People are crazy and times are strange
I’m locked in tight, I’m out of range
I used to care, but things have changed
Creo que tengo la constatación de que me hago viejo poco a poco. Para demostrarlo, sólo tengo que ofreceros una idea: Si el lanzamiento del nuevo Windows Vista, que se supone que se realizará a finales de año, se hubiese producido hace dos años automáticamente me hubiese puesto a salivar cual perro de Pavlov. O puede que mucho peor, tal y como cuentan en Informática para no especialistas, me hubiese bajado la versión beta, y además de instalado, hubiese estropeado el ordenador como en los mejores tiempos. Pero, hoy por hoy, ante el nuevo Windows tan sólo siento cierta indiferencia.
No voy a negar que, por supuesto, el que tuvo retuvo y no huyo de los pantallazos que se van publicando en distintos blogs y los adelantos que realizan los medios de comunicación que tratan de mostrar una idea de lo que nos deparará el nuevo sistema operativo. Sin embargo, mi interés es casi nulo y aunque podría aducir que tal vez se deba a que soy consciente de que no podría instalar ese sistema en mi ordenador sin la necesidad de tener que comprarme uno nuevo, lo curioso es que en otro tiempo, hubiese pensado: Si hay que comprarlo se compra. En fin, creo que le he cogido cariño al que tengo (A pesar de que la letra A amenaza con borrarse completamente) y no pienso abandonarlo hasta que no se caiga a trozos (Él nunca lo haría).