Saltar al contenido →

El Documentalista Enredado Entradas

Citas al libro /30

“Quizá se dicen menos tonterías que las que se imprimen”
Edmond y Jules de Goncourt

“El libro de piedra, tan sólido y tan duradero, iba a dejar su sitio al libro de papel, más sólido y duradero aún. […] La imprenta matará la arquitectura”
Victor Hugo

“Un libro no es nunca una obra de arte: llega a serlo”
Edmond y Jules de Goncourt

“La mayor desgracia que le ha caído al hombre ha sido la invención d la imprenta. La imprenta ha destruido la educación”
Benjamin Disraeli

“La historia es una novela que ha sido; la novela una historia que habría podido ser”
Edmond y Jules de Goncourt

“Cuando quiero leer una novela la escribo”
Benjamin Disraeli

“La más poderosa de las armas de la ignorancia, la difusión de material impreso”
León Tolstoi

Comentarios cerrados

¿Será el 2009 el año que nos rebelamos contra Google?

Nos disponemos a cerrar el año 2008, confiando que el venidero no sea tan mal año como algunos agoreros aseguran debido a la crisis económica. En la Red, a pesar de las buenas intenciones de algunos, los apretones y los ajustes presupuestarios están ya al orden del día. Aquellos proyectos a los que se les asignaba un valor, descubrirán que en realidad valen la mitad, simplemente porque a día de hoy el panorama es completamente distinto al que nos habíamos acostumbrado en estos últimos cuatro. Es curioso el argumentario que se ofrece para el ajuste a la baja de innumerables proyectos, sea tan similar al del crack de la Burbuja.com de principios de siglo, que fue y es: «No te puedes centrar en generar tráfico tan sólo, también tienes que desarrollar un proyecto económico viable».

Sin embargo, a diferencia del año 2000, la situación es bien distinta, con una crisis económica estructural, atacando a todos los sectores económicos sin distinción, contrayendo el consumo y afectando directamente al crecimiento económico de casi todos los países. Si bien, en aquella ocasión, se resumió la crisis tecnológica en que las prisas por ser los primeros en posicionarse dentro de un nuevo mercado, las malas gestiones y la mala previsión fue lo que derivó en aquel pinchazo bursátil y tecnológico, en esta ocasión, durante 2009, el chivo expiatorio va a ser otro: Google.

La economía en la Web, la generación de valor, ha cambiado completamente. Si en 2000 Google era un buscador entre el amplio abanico que se nos ofrecía en la Red, actualmente su cuota de mercado en campo de las búsquedas ha barrido completamente a su competencia. Por otro lado, Google ha sido capaz de desarrollar un modelo de negocio estableciendo todo un ecosistema económico para sí y para el resto de la Web mediante su sistema publicitario: Adwords para los anunciantes y Adsense para los editores. De este modo, Google ha desarrollado su principal fuente de ingresos a través de la publicidad en la Web y su gestión, pero a la vez ha alimentado al resto de webs ofreciéndoles participar de su tarta con una porción de la misma, aunque las webs nunca han sido conscientes qué porción era para Google y cual era el tamaño que les correspondía.

Sin embargo, durante 2008, la situación ha ido evolucionando. La imagen de Google y sus acciones están siendo son cada vez más contestadas y discutidas, llegando a enfrentarse con toda una industria. No nos referimos tan sólo a las suspicacias que levantan las actividades del buscador sobre la privacidad en sus usuarios, sino que se está yendo un paso más allá. De este modo, por un lado, tenemos a los pequeños editores, aquellos que contemplaron a Adsense como un sistema práctico y cómodo para rentabilizar sus esfuerzos a la hora de actualizar sus webs, pero que ahora contemplan con preocupación y frustación cómo los ingresos se ajustan cada vez más a su tráfico, descendiendo en algunos casos, mientras que en otros son baneados sin explicación ni razones suficientes, lo que les está conduciendo a plantearse otras alternativas publicitarias como el patrocinio. Es interesante señalar que los números sobre el dominio de Google en la publicidad dentro de las pequeñas webs son demoledores y, según la compañía Attributor, éste alcanzaría el 98% de las webs que actualmente disponen de algún tipo de publicidad.

Pero no sólo los editores están preocupados por el cambio en la tendencia de Google, desde el lado de los anunciantes, los que alimentan al buscador, las cosas tampoco se encuentran mejor. La crisis ha tocado al gigante de Mountain View y, necesitado de ingresos, ha aplicado una serie de políticas que se han considerado penalizadoras respecto a los usuarios de Adwords. Se ha llegado a un extremo que los anunciantes consideran que estas nuevas políticas están diseñadas para aumentar su gasto en publicidad, a pesar de que el retorno que preven respecto a esta nueva política del buscador va en contra de sus intereses con un tráfico de peor calidad. La situación ha generado tal malestar que se ha llegado al extremo de que los SEM, responsables de ajustar las campañas publicitarias en la Web, se han planteado un boicot a Google y aunque se contempla con cierto excepticismo desde el gremio sobre su éxito, lo cierto es que plantear una protesta contra el gigante es sintomático de que algo está cambiando.

Pero hay más, Google controla actualmente el 57% del mercado mundial de la publicidad en la Web y los grandes productores de información -Esto es editores y medios de comunicación- están acusando a la compañía californiana de canibalizar el ecosistema de la información dentro de ella. Según sus argumentos, por un lado, les provee de tráfico, mediante su buscador y su servicio de Google News, mientras que por otro les propone la gestión publicitaria a través de Adsense y Ad Manager, con estas dos premisas los grandes grupos multimedia consideran que el margen de ingresos publicitarios es tan ajustado que va en detrimento de sus intereses. Tanto es así que en Francia, pero no hay que olvidar Bélgica, los ánimos están tan revueltos que el responsable de Google News, Josh Cohen, tuvo que desplazarse hasta el país europeo para tratar de calmar los ánimos. Sin embargo, a corto plazo, es bastante probable que las aguas se embravezcan mientras la crisis económica se va endureciendo.

Para tratar de mejorar la situación, la discográfica Warner ha decidido retirar todos los vídeos de sus artistas desde el portal multimedia YouTube (Propiedad de Google). La razón principal para su abandono de esta Web es que el modelo de publicidad incrustrada dentro los vídeos aparentemente no funciona y los ingresos que la discográfica recibía de YouTube son considerados insuficientes e insostenibles a largo plazo para desarrollar un modelo empresarial viable. Además, tras este anuncio, se cree que el resto de discográficas secundarán la decisión de la Warner lo que podría inducir tanto a discográficas como a artistas y televisiones a comenzar a retirar contenidos, lo que dejaría a YouTube sin una parte importante de sus contenidos.

Como se puede comprobar, la situación en estos dos últimos meses de 2008 se ha complicado tremendamente para la multinacional de Mountain View, con innumerables frentes, que no parecen tener camino a solucionarse en un corto plazo. Aún habrá que esperar un poco para comprobar si la crisis sigue ampliándose o se mantiene estable, pero no cabe duda que nos adentramos a una nueva etapa en la que posición de Google va a ser cada vez más contestada y su imagen cada vez más en entredicho, ¿será el 2009 cuando cambiemos la visión que tenemos de Google?

2 comentarios

¿Boicot a Google?

Decididamente, la crisis comienza a pasar factura, el gigante tiene hambre y está dispuesto a llegar hasta donde haga falta para obtener dinero y seguir en funcionamiento. Lo que podemos encontrarnos son pequeños indicios, pero no cabe duda de que algo que está cambiando, ya que los usuarios han comenzado a plantearse la no utilización de sus servicios al descubrir ciertos comportamientos que consideran abusivos o fuera de lugar. Es posible que a lo que hoy en día estamos asistiendo puede que signifique el principio del final de la relación idílica de Google con los internautas, pero tenemos que tener en cuenta que nos encontramos ante una compañía que cotizando en bolsa en un año ha perdido el 52.77% del valor (Ahora mismo está cotizando a 318.10$), que ya ha decepcionado a los inversores a la hora de presentar sus resultados antes del pesado verano y que se encuentra en la tesitura de seguir apoyando a sus accionistas a pesar de poner en peligro su reputación.

En un principio, comenzaron los recortes dentro de su propia casa, acabando con la fortuna de los Googlers que poco a poco descubren que las cosas comienzan a ponerse un poco feas, que las comidas iban a dejar de ser gratuitas e ilimitadas y que los ajustes internos también deberían considerarse productivos. Pero los despidos y los ceses de los contratos laborales (se calcula que la cifra alcanzaría las 10.000 personas) no son, aparentemente, suficientes para saciar al gigante y Google parece bien dispuesto a seguir buscando financiación donde pueda obtenerla. De este modo, los directivos del buscador están comenzando a buscar alternativas para aumentar la inversión de los anunciantes en sus sistemas publicitarios mediante la instalación de Adsense en productos donde hasta ahora no se contemplaban o incluso en lugares que se desecharon por motivos de calidad de producto.

Es probable que la marca Google no vaya a resentirse en exceso de estos pequeños aprietos con los que se está encontrando, el hecho es que poco a poco, la imagen que tenían sus usuarios sobre el producto cool, como estaba considerando, poco a poco se va resquebrajando. Incluso no hace falta retrotraerse en exceso en el tiempo para ir descubriendo las pequeñas decepciones que Google está provocando con sus nuevas decisiones.

Los primeros ejemplos de esa búsqueda de nuevos fondos pasan por la ampliación del mercado de Adsense a Google News y Google Imágenes, servicios que hasta ahora no habían sido manchados con la publicidad, pero que recientemente se incluyeron dentro del servicio. Por otro lado, otras de las dos controvertidas decisiones adoptadas en California han sido la inclusión de un buscador embebido en YouTube o el aparente cambio de posición sobre la Neutralidad de la Red, algo que fue inmediatamente desmentido por Google, pero del que resta cierto runrún sobre la duda. Puede que el más gravoso para Google a nivel mediático haya sido este último, porque supondría un cambio significativo sobre la cultura del buscador en la Web, pero no ha sido esto lo que ha provocado la amenaza de boicot de los internautas.

De hecho, no se ha propuesto como un boicot, sino como una huelga a Google (sic) por parte de los SEM, los Search Engine Marketing, desde la que proponen la realización de una huelga de anunciantes de Adwords para el martes 13 de enero de 2009. En realidad, nos encontramos ante un boicot – Presión que se ejerce sobre una persona o entidad suprimiendo o dificultando cualquier relación con ella – y proponen la no utilización del sistema publicitario Adwords, que alimenta al sistema de publicación de anuncios Adsense, durante ese período de tiempo para mostrar su descontento sobre las últimas decisiones de Google sobre la inclusión de anuncios en distintas páginas y productos del buscador.

Fundamentalmente, los SEM se refieren a la inclusión de publicidad en Google Search Suggest, de momento sólo si utilizas el navegador Chrome, y sobre todo el hecho de que se pueda incluir Adsense en dominios en parking, esto es dominios que no tienen ninguna actividad, sin contenido y sin ninguna utilidad para el internauta corriente. Un despropósito para los SEM que consideran que es una medida casi a la desesperada de Google para obtener nuevas vías de servir anuncios, aumentar el número de clics pero de nula calidad para sus sitios, mientras aumentan los costes de los anunciantes.  Para más inri, esto es justo lo contrario que promete Adwords, publicar los anuncios dentro de sitios de web de calidad ajustándose a unas palabras clave determinadas, y de ahí la propuesta de boicot.

Que sí, la competencia es pura y perfecta en la Red, que aquellos que se encuentren disconformes que no utilicen el servicio, pero, ¿asistimos a un toque de atención a Google o el fin del Don’t be evil como eslogan de la compañía?

5 comentarios

La búsqueda de empleo para bibliotecario o documentalista en España

La búsqueda de empleo para los profesionales de la información no es sencilla teniendo presente el práctico desconocimiento que tiene la sociedad que tiene de nuestras funciones y posibilidades. Tanto es así que si acuden a los servicios de empleo de sus comunidades autónomas, en general, los funcionarios arquearán una ceja y les obsequiarán una sonrisa, mientras que sus terminales informáticos sólo ofrecen la posibilidad de encajar al Diplomado en Biblioteconomía o el Licenciado en Documentación bajo el epígrafe de «Artistas». Por otro lado, atendiendo a una de las principales salidas profesionales de los bibliotecarios, los profesionales rebuscarán en los distintos boletines oficiales rastreando las distintas convocatorias de becas y oposiciones para peregrinar, uno tras otro, a las diversas oficinas de registro de las administraciones pertinentes con los papeles acreditativos correspondientes para confiar en su suerte.

Las universidades son otras de las grandes «agencias» de las que disponen los profesionales de la información a la hora de buscar su primer empleo o el segundo, ya que sus unidades de prácticas comienzan a abrir el difícil camino laboral de sus estudiantes. Al mismo tiempo, los profesores universitarios se preocuparán del mercado laboral de esta franja de especialidad profesional para encontrarse que, aunque hay muchas ofertas, la calidad de este trabajo es bastante mala.

Una vez agotadas, estas posibilidades, ¿dónde poder informarse sistemáticamente de las ofertas laborales adecuadas a nuestros perfiles? ¿A quién acudir más allá del chivatazo de nuestras amistades que en ocasiones son providenciales? Fundamentalmente, son varias las vías para estar al tanto de las ofertas laborales, así que permitidme que os recoja algunas de las opciones en una lista introductoria no exhaustiva:

5 comentarios

Casos de éxito de la Biblioteca 2.0: Library of Congress & Flickr

Creo que no conduciré a nadie a la sorpresa si afirmo que no todos los bibliotecarios han contemplado con buenos ojos la corriente de la Biblioteca 2.0 nacida al calor del desarrollo de la Web 2.0. La Web 2.0 se fundamenta en un nuevo concepto sobre el cual la Red es un soporte para compartir conocimientos e informaciones, pero su traslación a la Biblioteca ha sido contemplado con cierto excepticismo, e incluso contestatario, considerando que los bibliotecarios llevan siendo «2.0» desde hace mucho tiempo. Es bastante probable que debamos comenzar a discernir entre el fondo y las formas de la manera que las bibliotecas difunden la información y los mecanismos que construyen para conseguirlo, y a pesar de que el fondo sea el mismo, tal vez las formas difieran completamente. No cabe duda de que la Red amplía mucho más allá de nuestra imaginación las enormes posibilidades que un fondo documental bien gestionado puede tener si utilizamos convenientemente las herramientas que la Web 2.0 pone a nuestro abasto.

Uno de los ejemplos nos lo trae la Library of Congress (LoC), la biblioteca nacional norteamericana, que recientemente publicaba en su blog un informe sobre el éxito que había tenido la publicación de unos millares de fotografías de forma abierta utilizando el servicio Flickr. En el blog de la LoC, se felicitaban del retorno que la biblioteca había disfrutado en esta prueba piloto desde el que se invitaba a la comunidad de internautas a etiquetar las fotografías subidas y a comentarlas, confiando que la información proveída de forma desinteresada por los usuarios de Flickr aportase algún valor añadido de calidad a la colección de fotografías. Por otro lado, se buscaba la difusión de los documentos gráficos a un público que podría estar muy interesado en las mismas, pero que no pudiese acceder de otra forma a ellas.

El balance tras nueve meses de experiencia ha resultado, según la LoC, muy positivo; obteniéndose más de diez millones de visualizaciones, 7166 comentarios y más de 67000 etiquetas de la colección de fotografías. Por otro lado, más allá de la anécdota que podría presuponerse a este experimento, la información que proveyeron los usuarios de Flickr sobre los nombres de los lugares, la precisión de las fechas de la imagen o del evento que recogía, pudo trasladarse al catálogo de la LoC concretando que los datos se habían extraído de forma colaborativa de Flickr actualizando de esta forma las fichas bibliográficas de las fotografías.

Comentarios cerrados

La era de la sobreinformación (sobre ti)

Hace ya unos meses, distintos medios de comunicación distribuían un teletipo de la Agencia EFE bajo el titular Miles de jóvenes intentan mostrarse originales en internet cediendo su intimidad. En él, dedicado a la red social española Tuenti, se recogía una nueva tendencia de los más jóvenes a exponer cada vez más su intimidad, mostrando y compartiendo fotografías o comentarios un tanto subidos de tono. Dentro del artículo, Tuenti se defendía asegurando que los niveles de exposición de este tipo de contenidos, se regulaban dentro de la página web y que incluso se disponía de un equipo que monitorizaba las fotografías y comentarios y si se detectaba algo improcedente se eliminaban. Por otro lado, en agosto de este mismo año, el diario Levante-EMV publicaba un reportaje dedicado a este hecho en el que los jóvenes se mostraban en ocasiones semidesnudos en ciertas páginas webs, blogs o fotologs concluyendo que tal vez el daño que estos jóvenes se estaban autoinfligiendo pudiera ser irreparable en un futuro inmediato o, tanto peor, a largo plazo.

Recientemente, Jon Favreau, asesor del reciente presidente electo de los EE.UU. Barack Obama, se tenía que disculpar por la publicación de una fotografía en la que se le veía en una fiesta en pose provocadora con una figura a tamaño real de la rival del senador Obama y, al limón, elegida como Secretaria de Estado de su próximo equipo de Gobierno Hillary Clinton. La fotografía de Favreau había sido recuperada y difundida a través de la red social Facebook, y su caso no se aleja del caso de Kevin Colvin que fue despedido tras el descubrimiento por parte de su jefe de una fotografía suya bastante compremetedora publicada en la misma red social.

Parece seguro, por tanto, que hoy en día, nos encontramos ante un nuevo reto. Un nuevo desafío sobre la nueva definición de lo que debe ser considerada como nuestra privacidad y cómo debemos defendernos ante la socava de nuestro anonimato.Ya no es suficiente con defender la privacidad sobre la información que se publica en la Red desde las Administraciones Públicas o por el hecho de convertirse en un fenómeno mediático dentro de la Red; no, hay que dar un paso más allá y, aparentemente, tomar la consideración de adoptar el anonimato como una actitud frente al control perpetuo que sufrimos en nuestras actividades en la Red.

La red social Facebook o el buscador Google son, por motivos dispares, los máximos exponentes actualmente sobre las implicaciones que sus actuales modelos de negocio tienen sobre la privacidad de los usuarios. Sobre Google, mucho se ha publicado y las propias Administraciones ya han tomado sus cartas sobre el asunto, sin embargo el fenómeno de Facebook es completamente nuevo, ha evolucionado horrendamente rápido y desde las instancias políticas o bien se le utiliza o bien se le tiene miedo. El hecho es que todo lo que Facebook puede aportar al usuario, lo hace intentando encontrar un modelo de negocio viable y por supuesto que tiene su precio. Lo que no cabe duda es que el uso de esta red social puede dejarnos completamente desprotegidos, y lo peor de todo es que Facebook, al modo de los antiguos portales 1.0, quiere que lo hagamos casi todo a través de él. Debemos contemplar que estos dos gigantes van a comenzar a encontrarse, si bien Facebook mantiene sus contenidos cerrados, inaccesibles para los buscadores, y Google se dedica obviamente a lo contrario; debemos ponernos alerta porque ambos están adoptando políticas muy similares de afiliación e incluso sus productos se asemejan en ocasiones. Su objetivo es que el internauta construya su identidad digital a través de ellos y que se identifique inequívocamente mediante sus servicios.

Personalmente, aunque entiendo las virtudes de Facebook, no me acaba de convencer descubrir comentarios personales de personas que conozco a personas que no conozco, curiosear fotos de personas que conozco que han colgado personas que no conozco, que sí que hay un ser un «buenrollista» y aprobar la Amistad de cualquiera que intente acceder a ti, pero el grado de indefensión es tal, el descontrol sobre lo que yo veo y lo que los otros ven de mi es tal, que me abruma y preocupa.

Ante Google, los futuros navegadores ya han dispuestos las armas para hacerle frente y ante sus ansias para seguir recabando datos de sus usuarios mediante el denominado Private Browsing (Firefox) o InPrivate (Explorer), pero ¿qué haremos en un lugar donde su principal finalidad es compartir nuestra vida, nuestros comentarios, nuestros pensamientos con los demás y con el sistema mismo? ¿Debemos de convertirnos en ermitaños digitales, rehuyendo aquello que nos expone, pasando completamente desapercibidos en la época del Personal Branding?

6 comentarios

La biblioblogosfera se expande

La reciente entrada en el blog del Sedic, La biblioblogosfera hispánica, me ha hecho reflexionar, y mucho, sobre la situación actual de la biblioblogosfera. En el texto, Rodríguez Yunta se lamenta de la dificultad de seguir todos los blogs que se mantienen actualmente dentro de la temática de la Biblioteconomía y la Documentación tanto en España como dentro del ámbito americano. Claro que este extremo no lo voy a discutir, puesto que soy plenamente consciente de que esta monitorización, si se quiere, de la actividad blogosférica de los bibliotecarios y los documentalistas es extremadamente complicada.

Hace casi exactamente un año, se levantaba el debate sobre el fin de la biblioblogosfera, la desaparición de los blogs generalistas sobre los blogs temáticos. Es posible que la biblioblogosfera tal y como la habíamos conocido los más veteranos, y no nos cansamos, de decir es algo que se ha perdido en el camino de la Web 2.0.  No cabe duda que la comunidad formada en aquel tiempo se ha disgregado, más preocupada por sus quehaceres y sus vidas personales y laborales; se ha perdido una parte de esa voluntad de apoyar al prójimo, pero también mucho se ha ganado. Muchísimo y por ello ha valido la pena.

Permitidme que os confiese que no dejé de sonreír al descubrir unos de los artículos del último número de la revista «El Profesional de la Información» dedicado a las redes sociales que titulaba: Evolución social y networking en la comunidad biblio-documental. Yo al que, en su momento, le chirriaba aquello de los blogs bibliodocumentales, descubría que el término era aceptado por la Ciencia, aquella palabra impulsada tan fehacientemente por Deakialli y en particular por Vanesa Barrero, se presentaba en un artículo científico. Desde luego que era una victoria para los biblioblogs o, al menos, para aquellos que todavía podemos contarlo.

La biblioblogosfera se expande. Muchas bibliotecas han abrazado la actitud de la Web 2.0, se han dispuesto a imaginar servicios, a probarlos, a disfrutar con ellos y sobre todo a explotarlos convenientemente. Aquellos que empezamos con este formato, nos convertimos en referentes e invitamos al resto a unirse, por supuesto el paso del tiempo nos ha barrido. Hemos ido sucumbiendo lentamente tras la aparición de herramientas más inmediatas, más automáticas, más rápidas, más dinámicas que los blogs. Pero estos todavía no han muerto.

Hoy en día, las redes sociales han cubierto el networking descubierto a través de los blogs. Los profesionales, cinco años después, se arremolinan en esos foros, comparten sus experiencias y establecen nuevas amistades. Los bibliotecarios siguen probando las nuevas herramientas que les ofrece la Web 2.0 y se hacen fuertes en el cambio de paradigma de este siglo XXI y el consumo de información. Pero, ¿qué queda de los bloguers?

Pues fundamentalmente les seguimos día a día, creciendo profesionalmente, descubriendo sus esfuerzos para seguir adelante, con sus hallazgos, sus logros y sus frustraciones, que también las hay. Durante estos años, he descubierto a gente a la que admirar por su tesón, conocido a grandes profesionales que se cruzaron en mi camino, otros que alcanzaron sus sueños e incluso a compañeros de estudios que un día sin esperárselo se convirtieron un símbolo del cambio 2.0. Desde luego que los blogs seguirán disponiendo de su función de punto de encuentro, de personal branding tal y como recogíamos hace poco, seguiremos jugando con las ideas que se nos pasen por la cabeza, a veces sin reflexionar suficientemente, pero otras ¿por qué no?

No, la biblioblogosfera no ha muerto, ha evolucionado, ha crecido y ha madurado. La biblioblogosfera sólo es una pequeña parte de la Biblioteca 2.0 que se dispersa por todos los proyectos e iniciativas que se pueden encontrar la Web. Sólo hay que saber dónde buscarla.

6 comentarios