Es éste un post de reflexión, como los que ya se están haciendo sobre estos premios, que considero necesario para tratar de agradecer a tod@s vuestros comentarios, vuestros apoyos y por dedicarle un momento a este sitio. También para aquellos que me felicitaron por correo, poco acostumbrados en este asunto de los blogs, y que nunca acabaría de colocarlos a todos dentro de una lista de agradecimiento.
Tan acostumbrado estaba (y estoy) a la famosa frase lo importante es participar, que todavía ando preguntándome cómo demonios debería celebrar este premio. Puede ser que se deba a que nunca he ganado nada, el mérito siempre se lo suele llevar otro, o simplemente a que es complicado describir exactamente qué hemos ganado. Cuando comento a las amistades que he ganado el Premio a la mejor bitácora temática 2004 (Siempre según Bitácoras.com), la pregunta inmediata es: ¿y qué te dieron? A lo que respondo con cara de circunstancias que realmente nada. Así que lo único que he hecho realmente con este premio es perder dinero por las múltiples rondas que debo, incluida la de Madrid que no olvido, además de adquirir cierta inseguridad y pánico escénico sobre lo próximo que debo de publicar.
Según me cuentan una de las principales características de este blog es su seriedad, sin embargo cuando nos ponemos un poco tontos nos recriminan que estábamos mejor antes, publicando largos artículos analíticos y de debate; por lo que ante la cuestión con qué carta quedarnos, considero que es mejor la mía que consiste esencialmente en proseguir haciendo lo que creamos conveniente dependiendo del momento.