cuántas visitas conseguimos generar a lo largo del día. Nos gusta conocer de dónde provienen nuestros lectores, por dónde se entretienen dentro de nuestras webs, cuánto tiempo permanecen, las rutas que siguen, etc. Esto, a un nivel profesional, se le denomina Web Analytics y, a pesar de que en nuestro caso sólo sirve para hinchar el orgullo, es un asunto muy serio que se tiene en cuenta dentro de la mayoría de las organizaciones que se dedican a la generación de contenidos para la Web. Fundamentalmente, las visitas hacia un sitio web se generan a través de cinco fuentes:

  • Introduciendo la dirección web de memoria en la barra de direcciones de un navegador web. Respecto a esto un apunte breve, últimamente se está detectando que los internautas utilizan cada vez los cuadros de texto de los buscadores como meras barras de direcciones, es decir, que introducen las URL en ellas para hacer dos veces clic o simplemente escriben la denominación del sitio web que quieren visitar. Es decir, la barra de direcciones de los navegadores parece estar cayendo en desuso.
  • Mediante un marcador (o bookmark) a través de las opciones para la gestión de estos que ofrecen los propios navegadores o, recientemente, sitios web que tienen este fin como del.icio.us.
  • Mediante un enlace. Sencillamente, un editor de un sitio web, sea el que sea, considera relevante lo que hemos señalado en cierto momento o, mejor, nos recomienda la visita por los contenidos que albergamos. Es decir, nos da un voto recomendándonos como fuente de información sobre cualquier temática y deriva la atención de sus lectores hacia nuestra web.
  • La sindicación de contenidos. La última en llegar y tal vez la más interesante puesto que aporta un valor añadido respecto a los marcadores para los editores web. Gracias a ellos, podemos llegar a saber qué audiencia tenemos y detectar qué contenidos son los más interesantes para nuestros lectores, así como poder seguir las tendencias de interés que despierta nuestro sitio web.
  • Un buscador. Obviamente, la búsqueda es una de las actividades preferidas de los internautas y, por lo tanto, una de las fuentes de tráfico más importantes de las que disponemos, aunque uno de los objetivos de todo webmaster es depender cada vez menos de los buscadores por razones de dependencia.

La más poderosa, en cuanto a tráfico e influencia, sin duda alguna la última; las que crean marca las cuatro primeras. Obviamente, todas se encuentran interrelacionadas y son dependientes. Las cuatro primeras buscan la fidelización del usuario, es decir, que nos busquen como generadores de contenidos y sitios web de referencia, mientras que la última, a pesar de que pueda parecer residual, es la que nos obliga a hacer algo más en la Red, a ir un paso más allá a la hora de crear los contenidos y preocuparnos por posicionarnos para que los buscadores sean los que nos coloquen más arriba, que nos promocionen y nos hagan publicidad. En definitiva que nos envíen el tráfico, porque no todo es hacer marca en la Web.

Los medios de comunicación descubrieron tarde que la cabecera, su marca, no es vital en la Red, que sus modelos de suscripción, sus modelos cerrados fracasaban estrepitosamente dentro de ella. Teniendo presente que la distancia de la competencia más inmediata se encuentra a tan sólo un clic, en Internet, se da la competencia pura y perfecta y los medios deben doblegarse precisamente ante alguien que no era productor de contenidos sino conductor de audiencias: Google.

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Are you buzzing? (1) – Midiendo la relevancia de un dominio en Internet

Buzz es un término de marketing que en su traducción al castellano corresponde a zumbido. El concepto de Buzz Marketing se utilizaría, por tanto, cuando queremos que una idea o un producto se comente mucho, produciendo un ruido de fondo constante. En pocas palabras que algo esté en boca de todos. Dependiendo de los medios utilizados, este Buzz podrá ser más o menos intenso, más o menos prolongado en el tiempo y su traslación a Internet correspondería a que en muchos sitios web se hablase al mismo tiempo sobre lo que queremos vender o promocionar. Sin embargo, como en el mundo real, en Internet existen sitios webs más o menos influyentes, más o menos visitados, más o menos relevantes dependiendo de su público y nuestro objetivo con estos textos es dar algunas herramientas para precisamente evaluar esta importancia relativa. Pero, ¿quién pone la relevancia a un sitio web? ¿Por qué unos sitios son más importantes que otros? ¿Cómo averiguar si un sitio web tiene mucho tráfico o poco?

En España, se utilizan fundamentalmente dos metodologías para la evaluación y comparativa controlada de audiencias en la Red. Una la desarrolla OJD (Oficina de Justificación de la Difusión), mientras que la segunda es Nielsen Ratings, aunque hay que indicar que estas dos oficinas de medición de audiencias se centran en sitios web con mucho tráfico como medios de comunicación, redes de blogs y distintas empresas. Pero, ¿qué sucede con el resto de webs?

Alexa compone un ranking de los sitios web más visitados gracias a los internautas que instalan su barra de herramientas (Toolbar) de forma desinteresada. Obviamente, Alexa recopila información de navegación de las personas que instalan su herramienta por lo que su difusión y uso siempre ha estado cuestionada primero por la privacidad y luego por su implantación en los navegadores, por lo que las cifras aportadas nunca han sido consideradas del todo fiables.

Así pues si no podemos conocer la audiencia real de un sitio web, a no ser que sus estadísticas sean públicas, debemos buscar otros medios para conocer la relevancia de un sitio web como, por ejemplo, el número de enlaces que recibe una página web. Debemos señalar que el primero que trató de categorizar los sitios web según su importancia fue, cómo no, Google y su Pagerank. Obviando otras consideraciones, Google dispuso un sistema democrático según el cual cuantos más enlaces recibiese un sitio web mayor importancia debería disponer a ojos de los internautas. De este modo, estableció un ranking de 0 a 10 mediante el cual categorizó las webs según su relevancia. Por supuesto que, hoy en día, la barrita verde de Google parece tener menos peso que antaño, nuevas variables se conjugan en su algoritmo, sin embargo sigue siendo un referente para muchas personas, incluyendo a los propios webmasters.

Averiguar cuál es el Pagerank de una página web es bastante sencillo (es una información que Google publica) a través de la instalación de la Google Toolbar o utilizando servicios que nos ofrecen distintas páginas web como MiPagerank. Pero el Pagerank es la suma de los distintos Pageranks de los datacenters de Google, es decir, no tiene porqué ser uniforme y nos puede servir de guía para un futuro en nuestro objetivo de ir aumentándolo a lo largo del tiempo. Sin embargo, por distintas razones, Google puede llegar penalizarnos disminuyéndolo siguiendo una serie de criterios, pero en la Red disponemos de otras herramientas para evaluar el posible peso de un sitio web en un momento determinado y, por lo tanto, de un dominio.

Así, por ejemplo, disponemos del Genuine Site Rank donde se nos calcula qué Pagerank deberíamos tener dependiendo de una serie de parámetros, o Web Site Grader donde aportando una serie de palabras clave junto a dominios de nuestra competencia se nos realiza un estudio comparativo de nuestra relevancia respecto a ellos o CuWhois donde se aglutinan una serie de herramientas para la obtención de una serie de estadísticas de nuestro dominio incluyendo el valor monetario que nuestro sitio web, junto el valor que podríamos obtener si quisiéramos vender enlaces desde nuestras páginas. Se tratan, por supuesto, de distintas herramientas SEO que bien pueden ayudarnos a la hora de mejorar el comportamiento de nuestros visitantes unido a los resultados que los buscadores pueden arrojar sobre ellos en un momento determinado.

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